Cuando se habla de finanzas y contabilidad, se hace referencia a dos disciplinas totalmente diferentes. Se trata de dos ramas de la economía que tienen su propio campo de acción. A pesar de sus diferencias, también cabe destacar que tanto las finanzas como la contabilidad, cuentan con una base muy similar. Si bien abordan objetivos distintos a largo plazo, son dos disciplinas de las ciencias económicas, en donde una integra a la otra. Por ello, es necesario iniciar conociendo lo que significa cada una.
Disciplinas Fundamentales: Finanzas y Contabilidad
Las finanzas corresponden a un área que se encarga de estudiar cómo se obtienen y se administran los recursos financieros en una organización, individuo o economía. Asimismo, analizan el funcionamiento de los mercados de dinero y de capitales, y las instituciones que los conforman. También analizan las opciones de inversión y las estrategias de ahorro. Las finanzas buscan maximizar el valor y minimizar el riesgo.
Por su parte, la contabilidad se considera como un sistema de control que se enfoca en el registro, clasificación y análisis de las transacciones financieras, los ingresos y todas las operaciones administrativas de un negocio, de una organización o de una entidad. Esto sirve para estudiar las distintas partidas de los movimientos económicos y financieros de cualquier empresa, y proporcionar información precisa. Por otra parte, la contabilidad también busca obtener la información relacionada con el patrimonio de la empresa, así como de los resultados logrados luego de su utilización.
La Contabilidad como Ciencia Económica
La ciencia es uno de los ámbitos más importantes en relación con el saber para promover el desarrollo social. Cada ciencia tiene su propio objeto de estudio, que se convierte en la prioridad esencial de esa rama. ¿De qué se ocupa la contabilidad entendida como una disciplina de altura científica?
Cañibano, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Autónoma de Madrid, define la contabilidad como una ciencia económica que busca producir información para conocer el pasado, el presente y el futuro de la realidad económica en términos cuantitativos con el fin de facilitar la toma de decisiones. Es una materia que tiene un matiz económico al realizar estudios en torno a la previsión de la riqueza en un ámbito en concreto. En el caso concreto de la contabilidad, la previsión también forma parte de esta disciplina, que tiene una proyección temporal al estudiar los sucesos de naturaleza económica que ocurren en la línea del tiempo (el pasado, el presente y el futuro). Se trata de una ciencia en la que la vinculación entre la teoría y la práctica es una realidad constante. Una de las razones por las que la contabilidad adquiere esta categoría de ciencia es por su raíz eminentemente pragmática. Es esta una disciplina que no solo constituye un bien social, sino que también conecta con otros campos de conocimiento como las matemáticas.
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La Relación y Diferencias entre Finanzas y Contabilidad en la Gestión Empresarial
La contabilidad y las finanzas se encuentran directamente relacionadas en una gestión empresarial óptima. Con la vinculación de ambas disciplinas, es posible administrar de manera adecuada una organización y distribuir correctamente los recursos obtenidos. Están tan estrechamente ligadas, que la contabilidad forma parte de las finanzas y, a su vez, las finanzas se originan de la contabilidad.
Ambas áreas son complementarias y una necesita de la otra para funcionar, especialmente en el caso de las finanzas, que precisan de manera imperativa de los datos que recolecta la contabilidad. Así, luego de analizar la información registrada, las empresas pueden tomar decisiones adecuadas sobre la gestión y la inversión del dinero. Además, la contabilidad ayuda a establecer un sistema de control interno para monitorear y garantizar la exactitud de las transacciones y su conformidad con las normas. Luego, las finanzas utilizan la información contable para desarrollar presupuestos y planes financieros, controlar el desempeño financiero y ajustar estrategias según sea necesario. Esto sirve para que las empresas mantengan sus números en orden, incluyendo tanto el dinero que entra como el que sale. De no ser así, podrían sufrir consecuencias negativas y gastar más recursos de los que obtienen. Para esto, es necesario llevar a cabo una planificación minuciosa que permita prestar atención a cada uno de los detalles. Se trata de una tarea que debe realizar un profesional especializado en el tema.
