La Hacienda San Pedro La Cueva es un nuevo tesoro del Pueblo Mágico de Tlaxcala. Solíamos quedarnos en un lugar de paredes infinitamente amarillas y campos llenos de vida: la hacienda San Pedro La Cueva.
Ubicación y Actividades
Su ubicación es predilecta para escaparse al centro del pueblo. San Pedro La Cueva no sólo es un hotel sino que podrás disfrutar de los alrededores de la propiedad para realizar actividades. Puedes andar en bicicleta por los caminos marcados en los alrededores, conocer la historia de la hacienda contada por uno de los propietarios o disfrutar de una barbacoa el domingo.
Arquitectura y Arte
Separadas solo por unos pasos, descubre sus bellas y amarillas fachadas. La primera, de cantera rosa, luce retablos del siglo XVIII laminados en oro y tallados en madera. Su estilo neoclásico y su altura impacta a quien la mira. De nuevo quedé absorta con sus retablos del siglo XVIII, tallados en madera y laminados en oro.
Un Viaje Personal a Través del Tiempo
Recordé cómo de niña apenas bajaba del carro, me echaba a correr hasta el jagüey para ver a las vacas beber agua. La hora del almuerzo se acercaba, así que fui al restaurante de la hacienda, El Tinacal, y pedí los tlacoyitos de alverjón con salsa de molcajete y queso fresco y un café recién hecho.
Pronto le conté lo que me afligía -que era la misma razón de mi estancia ahí-. De la hacienda al centro de Tlaxco no son ni 15 minutos, tiempo suficiente para que me contara que ahora todo lo de la hacienda lo lleva su sobrino Agustín, ese mismo que de muchacho cuidaba que no me acercara tanto al juagüey. Volvimos a la hacienda con un frío que hacía castañear los dientes.
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El Legado de Eva Martínez
Llamamos a la puerta, esperamos. Nada. No venía nadie. Tocamos de nuevo y abrió Jorge, uno de sus alumnos, que pronto terminó con el suspenso y nos dio la terrible noticia de que la maestra había muerto en 2014. Jorge nos dejó entrar a la escuela y taller de Eva Martínez. Entre sus piezas más aclamadas se encuentran los famosos aretes de Frida Kahlo que la maestra recreó a detalle con sutil perfección.
Son varias las semanas que requiere el proceso creativo de aretes, anillos, collares, pulseras y dijes. Dichas piezas son en su mayoría reproducciones de modelos franceses de art nouveau adquiridos por la sociedad mexicana de principios del siglo XX. Otras más están inspiradas en bordados de huipiles mayas y otomíes. Al morir Eva, fueron ellos los herederos de su legado y transmisores de su conocimiento.
Le dejé mi arete a Jorge, prometió que haría uno idéntico y me lo enviaría en tres semanas, justo para el día de la graduación.
Sabores y Tradiciones Locales
Caminé con tío Pepe de regreso al centro, me llevó a La Tienda de Don Mariano, un lugar de lo más acogedor, que con el devenir de los años pasó de ser tienda de abarrotes a café y restaurante de comida orgánica. Todo lo que allí se sirve es preparado con ingredientes de la región. Es una propuesta de alimentación saludable y deliciosa, que promueve el comercio justo y reactiva la economía local.
Ese sabor ahumado es el sabor de los días con mi padre, sin duda, a él le debo mi amor por los viajes y mi fascinación por la comida.
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Historia y Orígenes
Localizadas en el predio del rancho La Gloria, tienen una antigüedad de más de 10,000 años.
Época Prehispánica
Es probable que la presencia otomí en Tlaxcala se inició en el formativo temprano y que, cuando los últimos grupos llegaron a la región norte del territorio, por estar ocupado, fueron obligados a asentarse con un patrón disperso que considera a pueblos como: Huamantla, Quahmanco, Tecoac o Tecotzinco, Nopallocan, Ixtenco, Quapiaztla, Texcallán, Tliliuquitepec, Cuavoutipan, Atlancatepec y Atlaucatepec, de población netamente otomíe, así mismo Atliueza, Santa Ana Tapayanco, Santa María Nativitas y Amoyoc, con población mixta "otomi-nahua".
La Colonia
La conversión al cristianismo del asentamiento otomí en Ixtenco, fue llevada a cabo por los primeros frailes franciscanos que llegaron a América, dentro del contexto de la evangelización del área otomí que dio inició en el año de 1529. Para 1665, la idolatría se logró desarraigar de la mayor parte del territorio tlaxcalteca, aunque en ciertos espacios estaba "enroscada y escondida".
