Descubre Cómo la Política Fiscal y Monetaria Impactan la Inflación: La Clave para Entender la Macroeconomíapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La política monetaria y la política fiscal son dos instrumentos importantes para mantener la buena salud de la economía. Ambas influyen en ella, pero de maneras diferentes. La política económica representa las normas y lineamientos con que el Estado regula y orienta la dinámica económica del país, estableciendo criterios que engloban el comportamiento de diversos ámbitos de la vida nacional y los instrumentos correspondientes para su operación a través de políticas como la fiscal, monetaria y exterior. En su implementación, se procura influir en los gastos de inversión de las empresas privadas y en los gastos de consumo de la población mediante movimientos en variables como el gasto público, los impuestos, y la regulación de créditos y tasas de interés. Este vínculo es particularmente estrecho en tiempos de crisis. La política fiscal, apoyada por la monetaria, ha sido la principal línea de defensa contra los estragos que la pandemia ha causado en la economía.

Las políticas monetaria y fiscal funcionan de maneras distintas, pero también interactúan entre sí, ya que la estabilidad de precios y el equilibrio económico son dos caras de la misma moneda. La crisis golpeó duramente a Europa y afectó a la economía, pero las políticas monetaria y fiscal trabajaron codo con codo para mejorar las cosas. Este enfoque conjunto ayudó a muchas personas y empresas a superar la crisis. Las políticas monetaria y fiscal deben ir de la mano para que la economía funcione sin problemas. La forma en que interactúan en el futuro dependerá de la situación de la economía. Cuando la economía no va bien y los tipos de interés son ya muy bajos, tiene sentido que las políticas monetaria y fiscal trabajen juntas para reactivarla. Cuando la economía va bien, no es tan necesario que vayan de la mano.

Política Fiscal: Concepto, Instrumentos y Efectos

La política fiscal se refiere a las decisiones económicas de los Gobiernos, que pueden decidir gastar dinero en prestar servicios públicos, apoyar a la economía y reducir las desigualdades. Forma parte de la política económica y, a través de ella, los gobiernos influyen en la economía del país. La política fiscal puede influir en la economía mediante variables como los ingresos que recauda el Estado vía impuestos, o el gasto público que realiza. Mediante estas decisiones, el Gobierno influye en la producción y el empleo.

El gasto público es un instrumento de política fiscal que representa el costo de las actividades realizadas en el sector público que comprenden en la producción y el suministro de bienes y servicios, así como las transferencias de ingresos. Hay dos tipos de bienes y servicios proporcionados por el sector público: los que son consumidos o usados directamente por la población (transporte público y parques), y los que mejoran la productividad de los factores de producción. Los gastos de infraestructura, como las carreteras, son una combinación de ambos tipos. Otro tipo de gasto público son las transferencias a los hogares y las empresas. La política fiscal consiste en modificar las tasas de fiscales y los programas de gasto del gobierno, usando la política para tratar de estimular el crecimiento a largo plazo, creando incentivos que estimulen el ahorro, la inversión y el cambio tecnológico.

Un ejemplo de política fiscal expansiva, en la que las empresas tienen la oportunidad de crecer e invertir, se vio en julio de 2020, cuando el Consejo Europeo acordó un instrumento excepcional de recuperación temporal conocido como Next Generation EU, dotado con 750.000 millones de euros para el conjunto de los Estados Miembros. En un contexto de fuerte inflación por un exceso de demanda agregada es necesario controlar el auge de los precios, mediante políticas fiscales restrictivas.

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La ley tributaria forma parte de las ganancias de la empresa. El impuesto sobre los beneficios de las sociedades es una norma tributaria que tiene un efecto sobre la inversión y se refiere a que las ganancias de invertir en capital o en este caso en activos financieros, como las acciones, tiene un costo fiscal. El inversionista deberá restar el costo fiscal de sus ganancias de inversión, y cuando las ganancias sean mayores a este, es posible decir que para los inversionistas es conveniente seguir invirtiendo. Sin embargo, cuando el costo fiscal es mayor a sus ganancias, será mejor dejar de invertir, ya que al elevarse el impuesto, invertir se vuelve menos viable por el poco incentivo que queda y esto puede bajar el precio de las acciones.