Diferencia Clave: Jerarquía y Enfoque
En cuanto a la principal diferencia entre finanzas y contabilidad, es importante mencionar la jerarquía. Para que las finanzas funcionen, es necesario contar primero con la base de datos que otorga la contabilidad. De esta manera, se puede obtener un panorama mucho más claro acerca de la situación actual de la compañía. Posteriormente, esto sirve para tomar decisiones. Así, mientras que la contabilidad se centra en el registro y la presentación de la información financiera, las finanzas se preocupan más por cómo utilizar y gestionar esa información para tomar decisiones estratégicas, con la finalidad de mejorar la rentabilidad y la sostenibilidad económica. En cuanto a las finanzas, buscan alcanzar el máximo valor de las organizaciones para garantizar que puedan responder a sus obligaciones por medio de los pagos.
La siguiente tabla resume las características distintivas de cada disciplina:
| Característica | Contabilidad | Finanzas |
|---|---|---|
| Enfoque | Registro, clasificación y análisis de transacciones financieras. | Estudio de obtención y administración de recursos financieros, mercados. |
| Objetivo | Proporcionar información precisa sobre movimientos económicos y patrimonio; control interno. | Maximizar el valor, minimizar el riesgo; tomar decisiones estratégicas de inversión y ahorro. |
| Función en la empresa | Base de datos para la situación actual; control de ingresos y gastos. | Utilización de información contable para presupuestos y planes; ajuste de estrategias. |
| Temporalidad | Pasado, presente, futuro (previsión). | Futuro (decisiones estratégicas, inversión). |
Contabilidad, Economía y Sociedad: Un Análisis Crítico
El enfoque de las importantes relaciones que con la economía y las finanzas tiene la contabilidad queda plasmado en el recorrido histórico que nos demuestran las muchas repercusiones que en la economía de un país tienen las exteriorizaciones de la contabilidad. Ayer, los resultados de la Contabilidad sólo interesaban al empresario para conocer la situación de su negocio. Hoy, el funcionamiento de las grandes empresas, ha pasado a ser cuestión de interés público, que afecta a la Economía y por lo tanto al interés de la Nación.
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En general, las ciencias sociales refieren a la contabilidad como un saber técnico, subsidiario de la economía, de carácter registral y otorgándole un sentido descriptivo de sucesos relacionados con los hechos económicos y financieros. Sin embargo, del saber contable y por obra de intereses económicos dominantes entronizados en nuestras sociedades, se reduce su contenido en el marco del control económico-social, restándole su enorme potencial para tratar la riqueza y su distribución. Por lo general, se ignora que desde esta región del saber y en conjunción de criterios desglosados de la economía imperante (teórica y práctica) se construyen formas de representación, valoración, medición y control, que en la mayoría de los casos establecen o sugieren formas de representación económica y de información, que contribuyen con la pretendida homogenización de los espacios de producción y distribución de la riqueza, en función preferente de los requisitos del gran capital.
Modelo económico y contabilidad participan activamente de una tendencia global-general -con especial manifestación desde la década del cincuenta- que pretende uniformar criterios y comportamientos, estandarizando todo tipo de procesos (educativos, económicos, sociales, financieros) para facilitar lo que se supone debe ser la libre circulación de los bienes y servicios internacionales, por supuesto, entronizando criterios y valoraciones en el marco de establecer y conservar patrones de inequidad y asimetrías de información sobre el manejo y el control de la riqueza social de los países. Si bien la contabilidad se constituye en un saber milenario (construido desde tiempos inmemoriales para facilitar la equitativa distribución y control de la riqueza), en los últimos tiempos (con la modernidad misma) progresivamente se ha consolidado en un especial saber estratégico, cuyos patrones cognoscitivos y prácticos se alinderan preferentemente a la lógica de reproducción del capital financiero internacional, por supuesto, participando activamente en la construcción de los requisitos propios de esta lógica general de normalización y de uniformidad de comportamientos.
