Descubre Cómo Actuar Cuando Un Menor Acusa a un Adulto o Sufre Maltrato: Guía Esencial para Proteger a Los Niñospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La protección de los menores es una prioridad social, y entender las diversas formas de maltrato y las vías de denuncia es fundamental. A continuación, exploraremos casos reales y definiciones importantes para abordar estas complejas situaciones.

Absolución por bofetón: un caso de disciplina familiar

El Juzgado de lo Penal número 2 de A Coruña ha absuelto a una madre que había sido acusada de dos delitos de lesiones leves en el ámbito familiar. La acusación se debía a que la madre había dado un bofetón a un hijo de once años y le había arañado en el cuello para evitar que el menor se marchase de casa.

Los hechos ocurrieron el 24 de diciembre de 2015 en la vivienda de la acusada. La madre había pedido al niño que colaborase poniendo el desayuno, pero él se negó diciendo que estaba escuchando música, tras lo cual arrojó al suelo un teléfono móvil. La mujer, con el fin de que depusiera su actitud rebelde y violenta, le propinó un bofetón en la mejilla izquierda. El menor necesitó asistencia médica.

El Ministerio Fiscal solicitaba una pena de 35 días de trabajos en beneficio de la comunidad, un año y seis meses de privación del derecho a la tenencia y porte de armas y prohibición de comunicarse con su hijo y de aproximarse a él, y al domicilio donde viviera, durante seis meses y un radio de 50 metros. Sin embargo, la defensa pedía su absolución, la cual fue concedida por el juzgado.

¿Qué es el abuso?

El abuso consiste en tratar a los niños de una manera que los hiere o los perjudica. El abuso nunca está bien. Es fundamental reconocer las diferentes formas en que el abuso puede manifestarse:

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Tipos de abuso infantil

  • Abuso físico: Hacerle daño a un niño en el cuerpo se llama abuso físico. Puede ocurrir cuando alguien te pega fuerte con la mano o con un objeto, como un cinturón, sobre todo cuando el golpe te deja moretones o cortes.
  • Abuso verbal, emocional o psicológico: Herir a un niño hablándole mal, gritándole o amenazándolo se llama abuso verbal, emocional o psicológico. Esto ocurre cuando alguien grita a un niño, actúa con crueldad, lo amenaza con palabras crueles o lo insulta constantemente. Es normal que los papás se enfaden con sus hijos de vez en cuando.
  • Abuso sexual: Que te toquen las partes íntimas de una manera sexual se llama abuso sexual. Tus partes íntimas son las partes que te tapas con el traje de baño o la ropa interior: los pechos, la vagina y las nalgas en las niñas; el pene, los testículos y las nalgas en los niños. Si un adulto u otro niño mayor toca las partes íntimas de un niño o le pide que se las toque a él o a ella, también se trata de abuso sexual. También se considera abuso sexual cuando un adulto le pide a un niño que mire fotografías sexuales, pose para que le hagan fotografías sexuales o practique actos sexuales.

Cuando una persona lleva a cabo o trata de llevar a cabo cualquiera de las anteriores conductas, es posible que le diga al niño que se trata de un secreto que no debe explicar a nadie. Pero no se trata de ningún secreto que se deba guardar. Hay que ser valiente para atreverse a hablar. Pero es lo mejor que se puede hacer.

¿A quién se lo puedo contar y qué le digo?

Se lo puedes explicar a uno de tus papás o a otra persona que cuide de ti. Si no se lo puedes o se lo quieres contar a uno de tus papás, explícaselo a alguien de tu escuela, como al orientador escolar, un profesor, un entrenador o alguien de la enfermería escolar. Lo puedes hacer en persona o por teléfono. Puedes escribir una nota, un correo electrónico o una carta. Puedes empezar diciendo "Necesito hablar contigo". Luego, cuando la persona te esté escuchando, dile qué es lo que te ha pasado y que necesitas ayuda. Si la primera persona a quien se lo cuentas no te ayuda, cuéntaselo a otra persona. O puedes visitar la página web de Childhelp. La gente que trabaja en la línea directa de Childhelp ayuda a los niños de forma gratuita 24 horas al día. Otra página web con información interesante para los niños es Childline.

¿Cómo ayudan los adultos a niños que han sufrido abuso?

