Entre los Pueblos Mágicos favoritos de capitalinos y queretanos está Tequisquiapan.
Por su cercanía y excelente clima, este encantador poblado se ha convertido en uno de los eslabones clave de la Ruta del Arte, Vino y Queso de Querétaro; muestra de ello es que el célebre Parque La Pila, en el centro de Tequisquiapan, es ya la sede permanente del Festival Nacional del Queso y el Vino.
Dentro de este hermoso poblado se encuentra el Hotel Real Hacienda Tequesquinahuac, un lugar que encierra historia y tradición.
Atractivos de Tequisquiapan
No te puedes despedir de este Pueblo Mágico sin conocer la iglesia de Santa María de la Asunción, cuya fachada de color rosa destaca a mitad de la céntrica Plaza Hidalgo.
¿Buscas una experiencia única y alternativa? Las visitas guiadas a la mina comienzan alrededor de las 10:00 y para realizarlas debes hacer reservación.
Lea también: Patrimonio en la Sierra Gorda: Hotel Misión Hacienda Concá
Otros Pueblos Mágicos Destacados
Además de Tequisquiapan, México cuenta con otros Pueblos Mágicos que merecen ser explorados.
Jerez
Este pueblo enclavado en la sierra suena a trote de caballo y tamborazo, ritmo musical que se inventó aquí.
Jerez también es cuna de Ramón López Velarde, el poeta de cuya pluma surgieron los efusivos versos de La suave patria; la casa donde nació ‒en 1888‒ hoy aloja al Museo Interactivo Casa Ramón López Velarde.
Conoce el Santuario de Nuestra Señora de la Soledad, custodiado por fragantes naranjos.
Quienes busquen aventura la hallarán al pie de los riscos rojizos de la Sierra de los Cardos.
Lea también: Hacienda San Antonio: Historia y Legado
Algunos alcanzan una altura de 3 mil metros, y en sus alrededores es posible realizar senderismo, observación de aves, cabalgatas y acampadas.
Cholula
Una experiencia “2×1” es lo que te ofrece este destino, integrado por las poblaciones hermanas de San Pedro Cholula y San Andrés Cholula.
En el primero se localiza una colosal pirámide en cuya cima fue levantado el Convento de Los Remedios, reabierto tras el #19S.
Muy cerca de allí también se ubica el Centro Artesanal, Cultural y Gastronómico Xelhua, donde podrás adquirir piezas talladas en madera, barro rojo y textiles.
Por su parte, San Andrés presume los templos San Francisco Acatepec y Santa María Tonanzintla, con sus fachadas tapizadas con coloridas piezas de talavera.
Lea también: Alojamiento Rural en Ziracuaretiro
Que la antigüedad de sus construcciones no te disuada: San Andrés Cholula cuenta con numerosos cafés, tiendas y restaurantes de estilo contemporáneo gracias a su población universitaria.
Une estos dos pueblos en una sola travesía subiéndote al tranvía turístico que sale desde Puebla o desde el centro mismo de Cholula.
Taxco
Si quieres disfrutar los múltiples atractivos que esta joya virreinal ofrece, súbete al Turitaxco, una autobús con recorrido guiado que sale de distintos puntos de la Ciudad de México, desde el Auditorio Nacional hasta el Zócalo.
Luego de transitar las casi 3 horas y media que separan la capital de la República de Taxco, tendrás acceso directo a la Iglesia de Santa Prisca y San Sebastián, con su bellísima fachada de cantera labrada al estilo barroco.
Otros de los puntos en los que se detiene el tour son el Museo Guillermo Spratling, cuyos estantes están colmados de objetos de origen prehispánico, así como el mural que el artista Juan O’Gorman dedicó al emperador mexica Cuauhtémoc dentro del hotel Posada de la Misión (en la foto).
La experiencia incluye una comida buffet y, por supuesto, tiempo para visitar talleres de platería.
San Cristóbal de Las Casas
En el corazón de los Altos de Chiapas se fusionan el colorido de la culturas mayas con el refinamiento arquitectónico de la Nueva España.
Lo notarás cuando camines por sus calles peatonales, cuando deambules al pie de sus templos de filigrana con piedra o entre sus mercados, que ofrecen estímulo constante a los sentidos.
En San Cristóbal de Las Casas también hay sitio para las propuestas de arte y gastronomía internacional: las pizzerías italianas, restaurantes veganos y pastelerías francesas que salpican los andadores peatonales Real de Guadalupe y 20 de Noviembre te lo demostrarán.
Dedica un par de días para explorar los alrededores; el primero para atravesar la sierra en bicicleta hacia los pueblos indígenas de San Juan Chamula y Zinacantán.
Parras de la Fuente
Dos importantes eventos marcan la historia del pueblo natal de Francisco I. Madero: el primero es el establecimiento de la primera bodega vitivinícola del continente (a finales del siglo xvi), mientras que el segundo es el encendido de la primera bombilla eléctrica de toda América, acto realizado por Thomas Alva Edison por invitación del abuelo del líder revolucionario.
