La inflación es uno de los parámetros macroeconómicos más relevantes y, por tanto, el objeto de un acalorado debate sobre sus orígenes, sus peligros y sus soluciones potenciales. En su definición más rudimentaria la inflación se refiere a la subida de los precios, es decir, a una subida generalizada de los precios en todo el conjunto de la economía. Cuando el nivel general de precios se incrementa, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, ya que con la misma cantidad de dinero pueden adquirirse menos bienes y servicios.
El papel del dinero en el fenómeno inflacionario
El único común denominador real de la actividad económica de todas las sociedades de mercado es el dinero. Así, en tanto que una presión al alza sobre el precio de todos los bienes, la inflación se define en función del dinero. Los monetaristas, bajo la influencia de la teoría cuantitativa, sostienen que "la inflación es siempre un fenómeno monetario". Para ellos, si tenemos una cantidad fija de bienes determinada por la economía real, un aumento de la oferta monetaria no hará otra cosa que causar un incremento de los precios.
Sin embargo, la escuela poskeynesiana ofrece una visión distinta, al considerar que el dinero es endógeno a la economía y se crea en función de la demanda de los agentes económicos. En este modelo, la cantidad nominal de bienes y servicios reales multiplicada por el nivel de precios determina el volumen del dinero en la economía, y no al revés. Por otro lado, la Escuela austríaca afirma que la inflación es el incremento de la oferta monetaria por encima de la demanda de la gente, señalando al monopolio emisor de moneda como responsable último.
Tipologías y causas de la inflación
Existen diversos enfoques para clasificar este fenómeno según sus causas:
- Inflación por consumo o demanda: Si la demanda de bienes excede la capacidad de producción o importación, los precios aumentan.
- Inflación de costos: Producida cuando los costos se encarecen, por ejemplo, el precio del petróleo o la mano de obra, obligando a los productores a incrementar los precios.
- Inflación autoconstruida: Inducida por expectativas adaptativas, donde los trabajadores buscan ajustar salarios para compensar la inflación presente, generando una espiral de precios-salarios.
- Inflación por política monetaria: Deriva de las decisiones del Banco Central al incrementar la emisión de dinero por encima de su demanda real.
Consecuencias de la inflación en la economía
Las tasas de inflación elevadas e impredecibles son consideradas nocivas para la economía, ya que añaden ineficiencias e inestabilidad en el mercado, dificultando la realización de presupuestos a largo plazo. Uno de los efectos más significativos es la redistribución del poder adquisitivo: la inflación alivia la carga real de la deuda de aquellas personas con préstamos, pero reduce el retorno de las personas que ahorran.
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A continuación, se muestra el impacto estimado de la inflación sobre la pérdida anual del Producto Bruto Interno (PBI):
| Tasa de inflación anual | Pérdida estimada de PBI |
|---|---|
| 2% | Baja |
| 10% | Moderada |
| Más del 50% (Hiperinflación) | Severa |
Como consecuencia de la inflación, el dinero pierde valor y, para preservar el poder adquisitivo, los expertos recomiendan invertir en activos refugio como el oro o en el mercado inmobiliario, en lugar de mantener el dinero en cuentas corrientes o bajo el colchón. En definitiva, es crucial reconocer que la medición de la inflación y la producción de sus estadísticas son decisiones políticas que generan ganadores y perdedores en el proceso económico.
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