Hay adultos que saben ayudar a los niños que han sufrido abuso. Se aseguran de que el niño está seguro. Hacen cosas para detener el abuso. Ayudan a los niños en cuestiones emocionales. Recibir abuso es profundamente estresante para un niño. Puede hacer que el niño se sienta asustado, triste, cansado e inseguro. El abuso puede hacer que la víctima se sienta enfadada y mal consigo misma. Con la ayuda adecuada, los niños pueden empezar a sentirse mejor.

La violencia familiar y su abordaje legal

La violencia familiar se da entre personas que no son de la misma sangre. Actualmente, los núcleos familiares se han diversificado, esto quiere decir que las familias ya no se componen únicamente por padres, hijos e hijas, o por personas que son parientes consanguíneos. Como este tipo de violencia se encuentra inmersa en la dinámica familiar cotidiana, es muy común que se asuma como una situación de normalidad.

La Violencia familiar es un delito que se persigue por querella, es decir, que para que pueda darse inicio y continuidad a un proceso penal en contra de aquel que cometió violencia familiar, es necesario que la víctima u ofendidos denuncien el delito. Esto se exceptúa cuando la víctima es un menor de 18 años de edad, ya que el bienestar de los niños, niñas y adolescentes es de interés social.

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El TIEMPO ES IMPORTANTE. Si aún no pasan más de 72 horas desde que ocurrió la situación de violencia, acuda inmediatamente al Ministerio Público (MP) para realizar la denuncia. Antes de llevar al niño, niña o adolescente frente al Ministerio Público (MP), prepáralo para que le sea más sencillo contar lo que le está pasando.

Cuando el padre o la madre son quienes ejercen la violencia, la denuncia se realiza ante el Ministerio Público (MP). Puede realizar su denuncia de manera anónima, a través de las líneas telefónicas o manifestándolo al Ministerio Público al momento de realizar su denuncia.

Proceso ante el Ministerio Público

  1. El Ministerio Público (MP) debe informar al denunciante el número de Averiguación Previa que se le designó a su investigación.
  2. El MP debe tomar la declaración del denunciante por escrito.
  3. En caso de que el organismo considere que los hechos no son constitutivos de delito y que, por lo tanto, no quiera abrir una Averiguación Previa, debe darle a conocer al denunciante la negativa por escrito.
  4. El denunciante tiene el derecho de pedir copias de su denuncia y de la respuesta que el MP le haya dado a la misma.
  5. El MP deberá citar, en los próximos días, al presunto agresor para que rinda su declaración.
  6. En caso de que el agresor sea la misma persona que tiene la guarda y custodia del niño, niña o adolescente el MP deberá investigar si la víctima cuenta con otras redes de apoyo familiar (abuelos, hermanos, tíos, entre otros) que puedan asumir de manera temporal su guarda y custodia.

Síndrome de Münchausen por Poder: una forma de abuso oculta

El caso de un niño en Valparaíso, Chile, ilustra una forma particularmente compleja y grave de maltrato infantil: el Síndrome de Münchausen por Poder (SMPP), también llamado trastorno facticio impuesto a otro.

El caso de "Mario"

Cuando el equipo médico de pediatría y otorrinolaringología del hospital chileno Carlos Van Buren, en Valparaíso, confirmó sus sospechas, el niño, de unos tres años y medio, ya llevaba acumuladas 5 hospitalizaciones y numerosos tratamientos con antibiótico en apenas nueve meses. El pequeño, al que llamaremos Mario en este artículo, siempre volvía con su madre al hospital por el mismo problema: una misteriosa secreción de los dos oídos acompañada de granulomas, pequeños puntos de inflamación en el tejido de los conductos auditivos, que le impedían a los doctores llegar a ver los tímpanos. El diagnóstico oficial era otitis media crónica, pero nadie podía explicar la causa.

El niño respondía bien a las curas y a los tratamientos con antibiótico pero el problema recurría una vez que era dado de alta. Además, presentaba un retraso en el desarrollo de causa no explícita: "Con unos tres años caminaba con dificultad y hablaba muy poco", le dijo a BBC Mundo el cirujano Cristian Papuzinski, del Servicio de Otorrinolaringología de ese hospital, que formó parte del equipo que lo trató. El de Mario es un caso clínico real, cuyos detalles fueron publicados en 2016 en la Revista de otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello, de Chile.

