Un abogado es mucho más que un experto en leyes; es un defensor de derechos, un estratega legal y un aliado en la búsqueda de justicia. En el ámbito del derecho, existen diversas especialidades, y una de ellas es la del abogado fiscal.
¿Qué es un Abogado Fiscal?
Un abogado fiscal es un experto en Derecho Financiero y Tributario, es decir, conoce en profundidad los impuestos, tasas y tributos a los que está sujeto cada contribuyente, sea una empresa o un ciudadano, y cuenta con las herramientas para defender sus derechos ante los órganos de gestión, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público o el Servicio de Administración Tributaria.
Funciones y Responsabilidades de un Abogado Fiscal
Como especialista en materia fiscal, el abogado fiscalista podrá ejercer en despachos, en consultoras y en los departamentos fiscales y financieros de todo tipo de empresas, incluidas las del sector financiero y bancario. Como abogado fiscalista los asuntos que tratará con más frecuencia serán los relativos a los impuestos (IVA, ISR, Impuesto Empresarial a Tasa Única, etc.) que afecten a particulares o a empresas, incluidos los procedimientos judiciales que puedan surgir derivados de estas obligaciones tributarias.
Además, un abogado de la rama fiscal puede ejercer como asesor tanto de personas físicas como jurídicas, a nivel nacional e internacional, y desde un despacho o desde firmas de auditoría y consultoría o bien ejercer su actividad como su propio jefe.
Algunas de las funciones específicas del abogado fiscalista son:
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- Elaboración de planeaciones fiscales integrales.
- Declaraciones de impuestos.
- Evaluar y garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales del cliente.
- Dar alta y baja de las actividades ante el SAT.
- Representar a un cliente frente a un tribunal o ante el SAT.
- Auditorías fiscales.
- Cuestiones empresariales como aumento del capital, fusiones, adquisiciones o escisiones.
El Sistema Fiscal Mexicano
El Derecho Fiscal lo definimos como la rama del Derecho Público que comprende el conjunto de normas jurídicas que regulan las relaciones jurídicas entre el Estado, en su carácter de autoridad fiscal y los gobernados en su carácter de contribuyentes. El Derecho Fiscal establece las normas que determinan los tributos.
En el Sistema Fiscal Mexicano resultan aplicables las disposiciones contenidas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; los Tratados Internacionales de los que México sea parte; el Código Fiscal de la Federación; la Ley de Coordinación Fiscal; los Códigos Fiscales de las Entidades Federativas y de los municipios; las Leyes de Hacienda de los Estados y de los Municipios; la Ley de Comercio Exterior; la Ley Aduanera; diversas legislaciones en materia de impuestos como la Ley del Impuesto al Valor Agregado, la Ley del Impuesto Sobre la Renta, entre otras; así como diversos reglamentos, decretos y circulares.
En la relación tributaria encontramos al sujeto activo y al sujeto pasivo. El sujeto activo es el Estado, quien en ejercicio de su potestad establece y exige el pago de tributos. El sujeto activo son las autoridades fiscales por ejemplo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Servicio de Administración Tributaria, las Secretarías de Finanzas de los Estados y Municipios, las Delegaciones y Subdelegaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (INFONAVIT).
El Código Fiscal de la Federación establece que las personas físicas y morales están obligadas a contribuir para los gastos públicos conforme a las leyes fiscales respectivas. La Federación también está obligada a pagar contribuciones pero únicamente cuando las leyes lo señalen expresamente, los Estados Extranjeros en casos de reciprocidad no están obligados a pagar impuestos.
Los impuestos son las contribuciones establecidas por la ley y que deben pagar las personas físicas y morales que se encuentran en la situación jurídica o de hecho prevista por la ley y que no sean aportaciones de seguridad social, contribuciones de mejoras y derechos.
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Las aportaciones de seguridad social son las contribuciones establecidas en la ley a cargo de personas que son sustituidas por el Estado en el cumplimiento de obligaciones fijadas por la ley en materia de seguridad social o las personas que se benefician en forma especial por servicios de seguridad social proporcionadas por el mismo Estado.
Contribuciones de mejoras son las establecidas en la ley a cargo de las personas físicas y morales que se beneficien directamente por obras públicas.
Derechos son las contribuciones establecidas en la ley por el uso o aprovechamiento de los bienes del dominio público de la Nación, así como por recibir los servicios públicos que presta el Estado en sus funciones de derecho público y las contribuciones a cargo de los organismos públicos descentralizados por prestar servicios exclusivos del Estado.
