Muchas empresas han expandido sus operaciones a diferentes países. Si bien esto permite aumentar los ingresos, también puede crear complicaciones fiscales. Para las empresas en crecimiento, conocer las leyes fiscales específicas de cada país donde se realizan las ventas es la mejor manera de protegerse contra los problemas de cumplimiento de la normativa fiscal. Como los impuestos pueden ser un tema complejo, creamos una guía con todo lo que tienes que saber sobre el impuesto al valor agregado (IVA). Esto incluye cuándo debes cobrarlo a tus clientes, cómo registrarte para cobrarlo y qué hacer al momento de declararlo y pagarlo.
¿Qué es el IVA?
IVA significa «impuesto al valor agregado» y es un tipo de impuesto indirecto que se aplica a bienes o servicios físicos. Se llama impuesto al valor agregado porque se cobra cada vez que se agrega valor al producto a lo largo de la cadena de suministro, desde la producción hasta el punto de venta. La empresa cobra el impuesto al cliente y es responsable de enviarlo (remitir el impuesto) al organismo gubernamental correspondiente en una fecha de vencimiento determinada. Desde junio de 2023, 175 países de todo el mundo adoptaron el IVA.
El IVA en México
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es uno de los impuestos más relevantes en México y, sin duda, un tema central en el día a día de cualquier contador. La Ley del Impuesto al Valor Agregado (LIVA), publicada en 1978, es la que regula el IVA en nuestro país. La LIVA está dividida en nueve capítulos en los cuales se agrupan 43 artículos.
Recordemos que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un tributo universal que se paga por consumir. En torno a este impuesto federal existen otros conceptos; así, podemos hablar de que existen dos tipos de IVA: el IVA Trasladado y el IVA Acreditable.
- IVA Trasladado: Se trata de aquel que cobramos a nuestros clientes.
- IVA Acreditable: Se trata del IVA que efectivamente se abona.
En forma más simple: al llegar al final de cada periodo, tienes que hacer un ejercicio contable que te ayude a diferenciar entre el dinero que entra a tu empresa por la venta de productos o servicios y el que cobraste por el IVA.
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Solo hay que tener claro que se divide en dos: IVA acreditable e IVA por acreditar.
- IVA Acreditado o Pagado: se carga por el IVA efectivamente pagado en gastos realizados de contado.
No se trata de que el IVA sea de A o B, sino que se paga al gobierno por medio de la declaración mensual que se hace.
Lo primero que debes tener en cuenta es que el IVA no distingue tamaños, es decir, tanto grandes empresas como pequeñas empresas, pueden recibir este beneficio.
El IVA acreditable, además de todo esto, ofrece diferentes beneficios para las empresas, ayudando a mejorar su situación financiera y competitividad.
¿Cuándo debo cobrar el IVA a los clientes?
En muchos países con IVA, las empresas extranjeras (vendedores remotos) están obligadas a registrarse para cobrar el IVA tan pronto como realizan su primera transacción sujeta a impuestos en un país. Sin embargo, algunos países (por ejemplo, Australia, Japón y Canadá) tienen umbrales de registro monetario. Las empresas con una facturación inferior a los umbrales de registro no están obligadas a registrarse.
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Las obligaciones de cobro de impuestos varían según el país y el tipo del comprador y el producto vendido (consumidor o empresa). Por ejemplo, las empresas extranjeras deben cobrar impuestos sobre las ventas de productos digitales a consumidores ubicados en la Unión Europea.
¿Cómo me registro para cobrar el IVA?
El primer paso para realizar el registro es determinar dónde tu empresa debe cobrar el IVA y registrarla ante la autoridad fiscal correspondiente. Una vez que lo hayas hecho, puedes empezar a cobrar y declarar el IVA. Muchos países ofrecen procesos de registro simples para los vendedores extranjeros. Una de las principales ventajas de estos registros es que las estas empresas pueden completar todos los trámites de registro en línea y no tienen que designar a ningún representante fiscal local.
La Unión Europea introdujo la ventanilla única del IVA (OSS del IVA) para simplificar el proceso de registro en todos los países comunitarios. Hay tres opciones de registro independientes: ventanilla única de la Unión, de fuera de la Unión y para las importaciones. Si te registras en la ventanilla única del IVA, no es necesario que lo hagas en cada país de la UE en el que vendas bienes o servicios a distancia. Si has establecido tu negocio en un país de la UE, puedes registrarte en el portal de ventanilla única de ese país. En cambio, si tu empresa se encuentra fuera de la UE, puedes elegir el país europeo en cuya ventanilla única quieras registrarte. Todas las empresas que no estén establecidas en la UE, pero vendan dentro de ella, pueden registrarse en la ventanilla única, aunque dicho registro no es obligatorio. En su lugar, una empresa puede optar por un registro nacional.
