Para comprender la declaración de guerra de la Unión Soviética a Japón, es esencial considerar el trasfondo histórico de las relaciones ruso-japonesas. Los inicios del siglo XX estuvieron marcados por el antagonismo, notablemente la Guerra Ruso-Japonesa de 1904-1905, que terminó en una humillante derrota para Rusia.
El camino hacia la declaración de guerra de la Unión Soviética a Japón comenzó en el contexto más amplio de la Segunda Guerra Mundial. Inicialmente, la Unión Soviética estaba preocupada por la guerra en Europa contra la Alemania nazi. La Unión Soviética centró sus esfuerzos en el frente europeo contra la Alemania nazi durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. En Yalta, en febrero de 1945, Stalin se comprometió a atacar Japón, previendo las luchas aliadas con una costosa invasión. Esta invasión soviética fue el cumplimiento de la promesa de Stalin, hecha a los líderes británicos y estadounidenses en las conferencias de Teherán y Yalta, de unirse a la guerra contra Japón tras la derrota de la Alemania nazi.
En abril de 1945, el gobierno soviético anunció que abandonaba el pacto de no agresión soviético-japonés firmado en 1941. Este anuncio soviético del abandono del pacto de no agresión en abril de 1945 provocó una crisis de gobierno en Japón. Dimitió el gobierno del general Koiso y fue nombrado primer ministro el almirante Suzuki, que estaba considerado un hombre más partidario de comenzar negociaciones de paz. Con el nuevo gobierno comenzaron los contactos con la URSS buscando su mediación. A partir de ese momento, los soviéticos comenzaron a concentrar tropas en la frontera con Manchukuo, el estado títere creado por los japoneses en Manchuria, a la espera de la declaración de guerra contra Japón.
Preparativos Soviéticos y la Declaración de Guerra
En el momento en el que se cumplió el plazo acordado en Yalta, a comienzos de agosto de 1945, los soviéticos contaban con un formidable despliegue militar. Tenían 1.200.000 hombres, 5.500 tanques, 26.000 cañones y 4.000 aviones, repartidos en tres frentes: El de Transbaikalia, el 1º Frente y el 2º Frente de Extremo Oriente. En total, once ejércitos combinados, un ejército blindado y tres ejércitos aéreos, al mando del mariscal Alexander Vassilevski, comandante de las tropas soviéticas en Extremo Oriente. La Unión Soviética había completado sus objetivos principales en Europa con la derrota de Alemania en mayo de 1945 y ahora podía redirigir sus vastos recursos militares hacia el Este sin arriesgar sus fronteras occidentales.
En contra, el Ejército Kwantung, el ejército japonés en Manchukuo, tenía 1.040.000 soldados, 1.155 tanques, 5.360 cañones y 1.100 aviones, mandados por el general Yamada Otozo. Además de la desventaja numérica en hombres y armas, los japoneses tenían la moral por los suelos y tenían que soportar en el sur la presión de los nacionalistas chinos, que les impedía reforzar la frontera norte. Japón se estaba preparando para su defensa en el sur y el este, pero tenía totalmente desprotegidos el oeste y el norte. El ejército Kwantung estaba muy debilitado, y no iba a poder detener al ejército soviético.
Lea también: Causas de la inflación en la Unión Europea
El 8 de agosto de 1945, exactamente tres meses después de la capitulación alemana, Stalin declaró la guerra a Japón. La Unión Soviética declaró la guerra a Japón el 8 de agosto de 1945, justo días después de que Estados Unidos lanzara la bomba atómica sobre Hiroshima y poco antes del bombardeo de Nagasaki. Esta decisión fue una violación del pacto de neutralidad soviético-japonés firmado en 1941.
Las fuerzas militares de ambos bandos al inicio de la ofensiva se resumen a continuación:
| Categoría | Unión Soviética | Ejército Kwantung (Japón) |
|---|---|---|
| Hombres | 1.200.000 | 1.040.000 |
| Tanques | 5.500 | 1.155 |
| Cañones | 26.000 | 5.360 |
| Aviones | 4.000 | 1.100 |
La Invasión de Manchuria y Otros Territorios
El 9 de agosto comenzó la ofensiva del Ejército Rojo, que desde el primer momento fue un avance imparable en todos los frentes. La URSS declaró la Guerra a Japón y acto seguido invadió rápidamente la Manchuria. El objetivo soviético era la ocupación de los territorios de Manchuria, el norte de Corea, las islas Kuriles y el sur de Sajalin. Las tropas soviéticas iniciaron el ataque contra el ejército del estado satélite de Kwantung. La invasión soviética de Manchuria fue rápida y devastadora, tomando por sorpresa al Ejército Kwantung japonés.
