Régimen de Asimilados a Salarios: Descubre Cómo Impacta en tus Derechos Laboralespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En el panorama laboral y fiscal, comprender las diferentes modalidades de vinculación entre empresas y personas que prestan servicios es fundamental. El concepto de "puesto asimilable" se asocia directamente con el régimen de asimilados a salarios, una figura que ha ganado relevancia por su flexibilidad y particularidades.

El régimen de asimilados a salarios es una modalidad fiscal dirigida a personas físicas en México que permite recibir ingresos como si fueran salarios, pero sin establecer una relación laboral formal. Los asimilados a salarios ofrecen una opción flexible para personas que no tienen una relación laboral formal pero requieren gestionar sus ingresos de forma similar a la de un asalariado. Para aquellos que prefieren evitar las complicaciones de registrarse como persona física con actividad empresarial, el régimen de asimilados a salarios es una opción más sencilla.

¿Qué es el Régimen de Asimilados a Salarios?

Los asimilados a salarios son personas que trabajan de forma independiente, ya sea para una empresa o para otra persona física, pero sin ser empleados formales. Suelen trabajar por proyectos o por temporadas y no reciben prestaciones de ley como aguinaldo, vacaciones o seguro social. Este régimen está diseñado para quienes dan un servicio ocasional sin firmar contrato fijo, es decir, no hay relación laboral directa como tal. Este esquema es adecuado para quienes ofrecen servicios de forma independiente, como consultores, diseñadores, programadores o freelancers.

El régimen de asimilados a salarios está diseñado para personas físicas que no necesariamente mantienen una relación laboral formal con una empresa, pero que reciben ingresos recurrentes por sus servicios. Si eres trabajador independiente y prestas servicios de forma esporádica o por proyectos, puedes ser considerado parte de este régimen. Este esquema es ideal para personas que desean mantener su independencia laboral, sin las complejidades fiscales asociadas a ser un trabajador por cuenta propia.

Características Clave del Esquema

Este esquema tiene varias características que lo hacen diferente al trabajo tradicional:

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  • Son personas que trabajan de forma independiente, sin estar en nómina.
  • No emiten factura ni pagan IVA, a diferencia de los que están por honorarios.
  • La empresa les retiene el ISR (30%), así que no tienen que hacer declaración mensual.
  • No hay relación laboral como tal, o sea, no hay subordinación.
  • El pago se hace como si fuera nómina, pero sin prestaciones.
  • El trabajador debe estar registrado en el SAT y tener su RFC.

Diferencias Clave: Asimilados a Salarios vs. Relación Laboral Formal

Relación Laboral Formal y Clasificación Profesional

La clasificación de los empleados en una empresa no es arbitraria: responde a un sistema regulado por el Estatuto de los Trabajadores y por el convenio colectivo de cada sector. Entender las categorías de trabajo, o categorías laborales como se las conoce coloquialmente, es esencial para cualquier responsable de RR. HH. o CEO de una PYME: de ellas dependen las condiciones salariales, la cotización a la Seguridad Social y los derechos de movilidad funcional de cada trabajador.

La categoría profesional, también denominada categoría o grupo profesional, es la clasificación que corresponde a un trabajador en función del puesto que desempeña, sus funciones, responsabilidades y nivel de cualificación requerido. Lo determinante es el trabajo efectivamente realizado, no la titulación académica del empleado. El convenio colectivo establece los grupos profesionales aplicables en cada empresa y la categoría o grupo profesional debe reflejarse tanto en el contrato de trabajo como en la nómina del trabajador. Desde la reforma laboral de 2012, el concepto de grupo profesional sustituyó a la antigua categoría profesional como referencia principal en la clasificación laboral.

La categoría o grupo profesional clasifica al trabajador según las funciones y responsabilidades que desempeña dentro de la empresa. El grupo de cotización, en cambio, es una clasificación de la Seguridad Social que determina las bases de cotización mínimas y máximas aplicables a cada trabajador. Aunque ambos conceptos suelen estar relacionados, no son equivalentes: el grupo profesional tiene origen laboral y se regula principalmente por el convenio colectivo, mientras que el grupo de cotización tiene efectos administrativos y de Seguridad Social.

