Este artículo explora el impacto de la tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en productos de gestión menstrual en Argentina, como toallas femeninas y tampones.
Implementación de la Tasa Cero del IVA
La tasa cero a los productos de gestión menstrual ha tenido un mayor impacto en los hogares de menores ingresos. Entre las discusiones y modificaciones que se han tenido para lograr que el sistema fiscal mexicano tenga una perspectiva de género está la de la tasa cero del IVA en productos de gestión menstrual, la cual empezó a darse desde el 2020 dado que estos artículos son un gasto extra al ser de primera necesidad para mujeres y personas menstruantes.
Fue en el 2021 cuando el Congreso de la Unión aprobó la tasa cero del IVA a productos de gestión menstrual, por lo cual a partir del 2022 entró en vigor, avanzando así en el combate de las desigualdades.
El Senado dio el visto bueno para que el IVA pasara de 16% a 0% para tampones, toallas y copas menstruales, con lo que se espera una reducción importante en el precio de estos productos básicos para la salud pública.
Este 26 de octubre del 2021 con 67 votos a favor y 43 en contra, la cámara alta aprobó en lo general el plan fiscal, que incluía las modificaciones en materia de salud femenina en materia de impuestos.
La eliminación del Impuesto al Valor Agregado del 16% en toallas sanitarias, copas menstruales y tampones está cada vez más cerca en México.
La Cámara de Diputados ha dado luz verde a la miscelánea fiscal para 2022 y con ello a la propuesta de tasa cero del IVA en los productos de higiene femenina.
- La tasa cero es el mecanismo fiscal a través del cual el consumidor directamente recibe un beneficio al comprar un producto debido a que el IVA se elimina exclusivamente en el precio final.
- Las modificaciones que contempla el proyecto fiscal atienden a la obligación que tiene el Estado mexicano de promover la salud para todos sus ciudadanos sin distinción.
En este caso se busca que las mujeres de entre 11 y 45 años que necesitan al menos una vez al mes productos de higiene femenina puedan acceder a ellos en condiciones de igualdad: si por sí misma la menstruación ya implica un gasto adicional para las mujeres, pagar impuestos adicionales resulta innegablemente desproporcional. Aunque todavía no se logra la universalización en el acceso a los productos para gestionar la menstruación de manera adecuada, eliminar el IVA es un paso importante porque busca una reducción importante en el precio final que pagan las consumidoras.
“Logramos poner el tema de la menstruación en la agenda pública. Esta reducción del IVA va a hacer justicia porque no podemos estar pagando por menstruar cada mes, pero también serán más accesibles los productos para las personas que no tenían la oportunidad de comprarlos”, mencionó Anahí Rodríguez, vocera de Menstruación Digna.
La próxima exención del IVA para esos productos es una de las conquistas más anheladas por el colectivo, pero no es la única. Para Rodríguez la eliminación del IVA es el primer paso para alcanzar la gratuidad en estos productos para todas las mujeres mexicanas.
Impacto en los Hogares y la Economía
De acuerdo con la Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, alrededor de cinco de cada 10 mujeres han tenido que renunciar a la compra de productos básicos, como alimentos, bebidas y similares, para poder adquirir toallas sanitarias y, de esta manera, poder llevar su proceso de gestión menstrual.
Si bien las respuestas señalan que 69% no han tenido dificultades económicas en casa para comprar estos productos, 54% de las personas encuestadas señaló que ha tenido que dejar a un lado las compras de servicios, alimentos o medicinas para poder acceder a las toallas para su gestión menstrual.
“El gravar los productos que atienden la menstruación significa que este impuesto tiene una incidencia económica en las mujeres. Este impuesto afecta más a las mujeres en situación de pobreza porque no pueden comprar los productos mencionados ante la falta de recursos, derivado del traslado del impuesto que efectúa el enajenante, con los consiguientes efectos negativos en su higiene y riesgos de salud”, refiere el dictamen avalado en lo general y en lo particular en el Palacio de San Lázaro, ahora solo falta que el Senado lo apruebe. El documento reconoce que la falta de recursos de niñas y adolescentes para adquirir estos productos de higiene femenina perjudica su rendimiento escolar y abona al ausentismo de las estudiantes a las aulas de clases.