Después del Brexit, el Reino Unido introdujo un proceso de registro en el IVA que es independiente de la ventanilla única del IVA de Europa.
¿Cómo declarar y pagar el IVA?
Presentar una declaración de IVA es el último paso para cumplir con la normativa. Si no cobraste el IVA a los clientes en un período y no tienes IVA que debas pagar, es posible que aún tengas que presentar tu declaración antes de la fecha de vencimiento. A diferencia del impuesto sobre las ventas, las declaraciones de IVA requieren que las empresas informen dos tipos: el importe cobrado a tu cliente (IVA repercutido) y el importe pagado a los proveedores (IVA soportado). El IVA que se debe remitir al gobierno es la diferencia entre el IVA que cobraste y el IVA que pagaste a tus proveedores. Cada país tiene sus propios formularios de declaración y una frecuencia de presentación. Es posible que la fecha de vencimiento y la frecuencia con la que haces la presentación dependan de tus ingresos anuales por ventas. Si tienen un registro en la ventanilla única, debes presentar una declaración trimestral que corresponde al país de registro. Una vez que pagues todo el IVA en el país donde te registraste en la ventanilla única, la autoridad fiscal local redistribuirá los ingresos por IVA a los demás países en tu nombre. No presentar ni remitir el importe correcto del IVA puede generar intereses y sanciones.
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Si no cobraste el IVA a los clientes en un período y no tienes IVA que debas pagar, es posible que aún tengas que presentar tu declaración antes de la fecha de vencimiento.
Es importante que declare, ya que al ser contribuyente ante la Secretaría de Hacienda de Crédito Público (SHCP) se es responsable de pagar impuestos, en este caso el IVA, reportando ante hacienda el cobro del impuesto por producto o servicio ofrecido.
Es importante que sepa que ese impuesto al valor agregado es del 16% y no se lo tiene que quedar usted, ya que le pertenece al estado y tendrá que pagarlo de manera directa en hacienda para que sea reintegrado, por ello es muy importante que lleve la contabilidad de manera correcta y no tenga ningún inconveniente al momento de realizar su declaración, que se realiza en conjunto con la declaración del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Lo primero es estar inscrito en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) así como contar con su firma electrónica vigente. Esta declaración se realiza ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en su página oficial.
Posteriormente confirme que tenga todas sus facturas electrónicas por concepto y que se encuentren inscritas todas aquellas ventas y compras que son consideradas como una actividad económica.
También le solicitarán los pagos previos sobre el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se hayan suscitado durante todo el año y contar con toda la información de los montos de ingresos, deducciones, coeficiente de su utilidad, impuestos retenidos y pagos provisionales para que toda esta información sea posteriormente enviada al SAT.
Recordemos que la última persona en realizar el pago de este impuesto son los consumidores de su producto y que por lógica ese impuesto llega a su empresa, por lo que es muy importante que tenga todas las facturas de sus ventas, para que lo declare y haga el pago, ya que es un dinero que no le pertenece a su compañía sino al Estado.
Ahora bien, si cuenta con proveedores mediante los cuales adquiere un producto, usted también paga un IVA, por consiguiente, podrá restar el IVA que cobró a sus consumidores, con el impuesto cobrado por sus proveedores y ante hacienda sólo pagar la diferencia, y en el caso de que pague más del IVA que cobró generará saldo a favor para futuros pagos de los impuestos.
Actividades exentas del impuesto de valor añadido
Se debe saber que hay actividades que se encuentran exentas al cobro del IVA, estas son alguna de las actividades que no se encuentran obligadas al pago de este:
- Servicios educativos.
- Arrendamiento y venta de inmuebles.
- Transporte aéreo.
- Servicios gratis.
- Suelos destinados a construcción (menos hotelería).
- Operaciones quirúrgicas.
- Actividades sin fin de lucro.
- Actividades financieras.
Estos son algunos de los productos que cuentan con un IVA del 0%:
- Venta de animales y vegetales que no estén industrializados.
- Periódicos, libros y revistas.
- Medicinas con patente.
- Joyería.
- Invernaderos dedicados al cultivo.
- Fertilizante.
- La venta de agua no gaseosa menor a los 10 litros y hielos.
- Alimentos procesados para mascotas.
¿Cómo se calcula el IVA?
Calcularlo es bastante sencillo si ofrece un servicio o adquiere algún producto, pero tenga presente los porcentajes que se aplican y que en ocasiones los precios no lo incluyen:
- El 8% para la línea fronteriza de México con Estados Unidos.