Para determinar correctamente el grupo de cotización de un trabajador, la empresa debe tener en cuenta: El grupo profesional asignado según el convenio colectivo. La titulación del trabajador y la requerida para el puesto. El contenido general del puesto que desempeña de manera efectiva. El grupo de cotización del trabajador es visible en su nómina y en su informe de vida laboral.

Bases de Cotización de la Seguridad Social (Referencia)

Las bases de cotización de la Seguridad Social para 2026 están actualizadas según la Orden PJC/297/2026. Las bases mínimas de los grupos 4 a 7 están vinculadas al SMI 2026 (1.221 euros/mes en 14 pagas), incrementado en un sexto. La base máxima es igual para todos los grupos: 5.101,20 euros/mes.

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Grupo de CotizaciónBase Mínima (EUR/mes)Base Máxima (EUR/mes)
4 (Ejemplo)1.424,50 (SMI 2026 + 1/6)5.101,20
5 (Ejemplo)1.424,50 (SMI 2026 + 1/6)5.101,20
6 (Ejemplo)1.424,50 (SMI 2026 + 1/6)5.101,20
7 (Ejemplo)1.424,50 (SMI 2026 + 1/6)5.101,20

Es importante recalcar que esta tabla corresponde a la clasificación de la Seguridad Social para relaciones laborales formales en España, y no aplica al esquema de asimilados a salarios, el cual tiene un tratamiento fiscal distinto y se rige por la legislación mexicana.

Contrastando con el Régimen de Asimilados a Salarios

Un trabajador asalariado tiene un contrato formal, recibe prestaciones como aguinaldo, vacaciones, seguro social y todo lo que marca la ley. Es parte de la nómina y tiene derechos laborales completos. En cambio, los asimilados a salarios trabajan de forma independiente. No hay contrato laboral como tal, ni prestaciones, ni seguridad social. Es una relación más flexible y temporal. Eso sí, pagan ISR igual que un empleado formal, porque la empresa les retiene ese impuesto. Menos obligaciones para el empleador, pero también menos derechos para el trabajador. Por eso es importante entender bien este esquema antes de usarlo.

La Ley Federal del Trabajo (LFT) define cuándo existe una relación de trabajo, mientras que las leyes fiscales establecen cómo deben efectuarse las retenciones y contribuciones. La LFT define la relación de trabajo como la prestación de un servicio personal subordinado mediante el pago de un salario. Además, se presume la existencia del contrato y de la relación cuando una persona presta un trabajo personal a otra, sin importar si el acuerdo está por escrito. El régimen de asimilados a salarios, al no establecer una relación laboral formal y regirse por disposiciones fiscales (LISR), no implica la asignación de una categoría profesional o un grupo de cotización como los descritos para el empleo tradicional, sino que opera bajo un esquema de retención de ISR por servicios profesionales sin subordinación laboral.

Marco Legal y Fiscal de los Asimilados a Salarios

Los ingresos asimilados a salarios son una figura prevista en el artículo 94 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). Es importante subrayar que el tratamiento como salario aplica exclusivamente para efectos fiscales. La relación laboral entre empleador y trabajador debe definirse por medio de un contrato. La Ley Federal del Trabajo define el contrato como: aquel por virtud del cual una persona se obliga a la prestación de un trabajo personal subordinado, mediante el pago de un salario. El Código Fiscal y la ley del ISR establecen que los pagos bajo este esquema deben considerarse asimilados a salarios, siempre que cumplan con las condiciones adecuadas y no debe existir una relación laboral formal con elementos como subordinación, horarios fijos o control directo por parte del empleador.

Los asimilados a salarios sí tienen base legal. Este esquema está contemplado en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), principalmente en el artículo 94 y el 150, donde se regula cómo se consideran estos ingresos y su cálculo. El régimen de sueldos y salarios e ingresos asimilados a salarios agrupa ambos tipos de ingresos dentro del marco fiscal del ISR. La LISR los agrupa porque en ambos casos el impuesto se calcula y retiene de manera similar.

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¿Cuándo Contratar y Cuándo No bajo el Esquema de Asimilados?