Para ellas tener la regla cada mes representa un obstáculo que acrecienta las desigualdades con sus pares varones. De acuerdo con la asociación Fundar, niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes deben gestionar su menstruación. Esto puede implicar un gasto promedio de alrededor de 720 pesos en toallas sanitarias. En los hogares más pobres se destina 1,2% de su ingreso, comparado con el 0,2% que gastan los más ricos.
Desafíos y Obstáculos
A tres meses de que se eliminara el IVA a productos de higiene menstrual como copas menstruales, toallas sanitarias y tampones, así como a alimentos para mascotas, empresas, negocios y tiendas de mayoreo en todo el país mantienen el cobro a este tipo de artículos.
Organizaciones civiles mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento de los precios en productos para las mujeres y mascotas, en donde alertan que, pese que en la Miscelánea Fiscal 2022 se aprobó eliminar este impuesto desde el primero de enero de este año, los productos de esta naturaleza han presentado incluso un aumento, en comparación con 2021.
Por ejemplo, un paquete de toallas sanitarias de estas empresas de diez piezas incrementaron su precio al ofertarse hasta en 34 pesos en tiendas comerciales, dos pesos más caras que al cierre del año pasado.
En diferentes tiendas de autoservicio se comprobó que distintos establecimientos y supermercados a nivel nacional no actualizaron sus precios y gravan este impuesto a productos para la higiene femenina.
Al respecto, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) habilitó un micrositio en enero pasado para que las consumidoras pudieran comparar los precios de las toallas sanitarias, tampones y copas menstruales; sin embargo, colectivas afirmaron que aún cuando han levantado denuncias por este incumpliento, las tiendas mantienen sus precios a tres meses del inicio de 2022.
Según un análisis de 2016 a 2021, estos aranceles implicaron un cobro anual de aproximadamente 4.2 millones de pesos, por la entrada de estos productos de gestión menstrual.
Arion 9 precisó que esto es perjudicial para los ingresos de las mujeres, pues estos aranceles tienen un doble efecto: por un lado, se trasladan al precio final de los consumidores porque son impuestos, mientras que por otro lado, desincentivan una mayor competencia en el mercado mexicano que podría tener más productos de este tipo provenientes de otros países y así incentivar la oferta de productos de mayor calidad y con precios más accesible.
“Cuando llega el período falto a clases tres o cuatro días. En casa no tenemos plata para comprar las toallas sanitarias que necesitamos mi hermana y yo. “La pobreza genera que adolescentes y mujeres falten a días de colegio o de trabajo por no contar con los insumos para atender su menstruación.
Trabajadoras del Fondo de Población de las Naciones Unidas alistan paquetes de artículos de higiene menstrual dirigidos a mujeres de comunidades pobres en América Central. El costo de algunos de estos productos los hace prohibitivos para muchas familias. Tras la campaña “Menstruación libre de impuestos”, Colombia se convirtió en 2018 en el primer país americano que eliminó el IVA de 16 % a los productos de higiene menstrual.
A Colombia se sumaron Ecuador, Guyana, Jamaica, México -en cuyas calles se hizo campaña contra ese IVA-, Suriname y Trinidad y Tobago. Mujeres adultas, jóvenes y niñas participan de una sesión de intercambio de información y experiencias organizada por la asociación colombiana Princesas Menstruantes, que enfatiza la importancia de la educación para combatir los tabús y hacer de la menstruación una experiencia sana y tranquila.
“Si no puedes comprar toallas sanitarias con frecuencia, ese es el problema más pequeño. Madre de cuatro jóvenes, vive en Gramoven, humilde barriada del noroeste capitalino.