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Papuzinski y el resto del equipo médico que trató al pequeño empezó a sospechar a raíz de varios elementos incongruentes: el principal era la ausencia de una causa clara que explicara la recurrencia de la enfermedad. Pero también las características clínicas raras del caso: patógenos poco habituales en infecciones de oído y lesiones inexplicables. Finalmente, el hecho de que Mario mejoraba claramente cuando estaba separado de su entorno habitual. Papuzinski contó que a los dos meses de ser tratado en su hospital, empezaron a sospechar que quizás la madre le ponía al niño alguna sustancia irritante en el oído. Fue a raíz de la primera biopsia, cuando los médicos vieron que "mientras el chico estaba hospitalizado, mejoró", cuenta Papuzinski. "Entonces supusimos que quizás había un factor familiar que a lo mejor no estábamos considerando. Y uno de ellos podría ser algún tipo de maltrato por parte de los familiares", añadió el cirujano, que admite que nunca se había encontrado con un caso así en su especialidad. Pero tras una evaluación del niño con personal de asistencia social y de psiquiatría infantil, se desestimó esa hipótesis. Según Papuzinski, la madre negó cualquier situación de maltrato en casa. Y siguió haciéndolo hasta el final.

En realidad la madre de Mario parecía estar muy involucrada en la salud de su hijo. "Ella era muy preocupada. Siempre estaba ahí con él, llegaba temprano y se pasaba prácticamente las 24 horas de día en el hospital", recuerda el cirujano chileno. En total, en los nueve meses que fue tratado en el Carlos Van Buren, Mario pasó más de 80 noches ingresado.

Siete meses después de su primera consulta, una casualidad hizo que se descubriera la verdad. La mamá de otro niño ingresado en el hospital que compartía sala con Mario sorprendió a la madre de éste inyectándole un medicamento sin autorización médica. Cuentan los médicos en su descripción del caso clínico que en esa ocasión la madre de Mario "amenazó" a quien la había observado "para que guardara silencio". Pero cuando el equipo de salud la encaró ella lo negó todo. Después llamaron a la policía, que al registrar a la madre encontró jeringas escondidas en la ropa y bajo la cama del pequeño.

Frente a eso, los médicos avisaron a un fiscal que emitió una orden de alejamiento de la mamá, a raíz de la cual Mario empezó a mejorar rápidamente hasta recibir el alta. Así fue como los doctores lograron ver por primera vez los tímpanos del pequeño y pudieron confirmar, afortunadamente, que estaban sanos. Según los médicos, hasta percibieron "una mejoría sustantiva de la interacción del niño con otras personas".

Entendiendo el Síndrome de Münchausen por Poder (SMPP)

No era el niño el que estaba realmente enfermo, sino la madre: tenía Síndrome de Münchausen por poder (SMPP), según le diagnosticó el equipo de psiquiatría del propio Hospital Carlos Van Buren. Este trastorno mental reconocido, también llamado trastorno facticio impuesto a otro, fue identificado por primera vez en 1977 por el pediatra británico Roy Meadow.

Este síndrome implica una vuelta de tuerca sobre el Síndrome de Münchausen, que consiste en la fabricación de síntomas y signos de una enfermedad por parte del paciente para generar ayuda, compasión, admiración y atención médica. En el caso del SMPP, conocido en inglés como "Münchausen Syndrome by proxy", es la persona a cargo de un paciente, normalmente la madre o cuidadora de un menor, la que fabrica esos síntomas o enfermedades. Se considera, de hecho, una forma de maltrato infantil, que a menudo pasa desapercibida para médicos y autoridades durante meses o años.

Sin embargo tiene un índice causal de mortalidad de alrededor del 7%, según el equipo de médicos chilenos. La prensa internacional ha recogido varios casos notorios en los que los menores murieron y los padres fueron condenados a penas de cárcel. Los adultos que padecen este trastorno psiquiátrico pueden llegan a límites insospechados en su búsqueda patológica por la atención médica: pueden inyectarle al menor sangre, orina o heces para generarle enfermedad, darles fármacos que les generen síntomas como vómitos o diarrea y someterlos a pruebas invasivas como biopsias o cirugías.

