La Hacienda de los Santos, situada en el Pueblo Mágico de Álamos, en Sonora, es un rincón de historia y belleza que ha capturado la atención de visitantes de varias partes del mundo.
Un Destino Donde la Historia y la Belleza Natural Se Entrelazan
La Hacienda de los Santos en Álamos, Sonora, es un destino donde se entrelaza la historia de la región con la belleza natural que lo rodea. Rodeada por la Sierra Madre Occidental, este lugar ofrece una experiencia llena de naturaleza donde los huéspedes pueden sumergirse en escenarios que transportan al México colonial.
Desde su construcción en el siglo XVII, la Hacienda de los Santos ha sido testigo de innumerables acontecimientos históricos. Con sus portales, túneles y muros de adobe, el lugar evoca una época pasada, invitando a los visitantes a retroceder en el tiempo y experimentar la vida en una hacienda colonial.
Álamos es un tesoro nombrado Patrimonio Cultural de la Humanidad y la Hacienda de los Santos se encuentra en el corazón de Álamos, un pueblo colonial que ha conservado su autenticidad a lo largo de los años y acontecimientos históricos que lo convirtieron en Pueblo Mágico.
Creada hace más de 350 años por los conquistadores españoles, lo hicieron en la imagen de Andalucía, una de las regiones más bellas de España. Con sus calles empedradas, casas coloridas y una población amigable, Álamos ofrece a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la rica historia y cultura de Sonora.
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Además, como monumento histórico nacional y estatal, y con la consideración de ser declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, Álamos es un tesoro que merece ser descubierto y apreciado por generaciones venideras.
Un Escape al Pasado
El objetivo principal de la Hacienda de los Santos es transportar a sus huéspedes a otra era. Es por ello que el lugar ha optado por prescindir de comodidades modernas como WiFi, televisión y teléfonos en las habitaciones, ofreciendo así un verdadero «detox» de la tecnología.
En su lugar, los visitantes son recibidos con muebles hechos a la medida, ventanales adornados y suelos de piedra de cantera, todo diseñado para recrear la atmósfera de antaño. La decoración de la hacienda, con objetos antiguos que datan de los siglos XVIII y XIX, añade un toque de autenticidad a la experiencia. Las chimeneas de leña, especialmente acogedoras durante los días más fríos, completan el ambiente cálido y acogedor que caracteriza a este lugar único.
En este spa, todas las habitaciones tienen o una cama King o dos cómodas camas Queen y tienen vista al hermoso patio. Los muebles están hechos a la medida y los pisos de cantera están decorados con tapetes nativos. Cada habitación tiene su chimenea para calentar en las noches de frío y aire acondicionado para refrescar en días de calor. Además, podrás reposar en muebles antiguos para ver desde las ventanas panorámicas los hermosos jardines. ¡La decoración con objetos antiguos hechos a mano te encantará!
Experiencias Gastronómicas y Actividades
Además de su encanto histórico, la Hacienda de los Santos ofrece una variedad de opciones gastronómicas deliciosas. Desde la terraza del Treetop Grill, ideal para reuniones con amigos, hasta el Agave Café, donde se puede disfrutar de deliciosos desayunos y cenas, cada rincón gastronómico ofrece una experiencia culinaria única.
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En invierno los huéspedes pueden visitar el Agave Café & Galería para el desayuno y la comida, y disfrutar de una cena gourmet en las noches afuera de la Cantina de Zapata. La Cantina Zapata es famosa por su decoración y por tener más de 500 tequilas a tu disposición.
Además de la gastronomía, los huéspedes pueden disfrutar de una amplia gama de actividades, que van desde proyecciones de películas en la sala de cine hasta un día de relajación en el spa. Además puedes disfrutar de una película en la sala de cine, el uso del campito de golf, un servicio completo de spa. Para los más aventureros, la hacienda ofrece la posibilidad de realizar excursiones en caballo por el pueblo, safaris en las cercanías y paseos en bote por el pintoresco Río Mayo.
Aquí hay sala de juntas, salones privados, espacios al aire libre y todo tipo de espacios para eventos de negocios de hasta 90 personas.
La Posición Privilegiada de la Hacienda de los Santos
Situada a pocos minutos de la Plaza de las Armas y la casa en la que nació María Félix, la Hacienda de los Santos sirve como punto de partida ideal para explorar las maravillas de Álamos y sus alrededores.
Además de su rica herencia cultural, la zona ofrece una variedad de actividades al aire libre, desde explorar senderos en la Sierra Madre Occidental, hasta disfrutar de paseos por sus sitios más emblemáticos. En Álamos, cada día es una nueva aventura, impregnada de historia y rodeada de la belleza de las montañas que lo rodean. Déjate consentir y camina entre portales, túneles y muros de adobe.
