La miniserie de ficción de Netflix “Así nos ven” (título original “When They See Us”), creada por Ava DuVernay, ha logrado reabrir un debate nacional doloroso y vital sobre raza, identidad y justicia penal en Estados Unidos. Esta producción dramatiza la historia de los Cinco de Central Park, cinco adolescentes de Harlem (Nueva York, Estados Unidos) a quienes condenaron por una violación que no cometieron, un caso que conmovió a la opinión pública en los años 80 y que se convirtió en un símbolo de las deficiencias del sistema judicial.
Convertida en un gran éxito y una de las series más vistas de Netflix, “Así nos ven” sirve para conocer uno de los casos judiciales más dolorosos de Estados Unidos. La miniserie, de cuatro capítulos, aborda la cruda realidad que pasaron los jóvenes y las mentiras del sistema judicial estadounidense, exponiendo un nuevo caso de racismo y abuso judicial que condicionó para siempre las vidas de estos cinco chicos.
Lo que no consiguió el documental de Ken Burns hace siete años, lo ha conseguido ahora la serie de ficción de Netflix. “Así nos ven” ha sido la serie más vista en Estados Unidos desde su premiere, demostrando su capacidad para levantar ampollas entre la sociedad americana y reiniciar una conversación sobre la Justicia en Estados Unidos. Es una clara denuncia y no solo al pasado, sino al presente, y ha puesto a la miniserie en el centro del debate.
El Caso: Cronología de una Injusticia
La historia comienza la primavera de 1989. El 19 de abril de ese año, una mujer que corría en Central Park, Trisha Meili, fue asaltada, salvajemente golpeada, violada y quedó en coma. Cuando salió del coma, no recordaba quién había sido su agresor. En otro sector del parque, una serie de jóvenes de entre 14 y 16 años se acercaban a Central Park y disfrutaban de una noche en la que bebían, fumaban y molestaban a algunos de los visitantes del parque. Los adolescentes Kevin Richardson, Antron McCray, Yusef Salaam, Korey Wise y Raymond Santana estuvieron en el lugar equivocado en la hora equivocada y en la época equivocada.
La policía ya había señalado a cinco adolescentes (cuatro afroamericanos y un hispano) detenidos aquella misma noche con otro grupo de chavales que estaban haciendo "el gamberro" por el parque. A pesar de que los cinco no causaron ningún problema en relación con la agresión, la policía los captura y les acusa de la violación de la joven. Pese a la falta de pruebas, la fiscal Linda Fairstein y la policía de Nueva York habían encontrado en ellos un chivo expiatorio.
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En el afán de resolver el caso con rapidez para tranquilizar a una ciudad cuyo índice de criminalidad era alarmante, la fiscal Linda Fairstein presiona a su equipo para que interrogue a todos los jóvenes que estuvieron en el lugar de los hechos. Esta directiva fue brindada con un mensaje subyacente: apuntar a los afroamericanos, violar los protocolos y fabricar evidencia en su contra. “Así nos ven” pone el ojo en la mala praxis de la policía y la fiscalía de Nueva York en el proceso de inculpación de los jóvenes. La falta de pruebas, la confesión bajo amenazas y la mala actuación de las partes implicadas son sus pilares fundamentales.
Después de más de 30 horas de interrogatorios surgieron confusas y contradictorias confesiones, que luego retiraron. Pese a que no existía evidencia física en su contra -de hecho, el ADN de la escena analizado antes del juicio no correspondía a ninguno de ellos-, los jóvenes fueron encontrados culpables y sentenciados. Los ‘cinco del Central Park’ fueron hostigados, golpeados, sometidos a un interrogatorio inaudito, sin adultos presentes, alejados de sus familias y forzados a confesar bajo amenaza. Se puede ver cómo en los primeros episodios la manipulación al grupo de jóvenes es brutal y escandalosa.
En el juicio, “Los cinco de Central Park” -como los bautizaría la opinión pública- fueron condenados y enviados a reformatorios, salvo Korey Wise, que por tener 16 años fue enviado a una prisión de adultos. La historia de Korey es la más dura porque le acusaron únicamente por acompañar a su amigo Yusef que sí que estaba detenido, y es el que más años pasó en la cárcel pasando mil y una barbaridades.
Exoneración y Repercusiones Legales
La miniserie abarca veinticinco años de historia a partir del inicio del caso, destacando la exoneración de los jóvenes en 2002. En 2001, el agresor sexual en serie, Matías Reyes, confesó su delito y el análisis del ADN demostró que él era el violador. En 2002, Matías Reyes, que ya estaba encarcelado por otros crímenes, confesó su culpabilidad en el caso de Central Park, y los cinco, ya adultos y fuera de prisión, fueron exonerados. Posteriormente, en 2014, llegaron a un acuerdo con la ciudad de Nueva York por una compensación por valor de 41 millones de dólares.
