El tratamiento de las operaciones realizadas en moneda extranjera viene recogido en la norma 11.ª del PGC 07. Esta norma resulta de aplicación a la contabilización de transacciones y saldos en moneda extranjera, así como a la conversión de las cuentas anuales a la moneda de presentación, cuando la moneda funcional sea distinta del euro. La moneda funcional es la moneda del entorno económico principal en el que opera la empresa.
Una transacción en moneda extranjera es aquella cuyo importe se determina o exige su liquidación en una moneda distinta de la funcional. A efectos de tratamiento de estas transacciones, la norma 11.ª divide los distintos elementos patrimoniales en partidas monetarias y partidas no monetarias:
- Partidas monetarias: son el efectivo, así como los activos y pasivos que se vayan a recibir o pagar con una cantidad determinada o determinable de unidades monetarias. Se incluyen, entre otros, los préstamos y partidas a cobrar, los débitos y partidas a pagar.
- Partidas no monetarias: son los activos y pasivos que no se consideren partidas monetarias, es decir, que se vayan a recibir o pagar con una cantidad no determinada ni determinable de unidades monetarias (inmovilizados materiales, existencias, entre otros).
Valoración y diferencias de cambio
Toda transacción en moneda extranjera se convertirá, para su reflejo contable en moneda funcional (euro), aplicando al importe en moneda extranjera el tipo de cambio de contado en la fecha de la transacción. Al realizar una valoración posterior de los saldos, el PGC 07 obliga a distinguir entre partidas monetarias y no monetarias.
Al cierre del ejercicio, las partidas monetarias en moneda extranjera se valorarán aplicando el tipo de cambio vigente en dicha fecha. La novedad del PGC 07 reside en que las diferencias de cambio, tanto positivas como negativas, que se pongan de manifiesto al realizar esta nueva valoración se imputarán directamente a la cuenta de Pérdidas y ganancias. Para reflejar estas modificaciones, el PGC incluye cuentas específicas:
Cuentas principales para diferencias de cambio
- 668. Diferencias negativas de cambio: Pérdidas producidas por modificaciones del tipo de cambio en partidas monetarias.
- 768. Diferencias positivas de cambio: Beneficios producidos por modificaciones del tipo de cambio en partidas monetarias.
Ejemplo práctico: Venta en moneda extranjera
Supongamos que la sociedad «LIGASA» vende mercaderías por 10.000 $ siendo el tipo de cambio de 1 $ = 0,87 €. Al cierre del ejercicio, el tipo de cambio es de 1 $ = 0,90 €.
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| Concepto | Debe | Haber |
|---|---|---|
| Clientes, moneda extranjera (4304) (10.000 x 0,87) | 8.700 | |
| Ventas de mercaderías (700) | 8.700 | |
| Cierre del ejercicio: | ||
| Clientes, moneda extranjera (4304) | 300 | |
| Diferencias positivas de cambio (768) [10.000 x (0,90 - 0,87)] | 300 |
Diferencias entre amortización contable y financiera
Es vital diferenciar la amortización de activos de la amortización de pasivos. La amortización contable de activos implica reflejar de forma periódica la depreciación del valor que experimentan los bienes a lo largo de su vida útil. Por su parte, la amortización financiera consiste en el reembolso del capital prestado mediante cuotas periódicas que incluyen tanto la parte del principal como los intereses correspondientes.
En el ámbito financiero, al amortizar una deuda, cada cuota contiene una parte del capital a devolver y una parte de los intereses. En el sistema francés, que es uno de los más extendidos, se establece una cuota fija donde, al principio del préstamo, los intereses suponen una mayor parte que poco a poco va perdiendo peso en favor del capital. La amortización de capital es la parte de la cuota que realmente reduce la deuda pendiente.
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