Hablar de Alfonso Reyes nos remite a pensar en un poeta, un amante de la literatura de un pasado inmediato. Es un educador que no solo se interesa por la cultura griega, sino que describe y relata sucesos importantes que acontecieron en el México histórico y en el presente de su vida. Reyes es considerado uno de los pensadores mexicanos más importantes del Siglo XX, vinculado con el filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900) y catalogado por Jorge Luis Borges como "el mejor prosista del idioma español de cualquier época". Alfonso Reyes fue uno de los principales escritores y filósofos mexicanos del Siglo XX.
Orígenes y la Campaña Nacional contra el Analfabetismo
Uno de los sucesos importantes en la vida de Reyes fue el encargo de escribir una Cartilla moral que formara parte de una Cartilla nacional de alfabetización. Este compromiso civilizador lo adquirió en 1944, por encomienda de Jaime Torres Bodet bajo el mandato del presidente Manuel Ávila Camacho. Poco antes, se habían dado a conocer estadísticas que mostraban que la mitad de la población mexicana no sabía leer ni escribir, y el 21 de agosto de 1944 el presidente Manuel Ávila Camacho promulgó la Ley de Emergencia por medio de la cual se estableció la Campaña Nacional contra el Analfabetismo.
Torres Bodet, al enfrentar este reto, mostró su alta capacidad ejecutiva al servicio de una "visión social del servicio público". Cada mexicano que hubiese ido a la escuela tenía la obligación de enseñar a leer y escribir a cuando menos un mexicano de entre seis y sesenta años. Torres Bodet mandó elaborar una Cartilla Nacional de Alfabetización, que se imprimiría en diez millones de ejemplares. Torres Bodet y mi padre leyeron una carta, que aparentemente decidieron mantener anónima, y concluyeron que no había nadie mejor que Alfonso Reyes para redactar estas brevísimas lecciones. Así es como mi padre le escribió a Reyes y le transmitió la encomienda, "en nombre del Secretario de Educación, de la cultura nacional y del espíritu de los analfabetas que dejarán de serlo".
La Génesis y el Primer Rechazo de la Cartilla Moral
Ese fin de semana, Reyes y doña Manuela no se fueron a Cuernavaca, como lo habían comenzado a hacer, se quedaron en la ciudad de México, donde Reyes se puso a escribir el sábado 16 de septiembre las que llamó "Lecciones de moral para la cartilla alfabética". Y el día siguiente, domingo 17, concluyó el trabajo, al que llamó ahora Cartilla moral. Lo registró Reyes en su Diario: "Acabé la Cartilla moral".
Mi padre debió visitar a Reyes ese mismo domingo, juntos revisaron la Cartilla moral y debieron comentar que era demasiado extensa y compleja para ser incluida al final de la breve y elemental Cartilla alfabetizadora. Las cosas empeoraron la noche del martes 19, cuando mi padre le mandó a don Alfonso una carta acompañada por el ejemplar único del último borrador de la Cartilla alfabetizadora, con el fin de que la revisara y para ayudarlo a insertar adecuadamente las dos o tres lecciones de moral que debía escribir.
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Reyes se alarmó al revisar la Cartilla alfabetizadora debido a sus gruesos errores y torpezas. Debió suceder que esta Cartilla fue revisada por demasiadas manos de especialistas demasiado especializados y no bien coordinados en la ya entonces compleja estructura burocrática de la SEP. Reyes expresó: "No duermo pensando en los errores de la Cartilla alfabética. Muy de mañana, voy a despertar a José Luis Martínez, a quien comunico mi inquietud por lo mal que está ese proyecto. Yo ando con los nervios de punta. Me siento nerviosísimo." Poco después, José Luis pasó por El Colegio y recogió la Cartilla moral y las dos lecciones resumidas de Reyes. Reyes le dijo: "¡A ver si les sirven de algo!" También le devolvió su texto muy censurado, señalando: "Estaba imposible, lleno de errores y descuidos."
