Todos los contribuyentes que además son conductores saben que sus vehículos no solo son medios de transporte o herramientas de trabajo, también son generadores de ciertos gastos. Tanto personas físicas como morales que cuenten con carros deben de tenerlos en regla. Es decir, están obligados a pagar ciertos impuestos para asegurar que el vehículo esté en conformidad con la ley. Uno de los impuestos que suelen ser un dolor de cabeza para los contribuyentes es la tenencia vehicular.
Orígenes y Evolución de la Tenencia Vehicular
La tenencia vehicular fue un impuesto creado en 1962 y que entró en vigor en enero de 1963 durante el sexenio del presidente Adolfo López Mateos. La idea detrás del impuesto era conseguir fondos para financiar los Juegos Olímpicos de México, programados para 1968. Así pues, se propuso un nuevo impuesto federal: la tenencia vehicular.
Durante los próximos cinco años, a través de este impuesto se recaudó para sustentar los gastos de los Juegos Olímpicos. Sin embargo, pasado el evento deportivo, el impuesto continuó. Alrededor de 2007 hubo esfuerzos federales por erradicarlo, no obstante, se llegó a acuerdos con las entidades para su manejo.
Actualmente en México, la tenencia ya no es un impuesto federal obligatorio, sino un impuesto estatal sujeto a las propias reglas y códigos de cada entidad federativa. La diferencia entre este impuesto y el refrendo yace en que la tenencia se calcula dependiendo del modelo, marca y año del carro, mientras que el refrendo es una tasa fija sin importar las particularidades del vehículo. En estados como Querétaro y la Ciudad de México, pagando el refrendo vehicular antes del 31 de marzo, se consigue un descuento del 100% de la tenencia.
El impuesto ahora se mantiene y se le puede adjudicar una perspectiva ecológica que grava a los automovilistas por ser dueños de uno de los mayores contaminantes de la Tierra. Este procedimiento nació con el objetivo de asegurar que los autos que circulan en la calle no estén emitiendo un exceso de gases de efecto invernadero. La ley incentiva y protege a las entidades para que implementen medidas que buscan preservar el planeta.
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La Presencia de Volkswagen en México y Modelos Emblemáticos desde 1984
Hablar de Volkswagen es hablar de historia, tradición y una fuerte relación con México. La marca ha sido un actor fundamental en el mercado automotriz mexicano durante décadas, con una producción significativa que ha puesto numerosos vehículos a disposición de los consumidores, los cuales, a su vez, estuvieron sujetos a la tenencia vehicular a lo largo de su historia.
Innovación y Consolidación (1984-2000)
Durante el periodo de 1984 a 1986, el Caribe GT, una versión tropicalizada del primer Golf GTI, fue producido en México. Este modelo usó un motor de 1.8 litros de 85 hp con carburador Bocar de dos gargantas y recibió suspensión y frenos reforzados, además de muchos detalles visuales para darle un look deportivo.
En 1985, el Corsar, conocido en otros mercados como Passat y derivado de la plataforma B2 de Audi, comenzó su producción en México. Este modelo ofrecía un motor longitudinal de cuatro cilindros de 1.8 litros y 85 hp. La segunda generación del Golf mejoró todo lo que tenía la primera, haciéndose más amplio, potente y refinado. En México, con esta segunda generación, se sustituyó el nombre de Caribe. En 1988, la planta de Volkswagen en Pensilvania, Estados Unidos, dejó de operar y relegó toda la producción de este Golf de segunda generación a la planta de Puebla para todo Norteamérica.
De forma similar, la segunda generación del Jetta descartó el nombre de Atlantic. Este sedán también creció y mejoró en todo aspecto, utilizando los mismos motores del Golf II con 70 y 90 hp. En 1989, llegó el Jetta GLI Carat que entregaba 100 hp y contaba con inyección electrónica Bosch Digifant. A finales de 1993, Volkswagen registró un récord de ventas en México con el desplazamiento de 238,408 vehículos.
En 1992, llegó la tercera generación del Golf, mejorando en todo aspecto si se compara con el de generación anterior. Un año después, la tercera generación del Jetta se comenzó a vender como modelo 1993, usando el mismo motor del Golf III para las versiones de acceso. El Derby, un sedán subcompacto, comenzó a fabricarse en la planta de Puebla entre 1994 y 1996, utilizando muchas piezas enviadas desde España.
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En el segundo semestre de 1997, inició la producción del New Beetle, en exclusiva de México para el mundo. Este hecho constituyó un hito y marcó el inicio de una nueva era de transformación tecnológica y cultural para la empresa. Un año después, en 1998, comenzó a producirse el Jetta IV, un producto sumamente exitoso, a tal grado de convivir con las generaciones V y VI del Jetta, ofreciendo un nivel superior de espacio, refinamiento y calidad.
