A 30 años de su aprobación durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing siguen siendo un hito fundamental y una referencia en la agenda internacional y regional de derechos humanos, que orientan la elaboración de marcos normativos y políticas públicas que buscan avanzar hacia la igualdad de género. La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995 (Plataforma de Acción de Beijing) es el programa más ambicioso sobre derechos de las mujeres y las niñas que existe en todo el mundo.
Origen y Significado de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing
Para conocer los orígenes de la Plataforma, hay que remontarse a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en septiembre de 1995. Más de 17.000 participantes se reunían en la capital de China, Beijing (también conocida como Pekín). La hoja de ruta que se escribió en 1995 contempló 12 ejes, que en su momento fueron centrales para empezar a trabajar con el desafío de buscar la igualdad de género y mejorar las oportunidades de las mujeres a nivel global. La Plataforma de Acción de Beijing de 1995 identificó 12 esferas importantes en relación con las cuales era urgente actuar para garantizar una mayor igualdad y mayores oportunidades para mujeres y hombres, niñas y niños. También definió métodos concretos para que los países provocaran un cambio.
En cumplimiento de la resolución 2022/5 del Consejo Económico y Social, de 17 de junio de 2022, la CEPAL elaboró el documento Acción para la igualdad, el desarrollo y la paz en América Latina y el Caribe. El informe se basa en la sinergia entre la Agenda Regional de Género y la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y su contribución a la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Presenta los avances, desafíos y recomendaciones para acelerar el logro de la igualdad de género, la garantía de los derechos de las mujeres, las adolescentes y las niñas en toda su diversidad, el ejercicio de su autonomía y el desarrollo sostenible en los países de la región.
Las 12 Esferas Prioritarias de Preocupación
ONU Mujeres colabora con gobiernos y socias y socios para garantizar que dicho cambio se haga realidad para mujeres y niñas de todo el mundo. A continuación, se detallan las esferas de especial preocupación establecidas en Beijing:
1. La mujer y la pobreza
Cuando las mujeres son pobres, sus derechos no están protegidos y se ven doblemente discriminadas, a causa de su género y de su situación económica. Como consecuencia, las mujeres, sus familias, las comunidades y las economías sufren. Hablar de pobreza no solo se refiere a la cantidad monetaria que se percibe, la complejidad de la pobreza viene con la forma multidimensional de medirla, pues implica también el acceso a servicios básicos como son la salud, la educación, la vivienda, la seguridad social, acceso al agua potable, a la electricidad, a nuevas tecnologías de la información, entre otras cuestiones básicas para tener una vida digna. Como consecuencia de la pandemia del Covid-19, según datos del CONEVAL, entre el primer trimestre del 2020 y el primer trimestre del 2021, la pobreza laboral aumentó 3.8 puntos porcentuales a nivel nacional de 35.6% a 39.4%. Uno de los retos de esta esfera es la implementación de políticas y programas que ayuden a respetar los derechos económicos de las mujeres; como el acceso al crédito o la inclusión financiera. ONU Mujeres lleva a cabo un amplio abanico de programas para proporcionar capacitación, préstamos y conocimientos prácticos para empoderar a las mujeres económicamente, darles voz, reforzar los servicios sociales e incrementar la concienciación sobre los derechos de las mujeres.
Lea también: ¿Qué es el Acuse de Recibo de la Declaración?
