Cuando el SAT te envía un requerimiento por omisión de obligaciones fiscales, no es un recordatorio amistoso, sino una señal de que algo quedó pendiente en tus responsabilidades fiscales, como atrasarte en algún pago o dejar ingresos sin declarar. Ignorar un requerimiento es una mala idea.
Si lo dejas pasar, es probable que enfrentes multas, recargos y, en el peor de los casos, una auditoría fiscal. Recibir un requerimiento del SAT puede asustar, pero no tiene por qué ser una pesadilla. Con paciencia y siguiendo los pasos, podrás cumplir con tus obligaciones sin problemas.
Consecuencias de no cumplir con tus obligaciones fiscales
Por regla general, las consecuencias implican el pago de multas, recargos y actualizaciones hasta la fecha en que el contribuyente se ponga al corriente de sus obligaciones fiscales. En este sentido, el artículo 41 del Código Fiscal de la Federación señala que, cuando las personas obligadas a presentar declaraciones, avisos y demás documentos no lo hagan dentro de los plazos señalados en las disposiciones fiscales, las autoridades fiscales exigirán la presentación del documento respectivo, pudiendo aplicar diversas multas y sanciones.
Los recargos se calcularán mensualmente en términos del artículo 21 del Código Fiscal de la Federación sobre el monto de la contribución omitida actualizada por inflación. Las multas deben ser pagadas en tiempo y forma.
Desde hace algunos años el SAT comparte los datos de los adeudos fiscales con las Sociedades de Información Crediticia (SIC). Las más comunes son el Buró de Crédito y el Círculo de Crédito.
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¿Qué es un requerimiento del SAT?
Cuando hablamos de la Declaración Anual, nos referimos al documento oficial en el que los contribuyentes hacen un reporte o informe de sus operaciones realizadas en el año que ha finalizado. Para las empresas la fecha es distinta que para las personas físicas.
¿Y qué es un requerimiento?
Para iniciar el trámite de aclaración en el portal del SAT, selecciona el trámite correcto y carga tus documentos.
Registro Federal de Contribuyentes (RFC)
Con la Miscelánea Fiscal 2022 se aprobó el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) obligatorio para mayores de 18 años. La incorporación al RFC y, la obtención en conjunto de la e.firma (firma electrónica), no implica que estén obligados a pagar contribuciones ni a presentar declaraciones, a menos que ya realicen alguna actividad económica.
Además, de acuerdo con lo aprobado por el Congreso de la Unión, ningún joven será sancionado por no registrarse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Con esta propuesta, el SAT busca incorporar al RFC a los jóvenes mayores de 18 años con la finalidad de introducirlos a la cultura contributiva, pero sobre todo, protegerlos del robo de identidad ya que las empresas fantasma los utilizan como prestanombres.
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Al contar con su RFC y su firma electrónica, los jóvenes recibirán avisos en los medios de contacto que den de alta (correo electrónico), en caso de que su identidad haya sido utilizada por dichas empresas. Cabe mencionar que, si los jóvenes ya estaban inscritos en el RFC y no trabajan, deben verificar que estén registrados como: “Inscripción de personas físicas sin actividad económica” en el Portal del SAT para no generar obligación fiscal.
Ahí deben revisar su Constancia de Situación Fiscal y revisar que en la sección Régimen mencione: “Sin obligaciones fiscales”.
Cómo evitar problemas con el SAT
No hay mejor forma de evitar todos los problemas anteriores que presentando la declaración en tiempo y forma.
Si necesitas ayuda, TaxDown te guía paso a paso para que cumplir con tus obligaciones fiscales no sea un dolor de cabeza.
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