El miércoles 20 le escribió una carta a mi padre en la que precisó varias de sus críticas, que lo debieron apenar muchísimo. Le molestó que "en cosa tan eterna deban citarse palabras de una persona tan transitoria como lo es un Presidente. Mejor sería buscar algún clásico de las letras mexicanas. En este punto se desliza una intención de cultura moral no desdeñable". En la Cartilla las indicaciones de puntuación estaban incompletas, faltaban letras en los cuadros, no se acentuaban las mayúsculas, y las cinco vocales se presentaban en el orden I U E O A… (el orden de las vocales en la clasificación fonética del castellano). Reyes había redactado sus lecciones morales en dos formas: "la una extensa y la otra breve". Aunque lo hizo con amor, temía que no sirviera ninguna de sus dos versiones. Él creía que había que compenetrarse de que el analfabeto es adulto y no es deficiente mental, y obró con libertad. Pedía: "Pero, si puede, vea de aprovechar en alguna forma mis lecciones, de preferencia el texto extenso."
No tenemos la forma breve, en dos lecciones, de moral que entregó Reyes a mi padre. Tal vez se parezca al "Segundo resumen" de la lección 14 de la Cartilla moral. Mi padre consultó la proposición de Reyes con Torres Bodet, quien aprobó publicar por separado la Cartilla moral completa y aun le pidió ampliarla un poco. El jueves 21 de septiembre Martínez transmitió la aceptación y la proposición de Torres Bodet a Reyes, quien la registró en su Diario. Debió entusiasmarse, pues anotó a continuación que dio su cátedra en El Colegio Nacional, y que se le ocurrió hacer "cartillas mías hechas en El Colegio para la Secretaría de Educación, que Torres Bodet acepta".
Pese al aparente interés de Torres Bodet, el proyecto de publicación de la Cartilla moral seguía en la incertidumbre. Más de un mes después, el 26 de octubre, Reyes le escribiría a mi padre: "Espero noticias respecto a mi Cartilla moral". Las noticias se las debió dar mi padre de viva voz, pues la cuestión no se volvió a tocar en sus cartas. No sabemos qué le explicó, pero el hecho es que la SEP no publicó la Cartilla moral. Tampoco sabemos qué sucedió, no lo aclaran el Diario de Reyes, ni su correspondencia, ni las Memorias de Torres Bodet.
Contenido y Filosofía de la Cartilla Moral
La Cartilla moral fue concebida como un valioso opúsculo. Está dirigida al lector que acababa de recibir el don de las letras, y es una guía laica, respetuosa de creencias particulares, que cuadricula nociones de antropología, política, sociología y civismo bajo el ánimo liberal de urbanidad que procuraba el mejor concierto entre ciudadanos de una determinada sociedad. Su objetivo es combinar la profundidad con la claridad, con sencillez. Cita pocos autores, ya que "cuando uno es sabio no tiene por qué estar recurriendo a las boletas". No es un libro anacrónico, sino que está inmerso en la problemática de su tiempo.
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Reyes elaboró el ensayo con 12 "lecciones" en las que aborda los valores del ser humano y de la sociedad, así como su relación con la naturaleza. La primera lección establece: "El hombre debe educarse para el bien. Esta educación y las doctrinas que ella inspira constituyen la moral o ética". Entre las lecciones se encuentran "La moral y el bien", "Cuerpo y alma", "Respeto a nuestra persona", "La familia", "La patria" y "La naturaleza".
La brevedad de cada lección responde a las indicaciones que se dieron. Dentro de esta brevedad se procuró, para el encanto visual y formal -parte de la educación-, cierta simetría de proporciones. Las frases son sencillas; pero se procura que se relacionen ya unas con otras, para ir avezando al lector en el verdadero discurso y en el tejido de los conceptos, pues a estos ejercicios llega el analfabeto cuando ya ha dejado de serlo.