2. Educación y capacitación de la mujer
La educación es fundamental para que las mujeres logren la igualdad de género y se conviertan en líderes del cambio. La educación en un derecho humano y forma parte del conjunto de ingredientes para la fórmula de la igualdad de oportunidades. Sin embargo, hay diferentes factores que orillan a las mujeres a desertar de su formación escolar; como puede ser la búsqueda de ingresos para su familia, un embarazo a temprana edad o la falta de herramientas para el aprendizaje. Aunque las mujeres y las niñas de hoy en día han recibido más educación que en ningún otro momento de la historia, sigue habiendo grandes brechas. En México la educación es obligatoria desde nivel básico hasta superior y el Estado deberá proporcionarlo, sin embargo, al colocarlo en paralelo con la inversión que México le otorga a la educación, podemos visibilizar los grandes retos que se tienen para alcanzar a nivel nacional el derecho a la educación de calidad y sin brechas de género. Según cifras del INEGI, en 2019 había alrededor de 2.3 millones de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes que no se inscribieron en el ciclo escolar 2020-2021, sin embargo, por las consecuencias de la pandemia se calcula que otras 2.5 millones de niñas y mujeres se sumaron a la deserción escolar en México, calculando un aproximado de 5 millones; lo que implica importantes retos de rezago educativo y de capacidades digitales. Ante este panorama, es necesario destinar un mayor presupuesto para la implementación de programas que apoyen a que más niñas, adolescentes y mujeres en situación de vulnerabilidad se incorporen al sistema educativo. Las mujeres educadas benefician a sociedades enteras, y contribuyen a hacer florecer la economía y a mejorar la salud, la nutrición y la educación de sus familias. La educación y la capacitación también son herramientas que contribuyen a cambiar los tan perjudiciales estereotipos de género. ONU Mujeres fomenta el derecho de las mujeres a recibir educación en todos los campos. Apoyamos programas educativos para promover la igualdad de género y los derechos de las mujeres, examinamos planes de estudio y políticas de la escolarización formal, y capacitamos a personal docente, estudiantes y madres y padres.
3. La mujer y la salud
Las mujeres deben estar sanas para desarrollar su pleno potencial. Esto incluye una buena nutrición, derechos sexuales y reproductivos, y salud mental, así como libertad frente a la violencia. Al igual que la educación, la salud es un derecho humano el cual deberá brindar a las mujeres, bienestar físico y mental, lo que implica una serie de cuidados en cada una de las etapas de la vida; como prevenir enfermedades o contar con una salud reproductiva y sexual digna. Todas las niñas, adolescentes y mujeres deben ser beneficiadas por el sistema de protección social, sin ser expuestas a ninguna discriminación por su condición social, ideológica o étnica, y que el acceso a la salud no esté condicionado a si es parte de un trabajo formal o no. Por ello, es indispensable que todas las mujeres en su diversidad tengan acceso a servicios de salud integrales, donde cuenten con atención a la salud sexual y reproductiva, así como a la salud durante el embarazo y la lactancia. Por otro lado, se debe avanzar en la despenalización del aborto a nivel nacional y contar con aborto seguro y gratuito. En México solo la Ciudad de México, Oaxaca, Hidalgo y Veracruz lo han logrado. ONU Mujeres insta a los Estados a coordinar más eficazmente la prestación de servicios sanitarios para las mujeres y las niñas (incluidas las sobrevivientes de la violencia) y contribuye ayudando a socias y socios no gubernamentales que prestan servicios básicos. Trabajamos para poner fin a prácticas que ponen en peligro a las mujeres y las niñas, incluido el matrimonio infantil, la ablación genital femenina, las restricciones alimenticias y otros aspectos. Nuestro trabajo está enfocado a garantizar que se satisfagan las necesidades de las mujeres durante las crisis humanitarias y a apoyar y empoderar a las mujeres con VIH y SIDA.
4. La violencia contra la mujer
La violencia daña a las mujeres y las niñas y perjudica de muchas formas su capacidad para prosperar. Desde la Conferencia de Beijing, dos terceras partes de los países (una cifra sin precedentes) han instaurado leyes concretas para poner fin a la violencia doméstica. Sin embargo, siguen existiendo lagunas en las leyes y en la implementación de la protección legal, así como falta de acceso a los servicios esenciales para mujeres de todo el mundo. En el caso específico de México, los datos de violencia son alarmantes, algunos de ellos son: el 53.1% de las mujeres de 15 años o más han sufrido al menos un incidente de violencia y, por otro lado, 11 mujeres son asesinadas cada día en el país a causa de feminicidio, es decir, por razones de género. Poner fin a la violencia contra las mujeres es una de las prioridades de ONU Mujeres. Respaldamos la ampliación del acceso a respuestas multisectoriales de calidad para las sobrevivientes que incluyan seguridad, refugio, salud, justicia y otros servicios esenciales. Defendemos la creación de leyes y contribuimos a orientar políticas y planes de acción destinados a la prevención, el medio que, a largo plazo, resulta más eficaz en términos económicos para detener la violencia contra las mujeres y sus causas profundas.