Las contribuciones se causan cuando se realizan las situaciones jurídicas o de hecho previstas en las leyes fiscales. Los contribuyentes determinan las contribuciones a su cargo, salvo disposición expresa de la ley y deberán ser pagadas en las fechas o dentro de los plazos establecidos por la ley mediante declaraciones que se presentan ante las oficinas autorizadas y a través de los medios que las leyes establezcan.
Es importante destacar que en México los medios electrónicos han tomado importancia en materia fiscal pues las declaraciones, los pagos, requerimientos de la autoridad entre otras operaciones en la materia se llevan a cabo a través de medios electrónicos.
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Actos Administrativos y Notificaciones en Materia Fiscal
El acto administrativo en materia fiscal es el término empleado para referirse al acto emitido por la autoridad fiscal. Mediante un acto administrativo la autoridad comunica, ordena, resuelve o ejecuta acciones cuando se configuran en la realidad las hipótesis normativas aplicables al caso concreto. De conformidad con el artículo 16 Constitucional, un acto de autoridad debe estar suficientemente fundado y motivado, esto es, la autoridad debe de expresar de manera precisa el precepto legal aplicable al caso, así como las circunstancias especiales, razones particulares o causas que haya tenido en consideración para emitir el acto.
En materia fiscal, la notificación es el acto por medio del cual la autoridad fiscal da a conocer un acto o resolución a los contribuyentes a efecto de que se encuentren en posibilidad de dar oportuna respuesta a dicho acto o resolución o bien puedan interponer los medios de defensa previstos por la ley. La autoridad puede dar a conocer a los contribuyentes los actos administrativos de forma personal, por correo certificado, de forma electrónica a través del buzón tributario, por correo ordinario o telegrama, por estrados, por edictos o por instructivos.
El Código Fiscal establece las formalidades que deben seguirse para llevar a cabo las notificaciones. Si las notificaciones no cumplen con esas formalidades podrán ser impugnadas por los contribuyentes a través de los medios de defensa legal establecidos para tal efecto.
Facultades de Comprobación de la Autoridad Fiscal
En virtud de sus facultades de comprobación la autoridad fiscal podrá practicar visitas domiciliarias, revisiones de gabinete, revisiones electrónicas a los contribuyentes, responsables solidarios o terceros con ellos relacionados; recabar de funcionarios, empleados públicos y fedatarios informes y datos que posean con motivo de sus funciones; practicar u ordenar que se practique avalúo o verificación física de toda clase de bienes, incluso durante su transporte, entre otros.
Por ejemplo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público o las autoridades fiscales de las entidades federativas podrán solicitar en una visita domiciliaria a los contribuyentes que exhiban datos y documentos que acrediten que están presentando sus declaraciones y que han pagado impuestos conforme a la ley.
El Código Fiscal de la Federación y otros dispositivos fiscales establecen los procedimientos y requisitos de fondo y forma para que la autoridad ejerza sus facultades de comprobación.
Procedimiento Administrativo de Ejecución
En este procedimiento, la autoridad requiere el pago del crédito fiscal al contribuyente, en caso de que el contribuyente no pruebe haber efectuado el pago, la autoridad fiscal podrá practicar el embargo sobre bienes o la negociación del contribuyente que sean suficientes para cubrir el crédito fiscal. La autoridad fiscal podrá embargar bienes inmuebles, bienes muebles como acciones, bonos, cupones, derechos de autor, marcas, obras artísticas, entre otros.
Aquí es importante mencionar que los Códigos Fiscales de la Federación y de las Entidades Federativas y de los municipios disponen qué bienes quedan exceptuados de embargo, algunos de estos son: el lecho cotidiano, los vestidos, los muebles que no sean de lujo del deudor y de sus familiares, el patrimonio de familia, la maquinaria, los instrumentos o mobiliario indispensable para el ejercicio de la profesión u oficio del deudor, entre otros.
Uno de los supuestos para que el embargo quede sin efecto se da cuando el contribuyente cumple con el requerimiento de pago del crédito fiscal a su cargo.
Las autoridades fiscales podrán aplicar multas a los contribuyentes por infracciones a las disposiciones fiscales, independientemente de que se exija el pago de las contribuciones respectivas y sus demás accesorios.
Ahora bien, en cuanto a los delitos fiscales, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tendrá el carácter de víctima u ofendido en los procedimientos y juicios penales que se lleven a cabo conforme al Código Nacional de Procedimientos Penales, relacionados con los delitos previstos en los Códigos Fiscales.