La serie ha conseguido una respuesta del público a las decisiones que tomaron la fiscal Elizabeth Lederer (interpretada en la serie por Vera Farmiga) y su supervisora, la jefa de la Unidad de Delitos Sexuales de la Oficina del Fiscal del Distrito de Manhattan Linda Fairstein (a quien da vida Felicity Huffman) durante el caso. El público ha empezado a exigir responsabilidades a las fiscales del caso.
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La fiscal Elizabeth Lederer ha renunciado a su puesto como profesora a media jornada en la Facultad de Derecho de Columbia después de que 10.000 estudiantes de la Universidad exigieran que el centro educativo cortara lazos con ella. No estamos hablando de 10.000 desconocidos en Internet, estamos hablando de 10.000 alumnos de un centro universitario de prestigio, una de las universidades de la prestigiosa Ivy League estadounidense.
En un comunicado oficial, la decana de la Facultad de Derecho de Columbia, Gillian Lester, apuntó que: "la miniserie ha reiniciado una conversación nacional dolorosa, y vital, sobre raza, identidad y justicia penal. Estamos profundamente comprometidos con el fomento de un ambiente de aprendizaje que promueva este diálogo importante y continuo, que se basa en las experiencias vividas de todos los miembros de nuestra comunidad y enfrenta activamente los problemas más difíciles de nuestro tiempo".
Asimismo, más de 10.000 personas han firmado otra petición para exigir que la Universidad de Columbia revoque un premio que otorgó a la anterior fiscal del caso Linda Fairstein. Linda Fairstein, que actuó como fiscal en el caso, ha sido la mayor damnificada por la serie. La ahora novelista de éxito, ha sido despedida de varias compañías donde colaboraba y su editor la ha dejado. Ha tenido que dimitir de los consejos de Vassar College y dos organizaciones sin ánimo de lucro, y su agencia literaria acaba de abandonarla. Fairstein ha criticado la miniserie asegurando que no es otra cosa que un "montón de mentiras" y rechazó la interpretación que hace de ella y de Lederman como racistas que criticaron a cinco jóvenes negros por la violación en 1989. Sobre estas declaraciones, Ava DuVernay se pronunció: “(Fairstein) es parte de un sistema que no está roto, sino que fue construido de este modo."
Otro personaje en el que pone el ojo “Así nos ven” es en el actual Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. En 1989, el “excéntrico multimillonario” pidió públicamente la aplicación de la pena de muerte para Los cinco de Central Park, pagando una completa campaña de publicidad para promover la pena capital. Aun hoy, algunos, incluyendo al presidente Donald Trump, siguen sin reconocer que cometieron un error en su momento.
Análisis Temático de la Miniserie
“Así nos ven” es una experiencia dura pero necesaria, una mirada al engranaje judicial de los Estados Unidos, a la impericia en las investigaciones policiales deliberadamente apresuradas y funcionales a la opresión de las minorías, y a la vulnerabilidad de los jóvenes que no cuentan con las herramientas para defenderse ante un sistema que los estigmatiza y los condena. Cuando este 2020 ha estallado la polémica racial a propósito del «Black Lives Matter», la historia real aquí contada es un ejemplo de un racismo sólidamente asentado en la sociedad estadounidense.
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Racismo y Manipulación del Sistema
La serie plantea interrogantes cruciales: ¿Qué ven los policías, la opinión pública, los inseguros habitantes de la ciudad, cuando ven a los cinco acusados? ¿Ven a cinco niños o ven amenazas? Esta es también una reflexión sobre la justicia. Una justicia que no parece ciega, ni imparcial, sino sesgada y manipulable. La manipulación pasa a ser uno de los ejes centrales de los dos primeros episodios, en los que vemos cómo la justicia y los medios despojan a los acusados de identidad, para ser tratados como una manada salvaje.
El trabajo comprende una lectura de la miniserie a partir de los constructos teóricos de la bioética y biopolítica. El objetivo es trazar paralelismos con el concepto Foucaultiano de suplicio y exponer los fenómenos segregativos que sufren ciertas minorías, bajo la operatoria del biopoder, dando cuenta de las diversas estrategias que se llevan a cabo en el mundo y que apuntan a la eliminación de ciertos cuerpos. Ese biopoder es el encargado de cualificar, medir, apreciar y jerarquizar, realizando distribuciones en torno a la norma; esto hace que se hable de sociedad normalizadora como efecto histórico del biopoder.