El 10 de agosto, el grupo de ejércitos del general Purkayev entró en Corea, y el 11 en la isla de Sajalin. El VI Ejército Blindado cruzó las montañas de Khingan y alcanzó la retaguardia de las líneas japonesas. Su avance solo se ralentizó por problemas de abastecimiento. El 20 de agosto, la guarnición japonesa de Mutankiang capituló frente a los ejércitos I y V soviéticos. Los rusos conquistaron Tchang-Tchun y Mukden y continuaron avanzando. El 21 de agosto, el XXXIX Ejército del general Pliev, después de haber franqueado la Gran Muralla, tomó contacto con el Ejército Popular de Mao.
El 18 de agosto, en el aeropuerto de Mukden, las tropas soviéticas capturaron al emperador del estado marioneta de Manchuria, Puyi, al que la comandancia japonesa planeaba evacuar de Manchuria. La campaña de Manchuria se dio por terminada el 1 de septiembre, con la ocupación de las islas Kuriles. La URSS conquistó en una semana un extenso territorio tanto en Manchuria, como en las islas colindantes.
Lea también: UE de Expertos Contables y la Recuperación
El Impacto en la Rendición de Japón
Normalmente se da por sentado que la causa de la rendición incondicional de Japón fue el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, pasando por alto la importancia que tuvo la declaración de guerra de la URSS a Japón y el ataque soviético en Manchuria. El ataque soviético en Manchuria contribuyó significativamente a la decisión de Japón de rendirse.
Y es que, desde un punto de vista puramente militar, la posibilidad de que la URSS entrase en la guerra suponía que la prevista invasión aliada pasaba a ser un problema secundario. El ejército soviético, tras ocupar Corea y Sajalin en poco tiempo podría amenazar directamente el archipiélago japonés, antes incluso que los norteamericanos que preparaban una invasión desde el sur. Sin duda los bombardeos atómicos fueron decisivos, pero lo que tuvo que debilitar más la posición de los militares que se oponían a la rendición fue la entrada en la guerra de la URSS y un inminente ataque por la espalda que no iban a poder detener. A los partidarios de la paz las bombas atómicas les daban el argumento para que el pueblo aceptase la rendición, que fue el que utilizó el Emperador en su comunicado: el enemigo tenía una nueva arma contra la que no podían luchar.
La decisión de Japón de rendirse el 15 de agosto de 1945, justo 15 días después de la declaración de guerra soviética, provocó que la URSS no invadiera más territorio japonés. Pues los soviéticos tenían en mente, un plan para invadir la isla de Hokkaido. Esa fue una de las claves de la pronta rendición del Japón Imperial.
Consecuencias Territoriales y Humanas
La campaña costó a los soviéticos 12.031 muertos y 24.425 heridos, totalizando 36.456 personas, además de la pérdida de 78 tanques, 232 cañones de artillería y 62 aviones. Los japoneses tuvieron 83.700 muertos, 20.000 desaparecidos y 640.100 prisioneros. Además, perdieron 3.700 cañones, 500 tanques, 861 aviones y 2.000 vehículos.
Las bajas y el material perdido en la invasión de Manchuria fueron:
Lea también: Innovación y Recuperación Económica
| Categoría | Unión Soviética | Japón |
|---|---|---|
| Muertos | 12.031 | 83.700 |
| Heridos | 24.425 | - |
| Desaparecidos | - | 20.000 |
| Prisioneros | - | 640.100 |
| Tanques | 78 | 500 |
| Cañones | 232 | 3.700 |
| Aviones | 62 | 861 |
| Vehículos | - | 2.000 |
El Japón Imperial vio cómo perdía 56 islas de la cadena que forman las islas Kuriles, así como la mitad sur de Sahalin. Esta pasó a formar parte de la URSS según el decreto del Presidium del Sóviet de la URSS. Este decreto creó la provincia de Sahalin del Sur en la Región de Jabárovsk. Esta anexión no fue reconocida por Japón y esto produjo que no hubiera un tratado de paz soviético y japonés. La Unión Soviética no retornó ningún territorio conquistado, queriendo evitar que China se animara a reivindicar esos territorios en el futuro.
La entrada soviética en la guerra tuvo implicaciones significativas para el panorama de posguerra en Asia. Contribuyó directamente a la división de Corea, que fue dividida a lo largo del paralelo 38 en zonas de ocupación soviética y estadounidense. En China, la ocupación soviética de Manchuria y su apoyo a los comunistas chinos influyeron en el resultado de la Guerra Civil China, llevando al establecimiento de la República Popular China en 1949.
