Descubre Todo Sobre Obras Provisionales en Construcción: Vallas, Instalaciones y Por Qué la Información es Clavepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Las obras son todo un mundo. Los materiales, la infraestructura necesaria para llevarlas a cabo y la multitud de profesionales especializados específicamente en cada punto son muchos y todos ellos muy importantes. Hoy vamos a explayarnos para tratar a fondo el tema de las instalaciones provisionales de obra.

Antes de arrancar, vayamos a lo básico. Una instalación temporal o provisional es aquella que debe colocarse durante todo el transcurso de la obra y que permite que todos los trabajos se realicen con seguridad. Se entiende por instalaciones provisionales aquellas que son necesarias disponer en la obra para poder llevar a cabo, en las debidas condiciones de seguridad y salud, los trabajos encargados, y una vez que hayan sido realizados, sea posible retirarlas. En concreto nos referimos a accesos, vallado, servicios higiénicos, locales de descanso o alojamiento y comedores, primeros auxilios y señalización.

Este tipo de instalaciones son de los primeros puntos que se establecen, por lo que para llevar a cabo su colocación se debe realizar un estudio previo en profundidad de las necesidades que requerirá la obra. Dicha fase de estudio es de suma importancia puesto que, en caso de no realizarse de manera adecuada, puede conllevar más adelante retrasos en los tiempos de entrega. Al tratarse de una de las primeras actuaciones que se llevan a cabo en una obra, y dado el desconocimiento del terreno y sus alrededores, requiere un cuidadoso estudio previo.

No es que queramos decir que las instalaciones provisionales sean un riesgo especial para la seguridad y la salud de los trabajadores, pero evidentemente marcan el 'carácter' de la obra, y, si no dedicamos a esta fase el tiempo necesario, podremos sufrir retrasos en obra, tendremos problemas de accesos, zonas de almacenamiento, conducciones subterráneas, tendidos eléctricos aéreos, edificios colindantes, etc. Además, nos faltará espacio para colocar los equipos de trabajo (la grúa torre, caseta de obra, vestuarios, etc.) y habrá problemas con la normativa urbanística de la localidad. Aunque mucha de esta información debería estar disponible en el estudio de seguridad (incluso el estudio geológico del terreno), todos sabemos que no siempre es así y que al menos, en lo referido a la posible existencia de conducciones enterradas, es necesario llevar a cabo una revisión inicial. Tampoco debemos olvidar la consulta de normativas urbanísticas de la localidad en cuyo término se ha a efectuar la obra.

El proceso de construcción requiere el establecimiento de una infraestructura que permita maximizar la eficiencia del uso de los recursos, garantizar la seguridad del equipo de trabajo, y hacerse cargo del impacto ambiental de la construcción. Para ello, se realizan obras provisionales en el terreno de trabajo que sólo estarán en pie durante el proceso de construcción pero no formarán parte de la obra finalizada.

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Tipos de Obras e Instalaciones Provisionales

Vallado de Protección

En este punto hacemos referencia al vallado que cerca el área de trabajo y que tiene como único objetivo prevenir posibles daños a personas ajenas a la obra. Nos referimos al cercado de la zona donde se vayan a realizar los trabajos, de especial importancia para evitar daños propios y a terceros. Dependiendo de la naturaleza del trabajo a realizar la altura puede llegar hasta los 2 metros (aunque en función del tipo de obra esta medida puede llegar a ser mayor).

Los materiales utilizados comúnmente para la formación del cerramiento van desde maderas que se hincan en el terreno, hasta mallas metálicas de diferentes formas, planchas galvanizadas, bloques y ladrillos de obra, etc. Las alturas de los cerramientos suelen establecerse en función de las ordenanzas municipales, que pueden ser de 2 metros, aunque habrá que considerar también las actividades que se vayan a desarrollar en la obra, puesto que pueden existir situaciones que obliguen a colocar vallados de alturas mayores, marquesinas, etc. En función de las dimensiones del solar y donde esté ubicado el mismo, el vallado podrá realizarse cogiendo superficie en exceso en el periodo que duren las obras, o habrá de limitarse al perímetro de la propiedad.

