En la tala ilegal de los bosques de Milpa Alta hay responsabilidad de las autoridades delegacionales, denunciaron comuneros de la zona. Los talamontes fueron contratados para limpiar los bosques de árboles caídos durante una tromba a principios de año y ahora son acusados por la comunidad de estar cortando árboles vivos para vender su madera. Todos los aserraderos son clandestinos porque, de acuerdo a la ley, desde 1949 hay veda de tala en la capital.
La impunidad y el pretexto de la madera muerta
El problema no es que bajen la madera muerta, eso está bien. El verdadero problema es que ese es su pretexto para talar árboles vivos. Por cada árbol que van a recoger, talan otros cinco. La ley forestal sustentable dice que la madera debe aprovecharse, pero para cuestiones domésticas, no para la comercialización. Muchos pobladores dicen que el problema se desarrolla desde el 2010.
Datos sobre la problemática forestal
- Milpa Alta cuenta con 28,464 hectáreas de suelo de conservación.
- La tala furtiva es una actividad constante que afecta la biodiversidad local.
- Proyectos como el Arco Sur amenazan con fragmentar el territorio comunitario.
- Las brigadas forestales intentan frenar el daño, pero enfrentan amenazas y grupos de choque.
En el 2013, las quince mil hectáreas que integran el bosque de la delegación Milpa Alta se encontraban bajo el control de los talamontes. Nadie hace nada. Por eso la gente teme que esto se vuelva a salir de control. La tala clandestina es uno de los males que enfrentan comuneros de los pueblos de Milpa Alta que intentan conservar los bosques en la región. Tampoco los residentes de San Pablo Oztotepec hacen mucho al respecto, pues en muchas ocasiones, las personas involucradas en la tala son vecinos, compadres o cuñados de quienes cuidan el bosque.
Amenazas externas y la presión urbana
El Arco Sur es un proyecto que desde 2010 se planea para conectar al puerto de Veracruz con Acapulco. Al rato, cuando los talamontes dejen pelón el cerro, la autoridad va a decir que no tenemos razón para oponernos a la autopista. Hoy en día los guardabosques deben enfrentarse además a la mancha urbana que crece sin control mientras las autoridades les dan la espalda por los intereses capitales que se juegan a nivel internacional.
Los programas de revegetación y de producción rural amenazan los pastizales del bosque de Milpa Alta; pretenden convertirlos en terrenos agrícolas. La siembra irregular de papa y avena destruyen los pastizales. Al no tomarse como un ecosistema tal cual, cualquier programa puede llegar a amenazar o destruirlo.
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Impacto de la actividad ilegal en el ecosistema
| Factor de riesgo | Consecuencia ambiental |
|---|---|
| Tala de árboles vivos | Pérdida de biodiversidad y recarga de acuíferos |
| Cambio de uso de suelo | Degradación de pastizales por químicos |
| Falta de vigilancia | Aumento de incendios forestales |
Si bien algunos decidieron retirarse de la tala ilegal, en los parajes más recónditos del bosque siguen ingresando grupos armados en las madrugadas para talar oyameles de 30 metros de altura y de más de 70 años de edad. Es una tristeza que en la presidencia actual hagan un esfuerzo extraordinario por destinar tantos millones de pesos para conservación, y en este momento sea cuando en peores condiciones estén nuestros bosques, porque no hay un programa enfocado en estos asuntos.
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