La producción del Lupo 3L. en 1999, supuso el lanzamiento del primer automóvil de serie con un consumo de 3 litros por cada 100 Km. En el año 2000, un total de 4 millones de vehículos Volkswagen fueron producidos en México. El Golf alcanzó la cifra de 20 millones de unidades fabricadas a nivel mundial.
Retos y Modernidad en el Siglo XXI (2001-Actualidad)
El nuevo Polo, con un diseño funcional y maduro, apareció en 2001, caracterizado por su practicidad y versatilidad. En 2002, llegó el Golf R32, un coche marcadamente deportivo con acabados de lujo. En julio de 2003, llegó a su fin la producción del legendario Sedán (Vocho) en la planta de Puebla, siendo esta la última en el mundo en fabricarlo. Ese mismo año, Volkswagen lanzó al mercado mexicano el New Beetle Cabriolet. En otoño de 2003, empezó a rodar la quinta generación del Golf, caracterizada por un marcado carácter deportivo.
En 2010, Volkswagen destinó una inversión de mil millones de dólares en México para la producción de la sexta generación de Jetta y la ampliación de sus instalaciones en la planta de Puebla. En abril de ese año, inició la producción de Jetta sexta generación, presentado como el Auto del Bicentenario, con lo cual entró en operaciones el nuevo Segmento Poniente de la planta de Puebla. En agosto de 2015, Volkswagen de México alcanzó la cifra de 10 millones de vehículos y 11 millones de motores fabricados en el país.
Fue hasta 2011 cuando una segunda generación del Beetle llegó, conocida simplemente como "The Beetle". Este Beetle mexicano se enviaba a distintos países y se fabricaba con motores TSI que iban de los 1.2 litros a los 2.0 litros. Volkswagen de México celebró su 50 aniversario en 2014 e inició la producción de Golf séptima generación, usando ya la plataforma MQB, con motores de 1.4 litros con 140 hp para el hatchback y de 170 para el Variant. Ese año, la compañía celebró la producción de 12 millones de vehículos en México.
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En septiembre de 2015, salió a la luz el escándalo conocido como "Dieselgate", donde se reveló que Volkswagen había instalado ilegalmente un software para cambiar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en 11,000,000 de automóviles con motor diésel vendidos entre 2009 y 2015. Este fraude tuvo repercusiones globales, afectando la percepción de la marca y generando multas significativas, aunque no impactó directamente la estructura de la tenencia vehicular en México, sí subrayó la importancia de las regulaciones ambientales para los vehículos.
La séptima generación del Jetta llegó en 2018 usando ya la plataforma MQB, mejorando las asistencias, espacio, calidad y conectividad. Su motor base es el 1.4 TSI, mientras que el GLI adopta el 2.0 TSI del Golf GTI. El 10 de julio de 2019, la producción de Beetle llegó a su fin en la planta de Volkswagen de México ubicada en Puebla. De 1997 a 2019, se produjeron más de 1.7 millones de unidades de este modelo para todo el mundo.
Volkswagen ha continuado invirtiendo en México y modernizando sus operaciones. Con una inversión de 233.5 millones de dólares, Volkswagen de México comenzó la producción del motor EA211 en su planta de Silao. Además, inició la construcción de una nueva nave de pintura con procesos de horneado de carrocerías e incineradores 100% eléctricos, empleando energía de fuentes renovables.
Hacia el Futuro: Movilidad Eléctrica y Conectividad
La estrategia actual de Volkswagen, como la "Way to zero" (2021), busca la movilidad neutra en emisiones, con el objetivo de reducir en un 40% las emisiones de CO2 por vehículo en Europa en 2030 y convertirse en una compañía CO2 neutral en 2050. En 2020, Volkswagen anunció la conversión de la planta de Emden en un centro de movilidad eléctrica.
La estrategia Accelerate impulsa la transformación de Volkswagen en un proveedor de movilidad impulsado por software, integrando el software en el vehículo y mejorando la experiencia de cliente digital. La marca también ha lanzado modelos y conceptos eléctricos como el ID.R, que ha batido récords de velocidad, y el servicio de car sharing eléctrico "We Share" en Berlín.
Volkswagen está desarrollando un coche de carreras completamente eléctrico para competir en el Pikes Peak International Hill Climb, y colabora con IBM para desarrollar servicios digitales de movilidad. La comunicación entre vehículos a partir de 2019 es otra iniciativa para mejorar la seguridad vial, sentando las bases para la conducción autónoma.
A lo largo de estas décadas, desde 1984 hasta la actualidad, los vehículos Volkswagen en México, desde los exitosos Caribe GT, Corsar, Golf y Jetta de diversas generaciones, hasta los modernos New Beetle, The Beetle, y las nuevas propuestas eléctricas, han sido parte integral del parque vehicular que ha estado y sigue estando sujeto a la tenencia y refrendo, adaptándose a la evolución de este impuesto en el panorama fiscal mexicano.
