Impactantes Alteraciones Visuales que las Drogas Pueden Provocar en tus Ojospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Según la Organización Mundial para la Salud, aproximadamente 35 millones de personas en todo el mundo padecen trastornos relacionados con el uso de drogas. Es de conocimiento público que el consumo de sustancias psicotrópicas afecta la salud. Sin embargo, muchos no conocen que estas generan problemas a corto y largo plazo en la salud ocular. Es bien sabido que la mayoría de sustancias psicotrópicas causan en el consumidor hiperemia conjuntival (enrojecimiento de los ojos) y alteración en el tamaño de las pupilas. Pero no se es consciente de los daños reales que causan las drogas a la visión tanto a corto como largo plazo. Estas consecuencias van desde el síndrome del ojo, pérdida de agudeza visual, e incluso en algunos casos ceguera.

La retina es la primera en sufrir las consecuencias del uso de drogas. Los efectos de las drogas en la visión pueden variar dependiendo del tipo de sustancia que se consuma. Asimismo, los efectos pueden ser al momento de ser usada, a corto plazo o a largo plazo. Los principales síntomas que se presentan son visión borrosa, percepción de colores, alucinaciones, alteraciones del sentido cromático, trastornos de adaptación a la luz o a la oscuridad, disminución progresiva de la visión y alteraciones del campo visual.

Tipos de Drogas y Sus Efectos Generales en la Visión

Las drogas se clasifican en diferentes categorías, cada una con un impacto particular en el organismo y la visión.

Drogas Estimulantes

Son estimulantes las anfetaminas, la cocaína, el éxtasis y las metilxantinas (cafeína, teofilina y otros). Estas drogas alteran el estado mental y estimulan el cerebro y el sistema nervioso central.

Drogas Depresoras

Los depresores son los tranquilizantes (benzodiacepinas), los hipnóticos (barbitúricos y alcoholes), los analgésicos narcóticos (codeína, heroína y otros), los anestésicos (cloroformo y otros) y los disolventes inhalantes (acetona, tolueno y otros).

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Drogas Alucinógenas

Dentro del grupo de los alucinógenos podemos incluir al LSD, la mezcalina, el PCP, y los cannabis: hachís, aceite de hash y marihuana. Estas drogas provocan en el individuo una alienación pasajera de la actividad psíquica, con distorsiones perceptuales y desplazamiento de la imaginación.

Los adolescentes son uno de los grupos más vulnerables ante el consumo de drogas y estupefacientes. Los datos de iniciación de los adolescentes en el consumo de drogas y estupefacientes son preocupantes y suelen ser desconocidos por la población y los padres, madres o tutores.

Impacto Visual de Drogas Específicas

Marihuana (Cannabis)

La marihuana es la droga más consumida en el mundo, y es conocida por provocar los famosos "ojos rojos" llamados clínicamente hiperemia conjuntival. Este síntoma se produce como consecuencia del THC (componente químico del Cannabis) y ocasiona que se expandan los vasos sanguíneos de los ojos. Por otro lado, el consumidor puede presentar también sequedad ocular, midriasis y fotofobia y en casos de intoxicación aguda es posible observar nistagmo.

También es común que se produzca un retraso en el procesamiento de la información visual. El cannabis es una droga que se extrae de la planta Cannabis sativa, con cuya resina, hojas, tallos y flores se elaboran las drogas ilegales más consumidas en España: el hachís y la marihuana.

Además, un estudio realizado en Francia y publicado en la revista científica JAMA Ophtalmology demostró que fumarla ocasionalmente daña la visión retardando el procesamiento de la información visual en la retina. De acuerdo a la investigación, fumar cannabis afecta directamente al sistema nervioso central y al “procesamiento de la información visual en la retina”. Otros estudios han examinado los efectos vasculares de los cannabinoides en la retina, lo que resultó en una alteración del flujo sanguíneo y el calibre vascular.

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Cocaína

La cocaína se ubica entre las primeras 5 drogas más consumidas del mundo. Es un alcaloide que se obtiene de las hojas de la planta de la coca. Es un estimulante muy adictivo que afecta directamente al cerebro. En el proceso de fabricación de esta droga, la cocaína se mezcla con sustancias y elementos como el talco, almidón, la cafeína u otras drogas como las anfetaminas.

La cocaína estimula la corteza cerebral por acción inmediata en el sistema nervioso autónomo con taquicardia, aumento de la presión arterial y pupilas dilatadas (midriasis) con fotofobia, inmediatamente después de ser consumida. Dicho de otra manera, cuando se esnifa, la cocaína puede causar un efecto en el cuerpo en tres minutos y durar hasta 30 minutos. Uno de los síntomas más reconocibles del consumo de cocaína son las pupilas dilatadas, llamadas a veces «pupilas de cocaína».

A modo de aclaración, la cocaína es un estimulante, y por lo tanto, hace que el cerebro libere adrenalina y endorfinas. Por consiguiente, el cuerpo responde a esto dilatando (agrandando) las pupilas. Mediante esta reacción, el cuerpo produce las «pupilas de cocaína».

