Los resultados físicos de una fractura de hueso son bastante obvios. El dolor no para, debido a la hinchazón, y existe una clara pérdida de movilidad o capacidad para realizar tareas básicas. Tras la ruptura de un hueso, el cuerpo aísla el sitio de la fractura para protegerlo e inunda el área con los nutrimentos que promueven la curación. En promedio, un hueso roto puede tardar entre seis y ocho semanas en sanar, aunque en el caso de los niños, el proceso puede ser más rápido.
Pasos fundamentales para la curación ósea
La realidad es que la forma más rápida de curar un hueso roto es seguir de cerca las instrucciones indicadas por tu médico. Para recuperarnos de la forma más rápida posible, existen tres temas principales a tomar en cuenta:
- Inmovilización adecuada: Es comprensible que uno de los mayores desafíos sea permanecer inmovilizado. Inmovilizar incorrectamente un hueso roto puede retrasar absolutamente su curación. Si las instrucciones de tu médico fueron no soportar peso durante dos semanas, mantén tu hueso alejado de cualquier carga.
- Nutrición esencial: Gran parte del proceso de curación ósea depende de la biología que rodea el sitio de la fractura. Comer una dieta saludable ayudará a tu cuerpo a obtener los nutrimentos, vitaminas y minerales necesarios para respaldar la biología de curación ósea.
- Evitar el tabaco: Sabemos que fumar tiene un impacto importante en la biología ósea, porque afecta negativamente la función de las células que crean y forman hueso nuevo.
El papel de la nutrición en la consolidación ósea
La dieta juega un papel clave en la construcción y mejora de la densidad ósea y la fuerza. El cuerpo necesita proteínas y calcio para construir y reparar los huesos, y para absorber el calcio correctamente, necesitas una ingesta adecuada de vitamina D.
Alimentos recomendados para fortalecer los huesos
| Alimento | Beneficio principal |
|---|---|
| Leche y Yogurt | Fuente de calcio, vitamina D y proteína. |
| Pescado (Salmón, Atún) | Ricos en vitamina D para la absorción de calcio. |
| Brócoli y verduras verdes | Aportan vitamina K, esencial para fijar el calcio. |
| Naranjas | Aportan vitamina C, que sintetiza el colágeno. |
| Frutos secos y semillas | Ricos en magnesio y fósforo. |
La importancia del ejercicio controlado
De manera un tanto contraria al sentido común, el ejercicio en realidad puede desempeñar un papel importante para garantizar que las fracturas cicatricen correctamente. Cuando hacemos ejercicio, nuestros vasos sanguíneos se agrandan, lo que permite que fluya más oxígeno, nutrientes y factores de crecimiento hacia el área afectada. Además, la estimulación mecánica desencadena la liberación de ATP, lo que fomenta la formación de hueso nuevo.
Siempre debes escuchar los consejos de tu médico cuando se trata de hacer ejercicio, especialmente de acuerdo con la edad, el nivel de condición física y la gravedad de la fractura. A medida que el hueso roto comienza a sanar, tu médico generalmente pedirá que progreses a ejercicios de soporte de pesos parciales y completos.
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Cuidados del yeso y manejo de la inflamación
Es muy importante mantener baja la inflamación, lo cual reducirá el dolor y ayudará a que su lesión sane. Para ello, es fundamental elevar el brazo o la pierna lesionados por encima de la altura del corazón durante las primeras 24 a 72 horas. Asimismo, debe mantener seco su férula o yeso; la humedad debilita el material y puede causar irritación en la piel. Nunca intente retirarse usted mismo el yeso, ya que los especialistas utilizan herramientas especiales para hacerlo sin dañar la piel.
Si nota signos de alarma, como que los dedos se pongan azules, pálidos, hinchados o dormidos, llame al médico inmediatamente. Estos pueden ser síntomas de que el yeso está muy apretado o que la zona lesionada presenta una inflamación excesiva.
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