El IVA es un impuesto para todos los consumidores del que parece no haber escapatoria. Sin embargo, existen exenciones que pueden representar ventajas y desventajas para los contribuyentes, impactando directamente en la estructura de costos.
¿Qué es el IVA y cómo funciona?
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un impuesto indirecto que se paga al comprar productos o servicios. Este impuesto al consumo es una de las herramientas de recaudación más importantes del país. El IVA sirve para que el gobierno tenga fondos para servicios esenciales como la educación, la seguridad y la salud. Como es un impuesto que casi todos pagan cuando consumen, es una de las principales fuentes de ingresos del Estado.
Traslado del Impuesto
Ahora bien, ¿qué se entiende por traslado del impuesto? Esta tasa se aplica a la generalidad de las actividades económicas gravadas. En esta tasa, el consumidor no paga el gravamen. Por definición legal, se trata de actos afectos a la LIVA a los que se otorga el beneficio de la exención, aunque perdiendo el derecho de acreditar el impuesto trasladado por las erogaciones identificadas con esos actos.
Exenciones de IVA
La exención de IVA implica que la actividad no está sujeta al pago del impuesto, lo que significa que el contribuyente no lo traslada ni lo declara. En tanto, hay una consideración más, la cual no debe confundirse con las operaciones exentas de IVA. Se trata de aquellos productos y servicios que no se contemplan en la LIVA y son todos los actos que, de acuerdo a las definiciones contenidas en ella, no sean enajenación, prestación de servicios, uso o goce temporal ni importación.
Los “exentos de IVA” son un privilegio otorgado por la Ley y su aplicación es perfectamente legal. Algunos ejemplos son:
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- Construcciones adheridas al suelo, destinadas a casa-habitación.
- Exención de IVA en exportaciones.
- Servicios prestados en forma gratuita.
- Servicios médicos.
Tasa del 0% vs. Exención de IVA
Es importante diferenciar entre la exención de IVA y la tasa del 0%. La tasa del 0% significa que la operación está gravada, pero con un impuesto del 0%. Un ejemplo claro es el de los alimentos básicos. La venta de pan está gravada a tasa 0%, por lo que el panadero puede acreditar el IVA que paga en la compra de harina o equipo. El acreditamiento es el IVA Trasladado al contribuyente por la venta de bienes y servicios que realiza, así como el impuesto que pagó por sus compras y gastos de operación.
Realidades sobre las Exenciones de IVA
- Realidad: Si bien no trasladar el IVA a los clientes puede hacer que los productos o servicios sean más accesibles, también implica que el contribuyente no puede acreditar ni solicitar devoluciones del IVA pagado en sus compras o gastos.
- Realidad: La tasa del 0% sí permite acreditar el IVA pagado en insumos y gastos, lo que puede generar devoluciones fiscales.
- Realidad: Las exenciones de IVA están definidas por la ley y aplican solo a ciertas actividades específicas, como educación, servicios médicos y arrendamiento de vivienda.
- Realidad: Todos los contribuyentes deben expedir CFDI si sus clientes lo requieren, independientemente de si sus actividades están exentas de IVA.
Tasa del 0% en la Enajenación de Alimentos y Medicinas
El artículo 2o.-A, fracción I, inciso b, de la Ley del IVA establece lo siguiente:
El impuesto se calculará aplicando la tasa del 0% a los valores a que se refiere esta Ley, cuando se realicen los actos o actividades siguientes:
- La enajenación de:
- Medicinas de patente y productos destinados a la alimentación a excepción de:
- Bebidas distintas de la leche, inclusive cuando las mismas tengan la naturaleza de alimentos. Quedan comprendidos en este numeral los jugos, los néctares y los concentrados de frutas o de verduras, cualquiera que sea su presentación, densidad o el peso del contenido de estas materias.
- Jarabes o concentrados para preparar refrescos que se expendan en envases abiertos utilizando aparatos eléctricos o mecánicos, así como los concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores que al diluirse permitan obtener refrescos.
- Caviar, salmón ahumado y angulas.
- Saborizantes, microencapsulados y aditivos alimenticios.
- Chicles o gomas de mascar.
- Medicinas de patente y productos destinados a la alimentación a excepción de:
IVA en México: Tasas y Aplicaciones
En México, la tasa general del IVA es del 16%. Esta es la que aplicará en la mayoría de tus compras diarias, desde el café que tomas por la mañana hasta las compras de ropa. En cambio, el 0% aplica en productos básicos como la leche o los libros, para hacerlos más accesibles. En las zonas fronterizas de México, en lugar de la tasa del 16%, se aplica una tasa reducida del 8%.
Con el crecimiento de las plataformas en línea, desde Netflix hasta Amazon, el gobierno mexicano decidió que estos servicios también deben pagar IVA. Esto significa que cuando pagas tu suscripción a una plataforma de streaming, ya estás pagando el IVA en el precio final.
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El IVA en el Contexto Internacional
El IVA no es algo exclusivo de México; muchos países alrededor del mundo también tienen este impuesto, aunque lo llaman de formas distintas. Por ejemplo, en Europa, lo conocen como “VAT” y en países como España la tasa estándar es del 21%.
Gestión del IVA para PYMEs
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), gestionar el IVA puede ser un desafío. Además de vender productos con IVA, deben estar al tanto de cómo recuperarlo en sus compras.
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