Según recogen los autores del informe sobre el caso clínico chileno, se desconoce la verdadera incidencia de los casos de SMPP, pero estiman que está "subdiagnosticado" porque el personal sanitario no suele sospechar de los padres de los pacientes menores. Lo que sí constatan diversos estudios es que la madre es la abusadora en la gran mayoría de los casos, el 75% según citan los doctores chilenos.

¿Por qué lo hacen?

En realidad se conoce poco sobre las causas del Síndrome de Münchausen y del Síndrome de Münchausen por poder. Los expertos creen que la gente que sufrió abuso, malos tratos o abandono durante su infancia tiene un mayor riesgo de padecerlo. Teorizan que el paciente se autoinflige una lesión o la causa en alguien a su cuidado en un intento por buscar empatía, llamar la atención o generar admiración por su capacidad para sobrellevar su problema.

Por otro lado, incluso cuando hay sospechas, es difícil para el personal médico confrontar a los pacientes por un supuesto síndrome de Münchausen. Hay varios riesgos: si se sienten interrogados los pacientes se pueden volver defensivos e incluso desaparecer, solo para buscar ayuda en otro hospital donde no son conocidos. De hecho Mario llegó al hospital de Valparaíso referido de otro centro médico que ya había visitado en numerosas ocasiones sin lograr un diagnóstico. El otro peligro es la posibilidad de acusar a alguien erróneamente, con todas las repercusiones que eso puede generar. "Es una situación muy compleja", dice el otorrino chileno.

Efectivamente, el pediatra británico que acuñó el término del síndrome quedó envuelto en controversia después de haber participado como testigo en varios juicios en los que se condenó erróneamente a padres por el asesinato de sus hijos.

"Vida normal" con la abuela

En el caso de Mario, finalmente un juez de familia determinó que se quedara bajo la protección de su abuela. Ese cambio tuvo un rápido impacto positivo sobre la salud del niño, que además empezó a caminar muy bien, a hablar mejor, a socializar más y a asistir al colegio, según Papuzinski. La mamá de Mario puede verlo durante visitas supervisadas y está en proceso de recuperación psicológica para poder optar en el futuro a la custodia de su hijo. Entretanto, el pequeño lleva una vida normal, por ahora no presenta secuelas por el síndrome de la madre y hasta la fecha ha estado muy bien de salud, dice el cirujano, que afirma que en el departamento de otorrinolaringología ya solo le hacen un seguimiento rutinario una vez al año.

Recursos y apoyo ante la violencia familiar

Existen diversas instituciones dedicadas a la prevención y atención de la violencia familiar, brindando apoyo psicológico, jurídico y social.

  • Programa de Unidades de Atención y Prevención a la Violencia Familiar (UAPVIF) Sin Paredes: Se enfoca básicamente en trasladar los servicios de asesoría psicológica, jurídica y de trabajo social, que brindan estas unidades directamente a la comunidad.
  • ILEF (Asociación Civil): Tiene como objetivo formar terapeutas familiares a nivel maestría, especializados en la prevención y tratamiento terapéutico de familias, parejas e individuos. Ofrece diplomados y cursos dirigidos a profesionales de la salud e instituciones que trabajan directa o indirectamente con el grupo familiar. Asimismo, otorga atención psicológica a individuos, familias y a otros grupos sociales. Ubicación: Av. México N°191, Col. del Carme Coyoacán, Delegación Coyoacán, C.P.
  • La Red Nacional de Refugios: Es una asociación civil que agrupa a los diversos refugios ubicados en el territorio nacional, ya sean organizaciones sociales o gubernamentales, asociaciones civiles o de asistencia pública, del sector gubernamental o de la sociedad civil. Este proyecto fue creado por la presidenta del DIF estatal, Rosa Borunda de Herrera, con el objetivo de erradicar la violencia intrafamiliar y de género.
  • Otros servicios de atención:
    • Atención a quienes se encuentren en situaciones en las que sus derechos fundamentales puedan ser violentados, a personas con problemas de adicciones, discriminación por orientación sexual, discapacidad, personas adultas mayores, entre otros.
    • Psicóloga Silvia Peña Perez. 5518-8001 ó * ext. Ubicación: Donceles No. 94 Col. Centro, Deleg.

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