La última etapa de un psicodiagnóstico está compuesta por la Entrevista de Devolución. Esta entrevista se basa en la devolución de los resultados obtenidos a partir de la administración de técnicas de evaluación psicológica y consiste en la comunicación verbal, discriminada y dosificada, que se hace al paciente y a sus padres de los resultados obtenidos. Se enmarca dentro del proceso de evaluación, pero forma parte también del proceso terapéutico.
La devolución es, además, una obligación ética. El paciente tiene derecho a saber por qué se realiza el proceso de evaluación, los instrumentos que se han utilizado y las conclusiones obtenidas. Es preciso siempre realizar una devolución, aún en los casos en que pensemos que nuestra información no va a ser completamente entendida.
Características fundamentales de la devolución
La información brindada en la Entrevista de devolución debe ser “clara”, en un vocabulario que el consultante comprenda. Debe ser “graduada” para no abrumar con información al evaluado, evitando generalizaciones que puedan interferir o también dificultar la comprensión. Además, se debe brindar una descripción integrada del entrevistado y de lo que le pasa a partir de las hipótesis que se construyen en el proceso de psicodiagnóstico, respondiendo principalmente al objetivo de inicio del proceso.
Es recomendable iniciar la entrevista de devolución con información positiva y aspectos exitosos o maduros del evaluado, es decir, los que causen menos ansiedad al evaluado, a fin de evitar bloqueos o resistencias desde el inicio. Es útil discriminar cuáles son los aspectos más sanos y adaptativos del paciente y cuáles los menos adaptativos.
Tabla: Guía de preparación para la devolución
- Apertura y encuadre: Acordar el objetivo de la sesión y el tiempo.
- Microresumen de datos: Exponer qué se evaluó y por qué.
- Chequeo de resonancia: Preguntar cómo resuena la información en el consultante.
- Plan terapéutico: Detallar frecuencia, objetivos alcanzables y criterios de progreso.
- Cierre: Concrete una tarea sencilla de autorregulación.
Dinámica y respuestas del consultante
En una entrevista de devolución, frente a la explicación del psicólogo, muchos evaluados pueden negar dicha información o poner en duda su veracidad. Pueden aparecer afirmaciones tales como “eso no me parece que así sea” o “yo no lo veo así”. Estas respuestas pueden evidenciar la falta de “Insight” del consultante o la falta de “Timing” del psicólogo.
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En cambio, es muy distinto cuando el consultante comienza a establecer nuevas asociaciones a partir de esa información, a aportar nuevas ideas o recuerdos. El terapeuta debe alentar al paciente y a los padres a que cuestionen y planteen dudas y objeciones a todo lo expuesto, ya que la búsqueda activa por parte del terapeuta de las dudas del paciente tiene también una función de apoyo y de contención.
La devolución en el ámbito infantil
La entrevista de devolución en psiquiatría o psicología infantil constituye un momento nodal del proceso diagnóstico y conlleva una serie de particularidades. Muchas veces, el estudio diagnóstico es la única oportunidad para el niño de acceder a un diálogo terapéutico. La capacidad de transmitir nuestra comprensión de lo que le ocurre al niño y conseguir que los padres comprendan la importancia de la indicación terapéutica va a tener consecuencias directas en el menor.
En el trabajo con niños y adolescentes, es aconsejable que se establezcan dos niveles de devolución: una primera devolución con el niño y una devolución conjunta con los padres. Se debe evaluar el grado y la intensidad de la implicación parental en la sintomatología del hijo y la capacidad de los padres para apoyar la indicación terapéutica, siempre manteniendo una visión interrelacional de las causas y los factores que mantienen la psicopatología infantil.
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