Un subsidio o incentivo gubernamental es una forma de ayuda o apoyo financiero que se extiende a un sector económico (organización o individuo) generalmente con el objetivo de promover determinadas políticas económicas y sociales.
Puede tratarse de una prestación económica de una duración determinada en el tiempo (como en el caso del seguro de desempleo) o no. Los subsidios son asignaciones, asistencias o incentivos gubernamentales destinados al desarrollo de actividades consideradas prioritarias.
En economía el subsidio se aplica para estimular artificialmente el consumo o la producción de un bien o servicio. Aunque comúnmente se asocian los subsidios a políticas gubernamentales, el término subsidio puede referirse a cualquier tipo de apoyo, por ejemplo, de ONG o como subsidios implícitos. Los subsidios pueden extenderse de manera directa o indirecta. Ejemplos de subsidios directos son subvenciones en efectivo y préstamos sin intereses. Además, pueden ser amplios o limitados, legales o ilegales, éticos o no éticos.
Definición de Subsidio Regresivo
Un subsidio regresivo, al igual que un impuesto regresivo, aplica el mismo porcentaje a todos, sin importar cuánto ganes. Esto hace que afecten más a quienes tienen menos ingresos. Recauda un menor porcentaje de ingresos a medida que la cantidad de ingresos del contribuyente sea mayor, lo que significa que las personas con las rentas más bajas tendrán una mayor carga.
Al no tener en cuenta el dinero que ganas, este tipo de subsidio o impuesto afecta más a las personas que ganan menos dinero. Por ejemplo, no afecta igual a la economía familiar de una persona que gana 1.000€ al mes pague el 21% de un producto que una persona que gana 2000€.
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Estos subsidios o impuestos no buscan una redistribución de la riqueza, pues no tienen en cuenta la capacidad económica del contribuyente, sino que tienen el efecto contrario al no tener en cuenta el esfuerzo que hace cada persona para afrontar el pago.
Para hacer frente a las desigualdades sociales, se cuenta con otros tipos de impuestos: los progresivos y los proporcionales. No debemos confundirlos entre ellos, pues en los progresivos el porcentaje a aplicar aumenta a medida que la renta del contribuyente sea mayor, y en los proporcionales, el tipo será igual independientemente del nivel de renta.
Tipos de Subsidios
Existen diversas formas en que los subsidios pueden ser implementados:
- Subsidios a la demanda: Son subsidios que reducen lo que paga el usuario, por debajo del costo del bien o servicio.
- Subsidios directos: El gobierno paga directamente una parte del servicio a algunos consumidores.
- Subsidios cruzados (entre diferentes usuarios): En este caso la empresa calcula su tarifa general (que cubre los costos totales) pero no cobra el mismo monto a todos los clientes. Algunos pagan más que el costo real, para permitir que otros paguen menos. No hay necesidad de que el gobierno ponga nada del costo de este subsidio.
- Subsidios al productor o a la producción: Aseguran que los productores estén en mejor situación, ya sea proporcionando apoyo a los precios del mercado, apoyo directo o pagos a los factores de producción.
- Subsidios al consumidor o al consumo: Comúnmente reducen el precio de los bienes y servicios al consumidor.
- Subsidios de empleo: Sirven como incentivo para que las empresas brinden más oportunidades de trabajo o para fomentar la investigación y el desarrollo. Con un subsidio de empleo, el gobierno brinda asistencia con los salarios. Otra forma de subsidio al empleo son las prestaciones de la seguridad social.
- Subsidios fiscales: Los gobiernos pueden generar el mismo resultado que obtienen con transferencias de efectivo mediante beneficios fiscales selectivos. Los beneficios fiscales a menudo se consideran un subsidio.
- Subsidios al transporte: Algunos gobiernos otorgan subsidios al transporte, especialmente el transporte por ferrocarril y autobús. Estos subsidios sirven para reducir congestiones en el tráfico y la contaminación. Funcionan también como una forma indirecta de subsidiar la actividad privada y el empleo.
Nosotros tipificamos como subsidios implícitos aquellos que permiten que se brinden servicios sin que los beneficiarios tengan que cubrir plenamente su costo.
Ejemplos de Subsidios Regresivos
Impuestos como el IVA
Un ejemplo de impuesto regresivo es el IVA. Se aplica igual a todo el mundo. En España contamos con 3 tipos de IVA diferentes: IVA general del 21%, IVA reducido del 10% y IVA superreducido del 4%. En el caso de comprar una barra de pan, el IVA que paga tanto una persona rica como pobre es el mismo. Los dos pagarán la misma cantidad, sin embargo, para la persona rica supondrá un menor gasto que para la persona pobre.
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También, hay que recordar que existen otro tipo de impuestos que son los llamados impuestos especiales, como el impuesto sobre el alcohol y bebidas derivadas, sobre hidrocarburos, sobre labores del tabaco, sobre el carbón, electricidad, etc. Estos impuestos también se consideran regresivos, pues gravan la misma cantidad para todas las personas.
