En el imaginario colectivo, los trámites del Servicio de Administración Tributaria (SAT) son aquellos que más generan dudas. Una de ellas es: ¿debo solicitar el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) aunque no tenga trabajo? Darse de alta en el Servicio de Administración Tributaria, aunque puede generar muchas dudas, es un requisito como mexicano mayor de 18 años.
Entre las mencionadas dudas de tramitar el RFC se encuentran: ¿Qué pasa si aún no trabajo? ¿Y si me quedo sin empleo? ¿Hay alguna repercusión si no lo hago?
¿Qué es el RFC y para qué sirve?
El RFC es un identificador único que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) asigna a cada persona o entidad que realiza actividades económicas en México. El RFC es una clave ofrecida por el SAT que se compone de 13 caracteres, cada uno tiene un significado: las primeras cuatro letras corresponden al nombre del contribuyente; del quinto al décimo, se expresa la fecha de nacimiento y, por último, los tres dígitos finales son "diferenciadores únicos" que permiten que no haya otro registro similar.
Este registro no solo es útil para las personas obligadas a pagar impuestos, sino también para quienes quieren acceder a ciertos trámites y servicios. Cabe aclarar que tener RFC no sólo se ha vuelto indispensable para diversos procesos o trámites, sino que por ley es una obligación.
RFC si no trabajo: ¿Debo pagar impuestos?
Sin embargo, si no tienes trabajo, tener este registro no significa que debas pagar impuesto, pues no posees ingresos. Para tener RFC, pero no pagar impuestos al SAT, se debe ingresar al Régimen de Personas Físicas sin obligaciones fiscales. Según lo establece el Código Fiscal de la Federación, se trata del Régimen de "Personas físicas sin obligaciones fiscales”. Con esta opción, el ciudadano se suma al padrón, pero no adquiere obligaciones como solventar contribuciones, presentar declaraciones y, por ende, no es objeto de sanciones. Lo mejor, el RFC se adquiere en línea.
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En el momento en que se empiece a laborar formalmente, se deberá cambiar de Régimen del SAT para, entonces, ser contribuyente de los impuestos correspondientes al tipo de actividad productiva que se haga; la modificación puede hacerse en cualquier momento.
¿Qué pasa si ya estoy dado de alta en el SAT, pero no trabajo?
Por otro lado, si ya te encuentras dado de alta en el SAT, pero no laboras actualmente, deberás presentar el "Aviso de suspensión de actividades". Con este documento, justificarás el no poder presentar tus declaraciones periódicas.
Cabe mencionar que, si los jóvenes ya estaban inscritos en el RFC y no trabajan, deben verificar que estén registrados como: “Inscripción de personas físicas sin actividad económica” en el Portal del SAT para no generar obligación fiscal. Ahí deben revisar su Constancia de Situación Fiscal y revisar que en la sección Régimen mencione: “Sin obligaciones fiscales”.
Ventajas de tener RFC aunque no tengas trabajo
Si no tienes trabajo, obtener esta clave alfanumérica te facilitará los procesos, pues prácticamente es solicitada en cualquier empleo formal; contar con él, te dará ´ventaja´ a la hora de formalizar el contrato. Si estás iniciando tu vida laboral o emprendedora, seguramente te habrán hablado del Registro Federal de Contribuyentes.
Además de acuerdo con lo aprobado por el Congreso de la Unión, ningún joven será sancionado por no registrarse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Con esta propuesta, el SAT busca incorporar al RFC a los jóvenes mayores de 18 años con la finalidad de introducirlos a la cultura contributiva, pero sobre todo, protegerlos del robo de identidad ya que las empresas fantasma los utilizan como prestanombres. Al contar con su RFC y su firma electrónica, los jóvenes recibirán avisos en los medios de contacto que den de alta (correo electrónico), en caso de que su identidad haya sido utilizada por dichas empresas.
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No obstante, el estar dado de alta ante el organismo tiene como ventaja recibir notificaciones en caso de que su identidad sea utilizada por alguna empresa. En conclusión, realizar este trámite traerá consigo beneficios cuando te encuentres en algún trabajo. Si no es el caso, tienes la opción de justificarlo.
¿Cómo obtener el RFC?
Si te preguntas cómo obtener mi RFC, el proceso es más sencillo de lo que parece. Actualmente, el SAT ofrece opciones tanto en línea como presenciales para facilitar el trámite. Si ya estás trabajando, es probable que tu empleador haya gestionado tu RFC como parte del proceso de contratación.
Ahora que ya sabes para qué sirve el RFC y cómo obtenerlo, no dudes en registrarte si aún no lo tienes.
Con la Miscelánea Fiscal 2022 se aprobó el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) obligatorio para mayores de 18 años. La incorporación al RFC y, la obtención en conjunto de la e.firma (firma electrónica), no implica que estén obligados a pagar contribuciones ni a presentar declaraciones, a menos que ya realicen alguna actividad económica.
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