Desafíos y Perspectivas en Latinoamérica
No resulta aventurado afirmar que los desarrollos de la contabilidad y en especial aquellos adoptados en Latinoamérica, responden o se adscriben, en lo general, a una lógica preferente de circulación financiera y de poder que manifiestan las firmas transnacionales de bienes y servicios y las agencias e instituciones de comportamiento supranacional. Parte de la problemática de este campo de estudio se ubica en el nivel de la teoría y sus aplicaciones. En gran medida, la teoría contable que se expone y se estudia en los centros académicos latinoamericanos, no responde o no tiene en cuenta los contextos específicos de actuación (económico-sociales). Desde la lógica de lo externo y de poder-dominante, se jerarquizan los saberes, minimizando o desconociendo aquellos que por su naturaleza y su lógica resulten eslabonados con formas de contra-poder. En definitiva, una relación entre saber-poder que delimita lo que la sociedad debe considerar como útil, pertinente, deseable. Relación saber-poder que actualmente transita con fuerza por lo simbólico, en sintonía con una sociedad que algunos consideran debe operar menos desde lo material y más desde lo intangible, donde el trabajo de los países subdesarrollados se dé menos en el pensamiento y más en la habilidad y la destreza.
Desde la perspectiva de las relaciones sociales de producción, la contabilidad se ha constituido en una particular y determinante forma de medición, valoración y representación de las intrincadas relaciones que se presentan entre riqueza y propiedad. Desde su particular forma de modelar información sobre la realidad de los hechos económicos y sociales, de cara a las decisiones, la contabilidad interpreta los vínculos, interdependencias y relaciones entre los sujetos económicos que definen sus posiciones en función de la racionalidad general de determinación del lucro y la ganancia, a partir de considerar como fundamento central la propiedad privada. Desde este marco de referencia, la contabilidad interpreta relaciones de riqueza y de propiedad estableciendo demarcaciones derivadas del marco institucional vigente que prefija y regula las condiciones de la propiedad. Las regulaciones institucionales precisan e insertan la contabilidad en el amplio espectro de los intereses privados del control social, especialmente económicos y jurídicos.
La contabilidad y sus modelos de representación (de cálculo, de estados y balances) interpretan relaciones sociales de producción, elaborando información que así como transmite, igual oculta dinámicas esenciales en el sistema. A partir de una particular forma de adscribir-se a las condiciones de desarrollo histórico del capital, la contabilidad oculta y no manifiesta plenamente -por ejemplo- el fenómeno más importante de la sociedad que tiene que ver con el factor trabajo. De hecho, la contabilidad asimila el trabajo a un simple gasto que es equiparable a cualquier otro gasto del sistema (financiero o de operación). La condición trabajo como factor fundamental en el sistema resulta simplificado y reducido a una mirada y asimilación exclusivamente financiera.
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«Por lo general, la primera y tal vez única decisión importante que asumen los empresarios, administradores y dueños del capital al examinar los balances contables, tiene que ver con la rentabilidad del capital. Las formas de generar puestos de trabajo y reproducir condiciones sociales y económicas; para ellos simplemente se convierte en algo accesorio y no fundamental. En últimas, el trabajo interesa sólo en la dinámica de la rentabilidad. Desde luego que frente al tratamiento del factor trabajo se abre toda una polémica que incluye no sólo a la contabilidad, a la economía, sino a la sociedad misma.» Los enfoques -por supuesto- remiten a la consideración del valor, aquel que se enfoca en los precios y ve la producción y el consumo como efecto de éstos, y aquel que se soporta en la actividad económica y que considera la reproducción del ser humano en forma integral y en relación con la reproducción de la comunidad y la sociedad.
El enfoque contable imperante en América Latina y como parte de la misma reproducción del capital, es el de precios. Los asuntos de la depreciación y desgaste del capital fijo (activos económicos) -otro ejemplo- se tratan, miden e informan desde una óptica de regulación jurídica que para nada interpreta la realidad de este hecho económico. Desde una postura jurídica asociada a criterios de la propiedad privada se subvaloran los activos de operación de la actividad económica, incidiendo drásticamente en los estados de resultados de la economía de los negocios, repartiendo mayores ganancias de las debidas y, por supuesto, soslayando las profundas ineficiencias que se presentan respecto del uso, del real desgaste y de los tiempos muertos de producción, con la medición de los intangibles. Por supuesto, también la contabilidad aún se encuentra lejana de la valoración y medición adecuada de los recursos naturales que, en términos de la riqueza y la propiedad social, permitan adecuados niveles de control a esta variable que no sólo resulta fundamental sino estratégica para el desarrollo de los países latinoamericanos. Desde luego que en estos asuntos de valoraciones y mediciones también están implicadas las contabilidades nacionales e intersectoriales que postulan sus alcances en función de conceptos macroeconómicos, que como grandes agregados no alcanzan a precisar los asuntos vitales de la actividad económica y social.