Subsidios a la Gasolina en México
Cuando el precio en México es más bajo, a través del IEPS resulta la aplicación de un subsidio a la gasolina. Este subsidio es regresivo, porque socialmente favorece de manera desproporcionada a los sectores de más altos ingresos, quienes concentran el mayor poder de compra y poseen medios de transporte que consumen un elevado nivel de combustible.
Medioambientalmente dicho subsidio contribuye a una mayor contaminación atmosférica en lugar de reducirla; económicamente, tiene un costo elevado para el gobierno mexicano al desviar recursos que podrían ser enfocados más eficazmente a otras políticas públicas y programas sociales.
El actual subsidio sigue beneficiando a un grupo reducido de la población que ostenta más de la mitad del poder de compra en la economía mexicana y quienes poseen medios de transporte propios. Contrariamente, la mayoría de la población no percibe los esfuerzos del gobierno federal en su vida diaria, ya que optan por usar el transporte colectivo, porque es más económico o poseen un auto pequeño de consumo que utilizan poco.
El gobierno mexicano señala que, de eliminarse el subsidio a la gasolina, sería un duro golpe que resentiría el salario promedio mexicano y el sector de la población que menos recursos tiene. Eliminar el subsidio a la gasolina podría ser inflacionario a corto plazo. Ante tal desafío, el apoyo y asesoramiento, hacia el gobierno mexicano, de un grupo de intelectuales que aporten análisis y posibilidades de resultados mayormente viables ante problemas y retos en áreas concretas, sea lo más viable para lograr resultados por medio de políticas públicas que favorezcan la eficiencia en el uso de la energía y las fuentes alternativas. Otra alternativa para desaparecer el subsidio a las gasolinas es irlo haciendo gradualmente a mediano plazo.
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Distinto al panorama del subsidio a la gasolina en México, en varios países de la Unión Europea (UE) también hay subsidios a la energía. La diferencia soslaya en que éstos se encuentran dirigidos a fuentes de energía alternativa y renovable.
Subsidios en Energía Eléctrica y Educación Superior en México
Los subsidios en energía eléctrica y el gasto en educación superior siguen siendo regresivos en México. Las personas de mayores ingresos en México son los que más se benefician, afirmó la Secretaría de Hacienda. En electricidad, a los últimos tres deciles de más ingresos se destina más de 35% y sólo un poco más de 20% a los más pobres que en su mayoría no tienen acceso a luz eléctrica, según mencionó la dependencia con base en los resultados de la distribución de dicha subvención en un reporte entregado al Congreso de la Unión.
Hacienda precisó que tan sólo el subsidio eléctrico otorgado al usuario final del sector residencial asciende a 99,935 millones de pesos y es regresivo porque no se da de manera focalizada. Del total del subsidio eléctrico 87.5% llega a las zonas urbanas y 12.5% a las rurales.
Por el lado del gasto el destinado a educación superior y tecnologías profesionales son los últimos deciles de mayores ingresos los que concentran más de 50% de los recursos, queda de manifiesto en el informe. No obstante el gasto en educación es progresivo en su conjunto, ya que beneficia a los que menos tienen.
Análisis de Subsidios en México y su Impacto en la Desigualdad
El gasto en subsidios es clave para reducir la desigualdad, fomentar el desarrollo y garantizar derechos. Con un presupuesto récord de 2.8 billones de pesos -un incremento del 4.4% respecto a 2025-, los subsidios en México alcanzan nuevamente cifras históricas. Este análisis documenta la evolución y proyecciones presupuestales para 2026 de los subsidios y transferencias fiscales.
El objetivo es evaluar si el presupuesto avanza hacia un modelo más redistributivo donde la asignación de recursos contribuya a reducir la brecha entre las poblaciones con y sin seguridad social.
La suma de los dos componentes -el Ramo 19 (Aportaciones a la Seguridad Social) y los programas de subsidios generales-, alcanzará en 2026 un nivel récord de 2.8 billones de pesos. Esto equivale a 7.5% del producto interno bruto (PIB).
En términos de concentración de recursos, se cumplirán nueve años consecutivos que el gasto en subsidios beneficia más a las personas con seguridad social. En 2017, el 49% de los subsidios era para la población asegurada y el 51% para la gente en general. En 2018 se invirtió la distribución cuando la población asegurada llegó a concentrar el 51% de los recursos. La tendencia se siguió agravando y al cierre del sexenio pasado, 2024, la población asegurada concentró el 54% de los subsidios. Lo anterior se explica por un crecimiento más acelerado de los subsidios para la población asegurada.
Para 2026 se espera que los subsidios para la población no afiliada rompan la tendencia y crezcan más rápidamente que aquellos para los asegurados (107 mmdp en los primeros, contra 8.9 mmdp en los segundos). Este crecimiento diferenciado está impulsado principalmente por la expansión de transferencias universales y programas estratégicos como los subsidios a las tarifas eléctricas, que benefician a toda la población pero no necesariamente están focalizados.
