La Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), mejor conocida como Reparto de Utilidades, es un derecho laboral en México. Este derecho implica que los trabajadores reciban una parte de las ganancias que obtiene una empresa o patrón como resultado de su actividad productiva o los servicios que ofrece. El reparto de utilidades o PTU en México debe pagarse cada año dentro de los plazos establecidos por la Ley Federal del Trabajo. Es un derecho laboral que busca reconocer la participación de las personas trabajadoras en los resultados de la empresa.
La PTU, o reparto de utilidades como se le conoce más comúnmente, es algo que las empresas no pueden tomar a la ligera. Es la obligación legal de compartir una parte de las ganancias anuales con el personal que ayudó a generarlas. Es, en esencia, un reconocimiento al esfuerzo de quienes ayudan a que el negocio crezca. Para el trabajador, es una forma concreta de decirle “tu esfuerzo vale, y aquí está tu parte”. Motiva, da sentido de justicia y sí, también ayuda a pagar esas cuentas pendientes. Para la empresa, más allá de cumplir con la ley, es una gran herramienta interna. Mejora el ambiente laboral, hace que la gente se sienta parte del juego, no solo del reloj y como bono extra: ayuda a retener talento sin tener que hacer malabares de recursos humanos.
Origen y Fundamento Legal de la PTU
La PTU no es nueva, todo empezó con la Constitución de 1917, esa que nació después de la Revolución. Aunque la idea todavía era medio borrosa, quedó ahí sembrada, pero no fue hasta 1962 que tomó forma clara y se volvió un derecho laboral obligatorio. Desde entonces, quedó asentado algo muy simple: si la empresa gana, los trabajadores también tienen que ganar.
En México, el decreto por el cual se les otorgó a los trabajadores el derecho de participar en las utilidades de las empresas se publicó por primera vez en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 21 de noviembre de 1962. Se incluyó en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como parte del artículo 123 en su fracción IX apartado A; en sus seis incisos se dictaron las normas básicas y elementales para que, a través de la Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades, se determinara y regulara la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas (PTU) conjuntamente con el capítulo VIII del título tercero de la Ley Federal del Trabajo.
El reparto de utilidades, también conocido como PTU (Participación de los Trabajadores en las Utilidades), es un derecho constitucional de las personas trabajadoras en México. Este derecho se encuentra respaldado por el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el artículo 120 de la LFT. La obligación de pagar la PTU está respaldada por la ley. Lo establecen el artículo 123 de la Constitución Mexicana y el artículo 120 de la Ley Federal del Trabajo.
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El reparto de utilidades no es un favor ni un gesto bonito, es una obligación legal, tal cual lo marca la Constitución y la Ley Federal del Trabajo, en el artículo 123, Apartado A, Fracción IX de la Constitución y reforzado de nuevo en el artículo 117 de la LFT. Ambos dicen que los trabajadores tienen derecho a recibir una parte de las ganancias que genera la empresa. De acuerdo a la Ley Federal del Trabajo (LFT), todo empleador está obligado a otorgar a sus colaboradores la prestación del reparto de utilidades.
¿Quiénes Tienen Derecho a Recibir PTU?
En términos generales, todos los trabajadores que hayan laborado al menos 60 días durante el año en una empresa tienen derecho a recibir PTU. Tienen derecho a recibir PTU todos los trabajadores que hayan prestado un servicio personal subordinado, en otras palabras, personas que laboren bajo las órdenes de un patrón y reciban un salario a cambio.
La ley establece diversas categorías de trabajadores y situaciones específicas:
- Empleados actuales: Si estás en la nómina, te toca.
- Mamás en incapacidad por maternidad: Aunque no estén trabajando esos días, no se les deja fuera, porque el descanso por maternidad es un derecho. Se considerará también a las madres que se encuentren en períodos previos y posteriores a la maternidad.
- Trabajadores con incapacidad del IMSS: Sí, incluso si están recuperándose también cuentan.
- Eventuales: Solo si trabajaron al menos 60 días en el año. Si fue menos, ahí sí no aplica.
- Ex trabajadores: Es decir, personas que ya no laboran en la empresa, pero que trabajaron al menos 60 días en el ejercicio fiscal anterior. Sí. Si trabajaste al menos 60 días durante el año en que la empresa generó utilidades, puedes recibir PTU, aunque ya no trabajes ahí cuando se pague. El derecho a recibir utilidades no desaparece con la salida del empleo.
Un extrabajador puede recibir PTU, siempre y cuando cumpla con los criterios establecidos. Lo importante es que haya laborado al menos 60 días durante el año fiscal, sin importar si al momento del reparto ya no forma parte de la empresa. Esto aplica sin distinción de si la salida fue por renuncia voluntaria, despido justificado o despido injustificado (en este último caso con su correspondiente finiquito).