No hay que confundir el vallado de protección o cerramiento de la obra con el vallado de señalización, ya que éste tiene como misión la de informar y señalizar una zona determinada que pueda suponer un riesgo potencial para los trabajadores que circulen por lugares próximos. Cuando exista un riesgo de caída a distinto nivel y se dispongan las barandillas, se deberán situar de forma que cierren el paso, no dejando huecos y a distancia mínima del hueco de 1,50 metros.

Accesos a la Obra

¿Dónde deben estar los accesos? Definimos como accesos aquellos lugares o zonas de paso de los trabajadores y de la maquinaria a las obras de construcción. El acceso del personal debe situarse de forma separada al de vehículos y, si el acceso es a una excavación, será conveniente realizarlo por medio de escalera con peldaños y con barandilla. Debe situarse en zona próxima a la puerta de entrada al solar y locales de descanso y servicios higiénicos.

Si la altura es de poco desnivel, puede disponerse de una plataforma con traviesas y pasamanos, que de forma inclinada y firme, alcance el punto más alto y bajo. Las zonas de paso se mantendrán limpias y sin obstáculos. En caso de producirse charcos o zonas embarradas, hay que disponer pasarelas con un ancho mínimo de 60 centímetros y a ser posible por zonas que no tengan que ser transitadas por vehículos. Para aquellas situaciones en que afecten a vías públicas y vehículos de terceros, se ajustarán las señales a la normativa del Código de Circulación.

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Durante la construcción, los materiales, la maquinaria y el equipo de trabajo requerirán acceso inmediato a la obra. No es raro que un proyecto requiera el acceso de maquinaria pesada y materiales a zonas inaccesibles. En estos casos, se deben construir rampas o caminos con la estabilidad suficiente para permitir el paso temporal de recursos y herramientas de manera segura. Muchos factores podrían determinar la calidad y diseño de las vías de acceso. Entre estos factores se encuentra el clima, la regularidad de uso, la calidad del suelo, el espacio de maniobra, la inclinación, y otros.

Locales Auxiliares y Servicios Higiénicos

Cualquier obra de dimensión considerable debe disponer según la normativa de prevención de riesgos laborales de unos locales auxiliares de fácil acceso para el uso y disfrute de los trabajadores. La ley indica que deberán tener una dimensión de dos metros cuadrados por trabajador. Toda obra, salvo las de corta duración, deberá disponer de vestuarios adecuados, de fácil acceso, dimensiones suficientes (unos 2 metros cuadrados por trabajador que deba utilizarlo simultáneamente) y disponer de asientos e instalaciones que permitan a cada trabajador poner a secar, si fuera necesario, su ropa de trabajo.

Igualmente toda obra, salvo las de corta duración, deberá disponer de duchas y lavabos apropiados y en número suficiente (1 ducha y 1 lavabo por cada 10 trabajadores), con agua corriente, caliente y fría. Las dimensiones mínimas del plato de ducha serán de 70 x 70 centímetros.

Los trabajadores deberán disponer de locales especiales equipados con un número suficiente de retretes y de lavabos, en las proximidades de sus puestos de trabajo, de locales de descanso, de vestuarios, de duchas o lavabos. La dotación recomendada es de 1 retrete y urinario por cada 25 hombres o fracción y 1 retrete por cada 15 mujeres o fracción. El número de lavabos (que pueden coincidir con los indicados en el apartado de duchas) equivaldrá al de retretes, disponiendo de los accesorios adecuados (espejos, secamanos, papelera, etc.). Los vestuarios, duchas, lavabos y retretes, estarán separados para hombres y mujeres, o deberá habilitarse una utilización por separado de los mismos. Se ubicarán preferentemente en planta baja, evitando confluencias con zonas de carga y descarga, almacenamiento, vías de circulación de vehículos, etc.

