María Luisa Villanueva fue detenida hace 26 años de manera irregular. Sufrió abusos por parte de la autoridad y fue torturada. Ella siempre ha mantenido su inocencia. El 6 de enero de 1998, María Luisa Villanueva Márquez fue detenida de manera irregular en un restaurante en Zacatepec, Morelos, por un grupo de personas con el rostro cubierto sin identificarse. Durante los próximos cuatro días, fue víctima de tortura y de abusos sexuales en una casa en obra negra, según narró a Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad.
Cuatro días después, fue trasladada a la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de Morelos, donde le informaron que estaba acusada del secuestro de la niña Sara Saskia Seligman. El 2 de septiembre de 1999 fue condenada a 30 años de prisión acusada de formar parte de la banda que secuestró a la menor. En 2014, con el apoyo del abogado Eutiquio Damián Santiago, Villanueva interpuso una denuncia penal por detención arbitraria, tortura y otras violaciones a sus derechos. Estas investigaciones arrojaron elementos suficientes para determinar que María Luisa fue encarcelada injustamente.
Violencia institucional y revictimización
La Fiscalía General de Morelos y el Tribunal de Justicia, “juegan con mi libertad, con mi estado emocional y psicológico, me están revictimizando y ejercen sobre mí violencia institucional y de género”, sostiene María Luisa de 47 años de edad. Agrega que ninguna autoridad ha garantizado, desde hace 26 años, mi derecho a la justicia ni ha velado por mis derechos humanos.
El 2 de febrero de 2023, custodias del Centro de Reinserción Social de Morelos la sacaron por la fuerza. “No me quiero ir así”, gritaba María Luisa mientras las custodias la llevaban cargado hasta la pluma de acceso del Penal Atlacholoaya. Desde entonces, Villanueva ha presionado a la Fiscalía para que por fin judicialice la carpeta de investigación. No obstante, la Fiscalía, en lugar de agilizar el proceso, el pasado 3 de febrero promovió una apelación en contra de la liberación de Villanueva, por considerar que fue irregular.
El contexto de la impunidad en México
El caso de Maria Luisa muestra las irregularidades de las autoridades de justicia al momento de investigar un presunto delito y los efectos devastadores que puede tener en la vida de las personas afectadas. En México, 93 por ciento de los presos nunca vio una orden de aprehensión, revela la Encuesta de Población en Reclusión, elaborada por el Centro de Investigación y Docencia Económicas.
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La impunidad en México tiene un rostro doble. Por un lado, se calcula que por cada 100 delitos cometidos, sólo en 1.6 se dicta sentencia condenatoria. Por otro, las irregularidades en el proceso y una política penitenciaria equivocada tienen en la cárcel a muchos inocentes o a personas que cometieron delitos menores.
- En México cada día 95 mil presuntos inocentes viven en las cárceles como presuntos culpables.
- El costo anual de la prisión preventiva en México fue de 9.8 mil millones de pesos.
- La llamada “cifra negra” alcanza al 75 por ciento del total de delitos cometidos en México.
- De cada 100 delitos solamente 1.6 llega ante el conocimiento de un juez.
El sistema de justicia en México es ineficiente, inequitativo. Está muy cargado a la autoridad del Ministerio Público. Le da pocas garantías a la víctima de obtener la reparación del daño o restituirle la seguridad; y al acusado le plantea serias dificultades para tener justicia pronta, seguridad dentro de los penales y dignidad en el trato mientras es acusado. En los próximos días, podría estarse cerrando esta historia de 26 años sin justicia.
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