Con una variación anual de casi 6% del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del INEGI en la primera quincena de mayo de 2021, el segundo nivel más alto desde diciembre 2017, los bienes y servicios en la economía mexicana se han vuelto evidentemente más caros. Pero ¿qué es la inflación? Se refiere al aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios en una economía a lo largo del tiempo.
Esto significa que, con el paso del tiempo, es probable que los precios de las cosas que compramos, como alimentos, ropa, transporte y vivienda, aumenten. La manera más fácil de percibir este fenómeno, es cuando con el mismo monto de dinero podemos comprar menos bienes. Esto afecta de forma directa a la economía de las personas y familias.
La inflación en México se obtiene de calcular la variación anual del INPC, indicador que mide los precios de un grupo seleccionado de bienes y servicios. A este conjunto de bienes se le conoce como “canasta básica”, en la cual se agrupan los productos seleccionados en conceptos genéricos representativos como vivienda, transporte, educación, alimentos y bebidas, energéticos entre otros y se le asigna una ponderación.
No obstante, no todos los precios de los bienes seleccionados en el INPC se mueven en la misma magnitud y dirección. De hecho, existen precios de bienes que suelen ser muy volátiles y responden con facilidad a distorsiones en la demanda y oferta en el mercado tanto por shocks nacionales como internacionales. Por ejemplo, los del jitomate, que en la primera quincena de mayo del año en curso registraron una variación anual de (-)34.22%, pero la variación de los precios de esta fruta en los primeros quince días de mayo respecto al cierre de abril 2021 fue de 15.68%. Lo anterior se explica, en gran medida, por la temporada de cosecha.
Otro ejemplo de esto es el precio de la gasolina, el cual también ha mostrado una evolución inestable sobre todo en el último año, donde dada la baja demanda de transporte a raíz de las medidas de confinamiento los precios del petróleo se ubicaron en niveles cercanos a cero durante los meses de mayor afectación por la pandemia. En particular, la gasolina magna registró una inflación anual de (-)23.84% y (-)20.20% en las primeras quincenas de abril y mayo 2020. En la 1Q mayo de 2021, el precio de la gasolina de bajo octanaje aumentó 29.63% anual. Esta variación responde a condiciones de mercado internacionales observadas hace un año, ya que los precios de los hidrocarburos en México son los que se fijan a nivel global.
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En ese tenor, la elevada inflación general de 5.80% anual observada en los primeros quince días de mayo de 2021 responde a dos fenómenos. El primero es justamente el punto de comparación que se utiliza para hacer el cálculo, ya que la inflación de la primera quincena de mayo 2021 se calcula respecto a los precios que había en la primera quincena de mayo del año pasado. El segundo responde a alteraciones en el intercambio de bienes y servicios en la economía nacional ante la “nueva normalidad”, dado que los patrones de consumo en el país y el mundo han cambiado. Y ante el fuerte aumento generalizado en los precios de los bienes y servicios, el #SemáforoEconómico de inflación de México, ¿cómo vamos? se pintó de rojo por tercera ocasión consecutiva.
Tipos de Inflación
Las personas suelen relacionar que si el precio de un bien se incrementa, es directamente causado por la inflación. Cuando en realidad esto no siempre es así, ya que el precio de diversos bienes por sí solos se puede deber a diferentes factores. Desde cuestiones ambientales, hasta especulativos.
Entre los tipos de inflación, encontramos:
- Inflación por demanda: Ocurre cuando hay un aumento en la demanda agregada de bienes y servicios en relación con la oferta disponible.
- Inflación por costos: Se produce cuando los costos de producción para las empresas aumentan, lo que lleva a un aumento en los precios de los productos finales.
- Inflación estructural: Está relacionada con problemas estructurales de la economía, como la falta de competencia en ciertos sectores, regulaciones ineficientes o rigideces en el mercado laboral.
- Inflación importada: Sucede cuando los precios de los bienes importados aumentan debido a variaciones en los tipos de cambio o a cambios en las políticas comerciales.
- Inflación esperada: Se genera cuando los agentes económicos, como consumidores y empresas, esperan que los precios aumenten en el futuro y toman decisiones en consecuencia.
Causas de la Inflación
Como vimos en la entrega pasada de esta serie, la inflación afecta negativamente el desarrollo económico, ya que altera el adecuado funcionamiento de los mercados, lo que a su vez interfiere en la asignación eficiente de los recursos.