La legislación actual obliga a las empresas constructoras y contratistas a proveer de instalaciones sanitarias adecuadas para sus obreros. Estos requerimientos no sólo sirven para mejorar las condiciones laborales de los empleados. La provisión de servicios básicos reduce la necesidad de los trabajadores de desplazarse para hacer sus necesidades, reduciendo el tiempo requerido para ello.

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Dotación Mínima para Instalaciones Sanitarias y Auxiliares

Instalación Provisional Dotación Mínima (Ejemplos) Notas
Vestuarios 2 m² por trabajador simultáneo Con asientos e instalaciones para secar ropa
Duchas 1 ducha por cada 10 trabajadores Agua corriente fría y caliente; plato de 70x70 cm
Lavabos 1 lavabo por cada 10 trabajadores Coinciden con los de las duchas; con accesorios
Retretes (hombres) 1 retrete y urinario por cada 25 hombres o fracción Próximos a puestos de trabajo
Retretes (mujeres) 1 retrete por cada 15 mujeres o fracción Separados para hombres y mujeres o uso separado

Locales de Descanso o Alojamiento y Comedores

Dependiendo de las características de la obra (o lo que es lo mismo el tipo de actividad y el número de trabajadores totales), las áreas deben de disponer de un local de descanso que tengan una entrada accesible. Cuando lo exijan la seguridad o salud de los trabajadores en particular, debido al tipo de actividad o al número de trabajadores, y por motivos de distancia de la obra, los trabajadores deberán poder disponer de locales de descanso y, en su caso, de locales de alojamiento de fácil acceso. Los locales de descanso o de alojamiento deberán tener unas dimensiones suficientes y estar amueblados con un número de mesas y de asientos con respaldo acorde con el número de trabajadores.

Cuando no exista este tipo de locales, se deberá poner a disposición del personal otro tipo de instalaciones para que puedan ser utilizadas durante las pausas del trabajo. Cuando existan locales de alojamiento fijos, deberán disponer de servicios higiénicos en número suficiente, así como de una sala para comer y otra de descanso. Adicionalmente, las obras de gran envergadura deben instalar servicios de primeros auxilios y comedores para proveer a los empleados de seguridad alimentaria y de salud.

Primeros Auxilios

Por último, pero no por ello menos importante, el responsable de la obra deberá asegurar que en todo momento existe una o varias personas correctamente formadas y acreditadas para ofrecer primeros auxilios en caso de que sea necesario. Dependiendo del volumen de trabajadores, serán necesarios uno o varios espacios de atención para primeros auxilios con los elementos indispensables para atender a una persona en necesidad de los mismos. Será responsabilidad del empresario garantizar que los primeros auxilios puedan prestarse en todo momento por personal con la suficiente formación para ello. Además, deberán adoptarse medidas para garantizar la evacuación, a fin de recibir cuidados médicos, de los trabajadores accidentados o afectados por una indisposición repentina.

Cuando el número de trabajadores en la obra supere los 50, deberá contarse con uno o varios locales para primeros auxilios dotados de las instalaciones y el material de primeros auxilios indispensables, tener fácil acceso para las camillas y estar señalizados adecuadamente. Si el número de trabajadores superara los 250, deberá figurar al frente del botiquín de obras un ATS o DUE.

En todos los lugares en los que las condiciones de trabajo lo requieran, se deberá disponer también de material de primeros auxilios (botiquines), debidamente mantenidos y señalizados y de fácil acceso, con información sobre la dirección y el número de teléfono del servicio de urgencias más próximo. Además, es muy recomendable que los vehículos de empresa que se utilicen para trasladar a los trabajadores a los tajos, dispongan de un botiquín de tipo portátil.