Otros efectos visuales incluyen irritación y enrojecimiento de los ojos. El polvo o el humo (dependiendo de la forma de la droga) pueden irritar los ojos y causar enrojecimiento, dolor, picor o quemazón. Si se tocan los ojos durante o después del consumo de la droga, pueden aumentar las posibilidades de que esto ocurra. También se presenta sensibilidad a la luz, ya que los ojos son más sensibles cuando las pupilas están dilatadas.

En cuanto a las consecuencias a la salud visual por consumir cocaína, es una de las más peligrosas, puesto que actúa más rápidamente en el sistema nervioso central. Al estar mezclada con otras partículas, estas determinan granulomas pulmonares que, al ser liberados para la circulación general, llegan a la retina. Las partículas se localizan en los capilares de las capas más internas de la retina pudiendo producir una isquemia macular con la consecuente pérdida de la agudeza visual e incluso desprendimientos de la retina con sus graves consecuencias.

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Además, como consecuencia de las hemorragias en los ojos, llega a producirse desprendimientos de retina provocando automáticamente una disminución de la agudeza visual e incluso una pérdida de visión total. La cocaína provoca una alteración que hace ver halos alrededor de las luces, esto es a causa del aumento de la presión arterial. También esta droga puede provocar alteraciones cromáticas donde el consumidor es más sensible al color azul y menos al color rojo.

La cicloplejía, o parálisis del músculo ciliar, puede producirse cuando se consume una gran cantidad de cocaína de una sola vez, llevando a visión borrosa de cerca. El consumo prolongado de cocaína puede hacer que los párpados superiores se retraigan y que los ojos permanezcan muy abiertos. Como consecuencia, suele producirse una sequedad excesiva. En algunas personas, una pupila dilatada puede estrechar aún más un ángulo ya de por sí pequeño por el que drena el líquido de la parte anterior del ojo, lo que provoca glaucoma de ángulo cerrado.

El consumo de cocaína pone en peligro la salud general de la persona, incluidos los ojos. Esta afección también puede ejercer presión sobre el nervio que conecta el ojo y el cerebro, provocando la pérdida de visión.

LSD

EL LSD (Lucy in the Sky with Diamonds), es un alucinógeno sintético. Esta droga afecta al sistema nervioso central y se caracteriza por afectar precisamente la salud visual, ya que ocasiona pupilas dilatadas.

En su segunda fase un efecto común en los consumidores es la sensación de “ver un sonido”. Mientras que en la tercera fase se interrumpe el raciocinio y los riesgos oculares a nivel de retina corresponden a los provocados por la hipertensión arterial. Por otro lado, el LSD puede causar graves consecuencias en la salud visual, ya que esta droga provoca hipertensión arterial, por lo que la retina corre el riesgo de sufrir lesiones graves, así como también de desarrollar retinopatía hipertensiva.

Crack

El crack es la cuarta droga más mortal que existe. Su consumo es relativamente nuevo, por lo que hay muy pocas investigaciones. Sin embargo, al ser derivada de la cocaína coinciden en algunos efectos sobre la salud visual.

Un gran número de consumidores suelen presentar coriorretinitis con destrucción de áreas de la retina. Asimismo, comparte las mismas patologías de otras drogas con respecto a la salud visual solo que con una evolución vertiginosa. En un gran número de casos el camino es el de la pérdida de la visión de carácter irreversible.

Morfina, Heroína y Derivados del Opio

El opio es la droga más antigua que existe, y si bien es usada para la creación de medicamentos, el abuso de esta y sus derivados como la Morfina y la heroína son dañinos a la salud. Con respecto a la salud visual tienen efectos similares al de otras drogas.

Durante su uso se encuentra miosis y ojo seco, mientras que en la abstinencia se encuentra midriasis y lagrimeo con fotofobia. Las consecuencias en la visión se relacionan con los efectos neurotóxicos, por lo que provoca alteraciones en el campo visual.

Por otro lado, existe un alto riesgo de padecer de infecciones intraoculares graves, esto debido a la baja resistencia inmunológica que desarrolla quien la consume.

Alcohol

Según la OMS, el alcohol es considerado una droga, pero su consumo es completamente legal. Se trata de la droga más consumida. Se clasifica en dos grupos: bebidas fermentadas (cerveza, sidra, vino) y destiladas (vodka, ginebra, ron).

Los efectos que causa en la salud visual se pueden medir tanto en el momento de intoxicación como consecuencias a largo plazo. Los síntomas inmediatos a la ingesta excesiva de alcohol se presentan con enrojecimiento de los ojos, reflejos oculares lentos, retardo del tiempo de reacción visual, disminución del campo visual, dificultad de la percepción, ceguera nocturna (nictalopía) e incluso pérdida de la capacidad de distinguir ciertos colores. Como efectos visuales inmediatos, beber alcohol empeora principalmente la visión nocturna. Según un estudio -llevado a cabo por la Universidad de Granada- el etanol del alcohol reduce la calidad óptica de las imágenes que vemos porque deteriora la película de lágrima que recubre la superficie del ojo.