Según cédula real del año de 1532, emitida por el Rey Carlos V, se permitió la fundación del pueblo de Ixtenco a los caciques españoles don Diego Gabriel, don Juan Ponce de León, don Francisco de Barba Torres y Paredes, don Francisco Contreras y don Antonio Gómez Fabián, quienes habían participado en la conquista, a condición de que tuviesen todas las tierras para su uso: es así como el pueblo de San Juan Bautista Ixtenco fue fundado el 8 de enero de 1532.
El 4 de septiembre de 1757, le fue presentada al señor gobernador de la provincia de Tlaxcala una relación de las haciendas que contenían cada una de las doctrinas. A Ixtenco le corresponden 2 ranchos y 4 haciendas: Rancho de San Bernardino y Rancho San Miguel, haciendas de San Cristóbal, San José Bautista, San Antonio y San Santiago.
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Siglo XIX
La Independencia
Hacia 1820, Ixtenco queda integrado al partido de Huamantla, que es uno de los siete en que se dividió la Provincia, a partir del restablecimiento de la constitución española y el establecimiento de Ayuntamientos encargados de administrar la autoridad pública.
Durante los años de 1824 y 1836, las haciendas experimentan, a pesar de los devastadores efectos económicos de la guerra, un fuerte desarrollo; esta unidad productiva, que presenta antecedentes inmediatos en las haciendas de finales de la Colonia y, más aún, en las estancias de principios de este periodo histórico, se clasifican fundamentalmente en agrícolas forrajeras y cerealeras, así como pulqueras y ganaderas.
La Reforma
En ese contexto, el 9 de junio de 1857 el Lic. Guillermo Valle es electo Gobernador Constitucional del estado; después de jurar la Constitución local, decreta una serie de ordenamientos enfocados a subsanar los retrasos que sufre la entidad. Uno de los más importantes es el que refiere a la normatividad a aplicar en materia de instrucción pública.
Ixtenco es elevado a la categoría de municipalidad y se integra al distrito de Huamantla, uno de los tres que integra el departamento de Tlaxcala; comprende el pueblo Ixtenco, las haciendas de San Antonio Cuamanala y San Cristóbal Jalapasco, así como los ranchos de San Miguel e Ixtenco.
El Porfiriato
Asimismo, Ixtenco es uno de los municipios en los que, debido al reacomodo de fuerzas dentro de los poderes municipales, fomentado por Cahuantzi para garantizar el control de los núcleos de poder local, las elecciones de octubre de 1904 estarían coronadas por la intervención de los rurales quienes habrían de someter a la población, mayoritariamente otomí, que se encontraba amotinada.
Siglo XX
La Revolución Mexicana
En Ixtenco, al igual que en los municipios de Amaxac, Españita, Ixtacuixtla, El Carmen Tequexquitla, Panotla, Santa Cruz Tlaxcala, San Pablo del Monte, Tenancingo, Xicohténcatl y Zacatelco, se producen manifestaciones de descontento que se traducen en motines y/o levantamientos armados que son reprimidos por las fuerzas militares acampadas en la entidad.
Época Contemporánea
Ixtenco ingresó a la modernidad y al proceso de urbanización, pero sin cancelar su pasado campesino y orgullosamente otomí. Muchos de sus moradores concurren a las empresas industriales a laborar, pero regresan diariamente a convivir en su comunidad, dándose tiempo para cultivar sus parcelas con un profundo sentido por mantener los cultivos tradicionales.
En Ixtenco se sigue conservando la tradición textil en filigramos multicolores de grecas y trazas geométricas, mismos que resultan verdaderas obras de arte.
Museo Costumbrista Andrés Avelino Flores
El proyecto «Museo Costumbrista Andrés Avelino Flores de San Pedro de la Cueva: Historia, Memoria e Identidad» ha iniciado con éxito su tercer mes de actividades, avanzando en sus importantes objetivos para la preservación y difusión del patrimonio cultural de la región. El proyecto «Museo Costumbrista Andrés Avelino Flores» no solo busca la protección y organización de su acervo, sino que también subraya la importancia vital de los museos comunitarios en la salvaguarda y difusión del patrimonio cultural.
Este ambicioso esfuerzo es posible gracias al generoso patrocinio de las empresas Clínica de Noroeste y Divine Flavor, cuyo compromiso con la cultura y el desarrollo comunitario es invaluable.
Descubre Tlaxco Edén
Este pueblo te enamorará con sus cielos, sabores y paisajes. Pasear por sus coloridas calles es una experiencia inolvidable, la de Tlaxco edén. Tlaxco edén es uno de los dos pueblos mágicos que tiene Tlaxcala; sus sabores y paisajes encandilan. Después de pasear por sus coloridas calles, encontrarás que una visita nunca es suficiente.