- Exceso de dinero: El banco central está a cargo de la cantidad de dinero que circula en la economía, es decir, la oferta de dinero. Cuando la autoridad monetaria crea más dinero de lo que el público demanda (exceso de oferta de dinero) provoca un aumento en el nivel de precios (y por lo tanto inflación), puesto que una mayor cantidad de dinero incrementa la demanda de bienes y servicios cuya oferta no se ha incrementado.
- Déficit fiscal: Un déficit fiscal es una situación en la que los gastos de un gobierno son mayores que sus ingresos. Este déficit podría ser financiado con un préstamo del banco central. Para ello, el banco central tendría que aumentar la base monetaria, entendiendo por esta última la suma de los billetes, las monedas y el saldo de la cuenta única de los bancos. Esto provocaría un aumento en el nivel de precios.
- Políticas inconsistentes: Aun cuando las políticas para mantener el nivel de precios sean aparentemente correctas, existe la posibilidad de que algunas de ellas generen cierta inercia sobre la inflación. En efecto, la indexación de algún determinante de la inflación a la inflación pasada podría generar que ésta se perpetuara. Por ejemplo, indexar los salarios a la inflación del año anterior -considerando que dicha inflación fuese alta-, generaría que los salarios también fueran altos, ya que se encuentran indexados a la inflación pasada y al ser éstos un determinante de la inflación, ésta también se incrementaría.
- Contracción de la oferta agregada: La oferta agregada es el volumen total de los bienes y servicios producidos en una economía. Cuando hay un decremento en la oferta agregada debido quizá a un desastre natural que mermó las cosechas de ciertos productos o tal vez debido al aumento de los costos asociados a los procesos productivos (por ejemplo, un aumento en el precio del petróleo) las empresas aumentan sus precios para mantener sus márgenes de ganancia. De esta forma si una empresa de autopartes ve incrementados sus costos productivos debido a un aumento en el precio del petróleo, ésta podría reducir su oferta y trasladar los mayores costos al consumidor.
- Incremento de la demanda agregada: La demanda agregada es el volumen de bienes y servicios requeridos en una economía. Un incremento en la demanda agregada mayor a los bienes y servicios que la economía puede producir causa un incremento en los precios, ya que hay mucho dinero persiguiendo a pocos bienes.
La Base Monetaria y su Impacto
La base monetaria, compuesta por el dinero en circulación más las reservas bancarias, es un concepto que se ha desarrollado con el moderno sistema bancario central. Un ejemplo del impacto de la base monetaria es cuando un banco central decide imprimir más dinero, lo que aumenta la base monetaria. Esto puede tener efectos en la inflación y en el valor de la moneda.
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La base monetaria es crucial para la estabilidad económica, ya que una gestión eficaz de la misma ayuda a controlar la inflación y a fomentar un crecimiento económico saludable. La base monetaria afecta la inflación porque es la cantidad de dinero en circulación en la economía. Un aumento en la base monetaria, si no está respaldado por un crecimiento en la producción de bienes y servicios, puede llevar a un aumento en los precios, es decir, a la inflación.
La relación entre la base monetaria y las tasas de interés es inversa. Cuando un banco central aumenta la base monetaria, generalmente inyectando liquidez en el sistema financiero, las tasas de interés tienden a bajar. Un banco central controla la base monetaria a través de diversas herramientas de política monetaria. Estas incluyen operaciones de mercado abierto (compra y venta de bonos gubernamentales), cambios en las tasas de interés y en los requisitos de reserva de los bancos comerciales.
Un cambio en la base monetaria puede tener un impacto significativo en los préstamos y el crédito. Si el banco central aumenta la base monetaria, los bancos tienen más capital disponible para prestar, lo que puede llevar a un aumento en los préstamos y, potencialmente, a un estímulo económico. La base monetaria puede impactar el tipo de cambio de una moneda, ya que afecta la oferta de esa moneda en el mercado internacional. Un aumento en la base monetaria puede depreciar el valor de la moneda, ya que hay más oferta de la moneda en el mercado.
Política Monetaria y su Influencia
Dada la importancia que tiene la volatilidad de precios en la vida de mexicanos y mexicanas, el Banco de México tiene por mandato mantener el poder adquisitivo de la moneda nacional. Por este motivo, para mantener una trayectoria estable de esta variable, estableció como meta una inflación general de 3% (+/- 1%).