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¿Qué Hacer en Álamos?
Hermoso pueblo colonial enclavado en las faldas de la sierra de Los Frailes y atravesado por dos arroyos, es desde sus orígenes, y etiquetado oficialmente en 2005, Pueblo Mágico de Sonora. No hay rincón es este Pueblo Mágico que no guarde historia y belleza. Sin embargo, algunos de los lugares que sin duda debes visitar son: el Museo Costumbrista, el templo, la casa de María Félix, el Palacio Municipal, el mercado, el antiguo panteón y decenas de edificios conservados.
Este destino, también conocido como La Ciudad de los Portales, es cuna de María Félix. Actualmente es sede de uno de los eventos culturales más importantes del noroeste del país, el Festival Internacional Alfonso Ortiz Tirado, pues aquí nació el célebre médico, tenor y compositor.
Álamos ha logrado mantener su herencia intacta, pues a pesar de que aquí viven algunos ciudadanos extranjeros, esa comunidad realmente está en la minoría. La ciudad cuenta actualmente con 15,000 ciudadanos, y con otros 4,000 más o menos que viven a las afueras de la ciudad.
Orígenes e Historia de Álamos
Álamos fue fundado el 8 de diciembre de 1685, originalmente se le llamó Real de la Limpia Concepción de los Álamos y también Real de los Frailes. Conocida también como “La Ciudad de los Portales”, Álamos fue construida por arquitectos provenientes de la ciudad de Andalucía, España. Muestra de su bella arquitectura es el Palacio Municipal, una sólida construcción de ladrillo sostenida por 48 columnas de hierro que data de 1899.
Ostímuri era el nombre original indígena de este pueblo. El municipio está ubicado en el sureste del estado de Sonora, su cabecera es la población de Álamos, a más de 1,600 kilómetros de CDMX, por lo que se recomienda llegar al aeropuerto de Ciudad Obregón.
Las tendencias demográficas en la región de Álamos fueron distintas a las de otras zonas mineras del norte de la Nueva España, en buena parte porque los operarios de minas y haciendas agrícolas provenían del área local. A la extracción y beneficio del mineral concurrieron por igual indios de repartimiento de las misiones jesuitas de los ríos Mayo, Fuerte, Sinaloa y Yaqui, fundadas a principios del siglo XVII.
Pero el centro minero sirvió también de refugio para los indios que escapaban de sus misiones, y querían dejar de ser sujetos a los repartimientos de trabajo forzado. Por todas esas razones, en la región de Álamos no hubo necesidad de grandes traslados de mano de obra, como en la Nueva Vizcaya central.
La mano de obra disponible favoreció el crecimiento de los centros mineros, que surgieron en 1683 y 1684 en la región de Álamos, y fueron los primeros en tener importancia en el sur del actual estado de Sonora. Además de abundante población india y ricos yacimientos de plata, Álamos contó también desde un principio con recursos en madera y tierras suficientes para que los nuevos pobladores pudieran abrir campos agrícolas, y obtener así el grano necesario para el sustento de los sirvientes de las haciendas.
Como en la provincia de Santa Bárbara, cerca del río Mayo, hubo intentos tímidos de extracción de mineral previos al descubrimiento de Álamos; uno de ellos fue el de Piedras Verdes, lugar con 30 vecinos en 1670, situado cerca del futuro mineral de Bayoreca, al norte del río Mayo.
Las minas de Promontorios fueron descubiertas en 1683 por mineros provenientes del real de Ostimuri, entonces en plena decadencia, pero que estaba al centro de una región que había conocido un auge minero en la década anterior.
Nuestra Señora de la Purísima Concepción de Álamos surgió a fines de 1683, quizá el 8 de diciembre, fecha en la que se celebra la fiesta de la Concepción en el calendario católico; en la documentación temprana se le nombra también "real de Los Frailes", topónimo actual de los cerros que dominan la población hacia el oeste. Al parecer, más o menos al mismo tiempo, en los años ochenta del siglo XVII, se comenzaron a explotar las minas de Nuestra Señora de Balvanera de La Aduana y las de Minas Nuevas, situadas ambas al noroeste de Álamos.
Tequila Hacienda Los Álamos
El Tequila Hacienda los Álamos es un destilado orgánico en su totalidad y hecho de forma artesanal, su denominación de origen es Amatitán Jalisco, la verdadera cuna de los agaves de un buen tequila.
El Tequila Blanco Hacienda Los Álamos, a diferencia de la mayor parte de tequilas, es un destilado de alta calidad producido de manera artesanal en la zona de Amatitán, Jalisco.
Se ha seleccionado en su proceso de cultivo un agave 100% orgánico para la elaboración de un tequila libre de insecticidas, herbicidas, fungicidas y fertilizantes químicos.