Reyes concibe el bien no como "nuestro interés particular", sino con "una felicidad más amplia y que abarcaba toda la especie humana", un "bien superior". Esta noción de una moral común a todos los hombres está vinculada a las ideas internacionalistas, de raigambre marxista, pero presentes entre los que pensaban que un orden internacional justo era el único remedio contra la destrucción de la Primera Guerra Mundial y de la Segunda que se vivía. El propio Reyes destacó el carácter no aburridamente "exhortativo" sino "explicativo" de su Cartilla moral, abierta a las disciplinas de "sociología, antropología, política o educación cívica, higiene y urbanidad", lo cual lo abre a fértiles discusiones, que cuestionen, continúen y actualicen los razonamientos morales de Reyes.
Un aspecto de la moral de Reyes es la cuestión de las mujeres. De manera rigurosa, el maestro de la pluma usa con rigor el género masculino como neutro, esto es, siempre se habla de los "hombres", los "niños" o "los padres" para referirse a los varones y a las mujeres de manera indistinta, lo cual muestra que no deja de hablar de ellas y a ellas también. En la lección 6 sobre la familia, Reyes no considera necesario hacer la distinción entre varones y mujeres, lo cual muestra que los consideraba absolutamente iguales como seres humanos y en la responsabilidad del cuidado y de la buena educación de los niños. Al no mencionar a las mujeres como tales, Reyes las toma más en cuenta que la discriminatoria corrección foxista de niñas y niños. Y al mismo tiempo, al no mencionar los géneros de las parejas, deja abierta la posibilidad de la unión entre gente de los mismos sexos.
Historia Editorial y Reediciones
Después de su redacción inicial, la Cartilla moral fue un libro desairado que corrió con muy mala suerte. En 1956, se habló de la posibilidad de realizar una edición universitaria, pero el proyecto tampoco se completó. Sin embargo, en 1959, a solicitud del periodista e historiador Gastón García Cantú, entonces subdirector de publicaciones del Instituto Nacional Indigenista, Reyes retocó la Cartilla moral para una edición de amplio tiraje. El propio García Cantú cuenta que cuando le fue a entregar la edición a Reyes, lo acompañaba Torres Bodet, ahora nuevamente secretario de Educación Pública, y Reyes le dijo: "Es, Jaime, el texto más ático que he escrito". El Diario de Reyes permite seguir el proceso de revisión y preparación de la Cartilla moral para esta primera edición masiva.
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La Cartilla moral fue incluida en el tomo XX de las Obras completas de Alfonso Reyes, de 1979, y se han hecho varias otras ediciones, sola o en compilaciones. En 1989, centenario de Alfonso Reyes, Alfonso Rangel Guerra publicó en la UANL una edición "adaptada para escolapios".
En 1984 mi padre, desesperado por los problemas del país, le propuso a su amigo Jesús Reyes Heroles, entonces Secretario de Educación Pública, que editara la Cartilla moral de Reyes, a la que mi padre le haría "algunos retoques necesarios", en aras de la sencillez y de la inclusión de nuevos temas. A Reyes Heroles le gustó la idea y le pidió que solicitara la opinión de algunos filósofos sobre la educación moral. Mi padre obtuvo textos de Antonio Gómez Robledo, Eduardo Nicol y Fernando Salmerón, a los que agregó un ensayo de Benedetto Croce, "La eficacia del ejemplo", tomado de su Ética y política, que entregó junto con las versiones original y modificada de la Cartilla moral y unas "Consideraciones acerca de la incorporación de la ‘Cartilla moral’ de Alfonso Reyes a los libros de texto gratuitos". Mi padre, en efecto, no estaba tanto a favor de publicar en un librito separado la Cartilla moral, sino que quede incorporada a los libros de texto, afirmando: "Lo deseable es que la moral forme parte de las demás enseñanzas, y en su mismo nivel". El proyecto iba bien, pero don Jesús enfermó y falleció en 1985, y la edición no se realizó.