Cuándo es Apropiado

El esquema de asimilados a salarios puede ser una muy buena opción cuando necesitas sumar a un profesional independiente por un tiempo limitado. Ideal para proyectos específicos donde se requiere experiencia, autonomía y cero supervisión. Este tipo de pago se usa sobre todo cuando el trabajo será temporal, por proyecto o tendrá una duración corta, nada de relaciones laborales de largo plazo. Más allá de la conveniencia administrativa, el uso de asimilados debe responder a una lógica operativa: servicios independientes, con autonomía real y objetivos claramente definidos. Este esquema cobra especial relevancia en organizaciones que buscan adaptarse a modelos de trabajo más flexibles, incorporar talento altamente especializado o cubrir necesidades específicas sin ampliar su plantilla fija.

Cuándo No Aplicar Asimilados a Salarios (Riesgos)

Aunque los asimilados a salarios pueden ofrecer cierta flexibilidad en contrataciones por proyecto, hay situaciones donde su uso se vuelve riesgoso e incluso improcedente. Estas son señales claras de que no se debe aplicar esta figura:

  • Existe supervisión directa y continua por parte de un jefe inmediato o del equipo de gestión.
  • La persona cumple un horario fijo, definido por la empresa, no por acuerdo entre partes.
  • Realiza funciones permanentes, no tareas puntuales ni proyectos con fecha de cierre.
  • Tiene dependencia económica total de la empresa, sin otros ingresos ni autonomía profesional.

Cuando se presentan estas condiciones, el vínculo laboral es evidente. Aplicar esquemas no adecuados en estos casos puede derivar en fiscalizaciones, sanciones o reclamaciones por parte del trabajador. Si en la práctica existen elementos de subordinación, como instrucciones directas, horarios fijos o integración a la estructura organizacional, la autoridad fiscal y laboral puede determinar que existe una relación laboral. El problema no está en la figura, sino en aplicar el esquema sin criterio, sobre todo cuando el rol en realidad exige una relación de subordinación y permanencia. Usado correctamente, puede dar flexibilidad. Usado mal, puede convertirse en una vulnerabilidad operativa, fiscal y reputacional.

Beneficios y Requisitos del Esquema de Asimilados

Para el Empleador:

¿Por qué lo eligen muchas empresas? Porque tiene ventajas interesantes:

  • Es 100% deducible de impuestos
  • No hay que afiliar al trabajador al IMSS, así que se evitan cuotas obrero patronales
  • No hay obligaciones laborales al terminar el contrato (ni liquidaciones ni finiquitos)

Para el Prestador de Servicios (Trabajador):

Para quien da el servicio, también hay cosas buenas: pueden organizar su tiempo como quieran, trabajar con varias empresas a la vez y tener más control de su trabajo. Este esquema es ideal para personas que desean mantener su independencia laboral, sin las complejidades fiscales asociadas a ser un trabajador por cuenta propia.

Requisitos Fundamentales

Si no hay evidencia clara, el SAT o el IMSS pueden decir que sí hay relación laboral y ahí es donde vienen las multas, recargos y cuotas que nadie quiere pagar. Para evitarlo, asegúrate de cumplir con estos puntos:

  • El ingreso pagado no debe ser más del 51% del total de ingresos de la persona
  • Nada de subordinación. El profesionista debe trabajar por su cuenta, sin horarios, sin jefes.
  • Tener un contrato de prestación de servicios que diga claramente las condiciones del trabajo y el pago.
  • Pedir una carta donde el prestador diga que acepta el pago por asimilados.

También es clave que el patrón:

  • Retenga y pague el ISR como se debe
  • No afilie al IMSS ni otorgue prestaciones si no hay relación laboral
  • Y sobre todo, tenga todo bien documentado, por si en algún momento llega una revisión.

Este esquema puede ser útil, pero solo si se usa bien. No es para cubrir relaciones laborales reales. Si se usa mal, lo barato sale carísimo.

