El estado de cambios en la situación financiera es un documento fundamental para la gestión empresarial, cuya finalidad principal es reflejar los recursos generados, conocidos como fuentes, y los aplicados, denominados usos, por las operaciones del ente económico, de los cuales se ha obtenido capital de trabajo.
A través de este informe, la administración de la entidad encuentra información necesaria para proyectar su expansión, evaluar programas de financiamiento y comprender la capacidad de la empresa para generar recursos. Este estado debe elaborarse de forma que se identifiquen adecuadamente los recursos generados en el área de operación, en la financiación o en la de inversión, proporcionando así la información más confiable para la toma de decisiones.
Fundamentos y metodología de elaboración
Este informe financiero básico refleja la forma y la magnitud del aumento o la disminución del capital contable de una entidad en desarrollo de sus operaciones. Los puntos clave para su correcta preparación incluyen:
- Fuentes de recursos: Se generan por disminuciones de activos, aumentos de pasivos y aumentos de capital contable.
- Aplicación de recursos: Comprenden aquellos movimientos que ocasionan una disminución en el capital de trabajo.
- Determinación de cambios: Se calculan por diferencias entre los distintos rubros del balance inicial y final, expresados en poder adquisitivo a la fecha del balance más reciente.
- Capital de trabajo: Se debe mostrar y determinar claramente cuál es el importe total de capital de trabajo que generaron o utilizaron los resultados del periodo, incluyendo cargos que no requirieron efectivo, como la depreciación y amortización.
El estado de cambios en la situación financiera se elabora al cierre de cada periodo contable, pero puede prepararse durante el transcurso de un periodo inferior para presentar el resumen de los cambios en las posiciones financieras corrientes y no corrientes del ente económico.
Clasificación de los movimientos
Para que el análisis sea explícito para los administradores, los movimientos deben clasificarse en los tres grupos principales de actividades:
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- Actividades de operación: Generalmente relacionadas con la producción y distribución de bienes y prestación de servicios.
- Actividades de inversión: Inversiones de carácter permanente para que la entidad tenga los recursos económicos suficientes.
- Actividades de financiación: Movimientos que cambian la estructura financiera de la empresa, como obligaciones a largo plazo o aportaciones de capital.
Consideraciones técnicas: En caso de que la empresa efectúe la actualización de algunos renglones mediante el método de costos específicos, el resultado por tenencia de activos no monetarios surgido durante el período deberá eliminarse del saldo final antes de hacer las comparaciones. Asimismo, se deben identificar las partidas del estado de resultados que no hayan generado o requerido el uso de recursos, como las depreciaciones, para excluirlas del cálculo.
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