Descubre Por Qué la Contabilidad Necesita Estar Siempre Regida por Leyespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En cuestión de recursos, los Gobiernos son los encargados de administrar el dinero de la nación, tanto de su recaudación como de su destino. Así, como buenos administradores, deben rendir cuentas.

El Problema de la Calidad de la Información

Pero ¿qué pasa si, al revisarlas, nos encontramos con grandes vacíos, una infinidad de publicaciones, informes, páginas electrónicas, folletos y datos vagos que no terminan por resolver nuestras dudas? Esta circunstancia se puede deber a un problema en la calidad de la información. Lo anterior no implica que no existan inconvenientes con la cantidad de información disponible, es decir, no significa que los Gobiernos cumplan completamente con sus obligaciones de transparencia.

En el caso de la transparencia y calidad de la información en las finanzas públicas subnacionales, no se da la excepción. La falta de calidad en la información que proporcionan los estados y municipios sobre los recursos públicos que ejercen, se ve agravada cuando se inserta en el contexto del ciclo presupuestal.

El Ciclo Presupuestal y su Complejidad

Esta dificultad se comienza a dimensionar cuando se tiene presente el enmarañado normativo y regulatorio de las finanzas públicas subnacionales. Tan solo el ciclo presupuestal está conformado por diversas etapas, cada una regida por disposiciones específicas y en plazos determinados.

De esta manera, se comienza con la planeación y presupuestación, la presentación de iniciativas de ley de ingresos y presupuestos de egresos, la discusión y aprobación de paquetes económicos en los poderes legislativos; le siguen la aplicación de los recursos, el ejercicio y control presupuestal, el seguimiento y, finalmente, la evaluación, la rendición de cuentas y la cuenta pública.

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Transparencia y Contabilidad Gubernamental como Mecanismos

En este contexto, se pretende implementar la transparencia y la contabilidad gubernamental como mecanismo para tratar de ordenar, armonizar y homologar la información relacionada con buena parte de las finanzas públicas. Las leyes de transparencia y acceso a la información, así como las leyes de contabilidad gubernamental, son dos tipos de ordenamientos transversales que deben ser implementadas con esta perspectiva en todos los niveles de Gobierno.

Sin embargo, los estados y municipios no han logrado armonizar sus marcos normativos para introducir acciones tendientes a la implementación de la transparencia en todos los sectores y actores públicos. De igual forma, la contabilidad gubernamental no ha permeado como una forma de trabajo cotidiano, en el que los reportes de las finanzas públicas puedan ser conocidos, analizados y entendidos no solo por los funcionarios que los generan, sino también por cualquier persona.

Marco Legal de la Contabilidad Gubernamental en México

El artículo 73 fracción XXVIII de la Constitución establece como facultad del Congreso de la Unión la de expedir leyes en materia de contabilidad gubernamental, las cuales regirán la contabilidad pública y la presentación homogénea de información financiera, de ingresos y egresos, así como la patrimonial.

Además de establecer la expedición de leyes de contabilidad gubernamental, la Constitución determina que la Auditoría Superior de la Federación tendrá a su cargo la fiscalización posterior de los ingresos y egresos de recursos de los Poderes de la Unión, incluyendo los recursos federales que administren o ejerzan las entidades federativas y municipios, con excepción de las participaciones federales.

Por otra parte, la Ley General de Contabilidad Gubernamental establece que los entes públicos están obligados a adoptar e implementar las decisiones del Consejo Nacional de Armonización Contable, mismas que deberán ser publicadas en medios escritos y electrónicos de las entidades federativas. Normativamente, las obligaciones ya existen, el problema llega al momento de implementarlas y cumplirlas.

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En definitiva, la transversalidad de las disposiciones de contabilidad gubernamental y de transparencia proviene de distintos aspectos. La relevancia de los presupuestos y leyes de ingresos radica en que es justamente en ellos en los que se sustenta el desarrollo de las entidades federativas y permite ejecutar las acciones, proyectos, programas e inversiones en beneficio de la sociedad.

Índices de Desempeño y Cumplimiento

A mayor detalle, estos índices tienen por objeto señalar de manera puntual el desempeño de los Gobiernos subnacionales en cuanto al cumplimiento de sus obligaciones mínimas de transparencia y armonización contable respecto al acceso a los documentos oficiales antes señalados, así como evaluar la calidad de la información vertida en ellos. A partir de una metodología robusta, los índices permiten dar cuenta de los avances y retrocesos de los Gobiernos en materia de transparencia y contabilidad gubernamental.