En el "Preliminar" de la edición entregada a Reyes Heroles, mi padre explicó: "Con entrañable sabiduría, estas lecciones nos van dando el sentido de nuestra vida y cuanto podemos hacer para ser mejores", y mencionó que le hizo "algunos retoques en busca de mayor sencillez y se le han añadido referencias a nuevos temas". Uno de los más importantes fue haberle puesto títulos a las lecciones. También procuró evitar los temas polémicos, por lo que tachó en la lección 1: "La moral de los pueblos civilizados está toda contenida en el Cristianismo. El creyente hereda, pues, una moral ya hecha.", entre otras alusiones al cristianismo. Hacia el final del capítulo 11 sobre "La naturaleza", mi padre agregó: "El cuidado del ambiente y la preservación del equilibrio ecológico de la naturaleza son indispensables para nuestra supervivencia".
En 1992, la Secretaría de Educación Pública quiso obsequiar a los docentes de México una versión de la Cartilla Moral de Alfonso Reyes adaptada por José Luis Martínez. Ese mismo año, mi padre le propuso nuevamente el proyecto a Ernesto Zedillo, entonces secretario de Educación Pública, quien gustoso aceptó, y la SEP imprimió en septiembre 700 mil ejemplares modestos. Sin embargo, fueron retirados de la circulación por las presiones del poderoso sindicato, enfrentado al secretario, en el contexto de la gran pamba nacional que recibieron los libros de texto gratuitos de Historia de primaria. El sindicato consideró "anticuada" la Cartilla moral, pese a que la "Presentación" anónima destaca que la Cartilla moral, "no es ciertamente, un escrito moderno o de actualidad, pero tiene, en cambio, una gravedad rotunda que añade al valor de la exposición ética la ilustración histórica…", que se ofrece al maestro "no tanto como un cuerpo de doctrina, sino como un testimonio pedagógico de uno de nuestros mejores escritores".
La Cartilla Moral en el Siglo XXI: El Impulso de AMLO
En 2011, el candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, en entrevista con Carmen Aristegui, mencionó su gusto por la Cartilla moral. En 2018, AMLO retomó el tema y mencionó que sería la base de una constitución moral nacional no coercitiva y voluntaria. López Obrador se declaró "auspiciante" de una "nueva corriente de pensamiento" y expresó su intención de buscar la creación de una "constitución moral" para su país. Dijo ante miembros del PES que serviría "para promover un paradigma moral del amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la patria".
Un mes y medio después de asumir la presidencia, AMLO materializó aquella idea a través de un decálogo llamado "Cartilla Moral" que esperaba repartir, de inicio, entre 8,5 millones de personas beneficiarias de programas sociales. Se trata de un documento cuyo objetivo es "moralizar la vida pública de México". "Precisamente por eso hoy va a empezar a distribuirse esta Cartilla Moral, porque tenemos que fortalecer los valores culturales, morales, espirituales; no sólo lograr el bienestar material, sino también el bienestar del alma", añadió. El documento es entregado a beneficiarios de programas sociales del gobierno de AMLO. AMLO dice en la introducción que esa guía moral se trata de una herramienta para los mexicanos ante la "decadencia" que vive el país producto de la corrupción, la falta de oportunidades y la pérdida de valores.
Hoy, en enero de 2019, la Secretaría de Educación Pública difundió una edición masiva, dirigida a maestros, alumnos y a toda la sociedad, de la Cartilla moral de Alfonso Reyes, con un tiraje de varios millones de ejemplares, además de la edición en internet. Rodrigo Martínez Baracs calificó la edición como un "acontecimiento de singular relevancia por lo elegante y generosa inteligencia del libro; por la primacía que la cuestión moral ha adquirido en el país; y porque apenas en el mes de enero el gobierno de México, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), publicó una edición masiva de la Cartilla moral de 8 millones de ejemplares impresos y accesible en internet, con una presentación a cargo del presidente Andrés Manuel López Obrador". El colegiado y también director de la Capilla Alfonsina anunció una segunda edición para este año que recoja los nuevos aportes que la coyuntura política ha propiciado.
