En las sociedades mesoamericanas, la tributación consistía en la entrega obligatoria de bienes o servicios por una entidad política dominada a una entidad política dominante. Generalmente, se lograba esta imposición de pago de bienes o servicios a través del sometimiento militar o la alianza matrimonial.
El Sistema Tributario de la Triple Alianza
De la Triple Alianza, se sabe que controlaba militar y económicamente una vasta región del territorio mexicano a través del sistema tributario, esto era en beneficio de su élite gobernante que se diferenciaba de la gente común por medio de la acumulación de bienes de prestigio obtenidos por medio del tributo. Sin embargo, en los palacios de los gobernantes se almacenaban, también, los productos para su repartición entre el pueblo.
El sometimiento militar a la Triple Alianza implicaba, en primer lugar, una subordinación económica (más que política o religiosa). En casi todos los casos se obligaba a los pueblos sometidos a entregar de manera regular algún producto local, o el servicio en forma de mano de obra. El tributo podía variar desde materias primas, productos comunes o alimentos básicos como maíz, frijoles, chiles, calabazas, etc., hasta bienes lujosos que requerían de especialistas artesanales para ser trabajados, o bienes regionales o exóticos que solamente se obtenían en ciertas partes del territorio.
La mercancía se transportaba, o por vía marítima, o por medio de cargadores o “tamemes”. Conforme fue creciendo el poder de la Triple Alianza, todo el mecanismo de recolección, transporte y almacenamiento de tributos requirió de un grupo creciente de funcionarios, cobradores, administradores y custodios, para una mayor organización y eficacia. Para el registro de los bienes, se contaban con inventarios en donde se registraba, de manera detallada y dividida por “provincias”, la cantidad o el peso del bien, y el lugar de origen de su producción o recolección.
Algunos ejemplos de esta recaudación han sobrevivido hasta nuestros días, como el Códice Mendocino o la Matrícula de Tributos, se trata de documentos pictográficos de la época colonial temprana, pero elaboradas en la tradición de los escribanos (“tlacuilos”) indígenas. Para la cuantificación de los productos, se usaba el sistema vigésimal, representado por el signo de una bandera (“pantli”), el símbolo de 20. Veinte unidades de 20, o 400 piezas de algo, se simbolizaba con un trocito de pelo (“tzontli”), mientras su multiplicación por 20, es decir, 8000 unidades, era representado por una bolsita (“xiquipilli”). Esta manera de representar la mercancía tuvo cierta continuidad durante la época colonial, como atestiguan varias fuentes menos conocidas como la Nómina de tributos de los pueblos Otlazpan y Tepexic.
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Una parte considerable de estos bienes se guardaba para ser distribuidos entre la población. Los alimentos básicos que se conservaban para su repartición en tiempos de hambruna o para abastecer las expediciones bélicas, ya que el tlatoani estaba moralmente obligado a alimentar al pueblo. Con el excedente económico, el tlatoani cubría los gastos públicos y los servicios administrativos. Otros productos -como plumas, escudos, armas y mantas- servían para recompensar a los más destacados en la guerra; por su parte, los banquetes en las fiestas y ceremonias se caracterizaban por un consumo ostensible como fuente de prestigio.
Finalmente, vale la pena destacar que el sistema tributario, en combinación con el comercio, favoreció a la élite en la obtención de fuerzas anímicas a través de los objetos que tenían poderes mágicos. La exclusividad de muchos productos se manifestaba de tal manera en una diferenciación corporal y una carga anímica desigual.
Antecedentes de la Contabilidad en México
En México, fueron los mayas los primeros en mostrar nociones de contabilidad a través de la constancia y registro de los cobros. Por otro lado, los aztecas llevaron un control riguroso de los tributos que recibían de otros pueblos. Durante la época de la colonia, los conquistadores fundaron en Veracruz la Real Hacienda, institución encargada de regir la situación fiscal y las políticas financieras de la Nueva España. Además, crearon las mercedes (que son, según el diccionario, una “dádiva o gracia de empleos o dignidades, rentas, títulos nobiliarios, etc., que los reyes o señores hacen a sus súbditos”), multas y registros de personas fallecidas. Los contadores de la época tenían que presentar ante el Tribunal las cuentas de todos los libros cada dos años.