En un principio, la estructura de estos índices respondía a las mejores prácticas existentes debido a la ausencia de una categorización de la información que permitiera hacer un análisis de la ejecución de recursos públicos.

Estructura Inicial de los Índices

  1. Acceso inicial.
  2. Aspectos generales.
  3. Clasificaciones presupuestarias.
  4. Poderes, dependencias y organismos.
  5. Municipios.
  6. Tabuladores y plazas.
  7. Obligaciones financieras.
  8. Recursos federales.
  9. Rubros específicos.
  10. Criterios de asignación.

Buenas y Malas Prácticas

Como parte del proceso de evaluación, se han documentado tanto las buenas como las malas prácticas en las que incurren los Gobiernos subnacionales. Respecto de las primeras, estas son la excepción y no sería difícil clasificar a los Gobiernos que las ejercen como “outliers”. Estas son algunas de las malas, por no decir pésimas prácticas que se detectan a la hora de recopilar los insumos requeridos para la elaboración de los índices antes mencionados.

Desafortunadamente, la dificultad para el acceso inicial a estos documentos esenciales para la vida pública del país es una de las grandes limitantes a las que nos enfrentamos en la actualidad todos los ciudadanos que queremos conocer la forma en que se integran los ingresos de nuestros correspondientes municipios y la forma en que los distintos niveles de Gobierno priorizan sus gastos.

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De lo anterior se sigue que, por distintas razones, los Gobiernos subnacionales en México, principalmente a nivel municipal, violan de manera sistemática sus obligaciones en materia de transparencia y contabilidad gubernamental al pasar por alto aquello a lo que los obligan sus leyes de transparencia y la LGCG. Esto es, a publicar en medios electrónicos “información pública mínima”, que comprende, entre otras cosas, los documentos antes referidos.

Asimismo, los Congresos locales no publican las leyes de ingresos o bien el proceso de búsqueda resulta igualmente complicado (en el caso de varios periódicos los motores de búsqueda no funcionan y prácticamente hay que conocer detalles de la publicación de interés para acceder a ella). Lamentablemente, las consideraciones de falta de forma como lo es la disponibilidad de documentos oficiales, prevalecen sobre los contenidos de fondo, impidiendo que la información de dichos documentos determine enteramente su posición en materia de calidad presupuestal.

Ello no quiere decir que el contenido esté exento de problemas, pues al igual que en índices pasados, en promedio, tanto estados como municipios han reprobado en calidad de información. Los resultados arrojaron que las áreas más opacas siguen siendo las relacionadas con servicios personales y deuda pública, mientras que las que presentan mayor cumplimiento son aquellas que desglosan los presupuestos de órganos autónomos, dependencias y organismos públicos.

El presupuesto de egresos y la ley de ingresos no son documentos que deban contener toda la información puntual para entender el ciclo presupuestario y cómo se gastan los recursos públicos, pero sí son las principales directrices que legitiman el uso y destino de dichos recursos.

Contabilidad Fiscal en México

Por eso, llevar la contabilidad fiscal en México no es algo optativo, sino que constituye una obligación marcada por las leyes. Contrario a lo ocurrido con otros tipos de contabilidad, la de índole fiscal debe prepararse en concordancia con las normas que rigen la actividad tributaria.

El Código Fiscal de la Federación (CFF), el ordenamiento jurídico que rige todas las situaciones fiscales en el país, señala en su Art. 28 que todas las personas obligadas a llevar contabilidad fiscal deben regirse bajo los fundamentos expresados en ese mismo artículo. Paralelamente al CFF, en México es de aplicación reglamentaria el Código de Comercio, en cuyo Capítulo III (Título Segundo, Libro Primero) refiere que el comerciante está obligado a llevar y mantener un sistema de contabilidad adecuado.

Los trámites relacionados con las actividades económicas en México, en relación a su correspondiente pago de impuestos y otros deberes fiscales como la respectiva declaración anual, se llevan a cabo a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Además de los códigos y reglamentos anteriormente citados que ordenan llevar una contabilidad, las respectivas leyes de los impuestos también señalan las obligaciones de las personas físicas y morales en este sentido.

Algunos contribuyentes que están obligados a llevar la contabilidad pueden, sin embargo, librarse de su envío. Los contribuyentes no obligados a llevar contabilidad son las personas físicas que obtengan ingresos por actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas o pesqueras.

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