Uno de los instrumentos más importantes para atender la inflación es la política monetaria, que consiste en bajar, mantener o subir la tasa de interés de referencia con el objetivo de influir en todas las demás tasas de interés en el mercado y con ello aumentar o disminuir la cantidad de dinero disponible en circulación. Entre esos factores, destacamos tres.
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Primero, la política monetaria solamente es eficaz para influir sobre el producto y la inflación cuando se trata de un exceso de demanda agregada sobre la oferta agregada; se dice entonces que la economía está sobrecalentada. La crisis actual ha sido resultado de choques tanto en la oferta como en la demanda agregadas: en la oferta por las restricciones sanitarias implementadas y por el cierre de negocios, y en la demanda por las condiciones de incertidumbre, la caída en el empleo y el ingreso de las familias, y también las medidas de confinamiento.
Segundo, las condiciones en el mercado financiero limitan la capacidad para influir de la tasa de interés de referencia (que acuerda la Junta de Gobierno de Banxico) en las tasas de interés que se ofrecen al público. El problema central es la falta de competencia efectiva en el mercado entre bancos comerciales.
Un tercer factor que limita a las decisiones de política monetaria de Banxico es el diferencial que existe entre la tasa de interés de Estados Unidos y la de México, que determina en gran medida las fluctuaciones en el tipo de cambio, lo cual vuelve costoso desviarse de las decisiones de la Reserva Federal. Por ejemplo, si la Reserva Federal decidiera aumentar la tasa de interés de referencia y en la tasa en México permaneciera sin cambios, dados los niveles de riesgo asociados a cada país, se vuelve más atractivo para los inversionistas mantener o mover su dinero en Estados Unidos, ya que ahora la prima que ofrece México por el riesgo se vuelve menor.
A pesar de que la Reserva Federal de Estados Unidos ha decidido mantener la tasa de interés en un rango cercano a 0% como parte de las medidas de reactivación económica, el principal riesgo de la economía estadounidense en este momento son el sobrecalentamiento y la inflación que enfrentan del otro lado de la frontera, y que inevitablemente afectan el tipo de cambio y la inflación que enfrentamos en México.
En resumen, las altas tasas de inflación observadas recientemente son resultado, en parte, del reacomodo de la oferta y la demanda agregadas, pero también de los bajos niveles de precios observados hace un año como consecuencia de los confinamientos. Aunque la política monetaria es un instrumento relativamente eficaz para mantener la inflación baja y estable en condiciones normales, aún con fallas dentro del mercado financiero mexicano, las consecuencias de la crisis por covid-19 limitan la velocidad y la eficacia con la que la política monetaria tendrá efectos sobre el nivel de precios en México.
Estrategias para Escapar de la Inflación
Para hacer frente a este fenómeno económico, es importante mantenernos informados sobre los cambios en los precios y ajustar nuestros presupuestos en consecuencia. Escapar de la inflación puede ser un desafío, pero existen algunas estrategias que puedes considerar para proteger tu economía personal.
- Es fundamental ahorrar parte de tus ingresos y buscar oportunidades de inversión que superen la tasa de inflación.
- Distribuir tus inversiones en diferentes activos, como acciones, bonos, bienes raíces o commodities, puede ayudarte a reducir el impacto de este problema económico en tu cartera.
- Los activos reales, como propiedades o terrenos, tienden a mantener su valor o incluso aumentarlo durante períodos de inflación.
- Si tienes la oportunidad, busca maneras de aumentar tus ingresos. Esto puede implicar buscar mejores oportunidades laborales, adquirir nuevas habilidades o emprender un negocio propio.
- Mantener un presupuesto y controlar tus gastos es esencial para hacer frente a la inflación.
- Considera adquirir seguros o protección financiera que te ayude a mitigar los riesgos asociados con la inflación, como seguros de vida, seguros de gastos médicos o seguros de ingresos.
- Sigue de cerca las noticias económicas y mantente informado sobre las tasas de inflación, políticas monetarias y tendencias económicas.
Recuerda que hacer frente a los tipos de inflación que existen, requiere de una planificación financiera adecuada y una visión a largo plazo. Es importante evaluar tu situación personal y considerar las opciones que mejor se ajusten a tus necesidades y metas financieras.