La Señalización como Elemento Imprescindible

En la prevención de riesgos laborales (y no solo en las obras) hay un factor clave que puede ser fundamental para evitar accidentes innecesarios: la información. Si todos los trabajadores están debidamente informados de todos los riesgos existentes, el riesgo de daños disminuye en gran medida. La señalización correctamente instalada funciona como un cúmulo de advertencias de peligros que pueden condicionar el modo de actuar de un trabajador. Aunque las señales instaladas no son en sí mismas una medida de protección, sí pueden prevenir a través de la información que arrojan en formato de recordatorio. Esperamos haberte aclarado los conceptos básicos relativos a las instalaciones provisionales y temporales de obra.

La señalización de seguridad se ha generalizado como medio de información de las personas para reaccionar ante un conjunto de advertencias, generalmente relacionadas con dimensiones, colores, símbolos y formas geométricas que condicionan la actuación del individuo que las recibe. El Real Decreto 485/1997 considera dentro de su ámbito de aplicación al sector de la Construcción, por lo que la señalización será una herramienta importante a tener en cuenta para prevenir los riesgos que afecten a la seguridad y salud de los trabajadores. Aunque la señalización no sustituye a ninguna medida de prevención o de protección, dado que su objeto es el de advertir, informar o recordar, en la práctica su uso es obligatorio ya que muchos riesgos resultarán imposibles de proteger totalmente.

La señalización, para poder aplicarse en los puestos de trabajo, deberá fomentarse, ya que actualmente en la construcción su implantación es mínima y, sin embargo, tiene la misma importancia que la formación e información a los trabajadores. Entre los riesgos o situaciones más importantes para señalizar destacamos:

  • Caída de objetos (cargas de grúa torre, caídas por borde de forjado o andamios).
  • Atropello por vehículos.
  • Riesgo eléctrico en cuadros e instalaciones eléctricas.
  • Uso de equipos de protección individual (casco, gafas, calzado, guantes, arneses).
  • Señalización de medios contra incendios, vías de evacuación y primeros auxilios.
  • Delimitación de zonas con riesgos de caída de personas al mismo nivel, choques o golpes.

Aunque es frecuente que a la entrada de la obra haya un gran cartel con todo un 'muestrario' de señales, luego, dentro de la obra, la señalización es escasa.

Otras Obras Provisionales Esenciales

Por lo general, los materiales y herramientas utilizadas durante el proceso de construcción son adquiridos por adelantado. Eso significa que todo proyecto debe contar con espacios donde éstas se puedan almacenar de manera segura por largo tiempo, o que al menos permitan un manejo de inventario eficiente. Las bodegas o centros de almacenamiento no solamente protegen los materiales y herramientas de los elementos, sino que también reducen los costos operativos al centralizar las operaciones.

Toda empresa de construcción o contratista debe suministrar a sus empleados de maneras seguras de movilizarse a través de la obra. El andamiaje no solamente provee de maneras prácticas para que los obreros accedan a su área de trabajo, sino quedebe también garantizar seguridad y protección, tanto a los obreros en las alturas como a aquellos en los niveles inferiores.

En numerosas ocasiones, es necesario proyectar, ejecutar y conservar otras obras accesorias necesarias para que la obra principal se pueda realizar. Así, por ejemplo, se deben construir desvíos de tráfico para que una carretera pueda seguir funcionando mientras se construye un puente. Otras veces es necesaria una cimentación provisional para sujetar una grúa de puerto durante la construcción de un dique rompeolas. Una obra temporal también puede ser parte indispensable de la construcción de una unidad de obra, por ejemplo, con la técnica de la precarga se consigue mejorar la capacidad portante y disminuir la deformabilidad de un suelo. Para ello, es necesario acumular, durante un periodo dilatado de tiempo (meses), acopios de material que luego debe ser retirado. Otras veces las obras temporales tratan de mantener los servicios o las servidumbres de terceros que se ven afectados por la obra principal.