Excepciones y Casos Particulares
Aunque el PTU es un derecho laboral, no todos los trabajadores están contemplados dentro de este beneficio. Algunas situaciones en las que no se tiene derecho a recibir PTU incluyen:
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- Por defecto, si la compañía reporta un ejercicio de pérdidas, no está obligada a realizar reparto.
- También se da el caso de que una compañía carezca de utilidades fiscales.
- Empresas de nueva creación durante el primer año de funcionamiento.
- Si la empresa no tuvo utilidades durante el año fiscal, entonces no hay nada que repartir.
- Quienes toman decisiones dentro de la empresa, por su papel directivo, quedan fuera del reparto (directores, gerentes de alto rango o socios).
- Trabajadores domésticos.
- Prestadores de servicios como tercero, externo o freelancer.
- Si el contrato fue eventual y duró menos de 60 días.
- No todos los ex empleados tienen derecho al reparto de utilidades.
Es aplicable a los trabajadores que hayan laborado por lo menos 60 días en empresas cuyas utilidades netas fueron de $300 mil pesos o más, según su declaración fiscal 2016, y que tengan más de un año en funcionamiento. Toda empresa que haya declarado ingresos anuales mayores a $300,000 ante el SAT está obligada a hacerlo.
Cálculo de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades
El reparto de utilidades se calcula tomando como base el 10 % de la utilidad fiscal neta declarada por la empresa ante el SAT. El cálculo de la PTU parte de las utilidades netas que recibe una empresa al final del año fiscal. De esa utilidad, la ley obliga a repartir el 10% entre los trabajadores. Ese porcentaje lo define la Comisión Nacional para la PTU de las Empresas y se aplica sobre lo que se conoce como renta gravable, no sobre todo lo que la empresa ganó, sino sobre lo que queda después de los ajustes fiscales. Tener claro ese dato es clave. Porque es el punto de partida para calcular cuánto se va a repartir y cómo se distribuye entre los trabajadores que tienen derecho a recibirlo.
El cálculo de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) se realiza en dos partes iguales y se considera tanto los días trabajados como el salario percibido. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el cálculo de la PTU combina dos factores muy claros: El tiempo que trabajó cada persona y el sueldo que ganó.
El monto total a repartir es el 10% de la renta gravable que la empresa declaró en su ejercicio fiscal, y se parte en dos mitades iguales:
- Primera Parte (por días trabajados): Esta mitad se reparte por igual entre todos los colaboradores con derecho, sin importar cuánto ganen. Aquí lo único que cuenta es cuántos días trabajaron durante el año fiscal, quien trabajó más días, recibe más. La primera parte se repartirá por igual entre todos los trabajadores, tomando en consideración el número de días trabajados por cada uno en el año, independientemente del monto de los salarios.
- Segunda Parte (por salarios): Esta mitad sí toma en cuenta los ingresos. Mientras más alto sea el ingreso del trabajador, mayor será la parte que le tocará de esa segunda porción. Se considera como salario la cantidad que perciba el trabajador en efectivo por cuota diaria. Exclusivamente el salario por cuota diaria, sin incluir otros ingresos como tiempo extra, gratificaciones, primas o cualquier otro derivado de su trabajo.
Al final, a cada trabajador se le paga la suma de lo que le tocó por días laborados más lo que le corresponde por su salario. Ese total es lo que aparece en el recibo de PTU. La ley no dice “cada trabajador debe recibir al menos tanto”. Todo depende de dos cosas: Qué tan bien le fue a la empresa (si generó buenas utilidades netas, hay más dinero para repartir) y Cuánto ganaste tú y cuánto tiempo trabajaste (entre más días trabajaste y mejor pagado estabas, más te toca).
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Plazos y Pago de la PTU
El reparto de utilidades se debe hacer dentro del año siguiente a cuando se generaron las ganancias. Cada año, los patrones tienen la obligación de cumplir con el pago del PTU de manera puntual.
Los plazos para el pago de la PTU varían según el tipo de patrón:
- Empresas (personas morales): Si tu empresa es una persona moral, es decir, una entidad jurídica, el plazo para el pago de la PTU abarca desde el primer día hábil de abril y hasta el último día hábil de mayo. Las empresas tienen 60 días a partir de la fecha en que deben pagar su impuesto anual. Si eres persona moral, tu fecha tope para declarar impuestos es el 31 de marzo, entonces la PTU se tiene que pagar entre el 1 de abril y el 30 de mayo.
- Personas físicas con empleados a cargo: El plazo se mueve del 1 de mayo al 29 de junio. Si eres persona física con empleados a tu cargo, el plazo se mueve del 1 de mayo al 29 de junio.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) refiere que dicho reparto de utilidades se realiza dentro de los 60 días después de la fecha de la declaración anual o el pago de impuestos de la empresa. El cual se realiza el 31 de marzo, en el caso de las empresas; y el 30 de abril, las personas físicas. La fecha límite de reparto de utilidades cambia dependiendo de si el patrón es una persona moral o una persona física.