- Del 16% para el resto del país.
Por ejemplo, si va a comprar varios productos que necesite, una vez sepa el total a pagar y que no tengan IVA, lo único que tendrá que hacer es multiplicar esa cantidad por 0.16 y el resultado que obtenga es el Impuesto al Valor Agregado.
Hacer el cálculo para el pago de este impuesto es muy sencillo.
Conforme a la Ley del IVA, este impuesto se causa, en términos generales, a la tasa del 16%, con algunos supuestos de tasas diferenciadas al 0% y 8%, y sobre una base de flujo de efectivo.
¿Qué es el IVA o Impuesto de valor añadido?
El IVA como su nombre lo dice es un impuesto aplicado al consumo que todos los contribuyentes sean personas morales o físicas en territorio nacional lo pagan, lo que quiere decir es que es un valor agregado a los servicios y productos que compramos por el simple hecho de que pasó por un proceso productivo obteniendo como resultado un producto final y esto es lo que le da un valor agregado.
Es aplicable para bienes y servicios domésticos, desde comprar ropa, comida preparada, ir al cine o a un restaurante, en el momento que se lleva a cabo una transacción es cobrado y este impuesto es el que grava el consumo, que en términos económicos lo que quiere decir es que se establece un tributo o impuesto a un producto o servicio con el fin de obtener ingresos para el financiamiento del gasto público, o sea para el Estado.
Es clasificado como un impuesto indirecto ya que no es aplicado de manera directa a la renta de los diferentes contribuyentes, sino que se paga conforme al consumo de cada persona. El IVA no viene incluido en el costo de los productos, es completamente aparte y que corresponde a una tasa del 16% sobre el costo total consumido.
¿Cuál es la función del IVA?
La principal función del cobro de este impuesto es que el estado obtenga ingresos mediante gravar las actividades de enajenación de bienes, servicios, arrendamiento de bienes, así como también la importación de bienes y servicios.
Esto de manera más sencilla lo que quiere decir es que cuando existe un intercambio de servicios el cual implica dar o recibir dinero en ese momento es aplicado el IVA.
¿Cómo surgió el Impuesto de Valor Añadido?
El primer país que adopta el IVA fue Francia en el año de 1954, es creado con el fin de combatir la crisis económica causada por la segunda guerra mundial, y para el año de 1967 ya se había implementado en la economía europea, así como en países latinoamericanos, pero no fue hasta el año de 1968 cuando México lo integra para la sustitución del Impuesto Sobre Ingresos Mercantiles el cual fracasó pues no se estaba preparado para llevar la transición de un impuesto a otro.
No fue hasta el 1ro de enero de 1980 cuando entró en vigor el Impuesto al Valor Agregado, adaptando este nuevo sistema a la economía del país, en ese entonces la tasa del IVA era del 10%, el 0% en todos los alimentos y el 6% para las zonas fronterizas.
Tipos de IVA
Si hablamos de que hay diferentes tipos de IVA de inmediato pensaríamos en el impuesto mexicano que es del 16% y el de frontera norte que es el 8%, así como el IVA trasladado que es el que se recibe después de la operación de venta de un producto una vez que se transfirió al consumidor; luego tenemos el impuesto acreditable que es el transferido al consumidor y que es el precio final de los productos o servicios.
Sin embargo, también se dividen en tres distintos tipos que depende del servicio que se ofrezca y que son los siguientes:
Tipo general
Este tiene una tasa del 16% y es aplicado por defecto a la mayoría de los servicios y productos, como la ropa, hotelería, electrodomésticos por mencionar algunos.
Tipo reducido
Actualmente es del 10% y por lo general se aplica aquellos productos marcados por la ley y que son considerados de primera necesidad, como medicamentos, alimentos, servicios deportivos, el agua, entre otros.
Tipo superreducido
Aquí también entran ciertos artículos de primera necesidad, pero con un Impuesto al valor Agregado del 4%, entre estos podemos destacar tratamientos médicos, prótesis, implantes o medicamentos, alimentos básicos como leche, pan, arroz, frijol, etc.
¿Quién interviene en el IVA?
Todas las personas pagamos el IVA por algún servicio o producto, son pocas las actividades que no cuentan con este. Estas son aquellas que sí se encuentran obligadas a realizar el cobro del impuesto:
- Enajenen bienes.
- Presten servicios independientes.
- Otorguen el uso o goce temporal de bienes.
- Importen bienes o servicios.
Tanto personas morales y físicas que estén registradas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y que realicen alguna actividad económica o comercial deben cobrar y pagar por este impuesto, menos las actividades que estén exentas del mismo.
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