El Sistema de Numeración Maya
Entre las peculiaridades de la civilización maya se encuentra su sistema de numeración. Dicho sistema posee una base vigesimal de raíz mixta. Es decir, la contabilidad de los números se distribuye teniendo como base el número veinte y la raíz cambia de un lugar a otro. Además, otra de sus principales características es el desarrollo del número y concepto cero de una forma autónoma. El sistema vigesimal de numeración maya nació como un instrumento para medir el tiempo. Por eso, guarda una estrecha relación con los días, meses y años. A su vez, el sistema poseía tres tipos de escritura: el sistema a base de puntos y rayas, números cefalomorfos y otra con figuras de animales.
Debido a que en el sistema de numeración maya las cantidades se agrupan en cantidades de 20 en 20, en cada nivel se pueden hacer agrupaciones del 1 al 19. Una vez cerrado el primer conjunto de unidades, se desarrolla un segundo nivel en el que se coloca un punto que esta vez representa las veintenas. Si se llega a desarrollar un tercer nivel, cada unidad representa grupos de 20×20 y en el cuarto nivel conjuntos de 20x20x20. Un punto no se puede repetir más de cuatro veces, para representar el número 5 se utiliza la raya como base auxiliar. A su vez, la raya no puede exceder su uso más de tres veces (no se puede representar el número veinte con cuatro rayas). Si se requiere escribir un número igual o mayor que veinte, se inaugura un nuevo nivel en el que el punto representa la veintena.
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Los números mayas se escriben de arriba hacia abajo. En el nivel inferior se colocan las unidades, en el siguiente nivel cada unidad representa conjuntos de veintenas, etc. En el segundo orden el punto vale 20 y la raya 100 (5×20). Idealmente en el tercer nivel cada punto representa 400. Sin embargo, debido al vínculo entre los números y el calendario, cada unidad del tercer nivel representa 360. Lo anterior se debe a que 360 es el múltiplo más cercano a 365, el total de días del calendario maya.
Si bien los mayas no fue la única civilización que representó la nada o la ausencia de unidad, sí fueron los primeros en hacer un desarrollo autónomo en América. El cero maya surgió como una necesidad del sistema posicional y se representa como un caracol, una media cruz de malta o un rostro cubierto por una mano.
Otros Aspectos de la Civilización Maya
La deidad principal fue Itzamná, “Casa de iguanas”, creadora de lo existente y representada por un monstruo celeste en el que se funden atributos del sol, de reptiles, de la tierra, de la muerte y de la vegetación. Durante los últimos siglos de esta civilización, varios objetos se popularizaron como unidades de cambio más o menos aceptadas: conchas rojas (del género Spondylus), semillas de cacao y mantas de algodón.
Entre los conocimientos científicos más sobresalientes del pueblo maya antiguo tenemos la elaboración de un calendario sumamente exacto. Para el calendario, crearon dos ciclos o cuentas de días a los que llamaron haba y tzolkín. La combinación de ambos ciclos les permitió tener una unidad de tiempo mayor: 52 años (por algunos llamado Cuenta Corta). Sin embargo, necesitaban un calendario que registrara su pasado, su presente y su futuro. Fue así como crearon la Cuenta Larga o Serie Inicial integrado por 13 grandes periodos okatunes.
Los astrónomos elaboraron también estudios del movimiento de la Luna; cálculos acertados para gran cantidad de eclipses solares y lunares; observaron el movimiento de otros cuerpos celestes como Venus o Marte; y dieron nombre a las constelaciones, las Pléyades fueron vistas como el cascabel de una serpiente y Géminis era la tortuga.
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Entre los años 900 y 1000 de nuestra era, las estructuras del poder maya sufrieron un fuerte resquebrajamiento. Es posible que a ello contribuyeran factores como la sequía, las enfermedades y las plagas. Algunas de las antiguas ciudades sufrieron giros políticos y económicos que originaron cambios demográficos importantes. Algunos ejemplos serían Cobá, Ek-Balam, Izamal y Edzná. Este nuevo escenario fue el que encontraron los europeos, su presencia introdujo cambios drásticos que alteraron profundamente la forma de vida en el mundo maya.