Todas y cada una de las palabras que anteceden, resuenan con el peso del sufrimiento, de la discriminación y la segregación de guetos minoritarios. Se visibiliza a los “culpables” -espectáculo teatral del sufrimiento-, se los expone para que la sociedad vea quienes son -condena social-, y posteriormente se los borra, se los invisibiliza, se los desaparece, elemento constitutivo del escenario moderno.
Si bien Foucault (2014) relata que ya no hay suplicios en los que al condenado se le abra el vientre o se le divida el cuerpo, podemos pensar en nuevas modalidades de suplicios que conservan el mismo objetivo: la degradación del sujeto y su exposición para que sea la sociedad la que avale esos procedimientos. Ejemplo de ello es Korey Wise, quien, al ser trasladado a una prisión para adultos y no a un centro de detención juvenil, es tratado de manera infrahumana, estando al borde de la muerte en varias ocasiones. La anulación, ese imposibilitar al otro a pedir ayuda, a llamar a sus padres, a decir la verdad, termina siendo un rasgo constitutivo del sistema.
Las formas de manipulación subjetiva a través del tratamiento corporal que se presentan son impactantes, como las largas horas a las que los cuerpos de los acusados fueron expuestos a interrogatorio, en algunos casos sin comer ni beber absolutamente nada, sin dormir, en aislamiento de figuras cercanas a ellos que sirvan de contención. Un cuerpo aislado, con hambre, sueño, cansancio, miedo y el estrés entre los factores principales manipulados por el Biopoder. Otra forma de manipulación subjetiva es lograda a través de la mentira, prometiéndoles que si confesaban “podrían irse a casa”. “Cuando nos ven” nos ven como el enemigo, como una otredad culpable que debe ser aniquilada. Los discursos moralistas provocan una pulsión "social" de muerte, donde la misma sociedad busca la destrucción del otro "bando" por verlo culpable de todos los males.
La Familia y la Resistencia
La serie también ofrece una mirada a la familia. Es muy interesante la lealtad, apoyo y constante presencia de las familias de los chavales en todo su proceso. El tercer capítulo contiene una de las declaraciones de amor más poderosas que se hayan visto: "Sé que es lo que parece. Pero yo te quiero lo suficiente para compensar por los demás. Lo único que hago todo el día es quererte. No pienses nunca que estás solo. Yo estoy en esto contigo. Si tú lloras, yo lloro. Si tú te enfadas, yo me enfado. Si tienes miedo, yo también. Si eres libre, yo soy libre. Tú y yo, siempre".
La dificultad para la reinserción también es otro de los temas que merece la pena considerar, así como la permanencia de los prejuicios y la sospecha que estigmatiza a quien ha sido acusado. Cuando el verdadero culpable finalmente sale a la luz, es muy interesante ver la reacción de los principales acusadores, marcada por la negativa a reconocer el mal causado y el empeño en seguir sosteniendo el propio error.
Producción y Reconocimiento de la Serie
La miniserie de cuatro capítulos de Netflix, producida por Robert de Niro y Oprah Winfrey, se ha posicionado entre las más vistas y buena culpa de ello tiene su capacidad para levantar ampollas entre la sociedad americana. Ava DuVernay, la directora, se consolida con esta obra. El guion es muy sólido, evita el sentimentalismo y tampoco cae en proclamas sobre la justicia, dejando que sea la propia historia la que hable por sí misma y confronte al espectador con lo que ve.
El casting es inmejorable, combinando la solvencia de intérpretes consagrados (Vera Farmiga, Felicity Huffman o John Leguizamo), con las interpretaciones vibrantes de los jóvenes que cargan con el peso de la historia. Jharrel Jerome, como Korey Wise, recibió el Emmy como mejor intérprete en una miniserie, destacando su actuación por encima de las demás.
Los protagonistas de la serie, conocidos como los “Cinco de Central Park”, y los actores que les dieron vida son:
- Antron McCray: Interpretado por Caleel Harris en su juventud.
- Kevin Richardson: Interpretado por Asante Blackk en su juventud.
- Yusef Salaam: Interpretado por Ethan Herisse en su juventud.
- Raymond Santana: Interpretado por Marquis Rodríguez en su juventud.
- Korey Wise: Interpretado por Jharrel Jerome, quien encarnó tanto la versión joven como la adulta del personaje.
La serie te hace vivir un torbellino de emociones donde pasas de la rabia a la tristeza, de la esperanza a la desolación. Es una clara denuncia y no solo al pasado, sino al presente, ya que no se cortan ni un pelo en implicar al actual presidente Donald Trump en el caso, quien propuso aplicar la pena de muerte. “Así nos ven” es totalmente recomendable, casi diría obligatoria.
