El Gobierno de Javier Milei aplicará un recorte en los subsidios en las tarifas de luz y de gas natural a unos 9,5 millones de hogares que pertenecen a los segmentos de ingresos medios y bajos. Esos usuarios tendrán una “bonificación” más baja en el precio de la energía en esos servicios públicos. Las boletas finales además aumentarán el mes que viene 1,5% y 1,6% promedio, respectivamente. Las medidas fueron oficializadas a través de resoluciones que publicó la Secretaría de Energía en el Boletín Oficial.
Estas acciones forman parte de la hoja de ruta del ministro de Economía, Luis Caputo, para acelerar la “motosierra” sobre las subvenciones y garantizar el equilibrio fiscal, además de la búsqueda por llevar la inflación por debajo del 2% mensual. El Gobierno apuesta a profundizar la desaceleración de la inflación durante 2025, de cara a las elecciones legislativas. Es por eso que durante el verano se habilitarán aumentos en las tarifas de electricidad y gas natural por debajo del 2% mensual. En enero las subas habían sido de 1,6% en luz y 1,8% en gas. En febrero serán del 1,5% y 1,6%, respectivamente. También comenzará a regir la baja del 2% al 1% en el ajuste mensual del precio del dólar oficial.
El Gobierno nacional profundizó el recorte de subsidios a las tarifas de energía y ya hay 1,6 millones de hogares menos con asistencia en electricidad y casi 900.000 menos en gas desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Según datos oficiales, el recorte permitió una reducción superior a U$S5600 millones en subsidios en los últimos dos años y medio.
El Nuevo Esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF)
El subsidio del Estado implica que los usuarios tengan una bonificación sobre el precio pleno de la electricidad y/o el gas según el esquema de segmentación vigente: ingresos altos (Nivel 1) que pagan el “costo real”, ingresos bajos (N2) e ingresos medios (N3). Bajo el eufemismo de un "nuevo esquema de subsidios focalizados" el gobierno de Milei elimina la segmentación anterior, vuelve a reducir la cantidad de beneficiarios y también el nivel de los subsidios a la energía eléctrica y el gas.
A través del Decreto 943/2025, el gobierno cerró el año pasado con un nuevo ajuste a las familias trabajadoras que verán pronto aumentos en sus boletas de energía. El Decreto fue publicado en el Boletín Oficial este viernes 2 de enero, mediante el cual elimina la segmentación en tres niveles de los usuarios residenciales y los clasifica en dos: quienes reciben subsidios y quienes no. Esta clasificación será de acuerdo con sus ingresos, patrimonio y condición socioeconómica. Además, entre quienes perciben el beneficio también sufrirán aumentos en sus boletas.
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El Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) abarca “al conjunto de los hogares beneficiarios de subsidios a la energía eléctrica, al gas natural, al gas propano indiluido por redes y al gas licuado de petróleo (GLP) envasado en garrafas de 10 kilos”. El objetivo, según argumentó el Ejecutivo, es “asegurar a los usuarios residenciales vulnerables el acceso al consumo energético indispensable”, a la medida de los organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial, que impulsan la reducción de ayuda social a lo más mínimo indispensable. Recientemente el FMI pidió, entre otras cosas, mejorar la progresividad de la reducción de las subvenciones.
De la Segmentación a la Bifurcación: Nivel de Ingresos y Beneficiarios
La Secretaría de Energía, al mando de María Tettamanti, también trabaja para en marcha desde mediados de 2025 un nuevo esquema de subvenciones. La premisa oficial es que existan solo dos tipos de usuarios bajo un sistema similar al de la tarifa social que se aplicó durante la gestión de Mauricio Macri: los que tienen y los que no reciben subvención. El nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) unifica electricidad, gas, Programa Hogar y propano en redes, elimina la segmentación N1-N2-N3 y deja solo dos categorías: usuarios con subsidio y sin subsidio. En los hechos, reduce volumen subsidiado y achica coberturas, sobre todo en los meses de menor consumo "teórico", que en muchas provincias no coinciden con el consumo real.
Para ser beneficiarios del SEF se debe contar con ingresos inferiores a 3 Canastas Básicas Totales (CBT) de un “Hogar 2”, lo que equivale a unos $3,77 millones de pesos, cuando en la actualidad el máximo es de 3,5 canastas (equivalentes a $4,4 millones). De esta forma, muchos usuarios de ingresos medios (el segmento N3) perderán el beneficio. Este recorte de beneficiarios se suma al ya realizado en los primeros dos años de gobierno.
Impacto en el Padrón de Usuarios
El nuevo esquema impulsó un fuerte aumento en la cantidad de usuarios que pagan el costo total de la energía. Actualmente, casi la mitad de los hogares abona la tarifa sin subsidios, dependiendo del servicio. Parte del ajuste se explicó por una revisión de los registros.