Obligaciones del Prestador de Servicios

Si trabajas bajo el esquema de asimilados a salarios, hay algunas cosas que debes tener en regla para que el SAT no te ande buscando con lupa. No es complicado, pero sí hay que hacer las cosas bien. Aquí te explicamos lo básico:

  • RFC en regla: Lo primero es que debes estar dado de alta en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
  • Pago del ISR: Aunque tú seas el que presta el servicio, quien se encarga de hacer la retención del Impuesto Sobre la Renta (ISR) suele ser quien te contrata. Ellos descuentan ese impuesto directamente del pago y lo mandan al SAT. Este impuesto debe verse reflejado en el CFDI, o sea, en el comprobante fiscal que te entregan.
  • Declaración anual: Tengas o no tengas muchos ingresos, si estás en este esquema, toca hacer la declaración anual. A veces, la puede presentar directamente la empresa o persona que te contrata.

Cálculo del Impuesto sobre la Renta (ISR) para Asimilados a Salarios

Tabla de ISR Aplicable

Para el cálculo del ISR se utiliza la misma tarifa de la Ley del ISR que se emplea para sueldos y salarios.

Caso Práctico: Honorario Asimilado de $15,000 MXN

Imagina esto: eres un profesional independiente, das un servicio puntual a una empresa y te van a pagar $15,000 pesos MXN por ese trabajo. No hay contrato fijo, ni horario, ni prestaciones. Tú decides que ese ingreso se maneje bajo el régimen de asimilados a salarios. ¿Qué significa eso y cómo se ve en la práctica?

El cálculo se realizaría de la siguiente manera:

  • Honorario asimilado $15,000.00
  • (-) Límite inferior $14,644.65
  • (=) Excedente $355.35
  • (x) % sobre excedente 17.92%
  • (=) ISR marginal $63.66
  • (+) Cuota fija $1,339.14
  • (=) ISR Neto $1,402.80

Resumen de Pago:

  • Honorario asimilado $15,000.00
  • (-) ISR $1,402.80
  • (=) Neto Asimilado $13,597.20

Actualizaciones en el Régimen de Asimilados a Salarios en 2026

En 2026, el régimen de asimilados a salarios no tuvo cambios de fondo. El límite anual se mantiene en 75 millones de pesos, por lo que sigue siendo una opción viable incluso para ingresos elevados. La principal actualización vino por el lado de las tablas de ISR, que se ajustaron por inflación. Esto puede traducirse en una ligera disminución en el impuesto retenido mes a mes. Eso sí, si en algún ejercicio rebasas el tope permitido, ya no podrás tributar bajo este esquema en el siguiente año y tendrás que migrar a un régimen que implique emitir facturas, llevar contabilidad y presentar declaraciones periódicas.

Gestión y Cumplimiento del Esquema de Asimilados

Consejos para una Gestión Correcta

Llevar bien el control de los pagos bajo el esquema de asimilados a salarios no solo evita dolores de cabeza, también te libra de problemas con el SAT. Aquí van algunos tips que sí funcionan en la vida real:

  • Conoce las reglas del juego. Antes de aplicar este esquema, asegúrate de entender bien lo que permite (y lo que no) la ley. No se trata solo de pagar, sino de hacerlo bien.
  • Evalúa caso por caso. No todos los servicios aplican como asimilados. Antes de usar este régimen, revisa si realmente encaja con la naturaleza del trabajo que estás contratando.
  • Registra todo con lupa. Fechas, montos, retenciones, contratos, avisos. Tener todo bien documentado te salva en caso de una revisión. El SAT no perdona “se me olvidó”.
  • Capacita a tu equipo. Asegúrate de que tu área de nómina y contabilidad entiendan bien cómo manejar este esquema.
  • Pide ayuda cuando lo necesites. Si algo no te queda claro, acude con un fiscalista o un experto en nómina. Más vale pagar una consulta que una multa con recargos.

En resumen, usar asimilados a salarios puede ser una jugada estratégica, sobre todo en proyectos de corta duración, donde se necesita flexibilidad y experiencia especializada sin generar una relación laboral directa. Pero no es un pase libre para ahorrarse prestaciones o evadir responsabilidades. Bien hecho, este esquema te ayuda a optimizar recursos y mantener tu operación limpia y en regla.

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