El abuso del consumo de alcohol a largo plazo puede ocasionar la pérdida lenta y progresiva de la visión binocular, asociadas a escotomas centrales, así como también deterioro de la película lagrimal. Cuando se llega al alcoholismo crónico grave, se manifiesta el llamado síndrome de Wernicke, que consiste en oftalmoplejía externa bilateral, nistagmo, ataxia y psicosis de Korsakoff. Se presenta también en la mitad de los casos la ptosis palpebral.

Por otro lado, cuando el alcohol se combina con el consumo de nicotina se vuelve una interacción altamente peligrosa que provoca pérdida de la visión. Esto se ocasiona debido a la inflamación del nervio óptico.

Tabaco

El tabaco es otra droga legal y comerciada, aunque su venta está prohibida a los menores de edad. Cada año mueren más de 5 millones de personas en el mundo a causa del tabaquismo.

El tabaco puede agudizar varias enfermedades oculares, pero las más evidentes y frecuentes son las cataratas y la degeneración retiniana macular (DMAE). La persona fumadora acelera el envejecimiento celular en el organismo.

Fármacos Antiepilépticos

La visión de los colores se altera en forma inmediata a la administración de carbamazepina o vigabatrina, según informaron los expertos de la Universidad La Sapienza, de Roma. Diversos estudios con fármacos antiepilépticos habían mostrado que su uso a largo plazo induce alteraciones en la visión, especialmente en la percepción de los colores.

Los expertos analizaron los cambios en esta última, después de la administración de dosis únicas orales de carbamazepina o vigabatrina. A fin de excluir las interferencias dadas por el tratamiento a largo plazo con estos agentes y por la evolución de la epilepsia, el estudio se realizó entre 32 voluntarios sanos, de 33 años en promedio. Los participantes fueron asignados al azar a recibir un placebo, 2 g de vigabatrina o 400 mg de carbamazepina, y sometidos, pocas horas después, a una evaluación de la función visual.

Las alteraciones visuales se analizaron mediante los potenciales evocados después de la estimulación con distintos colores, y de la perimetría de colores, que cuantifica su percepción en el campo visual central. Los expertos informaron que, en el grupo que recibió un placebo, ninguno de estos perfiles de estimulación produjo cambios en los períodos de latencia.

Después de la administración de carbamazepina, los sujetos mostraron períodos de latencia mayores frente a todos los estímulos. La vigabatrina indujo solamente un cambio en la latencia después de la estimulación con el color azul. En la perimetría de colores, se observó un déficit de la estimulación con rojo y azul entre los participantes tratados con carbamazepina, y con azul solamente en los que recibieron vigabatrina.

Los investigadores explican que la alteración de la percepción del color rojo es frecuente en las patologías de la fóvea o de la conducción nerviosa (como en la esclerosis múltiple), mientras que la del azul aparece en las lesiones retinales difusas (glaucoma o diabetes) y en las opacidades (cataratas). Los resultados del estudio, entonces, coinciden con los mecanismos de acción de ambas drogas. La carbamazepina induce una alteración leve de los sistemas cromáticos, posiblemente mediante una inhibición inespecífica de las sinapsis que eleva el umbral de detección visual.

Cómo Proteger la Visión y Buscar Ayuda

Proteger su Visión

El cuidado de la vista es crucial, especialmente cuando los ojos están (o han estado) expuestos a drogas. La recuperación puede ser un reto en general, pero hay cosas específicas que puedes hacer para proteger tu visión, como por ejemplo:

  • Evita el consumo de drogas.
  • No te toques los ojos durante o después de manipular sustancias tóxicas.
  • Informa a tu oftalmólogo sobre cualquier antecedente de consumo de drogas.
  • Sométete a exámenes oculares rutinarios para mantener tus ojos sanos.

Por lo general, las revisiones oculares anuales son importantes para todos, tanto para los cuidados rutinarios como para los preventivos. Ahora bien, el consumo de cocaína puede aumentar el riesgo de padecer determinadas enfermedades oculares, por lo que los exámenes son aún más importantes. Si ha pasado tiempo desde su última visita, o si crees que tienes problemas oculares relacionados con la cocaína, no dudes en ponerte en contacto con tu oftalmólogo.

Búsqueda de Ayuda y Recuperación

Hay muchas ayudas disponibles para la adicción a la cocaína y el abuso de sustancias. Muchos de estos programas incluyen terapia conductual mediante diferentes enfoques:

  • Grupos de rehabilitación.
  • Centros terapéuticos de recuperación o rehabilitación.
  • Técnicas cognitivo-conductuales.
  • Gestión de contingencias, en la que se recompensa a los pacientes por permanecer sobrios.

Si crees que un ser querido (o tú mismo) está pasando por problemas debido al abuso de drogas, busca apoyo. Es el primer paso para poder recuperarse, y pedir ayuda siempre es positivo.

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