Esta distribución de recursos tiene implicaciones sobre la equidad del sistema. Los subsidios del Ramo 19, principalmente pensiones contributivas, han sido el principal componente del gasto efectivo en subsidios del Gobierno, lo cual reduce el espacio para gasto social general y para otros rubros del gasto público.
La brecha en la recepción de subsidios se hace más evidente cuando se mide en términos por persona. Se estima que en 2026 habrá 64.8 millones de afiliados al IMSS, ISSSTE y al Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM). La suma de todos ellos dispondrán de 1.5 billones de pesos en subsidios federales. El resto de la población sin afiliación a un sistema de seguridad social público, es decir, 69.5 millones de personas recibirá el remanente de los subsidios, que en conjunto son 1.4 billones de pesos.
Debemos señalar que la población asegurada puede acceder también a la mayoría de programas para la población general. Esto significa que los 1.4 billones de pesos de subsidios generales deben dividirse no solamente entre los no afiliados, sino entre la totalidad de la población. De tal forma, el presupuesto por persona en subsidios generales será de 10,055 pesos, que es menos de la mitad de lo que los asegurados perciben adicionalmente.
Si el presupuesto en subsidios fuera un pastel, primero se corta una porción mayor para los asegurados; luego, el resto del pastel se reparte entre todos los demás, quienes reciben por persona un trozo más pequeño. Esta brecha revela un sesgo estructural que favorece a los trabajadores formales, quienes pueden acceder simultáneamente a subsidios exclusivos y subsidios universales. En consecuencia, los recursos públicos refuerzan las desigualdades de origen, ya que los hogares con mayor estabilidad laboral y contributiva concentran una porción mayor del gasto social, mientras que los sectores informales -donde se ubican los niveles más altos de pobreza y vulnerabilidad- reciben un apoyo comparativamente menor.
Principales Programas de Subsidios en México (2026)
Un análisis de los trece programas de subsidios con mayor asignación presupuestaria muestra una marcada concentración del gasto en la población asegurada, que absorbe cinco de estas partidas.
| Programa de Subsidio | Presupuesto Proyectado 2026 (mmdp) | % del PIB | Observaciones clave |
|---|---|---|---|
| Pensiones y Jubilaciones en curso de pago (IMSS) | 795.8 | 2.1% | Exclusivo de la población asegurada (jubilados antes de Afores). |
| Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores (PBA) | 526.5 | 1.4% | Diseñado para no cotizantes, acceso amplio sin criterios de focalización. |
| Apoyos a Pensiones del ISSSTE | 390.4 | 1.0% | Cubre déficit de nómina de pensiones del ISSSTE. |
| Seguro de Enfermedad y Maternidad del IMSS | 151.2 | 0.4% | Financia sistema de salud del IMSS; solo para población asegurada. |
| Beca Universal para Educación Básica “Rita Cetina” | 129.4 | 0.3% | Para niños, niñas y adolescentes en vulnerabilidad. |
| Subsidios a Organismos Descentralizados Estatales (ODE) | 108.7 | 0.3% | Principalmente a universidades estatales y educación media superior. |
| Subsidios a las Tarifas Eléctricas | 87.8 | 0.2% | Usuarios residenciales y pequeños productores agrícolas; no focalizado. |
| Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos (IMSS-Bienestar) | 80.8 | 0.2% | Para personas sin seguridad social. |
| Pensión Mujeres Bienestar | 57.0 | 0.1% | Mujeres adultas mayores de 60 a 64 años (expansión de PBA). |
| Pensiones Civiles y Militares de Gracia (PCMG) | 44.2 | 0.1% | Pago de pensiones gestionadas por el ISSFAM. |
| Cuota al Seguro de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez (SRCV) | 43.7 | 0.1% | Contribución tripartita para ahorro para el retiro (trabajadores formales). |
| Beca de Educación Media Superior Benito Juárez | 42.6 | 0.1% | Impulsa continuidad de estudios en nivel medio superior. |
| Sembrando Vida | 40.7 | 0.1% | Dirigido a trabajadores del campo. |
Las pensiones no contributivas para la población general -PBA, Pensión para Personas con Discapacidad Permanente y Programa Mujeres Bienestar- concentrarán 619.7 mmdp para el siguiente año. Se trata de un incremento de 13.6% frente a lo aprobado en 2025 o 11 veces más respecto a lo observado en 2018. Es el componente con mayor incremento en los últimos años al pasar de 0.1% del PIB en 2018 a 1.6% en 2026. Por su parte, los subsidios para garantizar las pensiones contributivas del IMSS, ISSSTE, ISSFAM y otros, absorberán 1.35 billones.
La disminución en el número de subsidios refleja una estrategia orientada a concentrar el gasto en un número limitado de programas de carácter universal o con una cobertura amplia. Esta concentración de recursos se vuelve evidente si analizamos cuánto absorben los dos principales programas de subsidios. En 2026 las PBA y las Pensiones y Jubilaciones en curso del IMSS concentrarán 45.7% del gasto total en subsidios, mientras que en 2018 era sólo 22.9%.