Así, notarás que Parras de la Fuente presume un acaudalado pasado, también visible en sus construcciones, como la iglesia de San Ignacio de Loyola, el Palacio Municipal (hecho con cantera rosa) y las señoriales casonas de sus haciendas, algunas de las cuales todavía cultivan vid, como Casa Madero.
Huauchinango
Verdor y embrujo nahua te esperan en esta localidad del noroeste de Puebla, reconocible por sus tejados cubiertos por la neblina que baja de la sierra.
En el centro, sobre la Plaza Constitución, verás a las mujeres del pueblo portando blusas con vibrantes bordados mientras ofrecen comida y artesanías; no tendrás que caminar mucho para llegar a la Iglesia del Santo Entierro, pintoresco templo también protegido por techos de teja.
Los alrededores de Huauchinango son famosos por su exuberancia, y como ejemplo están la Presa Tenango, de tono verde pálido y atravesada por botes de pesca, o la cascada Totolapa.
Ubicada a 15 minutos del Pueblo Mágico, la identificarás por la poza color turquesa sobre la que deposita todo su caudal.
Cuatro Ciénegas
Famosas son las pozas de agua azul intenso de sus alrededores, prodigios biológicas donde se han encontrado algunas de las formas de vida más antiguas del planeta.
Igual de inspiradoras son las cercanas dunas de yeso blanco que, junto con los estanques antes mencionados, forman el Área Natural Protegida de Cuatro Ciénegas.
Pero el pueblo no carece de encanto: sus casitas de colores lucen más brillantes a causa del sol desértico, mientras que la Iglesia de San José y el Palacio Municipal son buenos ejemplos de la adusta arquitectura colonial del norte de México.
Camina por el Callejón de Guevara, remodelado hace un par de años, y visita la casa del presidente Venustiano Carranza, hoy convertida en museo.
¿Quieres tener mayor acercamiento con el entorno natural?
Cuetzalan
Otro de los Pueblos Mágicos favoritos es Cuetzalan: rostros indígenas, cuestas empedradas, casitas de muros blancos y aroma a lluvia son las pinceladas que forman la atmósfera mágica de este lugar enclavado en el vértice donde las culturas nahua y totonaca se encuentran.
Durante tu visita pon oído avisor y nota cómo la mayoría de su gente aún se comunica en la lengua de los aztecas; por su parte, los domingos podrás presenciar la Danza de los Voladores frente a la parroquia de San Francisco de Asís, una tradición totonaca.
Acude al mercado para admirar los bordados en telar de cintura y pepenado que confeccionan las mujeres del pueblo; no dejes de probar sus licores hechos con el café proveniente de la sierra circundante.
Y ya que hablamos de las montañas cercanas, intérnate en ellas para conocer La Huella, un estanque con forma de pata de perro cuyas aguas turquesa provienen de arroyos subterráneos.
Las grutas de Chichicatzapan, también en los alrededores, te garantizan un encuentro con túneles y galerías labradas por las corrientes y el tiempo.
Para conocer estos atractivos es necesario contratar guías certificados.
Pátzcuaro
Su lago, quieto como espejo, lo enmarca, mientras que sus festividades de Día de Muertos le han dado fama internacional; sin embargo, Pátzcuaro es mucho más de lo que salta a la vista.
Sus callejuelas empedradas te llevarán inevitablemente a la plaza Vasco de Quiroga, nombrada en honor al obispo español que evangelizó la región.
Abrazada por arcos de cantera y cubierta por jardines y arboledas, allí se ubica la Basílica de Nuestra Señora de la Salud, templo católico también fundado por «Tata Vasco».
Aprovecha que estás en la plaza para conocer la Casa de los Once Patios, edificio de estilo andaluz que hoy es un centro de artesanías; una vez ahí pregunta por las miniaturas de barro bruñido con pedernal, especialidad local.
Para admirar la panorámica de Pátzcuaro, con su bello entorno lacustre, sube al mirador El Estribo, situado en la cima de un volcán extinto.
Tepotzotlán
El tercer monolito más grande del mundo aparecerá frente a ti ni bien te acerques a uno de los Pueblos Mágicos favoritos de los mexicanos.
A sus pies se despliega el centro histórico, una estrecha colección de callecitas y casas de colores entre las que destaca el templo de San Sebastián Mártir, pequeño pero cargado de simbolismo indígena y europeo.
Camina unos pasos hasta el Centro Artesanal La Aurora, donde verás cómo los artesanos convierten la lana en intrincados textiles; calle abajo te espera el Museo de la Máscara (¡Tiene más de 300 piezas!), mientras que en la calle Juárez verás el Museo del Dulce Tradicional Julio Rodríguez, cuya exposición sobre la historia de los dulces mexicanos te fascinará.
¿Buscas una alternativa original y escalofriante? Apúntate al recorrido nocturno y acompaña a los personajes de la obra teatral Testigos del Pasado, quienes escenificarán las leyendas más tenebrosas de este magnético pueblo.
tags: #hotel #real #hacienda #tequesquinahuac #historia