La adaptación del gobierno de AMLO es la que hizo el crítico literario José Luis Martínez -uno de los más destacados discípulos de Reyes- y es distribuida con ilustraciones de figuras de la historia de México y algunos símbolos patrios. La adaptación de Martínez retoma las 12 lecciones, aunque en la publicación del gobierno de AMLO están simplificadas en 12 temas y dos resúmenes finales.
La nueva edición incluye una "Presentación" de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México. En ella, AMLO aprecia que además de la corrupción del régimen y la miseria de la gente, nos aflige una "pérdida de valores, culturales y espirituales". Sin embargo, no presenta la difusión de la Cartilla moral de Reyes como un sustituto de la dudosa "Constitución moral" que se planea, sino como "un primer paso para iniciar una reflexión nacional sobre los principios y valores que pueden contribuir a que en nuestras comunidades, en nuestro país, haya una convivencia armónica y respeto a la pluralidad y a la diversidad". No se trata pues, de imponer una moral, sino de promover un proceso amplio de discusión de nuestros problemas, empezando por los de cada uno de nosotros mismos. Al mismo tiempo se trata de un compromiso del gobierno a cumplir ciertos preceptos básicos de la Cartilla moral de Reyes, como el del culto a la verdad y el respeto a la naturaleza y a nuestras instituciones democráticas, y el sentido de tomar las decisiones con generosidad y con inteligencia, y estar dispuesto a trabajar con la gente y no contra la gente.
Controversias y Debates
Se ha dicho que la Cartilla moral no se publicó porque se le consideró un texto conservador y aun religioso, no acorde con la laicidad del Estado mexicano. Esto se repite en el tiempo, ya que es curioso que, como en 1944 y en 1992, hoy en 2019 la difusión por parte de la SEP de la Cartilla moral de Reyes haya contado con enemigos y detractores. Algunos comentaristas califican el documento como un intento de adoctrinamiento religioso y hasta una amenaza al Estado laico. La instauración del Estado separado de la Iglesia se consolidó bajo la presidencia de Benito Juárez, una de las figuras de la portada de la "Cartilla Moral" del gobierno de AMLO. Por lo que algunos críticos del documento que lo consideran como "religioso" ven una contradicción en su publicación a cargo de la Secretaría de Educación Pública.
Pero AMLO desde hace un año se anticipaba a estas críticas y apuntaba: "Quienes piensan que este tema no corresponde a la política olvidan que la meta última de la política es lograr el amor y hacer el bien, porque en ello radica la verdadera felicidad". Añadió: "No se contrapone con mi concepción de Estado laico". El analista Carlos Sepúlveda considera que en México, donde más del 80% de la población se declara católica, a menudo se tiene una concepción equivocada de la laicidad. Explica: "Que el Estado sea laico en nada contradice la fe religiosa del pueblo mexicano. Al revés, el laicismo apoya un sentido de práctico: no desconoce la religión ni la ataca". Y añade: "Son dos cosas diferentes el laicismo del Estado y la religión de las personas, y en ese sentido yo creo que la Cartilla ni abona a la religión ni contradice el postulado constitucional de Estado laico". Sin embargo, para el analista Carlos Sepúlveda, a pesar de la buena intención, se trata de un documento que "en México nadie va a leer". "Es muy bueno intentar lograr que la gente actúe en todos los ámbitos con apego a la ética, al civismo", dice Sepúlveda a BBC Mundo. Pero, considera: "El documento en realidad no tiene ningún sentido práctico. Tiene un sentido informativo que busca instruir a muchas personas en materias de civismo y de cultura. Pero yo creo que no va a influir en nada".
