Activo circulante: La guía definitiva para registrar sus movimientos contables fácil y rápidopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Los términos “debe” y “haber” constituyen el fundamento de la contabilidad financiera. En la contabilidad de partida doble, cada operación se registra dos veces, en el debe de una cuenta y en el haber de otra. Este principio tiene su origen en la primera mitad del siglo XV y ha perdurado sin muchos cambios hasta nuestros días. La cuenta contable es el instrumento que permite identificar, clasificar y registrar un elemento o hecho económico realizado por una empresa.

Fundamentos del registro contable

Si bien ambos términos tienen un origen etimológico que se remonta a la Edad Media, hoy su significado es puramente formal: el debe se escribe a la izquierda de la cuenta y el haber, a la derecha. El debe y el haber reflejan los movimientos en cada cuenta dependiendo de si son de activo o de pasivo:

  • Las cuentas de activo (bienes y derechos de la empresa) incrementan su valor con anotaciones en el debe y disminuyen su valor con anotaciones en el haber.
  • Las cuentas de pasivo (obligaciones con terceros) y de patrimonio aumentan su valor con anotaciones en el haber y disminuyen su valor con anotaciones en el debe.

Una cuenta se carga cuando aumenta el activo y cuando disminuye el pasivo y el capital. Una vez sepas si la cuenta es de activo o de pasivo, sabrás si has de cargarla o abonarla en función de si crece o disminuye. Por definición, las cuentas de activos, que representan bienes y derechos, han de tener saldo deudor. No se pueden tener cantidades negativas de bienes y derechos.

Concepto y elementos del activo circulante

El activo circulante, denominado también activo corriente, es el activo líquido de que dispone una empresa al cierre del ejercicio contable. Comprende, por tanto, el dinero en efectivo y aquellos bienes y derechos de la empresa susceptibles de convertirse en metálico dentro del denominado ciclo de explotación. Conocer cuáles son las cuentas que forman parte del activo circulante es esencial para entender la situación actual de un negocio.

Los elementos que componen este activo son:

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  • La tesorería: Dinero en efectivo, cuentas bancarias y otras plataformas de pago.
  • Las existencias: Inventarios de materias primas, productos en curso y productos terminados.
  • Los deudores: Cantidades pendientes de cobro por parte de clientes.
  • Las inversiones financieras a corto plazo: Fondos líquidos que pueden venderse rápidamente.

Gestión y análisis financiero

El activo circulante es fundamental para la gestión financiera de cualquier empresa, ya que asegura la liquidez necesaria para cumplir con las obligaciones a corto plazo. Lo ideal es que el activo circulante de que disponga una empresa sea siempre mayor que su pasivo corriente, ya que en otro caso la empresa podría carecer de la liquidez necesaria para cumplir con su objeto social, lo que podría abocarla a una situación de insolvencia.

Tipo de cuenta Incrementa (Se carga/abona) Disminuye (Se carga/abona)
Activo (Circulante) Debe (Cargar) Haber (Abonar)
Pasivo Haber (Abonar) Debe (Cargar)

Para calcular el capital circulante hay que seguir la siguiente fórmula: Capital circulante = activo corriente - pasivo corriente. Cuando una empresa gestiona su activo circulante de manera correcta, mejora su fondo de maniobra, el cual permite cubrir todo el ciclo operativo del negocio y garantiza la salud financiera a corto plazo.

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