Medios de Defensa del Contribuyente
El recurso de revocación se interpone contra actos administrativos en materia fiscal y ante la propia autoridad competente en materia fiscal. El Juicio Contencioso Administrativo se promueve ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y se regirá por las disposiciones de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, por los Tratados Internacionales de los que México sea parte. El Amparo en Materia Fiscal es otra de las instancias con las que cuentan los gobernados para impugnar actos de autoridades fiscales por violación directa de garantías; leyes que por su expedición causen perjuicio al gobernado; y contra actos o resoluciones del Tribunal Federal de Justicia Administrativa. La Ley de Amparo contempla las normas aplicables en esta instancia.
¿Cómo Convertirse en Abogado Fiscalista en México?
Para ser abogado fiscalista el primer paso es estudiar una licenciatura, como puede ser la Licenciatura en Derecho. Después, es necesario continuar la formación y realizar una especialización como la que ofrece una Maestría en Derecho Fiscal, que diferenciará la labor del profesionista. Estos estudios permiten profundizar en sus conocimientos y especializarse en esta rama jurídica.
Habilidades y Cualidades de un Buen Abogado Fiscalista
Ser un buen abogado fiscal requerirá, como en las demás especializaciones del Derecho, un elevado grado de motivación y compromiso con la labor que se desempeña. Como profesionista será necesario potenciar cualidades y herramientas que harán que su trabajo destaque.
Además de la capacidad de negociación, un buen fiscalista tendrá que ser capaz de analizar y argumentar las opciones que encajan mejor con la situación de su cliente. El buen fiscalista debe ser buen administrativista, por ser una rama especializada de la primera, pero además exige de un conocimiento profundo de otras disciplinas jurídicas de las que el ordenamiento tributario toma conceptos y categorías.
Ser un buen abogado fiscalista también requerirá de capacidad y agilidad para tomar decisiones, así como discreción y paciencia para gestionar las situaciones de presión que se derivan del trabajo diario y las situaciones a que se enfrentan los clientes. También demanda de una gran capacidad de resolución de problemas, para la resolución y la construcción de estructuras fiscales eficientes.
El Rol del Abogado en la Sociedad
El derecho no solo trata de leyes y tribunales; en realidad, su función principal es garantizar una sociedad justa y equitativa. Todos tenemos derechos fundamentales, como la libertad, la propiedad y la igualdad ante la ley. Sin embargo, a veces estos derechos son vulnerados, y ahí es donde entra en acción un abogado.
Una sociedad equilibrada necesita que las leyes se cumplan de manera justa para todos. Los abogados, jueces y fiscales trabajan para que esto suceda, asegurándose de que quienes incumplen la ley enfrenten las consecuencias y que quienes son inocentes sean protegidos.
Tipos de Abogados según su Especialidad
Es común que los abogados estén especializados en alguna rama del derecho para dirigir sus actividades hacia un sector específico. Así trabajan de forma más eficiente en determinados tipos de casos. Algunos de los tipos de abogados que hay según su especialidad son:
- Abogado civilista: es especialista en derecho civil y se encarga de asuntos que involucran a personas y sus relaciones privadas, como los contratos, la propiedad, las sucesiones o herencias, la familia y los derechos de los consumidores.
- Abogado penalista: es especialista en derecho penal y se enfoca en los delitos y las infracciones penales, y abarca desde delitos menores hasta delitos graves, como el homicidio, el robo, el narcotráfico, entre otros.
- Abogado mercantilista: es especialista en derecho mercantil y encargado de las relaciones entre las empresas y sus clientes, proveedores y socios, y abarca desde la creación y operación de empresas hasta la resolución de conflictos comerciales.
- Abogado laboralista: es especialista en derecho laboral y actúa en las relaciones entre empleadores y trabajadores, y abarca desde la contratación hasta la terminación de la relación laboral, así como la seguridad social y la protección de los derechos laborales.
- Abogado administrativista: es especialista en derecho administrativo y enfocado en las leyes y regulaciones que regulan la administración pública y la relación entre los ciudadanos y las autoridades.
Salario Promedio de un Abogado Fiscalista en México
El salario abogado fiscal promedio en México es de $ 132,000 al año, según Mx Talent, que detalla que los cargos de nivel inicial comienzan con un ingreso de $ 73,800 al año, mientras que profesionales más experimentados perciben hasta $ 240,368.
En resumen, el abogado fiscal desempeña un papel crucial en la protección de los derechos de los contribuyentes y en el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Su conocimiento especializado y habilidades son fundamentales para garantizar la justicia y la equidad en el ámbito tributario.
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