Política Monetaria: Concepto, Instrumentos y Objetivos

La política monetaria trata de mantener estables los precios de los bienes y servicios que compramos. Es una política económica que usa la cantidad de dinero como variable de control para asegurar y mantener la estabilidad económica. A través de las decisiones sobre la emisión de dinero, puede generar efectos sobre el crecimiento y dinamización económica, la inflación o las tasas de interés. La política monetaria tiene su efecto en el medio circulante, en la creación de crédito del sistema bancario y en los instrumentos financieros que modifican la preferencia por la liquidez.

Una herramienta importante que tiene el banco central para controlar el crecimiento de dinero y por lo tanto a la inflación, es la tasa de interés. El mecanismo funciona de la siguiente forma: una mayor tasa de interés reduce la demanda agregada desincentivando la inversión y el consumo, aumentando el ahorro de las personas; de esta manera se limita la cantidad de dinero disponible en la economía, por lo que el nivel de precios disminuye. Los cambios en la oferta monetaria se hacen por medio de operaciones de mercado abierto, es decir, compra-venta de activos financieros que hace el banco central. Si el banco quiere reducir la oferta monetaria, vende bonos, ocasionando que el público prefiera comprar bonos, ya que ahora es más conveniente porque el valor del dinero se incrementa. Como se reduce la cantidad de dinero en circulación, aumenta la tasa de interés, y los inversionistas deciden dejar de gastar y comienzan a ahorrar, por consecuencia, bajan los precios de las acciones porque se están vendiendo bonos y son más rentables.

Un aumento en la oferta monetaria causa una situación contraria, disminuye la tasa de interés y genera un aumento en la inversión, provocando un aumento del consumo y las empresas obtienen más ganancias. Como hay más dinero en la economía, hay más dinero para invertir en acciones y así el precio de las acciones se eleva. Sin embargo, es crucial tener en cuenta la inflación en este escenario.

En la zona del euro, el BCE dirige la política monetaria única para los diecinueve países, mientras que los Gobiernos nacionales son los encargados de la política fiscal de sus respectivos países. Esta separación está justificada, y los líderes europeos han acordado varios principios fundamentales. En primer lugar, el BCE es independiente, y los Gobiernos no pueden decirle lo que debe hacer. En segundo lugar, el BCE no está autorizado a dar dinero directamente a los Gobiernos. Estos principios siguen siendo relevantes en la actualidad.

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La crisis financiera mundial de 2008 inició un largo período de debilidad económica. En respuesta a estos desafíos, el BCE ha reducido los tipos de interés y ha utilizado nuevas herramientas para mantener los precios estables durante estos tiempos difíciles.

Evolución de los Objetivos del Banco de México

Los objetivos y las funciones del Banco de México han evolucionado a través de las leyes que lo rigen. A continuación, se presenta un resumen de sus principales responsabilidades a lo largo del tiempo:

  • Legislaciones de 1925, 1932, 1936 y 1941: Establecían que el Banco de México debía emitir billetes, regular la circulación monetaria, la tasa de interés, los cambios con el exterior, encargarse del servicio de Tesorería del Gobierno Federal, operar como banco de reserva y fungir como cámara de compensación.
  • Ley de 1984: Introdujo el objetivo de la estabilidad del poder adquisitivo del dinero y procurar las condiciones crediticias y cambiarias para ello.
  • Ley de 1993: Estipuló como único objetivo una inflación baja y estable y como función secundaria la estabilidad del sistema financiero.

La Interacción Crucial entre Política Fiscal y Monetaria

Es consenso en la literatura que los efectos de la política fiscal siempre dependen de qué postura adopte la autoridad monetaria, y viceversa, a saber, los efectos de la política monetaria son siempre función de cómo reaccione la política fiscal. La efectividad de la política monetaria a la hora de influir en la actividad económica depende del “apoyo o respaldo fiscal” (fiscal backing). Para que la política monetaria funcione tal y como nos enseñan los manuales de macroeconomía estándar, la política fiscal tiene que generar un efecto riqueza de signo contrario al que da lugar una variación del tipo de política monetaria. Por ejemplo, una contracción monetaria reduce la inflación si al mismo tiempo, se produce una contracción fiscal (en valor presente descontado) suficientemente intensa.

Basta una rápida incursión en los titulares de la prensa especializada en información económica-financiera o en las conferencias de economistas de las autoridades monetarias europeas competentes, para confirmar que cada vez más la interdependencia efectiva entre las dos políticas va calando en la mente de los formuladores de políticas económicas. Es vital desterrar la idea de que, en tiempos normales, las políticas fiscales y monetarias tienen efectos independientes sobre la actividad económica.

