Carlos Adrián Zavala Durán ingresó en el penal de Tijuana en enero de 2014, acusado de orquestar el secuestro del cura Juan Carlos Ackerman, párroco de la Iglesia San Toribio en Tijuana. Carlos Adrián lleva casi tres años en la cárcel de Tijuana y, según su familia, el joven está encarcelado por ser testigo de los actos sexuales del mejor amigo de Ackerman, el padre Enrique Tenorio, quien fue acusado de pederastia meses después del arresto.
Cuando Adrián tenía 19 años, empezó a trabajar en la parroquia del padre Enrique Tenorio ayudando al cura en la limpieza y mantenimiento. El pequeño de los Zavala empezó a ver cómo el padre Tenorio trataba a estos hombres, de entre 18 y 20 años, con sumo cariño. El joven fue testigo de cómo el padre le estaba haciendo sexo oral a otro trabajador en la silla de la computadora. Además de mantener relaciones sexuales con los trabajadores mayores de edad, Zavala Durán también fue testigo de cómo llevaban al párroco niños menores de edad para que este se acostara con ellos.
Cronología y detención bajo tortura
Semanas después de estos hallazgos, Carlos Adrián fue acusado por el padre Tenorio de robar la caja fuerte de la parroquia. El 22 de enero de 2014, policías arrestaron a Carlos Adrián y lo llevaron en una Cherokee con un trapo negro cubriéndole la cabeza. Estuvo dos días en la delegación de Mexicali sin comida ni agua, donde fue torturado para que confesara.
El hijo de Lucía Durán acabó refrendando, después de varias torturas, el papel que los policías querían que firmara. El abogado del caso señala que los policías aplicaron las mismas torturas a los otros implicados para que afirmaran que Carlos Adrián era el autor intelectual del secuestro del padre Ackerman.
El secuestro del padre Juan Carlos Ackerman
La noche del 15 de octubre de 2013, el padre Ackerman se encontraba en su domicilio cuando los supuestos secuestradores llamaron a su puerta pidiéndole consejo. Con esa excusa, se lo llevaron al domicilio de uno de ellos. Cuando la policía entró en la casa en la que se encontraba el padre Ackerman, el párroco pensaba que se trataba de otros secuestradores. Ackerman afirma que perdona a sus secuestradores, pero que no fomentará su liberación porque son personas que harán daño a la sociedad.
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Resumen de los hechos y contexto legal
A continuación se presentan los detalles clave del proceso judicial y las circunstancias del entorno parroquial:
- Acusación principal: Supuesta autoría intelectual del secuestro del padre Ackerman.
- Denuncia de la defensa: El joven fue testigo de actos de pederastia cometidos por el padre Enrique Tenorio.
- Estado procesal: Carlos Adrián no ha tenido un juicio en su contra ni ha podido tomar declaración para contar su versión de los hechos.
- Situación de los sacerdotes: Cinco meses después de la detención, el padre Tenorio fue investigado por pederastia, aunque resultó absuelto por falta de denunciantes.
Hasta la fecha, la estrategia del abogado para liberar al presunto autor intelectual del secuestro será probar que la declaración que firmó Zavala Durán durante sus torturas no tiene vigencia. El abogado está recopilando todas estas evidencias para el caso de Carlos Adrián y poder presentarlas en el momento indicado, mientras la familia sigue buscando justicia, incluso intentando contactar con el Papa Francisco durante su visita a México.
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