Sin duda, la utilización del enfoque contable desde la perspectiva de precios no sólo reduce el campo de estudio de la contabilidad y la economía, sino que propicia incomprensiones y rupturas respecto de la integración e interrelación que se dan y se deben dar entre los flujos sociales, reales, financieros y ambientales. Los análisis empresariales y macroeconómicos, basados en el uso de los resultados de información exclusivamente financiera, no sólo son parciales, limitantes, sino que inducen al ocultamiento de variables fundamentales en la economía. La contabilidad se ha insertado, en el continente latinoamericano, a través de una estructura de valoración, medición y representación de los hechos económicos que responde fundamentalmente a criterios de riqueza y propiedad, de naturaleza privada y monetaria. Por dinámicas no claras que generalmente se propulsan desde los centros financieros internacionales, el modelo contable empleado en América Latina se orienta desde una particular forma de observar la realidad de la distribución de la riqueza. El modelo contable basado en el costo histórico, por ejemplo, se ha mostrado contributivo de los procesos de descapitalización de las economías latinoamericanas, y en efecto, el hecho de no considerar, por ejemplo, el impacto de la inflación a través de ajustes a la moneda, condiciona las decisiones de repartición de ganancias y dividendos. A pesar de propiciarse ajustes desde criterios de corrección a la moneda, se puede afirmar que éstos, la mayoría de las veces, resultan efectuados por fuera de la estructura misma del sistema informativo contable y no se logran desde una consideración cabal de lo que significa la reproducción de la riqueza y sus condiciones de sostenibilidad. El asunto de los ajustes al modelo de costo histórico es más el efecto de la necesidad particular-individual que de criterios claros y políticas sociales y económicas definidas sobre la distribución de la riqueza social y empresarial.
«En todas partes se mide la utilidad de los empresarios pero se guarda silencio de cómo se produce la riqueza y cómo se distribuye socialmente. Aún se está lejos de alcanzar este propósito dado que a través de «principios de general aceptación y normas «internacionales» de contabilidad, el sector privado controla estratégicamente la información económico-financiera. Y, además, los ajustes que se hacen para corregir esa información que se deforma por el efecto que causa la pérdida del poder adquisitivo de la moneda, carecen de rigor académico: los índices que le sirven de sustento no dan cuenta del impacto inflacionario que se deriva de las múltiples actividades económicas que se desarrollan en cada país; ellos reducen su alcance al sector canasta familiar. La crítica la hacen los economistas desde la primera década del siglo XX.»
Regulación Contable Internacional y Crisis Económicas
Las evidencias indican que Latinoamérica transita -en conjunción con medidas económicas de corte neoliberal- de modelos contables nacionales a modelos de naturaleza y característica internacional (contabilidad internacional). En la actualidad no puede hablarse de un único modelo de regulación contable internacional y ello debido, por una parte, a las mismas legislaciones particulares de los países y por otra, a las múltiples expresiones que adopta el capital que se moviliza dependiendo de dinámicas globales y particulares de operación.
«Si bien la motivación inicial del trabajo de la ONU correspondió a la urgente necesidad de unificar criterios como soporte para el desarrollo de la metodología contable aplicada, la razón de su perspectiva hoy se puede entender como: encaminada a ocuparse principalmente de la contabilidad de las empresas multinacionales; la búsqueda de la normalización de las prácticas de la contabilidad, sobre la base de objetivos, definiciones y criterios concretos internacionalmente aceptados; fomentar la enseñanza y establecer un código de conductas.» Desde luego, las propuestas de normalización contable internacional no son nuevas, presentando rasgos de propósito uniformador general especialmente notorios desde inicios de la década de los noventa, momento de inflexión en que con mayor dinamismo se impulsaron las oleadas aperturistas en el mundo. «En la actualidad se presenta con fuerza la emergencia de un proceso de regulación económica y contable orientado a la determinación y establecimiento de estándares internacionales, en el caso contable basado en la norma y en criterios de comparación que supuestamente faciliten la interpretación y consolidación de información sobre los hechos económicos, para facilitar decisiones y movimientos del comercio internacional de bienes y servicios.»