Según datos del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) hasta diciembre había 9,5 millones de usuarios de energía eléctrica agrupados entre N2 (6,3 millones) y N3 (3,2 millones) que reciben subsidios, de un total de 16,2 millones de usuarios. Son unos 800.000 beneficiarios menos. En gas, son unos 5,3 millones con subvenciones de los 9,5 millones de usuarios totales residenciales, de los cuales los N2 son 3,1 millones y N3 2,2 millones.
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En el caso de la electricidad, unos 2,1 millones de hogares dejaron de ser considerados de “ingresos bajos”, es decir que reciben mayor nivel de subsidios. De ese total, 1,8 millones directamente dejaron de cobrar (pasaron a la categoría N1) y 300 mil comenzaron a ser considerados N3 (ingresos medios, con una menor proporción de subsidios), de acuerdo a un informe de Chequeado en base a datos oficiales. En el caso del gas, en tanto, 458 mil hogares dejaron de contar con subsidios: de ese total, 430 mil estaban anotados en el segmento de bajos recursos y el restante era N3 (ingresos medios). La quita de subsidios abarcaría cerca de 7,5 millones familias en todo el país según Clarín, aunque no aclara la fuente.
Hogares con Subsidios por Segmento (RASE)
De acuerdo a información oficial recopilada por La Izquierda Diario en base a informes de Jefatura de Gabinete de Gobierno ante Diputados, la cantidad de hogares en cada uno de los tres segmentos hasta ahora existentes (del RASE) son:
| Servicio | Segmento N2 (Ingresos Bajos) | Segmento N3 (Ingresos Medios) | Segmento N1 (Ingresos Altos sin Subsidio) |
|---|---|---|---|
| Electricidad | 5,7 millones | 3,4 millones | 7,1 millones |
| Gas | 2,8 millones | 2,4 millones | 4,4 millones |
Vale agregar que también hay unos 4 millones de hogares que perciben el subsidio de la Garrafa social o Programa Hogar, de acuerdo a los datos a los que accedió LID.
Recortes Específicos y Modificación de Bonificaciones
Electricidad
Las bonificaciones vigentes desde junio pasado para la electricidad eran del 71,2% en N2 y del 55,94% en N3. El descuento desde ahora será del 65% para los N2 y del 50% para los N3 en ambos servicios, lo que representa en mayor medida un recorte en el beneficio. Los N2 tienen desde junio pasado bonificado su consumo hasta un volumen máximo de 350 kilowatt hora (kWh) por mes y los N3 250 kWh mensuales, mientras que pagan pleno sobre el excedente. Energía tiene en estudio la posibilidad de aplicar un recorte en esos topes en los próximos meses, según pudo averiguar Infobae.
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Para quienes siguen siendo beneficiarios, se baja la bonificación y también los topes. Los usuarios con subsidio hasta un tope de consumo tendrán una bonificación del 50% en sus facturas. Lo que consuman por encima de esos máximos se les cobrará con precio de tarifa plena. Los topes de consumo serán de 300 kWh para los meses de enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre y de 150 kWh para marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre, con posibilidad de valores diferenciales para provincias con mayor temperatura. Con el esquema anterior, los subsidios cubrían el 65% de un bloque de hasta 350 kWh mensuales para ingresos bajos y el 50% de hasta 250 kWh para ingresos medios.
Gas Natural
En gas natural las bonificaciones vigentes eran del 64% -solo en ese caso la cobertura sería mayor en un punto porcentual-, y del 55%, respectivamente. El subsidio del 50% se aplicará sólo entre abril y septiembre. El resto del año, todos los usuarios pagarán la tarifa plena (US$3,80 por millón de BTU). Por otro lado, las facturas de gas natural, gas propano indiluido por redes y electricidad tendrán un descuento del 25% en enero, e irá descendiendo con el correr de los meses hasta llegar a 0% en diciembre.
Transformación del Programa Hogar (Garrafa Social)
El Programa Hogar deja de existir como asistencia separada y sus beneficiarios pasan a integrarse al régimen general de subsidios focalizados (SEF), con reglas homogéneas para todos los hogares que cumplan con los requisitos para recibir subsidios energéticos. Deberán inscribirse a un registro oficial y tienen seis meses para hacerlo. Con este “filtro” el gobierno busca reducir el nivel de beneficiarios. Recibirán una bonificación mensual equivalente al valor total de una garrafa de 10 kilos ($21.000) en invierno y al 50% del costo mensual durante el resto del año.
El 43,9% de los hogares argentinos no tiene acceso a gas natural por redes. Y el ajuste es todavía más crudo en el Programa Hogar, que cubre a los hogares que usan garrafas de GLP. En diciembre de 2025 alcanzaba a 3,9 millones de hogares, con una cobertura que llegó a representar solo el 8,5% del precio final de la garrafa, cuando en 2022 cubría cerca del 80%. El precio promedio nacional de la garrafa rondaba los $20.852, lo que implica que el subsidio efectivo había quedado reducido a un monto marginal. Con el nuevo esquema, el beneficio pasa a cubrir el 50% del precio, pero con un límite mucho más restrictivo: Hasta dos garrafas mensuales solo entre mayo y septiembre, una garrafa mensual el resto del año.