Regímenes de Interacción: Monetario y Fiscal

Para explicar cómo las políticas fiscal y monetaria interaccionan para determinar el nivel de precios (y por ende la inflación) y la actividad económica conjuntamente, se consideran dos escenarios antagónicos, siguiendo el conocido marco de Eric M. Leeper:

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  • Mundo convencional de predominio monetario (Régimen M): La política monetaria persigue sus objetivos de mantener la inflación baja y estable y de cerrar la brecha de producción, y la política fiscal se adapta ajustando el superávit primario para garantizar que la deuda pública no crezca a lo largo del tiempo. En este régimen, el banco central consigue controlar la inflación siempre que la autoridad fiscal asegure que la deuda pública no crezca demasiado.
  • Mundo alternativo de predominio fiscal (Régimen F): La autoridad fiscal tiene algunos objetivos distintos a los de garantizar la sostenibilidad fiscal, lo que obliga a la política monetaria a fijar el tipo de interés oficial para mantener la deuda estable en el tiempo. En este régimen, la política fiscal determina el nivel de precios (y la inflación) a corto plazo, y la postura monetaria óptima es mantener el tipo de interés oficial constante, ya que, si el banco central trata de combatir la inflación determinada por la fiscalidad, empeorará la sostenibilidad fiscal y aumentará la inflación futura.

En el mundo convencional, el banco central no lograría su objetivo de mantener la estabilidad de los precios si la autoridad fiscal no se encargara de garantizar la sostenibilidad de la deuda pública ajustando los impuestos y/o el gasto público de la forma adecuada. La política monetaria necesita un respaldo fiscal que puede presentarse en distintos grados. Del mismo modo, es sencillo ver que cuando un país está sobre su límite fiscal, una mayor emisión de deuda (nominal) significa una mayor riqueza neta y, por lo tanto, llevará a los agentes a deshacerse de sus bonos y a aumentar sus niveles de consumo.

Inflación: Definición, Causas y el Rol de las Políticas

La definición de inflación es el aumento generalizado y constante del nivel promedio de precios durante un tiempo determinado. Se calcula como la variación de un índice de precios y en México se identifica a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Es regulada por el Banco de México, cuyo objetivo es mantenerla baja y estable, a fin de controlar el valor del dinero en el tiempo. La inflación afecta negativamente el desarrollo económico, ya que altera el adecuado funcionamiento de los mercados, lo que a su vez interfiere en la asignación eficiente de los recursos.

Se debe tomar en cuenta que la inflación puede formarse de dos formas: si la demanda es mayor que la oferta y si hay un aumento de oferta monetaria, en ambos casos se elevan los precios de los bienes y servicios. Cuando existe un incremento en el nivel inflacionario, se tiene una pérdida de valor en el dinero, con un desequilibrio entre los sueldos y el incremento en el precio de los productos, la capacidad adquisitiva de las familias disminuye y por consiguiente su consumo. El aumento de la inflación hace que disminuya la tasa real, provocando un impacto negativo en ahorros y aumentando la incertidumbre que relaciona a los precios futuros. Cuando hay mayor volatilidad en la inflación, existe incertidumbre en toda la economía, hay inseguridad en el dinero que tenemos, por lo tanto, hay un mayor riesgo sistemático.

Causas de la Inflación

  • Exceso de dinero: El banco central está a cargo de la cantidad de dinero que circula en la economía, es decir, la oferta de dinero. Cuando la autoridad monetaria crea más dinero de lo que el público demanda (exceso de oferta de dinero) provoca un aumento en el nivel de precios (y por lo tanto inflación), puesto que una mayor cantidad de dinero incrementa la demanda de bienes y servicios cuya oferta no se ha incrementado.
  • Déficit fiscal: Un déficit fiscal es una situación en la que los gastos de un gobierno son mayores que sus ingresos. Este déficit podría ser financiado con un préstamo del banco central. Para ello, el banco central tendría que aumentar la base monetaria, lo que provocaría un aumento en el nivel de precios. Sin embargo, si el gasto del gobierno y el déficit fiscal son (al menos parcialmente) endógenos al crecimiento económico, entonces es posible que la inflación no tenga como causa necesaria y única al déficit fiscal. Es importante desterrar la idea de que la inflación sólo tiene una raíz fiscal si existe monetización directa de los déficits gubernamentales.
  • Incremento de la demanda agregada: La demanda agregada es el volumen de bienes y servicios requeridos en una economía. Un incremento en la demanda agregada mayor a los bienes y servicios que la economía puede producir causa un incremento en los precios, ya que hay mucho dinero persiguiendo a pocos bienes.
  • Contracción de la oferta agregada: La oferta agregada es el volumen total de los bienes y servicios producidos en una economía. Cuando hay un decremento en la oferta agregada debido a un desastre natural, o tal vez debido al aumento de los costos asociados a los procesos productivos (por ejemplo, un aumento en el precio del petróleo), las empresas aumentan sus precios para mantener sus márgenes de ganancia. De esta forma, si una empresa de autopartes ve incrementados sus costos productivos, ésta podría reducir su oferta y trasladar los mayores costos al consumidor.
  • Políticas inconsistentes: Aun cuando las políticas para mantener el nivel de precios sean aparentemente correctas, existe la posibilidad de que algunas de ellas generen cierta inercia sobre la inflación. Por ejemplo, indexar los salarios a la inflación del año anterior, considerando que dicha inflación fuese alta, generaría que los salarios también fueran altos y, al ser estos un determinante de la inflación, esta también se incrementaría.