5. La mujer y los conflictos armados
Las guerras y los conflictos armados destruyen familias y sociedades y dejan a las mujeres y las niñas en una situación especialmente vulnerable. La violencia de género está muy extendida y a menudo se utiliza como táctica de guerra. Las guerras y conflictos armados tienen consecuencias sociales, económicas y políticas, pero también tiene un efecto importante en las niñas y mujeres, dejándolas en una situación vulnerable dado que la violencia contra las mismas es utilizada como arma de guerra. Por otro lado, también es importante mencionar que las personas que se ven mayormente afectadas por los conflictos, son las que viven en condiciones de pobreza. Los programas de ONU Mujeres sobre las mujeres, la paz y la seguridad implican a las mujeres en todos los aspectos de las negociaciones, la consolidación de la paz y la reconstrucción para crear sociedades inclusivas. Capacitamos a responsables del mantenimiento de la paz para detectar y poner fin a la violencia sexual relacionada con los conflictos. Al mismo tiempo, apoyamos la reforma de las instituciones de justicia y seguridad y garantizamos que los servicios públicos respondan plenamente a las necesidades de las mujeres.
6. La mujer y la economía
Ya sea en empresas, granjas, como emprendedoras o empleadas, o trabajando como cuidadoras o trabajadoras domésticas no remuneradas, las mujeres contribuyen de manera muy significativa a las economías. La discriminación de género implica que a menudo las mujeres acaban desempeñando trabajos no seguros y mal pagados, y siguen siendo minoría en puestos directivos. Para 2021, la tasa de participación de las mujeres en la economía mexicana representa el 41%, lo que significa una caída del 4% del 2019, esto como consecuencia de la pandemia del COVID-19. En este contexto, es necesario fomentar la cultura de la corresponsabilidad de los cuidados no solo en el ámbito privado, sino también desde la corresponsabilidad entre el gobierno, el mercado, la sociedad civil, las familias y las comunidades, así como la conciliación entre el trabajo y el tiempo propio de las mujeres y de toda la sociedad. En ese sentido, el Gobierno de México y ONU Mujeres lanzaron la Alianza Global de los Cuidados, haciendo un llamado a los Estados, sociedad civil, organizaciones internacionales y más socios estratégicos para promover compromisos, acciones concretas y financiamiento, con el objetivo de reducir las desigualdades y promover una redistribución justa de los cuidados entre los actores corresponsables. Para garantizar que las mujeres contribuyen plenamente a la economía y se benefician de ella, ONU Mujeres lleva a cabo múltiples programas a favor del empoderamiento económico de las mujeres. Promovemos la capacidad de las mujeres de asegurar trabajos decentes, poseer tierras, acumular bienes e influir en las instituciones y las políticas públicas que determinan el crecimiento y el desarrollo. También colaboramos con socias y socios para asegurar que los lugares de trabajo no se vean afectados por la violencia ni el acoso sexual.
Lea también: Aprende a declarar el IVA correctamente
7. La mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones
Cuando las mujeres desempeñan papeles de liderazgo, supone una gran diferencia. No obstante, están infrarrepresentadas como votantes y en los puestos de poder, ya se trate de cargos electos, del servicio civil, de consejos directivos de empresas o del mundo académico. En América Latina, en 2019, la media de la representación parlamentaria fue del 30%, 9 puntos arriba de la media mundial. Este porcentaje puede parecer pequeño; sin embargo, es sumamente importante en los avances de la región para que las mujeres puedan acceder a puestos de decisión. ONU Mujeres promueve la introducción de reformas constitucionales con el objetivo de garantizar un acceso equitativo de las mujeres a la toma de decisiones. Nuestros programas de liderazgo y participación ofrecen capacitación dirigida a ayudar a las candidatas políticas a desarrollar sus conocimientos, y campañas de educación y sensibilización cívica y electoral relacionadas con la igualdad de género. Trabajamos con los equipos de las Naciones Unidas en los países, con los sindicatos y con la sociedad civil para garantizar que en las elecciones se respeten los derechos de las mujeres, incluido el derecho a votar y a defender sus candidaturas electorales sin sufrir violencia. A través de nuestro Fondo para la Igualdad de Género, también apoyamos a grupos de mujeres de base y ayudamos a que las mujeres tengan mayor influencia en distintos asuntos.
8. Mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer
La IV Conferencia Mundial de Mujer, celebrada en Beijing en el año 1995, representó un punto de inflexión en el tratamiento de la igualdad, ya que por primera vez el protagonismo estuvo en el tejido asociativo y permitió que la Conferencia representara un encuentro mundial no solo de delegaciones oficiales o institucionales sino de un gran número de feministas y organizaciones de mujeres, que incorporaron un nuevo mecanismo de actuación denominado gender mainstreaming o transversalidad de la perspectiva de género, esto es, la incorporación de la sensibilidad de género como una herramienta para el diseño, la ejecución y la evaluación de todas las políticas públicas.
9. Los derechos humanos de la mujer
La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing siguen siendo un hito fundamental y una referencia en la agenda internacional y regional de derechos humanos. Su propósito es la garantía de los derechos de las mujeres, las adolescentes y las niñas en toda su diversidad, el ejercicio de su autonomía y el desarrollo sostenible. De esta forma, la Declaración de la Plataforma de Beijing abarca muchas áreas y aspectos de la vida de niñas y mujeres del mundo para lograr una vida libre de violencia y lograr la igualdad de género. Tristemente, la plataforma sigue vigente después de veinticinco años de creación, ya que ningún Estado ha logrado la plena igualdad de género y la violencia contra la mujer sigue estando latente en todos los rincones del mundo.
10. La mujer y los medios de difusión
Los medios de difusión, tienen gran influencia en la forma que visualizamos y analizamos el papel de las niñas y mujeres en la sociedad, así como el poder de construir estereotipos que las sexualizan, provocando disminuir su participación y el respeto a su opinión. Según el INEGI, en 2019, aproximadamente un 32.7% de las mujeres entre 12 y 19 años fueron víctimas de ciberacoso, así como un 36.4% de las mujeres entre 20 a 29 años. En este contexto, es primordial que se implementen políticas y reglas que ayuden a eliminar las violencias en el mundo digital tanto por los medios de comunicación, como de la propia sociedad. En México, entró en vigor la reforma “Ley Olimpia”, que tiene como objetivo castigar a quienes compartan, distribuyan o publiquen imágenes, videos o audios de contenido íntimo y sexual sin el consentimiento de la persona involucrada, lo cual podría significar un paso importante para reconocer la violencia digital, que no solo viven muchas mujeres, si no que perjudica a toda una sociedad. Sin embargo, cabe destacar que dicha reforma tiene varias críticas por parte de colectivas feministas y profesionales en la materia, desde antes de su entrada en vigor, como por ejemplo: ser meramente punitivita y no contemplar medidas que prevengan y corrijan de manera sistemática esta problemática, si no por el contrario, sólo contemplan medidas que deben someterse a un proceso penal exponiendo a las personas afectadas, que en mayor medida son mujeres; su revictimización; su falta de claridad en sus conceptos dejándolos a interpretación; su inoperabilidad, dado que está en la facultad de las autoridad locales perseguir los delitos de género, es decir que cada Estado deberá cambiar sus códigos penales para que sea operante. El sector privado, como son las empresas de televisoras, radiodifusoras y otras encargadas de los medios de comunicación, tiene un papel considerable para la implementación de herramientas para reconocer las violencias digitales, así como de los mecanismos de acompañamiento psicológico y legal, pensando desde la perspectiva de género y de derechos humanos.
11. La mujer y el medio ambiente
Según el espíritu de Beijing, esta esfera se refiere al impacto negativo que la degradación del medio ambiente tiene en la vida de la población, pero especialmente en niñas y mujeres. Regionalmente, en 2019, el gasto destinado para la protección del medio ambiente fue el menor en comparación con otras cuestiones sociales, aunque cada país ha tenido avances específicos en la materia.
Lea también: SAT: Anulación y Corrección
12. La niña
La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing contempla la protección de los derechos de las niñas, las adolescentes y las mujeres en toda su diversidad. En la región latinoamericana ha habido importantes avances en la protección de los derechos humanos de lxs niñxs; sin embargo, es importante mencionar que esto se ha hecho de manera desigual para todos los países de la región. Esta esfera busca la igualdad de género y mejorar las oportunidades de las niñas a nivel global, y protegerlas de situaciones vulnerables como las consecuencias de los conflictos armados o el impacto de la degradación ambiental.
tags: #12 #esferas #prioritarias #de #la #declaracion