Varios son los puntos que han generado controversia entre quienes critican la presentación de la Cartilla Moral como una guía de la vida personal y social del país. Un ejemplo es la frase, escrita así en el resumen de la edición de 2019 sobre la Lección 5 "Respeto a nuestra persona": "'El respeto a nuestro cuerpo nos enseña a ser limpios y moderados en los apetitos naturales'. Esa frase ha sido una de las más cuestionadas por quienes creen que enarbola conceptos vagos, algunos de los cuales están rebasados en la actualidad." Otra frase polémica: "'La práctica del bien, objeto de la moral, supone el acatamiento a una serie de respetos que vamos a estudiar en las siguientes lecciones. Estos respetos equivalen a los 'mandamientos' de la religión'." Se añade: "Son inapelables; no se los puede desoír sin que nos lo reproche la voz de la conciencia, instinto moral que llevamos en nuestro ser mismo." Frases como esa han llevado a algunas personas a considerar el documento como "dogmático", con afirmaciones que no dan espacio al debate o la contradicción. Otros consideran que intenta generar sentimientos de culpa personal, similares a los de algunos preceptos religiosos, como la frase: "'Cada uno de nosotros, aunque sea a solas y sin testigos, debe sentirse vigilado por el respeto moral y debe sentir vergüenza de violar este respeto'." Sin embargo, también hay quienes consideran que es un error leer la Cartilla Moral de Alfonso Reyes como un documento con tintes religiosos y, por el contrario, la consideran "laica y liberal".
Cabe destacar que se realizaron modificaciones al texto en diversas ediciones. Menciono que en la lección 4, mi padre suprimió donde dice que los respetos morales "equivalen a los 'mandamientos' de la religión", y que este pasaje fue restituido en la edición de 2019. También procuró evitar los temas polémicos, por lo que tachó en la lección 1: "La moral de los pueblos civilizados está toda contenida en el Cristianismo. El creyente hereda, pues, una moral ya hecha.", entre otras alusiones al cristianismo. La moral de los pueblos civilizados está toda contenida en el cristianismo. El creyente hereda, pues, con su religión, una moral ya hecha. Pero el bien no sólo es obligatorio para el creyente, sino para todos los hombres en general. El bien no se funda en una recompensa que el religioso espera recibir en el cielo. Se funda también en razones que pertenecen a este mundo.
Precisamente cuando Reyes escribía su Cartilla moral acababa de publicar, en junio de 1944, su tratado El deslinde. Lo que hemos hecho de ella y para ella los mexicanos del pasado y del presente constituye nuestra patria. En momentos críticos, es preciso servirla con actos heroicos, para salvaguardar su integridad o para preservar la práctica de principios fundamentales: libertad, justicia, democracia, Derecho. El cuidado del ambiente y la preservación del equilibrio ecológico de la naturaleza son indispensables para nuestra supervivencia.
Cronología de la Cartilla Moral
| Año | Evento Relevante |
|---|---|
| 1944 | Alfonso Reyes recibe el encargo de escribir la Cartilla Moral para la Campaña Nacional contra el Analfabetismo. |
| 1959 | Primera edición masiva de la Cartilla Moral, retocada por Reyes a solicitud de Gastón García Cantú. |
| 1979 | La Cartilla Moral es incluida en el tomo XX de las Obras completas de Alfonso Reyes. |
| 1989 | Publicación de una edición "adaptada para escolapios" por Alfonso Rangel Guerra (UANL). |
| 1992 | La SEP intenta distribuir una versión adaptada por José Luis Martínez, pero es retirada. |
| 2011 | Andrés Manuel López Obrador expresa su interés por la Cartilla Moral. |
| 2018 | AMLO propone la Cartilla Moral como base para una constitución moral nacional. |
| 2019 | La SEP difunde una edición masiva de la Cartilla Moral con una presentación de AMLO. |