Pago a Ex-trabajadores
Si ya eres ex empleado. La cosa cambia un poco, ahí el pago puede realizarse hasta el 30 de abril del siguiente año y sí, la empresa tiene que avisarte. Ya sea por correo, carta o lo que usen para comunicarse contigo. Si la empresa no realiza el pago de PTU, incurre en una falta legal con una multa de 250 a 5,000 UMA, como lo establece el artículo 994 de la Ley Federal del Trabajo.
Si pasa un año y el extrabajador no reclama su PTU, esa cantidad no se queda en el limbo. La ley indica que debe sumarse a las utilidades a repartir en el siguiente ejercicio fiscal. Por eso es clave que la empresa mantenga un registro detallado de todos los intentos de contacto y notificación realizados, correos, llamadas, mensajes escritos, todo eso puede servir como respaldo en caso de que haya una reclamación más adelante.
Derechos del Trabajador y Consecuencias por Incumplimiento
Los trabajadores dispondrán libremente de las cantidades que les correspondan por concepto de utilidades. Las utilidades se pagarán directamente al trabajador. Solo en los casos en que este imposibilitado para efectuar personalmente el cobro, el pago se hará a la persona que designe como apoderado mediante carta poder suscrita por dos testigos. Cualquier disposición o medida que desvirtúe este derecho será nula (art. El derecho a percibir las utilidades es irrenunciable (art. El pago hecho en contravención a lo dispuesto, no libera de responsabilidad al patrón (art. Las utilidades deberán pagarse precisamente en moneda de curso legal, no siendo permitido hacerlo en mercancías, vales, fichas o cualquier otro signo representativo con que se pretenda sustituir la moneda (art. Es nula la cesión de las utilidades en favor del patrón o de terceras personas, cualquiera que sea la denominación o forma que se le dé (art. Las utilidades de los trabajadores no serán objeto de compensación alguna (art. La obligación del patrón de pagar las utilidades no se suspende, salvo en los casos y con los requisitos establecidos en la ley (art. El pago de las utilidades se efectuará en el lugar donde los trabajadores presten sus servicios (art.
Si una empresa no cumple con esta obligación dentro del plazo establecido, puede recibir una multa económica. Las multas pueden aumentar de acuerdo a la gravedad del incumplimiento y el número de trabajadores afectados.
Debates y la Necesidad de Reforma del Sistema PTU
El sistema de participación de los trabajadores en las utilidades (PTU) no ha tenido cambio en su esencia desde su creación el 21 de noviembre de 1962; sin embargo, la situación de México no es la misma que hace 40 años. La productividad cobra mayor importancia en esta época en la que la globalización ha estado amenazando el ritmo «tradicional» de trabajo en las empresas. Hoy en día un trabajador, empresa o país que no es productivo no puede sobrevivir a esta competencia sin fronteras.
Por ello, es urgente que se realice una evaluación de dicho sistema y/o la creación de uno nuevo, capaz de retomar la importancia de un modelo de participación de los trabajadores en la que se fomente una cultura laboral enfocada a premiar realmente la competitividad y productividad de los empleados a través de sus procesos de trabajo. El sistema de PTU actual no representa una ayuda para las empresas mexicanas ante la situación que están viviendo.
Lo anterior impide a las empresas mexicanas establecer mecanismos flexibles y utilizar la PTU como una herramienta de gestión que incremente la productividad y competitividad de las mismas. México necesita de estructuras más sólidas con el objeto de generar empleos formales permanentes que permitan a los asalariados tener una mejor calidad de vida, y al mismo tiempo disminuyan los salarios informales y el desempleo; esto contribuiría a mejorar el nivel de desarrollo económico en el país. La productividad es esencial para lograr un adecuado crecimiento y desarrollo económico; no basta con ser muchos, hay que ser productivos. La productividad no puede ser sólo una ventaja para las empresas para generar más utilidades, sino que esto debe ser motivo fundamental de mejorar las condiciones de sus trabajadores y, a la vez, de ser capaces de generar nuevos empleos.
Urge implementar reformas de leyes para adecuarse a las situaciones actuales del país. Uno de esos estímulos sería el de reformar el sistema de PTU de modo tal que sea más flexible, que pueda ser utilizado como herramienta de gestión para incrementar la productividad y competitividad de las empresas, que se apegue a la legalidad con una clara fundamentación y que, por supuesto, cuente con las características elementales para que a las empresas le sea atractivo aplicarlo. El sistema de la PTU, el cual resulta obsoleto para nuestros días. La PTU solamente se otorga por norma legal y se estipuló hace más de 40 años, cuando las empresas no tomaban en cuenta el aspecto social y sólo veían a los trabajadores como máquinas. Esta mentalidad ya cambió, pero las leyes siguen iguales.