Planificación, Ejecución y Desmantelamiento de Obras Provisionales

¿Dónde debemos colocar las instalaciones temporales? Pues bien; depende de cuál estemos hablando. Todas ellas deben cumplir con la normativa vigente y estar instaladas acorde a la misma. A pesar de que este tipo de obras puedan ser efímeras, se les debe exigir una adecuada planificación desde la fase de proyecto hasta la ejecución y el desmantelamiento o desmontaje. A menudo se confía en la experiencia acumulada en casos parecidos, lo que provoca accidentes y riesgos no asumibles durante la construcción.

Además de lo anteriormente indicado, resulta necesario establecer con antelación la forma en que se ha de demoler, desmantelar o desmontar la obra temporal, o en su caso, restaurar las áreas y servicios afectados. En el caso de que una obra temporal no se retire tras su ejecución, debería autorizarse de forma expresa y recalcularse, si es necesario, para que tenga una vida útil mayor de la prevista. De hecho, muchas normas de acciones prescriben coeficientes parciales de seguridad en estos casos inferiores a los que serían necesarios en el caso de que la obra fuese definitiva.

Diferencia entre Obras Preliminares y Obras Provisionales

¿En qué consisten los trabajos preliminares de una obra? No importa la envergadura de un proyecto, siempre es necesario realizar ciertas tareas y obras preliminares. Estas garantizan que se tengan las bases más sólidas y que el equipo de trabajo pueda operar con máxima eficiencia durante el proyecto. Podemos definir los trabajos preliminares de una obra como el conjunto de actividades y tareas que tienen lugar antes de que la construcción propiamente dicha comience. Estas actividades suceden en varios ámbitos. Por ejemplo, la etapa de planeación y aprobación se restringe al área administrativa y legal, mientras que el establecimiento de la infraestructura y medidas de seguridad son parte del trabajo de los ingenieros y capataces. En este artículo nos enfocaremos en el segundo aspecto, el cual cubre tanto la ejecución de obras preliminares como la construcción de obras provisionales.

Obras Preliminares

Antes de comenzar a construir, los ingenieros deben asegurarse de que el terreno es apto para sostener la obra. De haber factores que dificulten la ejecución del proyecto, estos deben ser eliminados o minimizados por medio de obras preliminares.

  • Demolición: En terrenos que cuenten con estructuras antiguas que requieran ser removidas, se contrata un equipo de demolición con maquinaria pesada especializada para el trabajo. Si los edificios son muy altos, o si hay estructuras subterráneas, se deben tomar medidas de seguridad para evitar accidentes o asegurarse de que no queden restos que pongan en peligro la obra.
  • Análisis de suelos: Se necesita conocer la composición y calidad del suelo para determinar el tipo de fundación o cimentación que pueda sostener la obra. El tipo de suelo y el diseño de la estructura informan a los ingenieros sobre el trabajo requerido para crear cimientos seguros.
  • Limpieza: La presencia de escombros, rocas o vegetación requiere de un trabajo de limpieza de terreno. En esta etapa se retiran todos los materiales que estorben o hagan insegura una obra, mientras también se trazan potenciales vías de acceso al terreno.
  • Movimiento de tierra: Este paso incluye la nivelación y preparación de la tierra. Comúnmente requiere cortar tierra de lugares elevados y llevarla donde se necesite rellenar áreas por debajo del nivel promedio. Otro uso de este proceso es el de crear condiciones adecuadas para el drenaje de aguas. El resultado siempre debe ser el proporcionar una superficie adecuada para la construcción de la estructura.

Como podemos ver, tanto las obras preliminares como las temporales son indispensables para completar cualquier proyecto de construcción o remodelación. No sólo aseguran que el terreno cumpla con las condiciones necesarias para soportar la estructura final, sino que también hace que el proyecto sea completado de la manera más eficiente posible.

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