Descubre las Mejores Formas de Presentación y Cómo Proteger el Estado de Situación Financierapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El estado de situación financiera, también conocido como balance general, presenta en un mismo reporte la información necesaria para tomar decisiones en las áreas de inversión y de financiamiento. Este informe contable muestra la posición financiera de la empresa en un momento específico, agrupando la información contable por partidas en un periodo de tiempo concreto.

Formas de presentación del estado de situación financiera

Los requisitos de formato para los informes varían según la ubicación. Para estructurar este reporte de manera adecuada, se utilizan principalmente dos formas de presentación:

  • En forma de cuenta: es la presentación más utilizada; tradicionalmente en ella se muestran, horizontalmente, del lado izquierdo el activo y del lado derecho el pasivo y el capital contable o se muestran en este orden en forma vertical.
  • En forma de reporte: se presenta verticalmente, en primer lugar se muestra el activo, en seguida se incluye el pasivo y al final se presenta el capital contable.

Es importante destacar que una diferencia notable, por ejemplo, es que el formato del estado de situación financiera cambia para las empresas con sede en EE. UU. Dado que las organizaciones estadounidenses siguen los PCGA, sus estados de cuentas enumeran los activos, pasivos y patrimonio en orden de menor a mayor liquidez. Así, los activos convertibles en efectivo que tardan más tiempo en convertirse vienen primero, y los que se convierten más rápido aparecen en último lugar.

Protección y seguridad de la información financiera

Debido al valor de esta información, las empresas de servicios financieros trabajan con información altamente sensible que incluye datos personales y registros financieros, de alto interés para un ciber-atacante. Por esta razón, tienes derecho a que toda institución guarde el secreto financiero, así como de tus datos personales. Dentro de las reclamaciones de seguros a las que se ha visto sometido el sector, la principal causa de pérdida de valor se debe a ciberataques, y las instituciones financieras se enfrentan a riesgos de interrupción del negocio derivados de estos incidentes.

Para asegurar que estos datos sensibles se protegen de forma apropiada, instituciones locales e internacionales han establecido regulaciones de cumplimiento a nivel de ciberseguridad para las empresas y organizaciones del sector. No cumplir con estas regulaciones puede derivar en altas sanciones o multas económicas, pérdidas económicas derivadas de una fuga de datos, litigios, interrupciones de negocio, daño reputacional y pérdidas de clientes. Sin embargo, seguir los requisitos de estas regulaciones ayuda a tener una mayor seguridad sobre la información sensible, gestionar mejor los riesgos cibernéticos, tener una visión más amplia de los sistemas y datos críticos de la organización, y conocer mejor qué técnicas de ciberseguridad priorizar sobre otras.

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Regulaciones internacionales para la seguridad de los datos

Existen diversos estándares que definen la forma en que se deben proteger los registros financieros:

  • SOX (Ley de Sarbanes Oxley): esta ley describe las prácticas recomendadas que pueden evitar que las organizaciones procesen transacciones financieras fraudulentas. En particular, especifica qué registros financieros deben almacenarse, durante cuánto tiempo y cómo deben protegerse.
  • GLBA (Gramm-Leach-Bliley Act): según la ley, las empresas deben informar a los consumidores sobre las medidas de protección de datos y cómo se comparten sus datos.
  • ISO 27001: es un estándar para la seguridad de la información aprobado y publicado como estándar internacional. Especifica los requisitos necesarios para establecer, implantar, mantener y mejorar un sistema de gestión de la seguridad de la información (SGSI) y afecta además de a otros sectores a las entidades financieras.

Buenas prácticas para la protección del estado financiero

Para facilitar el cumplimiento de las regulaciones y garantizar la protección de la información sensible, se recomienda la implementación de las siguientes medidas prácticas:

  1. Cifrando los datos sensibles: estas regulaciones no imponen el uso de un determinado producto, pero sí requieren o recomiendan el cifrado de datos como mecanismo efectivo para proteger la información sensible. Si los datos se roban, exfiltran o se pierden, no serán accesibles si están cifrados. Un cifrado eficiente actúa protegiendo los datos en reposo, en tránsito y en uso, y de esta forma puede minimizar el riesgo de fugas de datos sensible.
  2. Aplicando un control de acceso a cada recurso: siguiendo el principio de seguridad del mínimo privilegio, sólo debemos dar acceso a los datos sensibles a quien deba tenerlo, y si es posible, limitando lo que puede hacer con ellos (sólo ver, editar, imprimir, copiar y pegar, etc.). El marco de seguridad Zero-Trust sigue esta misma recomendación de limitar el acceso sólo a los usuarios necesarios sobre cualquier recurso de la organización, incluyendo los ficheros y datos confidenciales.
  3. Auditando el acceso sobre los datos sensibles: para poder generar alertas e indicadores de riesgo sobre los datos sensibles es necesario poder monitorizar el acceso sobre los mismos, estén donde estén. Esta trazabilidad sobre la información permitirá saber en todo momento cómo se utilizan los datos.

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