Mención especial merece la tendencia de reconocer como prioritario y fundamental el valor estimado de realización. En la práctica se pretende, por una parte, reconocer plenamente la importancia del libre mercado y los valores de financiación y, por otra, otorgar un mayor valor a la economía de precios con menoscabo de los valores de la actividad productiva. El sistema le otorga una mayor importancia a la valoración y circulación de los activos financieros, dejando o desplazando a un segundo lugar la importancia de los activos económicos como base de una economía sostenible y real. De tal manera, interesa más la información contable para la disposición de una economía latinoamericana, que se pretende sea desarrollada en el marco del consumo de bienes y servicios y no tanto la producción de los mismos con base en el criterio de empresa en marcha.
Un breve bosquejo desde la historia económica indica que en la dinámica del capitalismo financiero, la contabilidad y la auditoría han jugado papeles estratégicos de comportamiento donde sus énfasis y propuestas principalmente están ceñidas a la consideración del valor subjetivo de la economía. Las diversas crisis manifestadas por el capital financiero internacional generalmente terminan por replantear las ópticas de control a la moneda (distribución) y el papel de los organismos reguladores del mercado y de la profesión contable. En estos replanteamientos, y como casi siempre, las economías periféricas resultan en actores pasivos de estos comportamientos, recibiendo como colonias las dinámicas de los centros de poder. Es particularmente notorio cómo el paso decisivo hacia la consolidación de la regulación contable no se produce hasta 1930, año en que la AIA y la bolsa de New York crean conjuntamente un comité permanente, al objeto de considerar problemas y procedimientos de contabilidad y auditoría, evento que no resulta gratuito si se comprenden los problemas de crisis de la economía norteamericana, traducidos tanto ayer como hoy en crisis de la moneda. Todo parece indicar que lo contable siempre ha estado integrado a la necesidad de apoyar las soluciones a las crisis del sistema económico estadounidense, que, desde luego, se inserta en un marco más amplio de respuestas y desarrollos públicos y privados que en última instancia han perseguido como objetivo no sólo el control de las crisis, sino fundamentalmente ejercer el control de la moneda. La integración de las acciones -por supuesto- involucra el desarrollo de propuestas teóricas (normativas) que se conjugan con la acción de instituciones de reconocido prestigio internacional y de actuación supranacional.
La Evolución de los Estudios Económicos y Contables
Dr. Mallo señaló que la investigación económica propiamente dicha comenzó con la publicación en 1776 del libro de Adam Smith «Una investigación sobre la naturaleza y causa de las riquezas de las naciones», al que siguió las contribuciones de los componentes de la escuela clásica de economía y, a partir de 1870, la denominada escuela neoclásica o del marginalismo, que utilizó las matemáticas en los estudios de Economía. En este plano, el académico introdujo la evolución de los estudios sobre contabilidad y el actual debate sobre la información contable. Experto en contabilidad y gestión, Mallo ha trabajado como directivo de compañías industriales y comerciales y en la auditoria y consultoría de empresas. Ha publicado numerosos trabajos de investigación y libros entre los que destacan «Contabilidad de costes (economía y empresa)», «Contabilidad de dirección para la toma de decisiones: Contabilidad de gestión y de costes» -escrito junto al también académico y presidente de la Junta de Gobierno de la RAED Alfredo Rocafort-, «Normas internacionales de contabilidad (Administración)», «Contabilidad financiera».
Problemáticas y Escándalos Históricos
Se focaliza la problemática en situaciones económicas desfavorables en los que las empresas disimulan sus pérdidas utilizando todos los procedimientos imaginables gracias a la falta de control. Primero compensan las pérdidas por medio de especulaciones audaces, después de recurre a engaños más groseros, falsificándose balances, documentos, etc. En la crónica escandalosa se citan a título de ejemplo los casos Hatry, Lahusen, Kreuger e Insull, trastornaron la economía y las finanzas de casi el mundo entero.