La inflación baja y estable que ha prevalecido en México (y en el mundo industrializado) durante los dos decenios del presente siglo ha sido atribuida, por una parte, a las virtudes de la autonomía del Banco Central y, por otra, a la disciplina fiscal del gobierno mexicano.

Impacto en el Mercado Accionario

Es importante ver el efecto que existe en el mercado accionario, contemplando los instrumentos de la política monetaria y fiscal, ya que estas variables macroeconómicas, a lo largo del tiempo, sufren cambios por diversas razones y estos cambios pueden provocar volatilidad en los precios de las acciones mexicanas. Si se esperan resultados negativos para las empresas, los inversionistas venderán sus acciones, lo cual inducirá a una reducción de los precios de las acciones. Por el contrario, cuando se esperan resultados positivos, se empiezan a comprar acciones, lo cual aumenta su precio. La evolución de los precios de las acciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se recoge en un indicador llamado Índice de Precios y Cotizaciones (IPC).

  • Crecimiento económico: Cuando existe un periodo de crecimiento económico, es decir, una expansión de las posibilidades de producción de la economía, implica que se tienen mayores recursos para producir. Esto genera mayores ganancias para las empresas y, por lo tanto, para las familias porque su capacidad adquisitiva incrementa. Esto beneficia a las empresas que cotizan en bolsa ya que al aumentar sus ventas lo hacen también sus ingresos, de manera que el impacto en el mercado accionario provoca un alza en el precio de sus acciones.
  • Inflación: Existe una relación indirecta entre el mercado accionario y la inflación. Cuando existe un incremento en el nivel inflacionario, se tiene una pérdida de valor en el dinero, lo que disminuye la capacidad adquisitiva de las familias y su consumo. Consecuentemente, las ventas y los ingresos de las empresas disminuyen, y así mismo los precios de sus acciones. En general, la relación de la bolsa y la inflación se da porque los inversionistas deben obtener una rentabilidad mayor, de lo contrario, perderían su poder adquisitivo. En ese caso, para no perder inversiones, se deberá aumentar la rentabilidad de los títulos-valores.
  • Tasas de interés y oferta monetaria: Los aumentos de las tasas de interés provocados por una reducción de la oferta monetaria hacen más atractivos los bonos y disminuyen la demanda por acciones, por lo que el valor de mercado de las empresas disminuye. Ante esto, las empresas presentan dificultades para obtener financiamiento y no hay nuevos proyectos de inversión, lo que provoca una reducción en el precio de sus acciones. Los efectos de la oferta monetaria directamente en el mercado accionario son mayormente influidos por la tasa de interés, porque si la cantidad de dinero en la economía disminuye, se eleva la tasa de interés provocando una reducción de los gastos sensibles a la evolución de esta.
  • Tipo de cambio: El tipo de cambio es un factor importante que influye en el precio de las acciones debido a su impacto en la estabilidad de precios en el comercio internacional. En una economía abierta, como es aplicada en México, un tipo de cambio peso/dólar donde el dólar se vuelve más caro provoca que se depriman las exportaciones netas, por tanto, la escasez de dinero reduce el gasto.
  • Desempleo: Un nivel de desempleo mayor del esperado está relacionado a un impacto negativo en los mercados accionarios. Cuando hay un alto crecimiento en la tasa de desempleo, el ingreso de los empleados disminuye y de igual manera lo hace su capacidad de consumo, lo que provoca una disminución en las ventas de las empresas, así como en sus ingresos, al suceder esto los precios de las acciones bajan.

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