Impacto Económico y Fiscal
El Presupuesto 2025 preveía un recorte en subsidios de más de USD 3.000 millones, similar al que se dio este año. El ajuste marca un giro en el sistema: menos subsidios generalizados y mayor peso del costo en los usuarios. También influyó la mayor producción local impulsada por Vaca Muerta, que ayudó a reducir costos estructurales. Especialistas coinciden en que no se trata solo de un recorte, sino de un cambio de régimen.
Los subsidios a la energía fueron recortados del equivalente a 1,41% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2023 a 1,01% en 2024 y a aproximadamente 0,6% en 2025. El Gobierno buscará que este año el porcentaje descienda a en torno al 0,5%, lo que equivale a una transferencia de entre 650 y 1.000 millones de dólares desde los usuarios residenciales a la cuenta del Tesoro, que se utilizará para los pagos de intereses de deuda externa. En 2026, el objetivo oficial es reducir los subsidios energéticos del 0,9% del PBI en 2025 al 0,5%, una baja de 0,4 puntos del producto, equivalente a varios miles de millones de dólares. Ese ahorro no es neutro territorialmente: golpea más fuerte donde la energía es más cara, más intensiva o directamente no hay alternativas.
Calendario y Futuras Modificaciones
Energía avanzará en febrero en la revisión tarifaria con distribuidoras y transportistas. De ese proceso surgirán además los nuevos cuadros tarifarios y las inversiones que deberán realizar las compañías para mejorar el servicio de cara a los próximos cinco años. En abril comenzarán a regir los nuevos cuadros tarifarios que traerán aumentos en las facturas por debajo del 10%, que además podrían ser divididos en cuotas mensuales según indicaron fuentes oficiales.
La idea es definir un sistema de actualización mensual automático para que las tarifas y, en consecuencia, los ingresos de las empresas se mantengan constantes en términos reales. Se trata de un cambio sustancial respecto a los aumentos discrecionales que se aplicaron a partir de 2024, después de años de congelamiento, y con los que se buscó apuntalar la desaceleración de la inflación.
“Además, en línea con el objetivo de simplificar procesos y desburocratizar al Estado, se decidió cambiar el mecanismo de compensación sobre el precio derivado de la aplicación del régimen de Tarifa Social de gas natural. Ahora, el pago de compensaciones se hará directamente hacia los productores y no a las distribuidoras. De esta manera, quitamos intermediarios y agilizamos la cadena de pagos”, agregó Energía. De la misma manera, las autoridades explicaron que las compensaciones percibidas por las prestadoras y distribuidoras, derivadas del programa de subsidios, comenzarían a aplicarse por método retroactivo, según el mecanismo de compensación establecido a través del Decreto N° 892/20.
Los nuevos cuadros tarifarios que elaborarán los entes reguladores -Enargas y ENRE estarían listos para mediados de enero, donde se conocerá el impacto total de los aumentos en cada familia.
Repercusiones Provinciales y Redistribución del Costo
El recorte de subsidios energéticos que impulsa el Gobierno nacional es un costo que no desaparece, se traslada. La poda fiscal se ejecuta en el presupuesto nacional, pero el impacto social y político queda radicado en las provincias, que enfrentan facturas impagables, picos de consumo y la presión directa de los usuarios. A esa transferencia silenciosa de costos se suma el capítulo del gas natural, donde el nuevo esquema también introduce tensiones crecientes. Eso implica consumos eléctricos estructuralmente más altos, justo cuando el esquema nacional reduce el bloque subsidiado. Para un hogar que consume alrededor de 300 kWh mensuales, la consecuencia es directa: en los meses templados, la mitad del consumo pasa a pagarse a precio pleno. Para usuarios subsidiados, eso genera aumentos interanuales de entre 56% y 61% en esos meses, según las proyecciones de un informe elaborado por ex funcionarios de la Secretaría de Energía.
Por eso empiezan a aparecer fondos compensadores provinciales, descuentos transitorios y parches fiscales locales que, en la práctica, reponen parte del subsidio que Nación quitó. El caso de Santiago del Estero es ilustrativo. El gobierno provincial anunció un 40% de descuento en la tarifa eléctrica por dos meses, financiado con recursos propios y visible en la factura como "Fondo Compensador Estival Provincial". La medida alcanza a usuarios residenciales de todos los niveles de consumo y busca amortiguar el impacto de las temperaturas extremas.
"Acá hay una decisión nacional de recortar subsidios y el costo se traslada directo a las provincias con menos infraestructura. Lo que antes se financiaba con recursos del Estado nacional hoy se convierte en más presión sobre los presupuestos provinciales y, en última instancia, sobre las boletas que pagan las familias. Por eso es necesario que los gobernadores se pronuncien con claridad: no se puede aceptar en silencio que el ajuste se descentralice para que el costo político lo paguen las provincias", acusó un diputado peronista. La lectura que hacen desde las provincias es que el recorte de subsidios no es solo una decisión fiscal: es una redistribución territorial del costo.
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