En 2015, el jefe de una compañía que procesa pagos con tarjetas de crédito en Seattle, Estados Unidos, estableció un salario mínimo de US$70.000 al año para los 120 trabajadores de su compañía, y personalmente se redujo el sueldo en US$1 millón. Dan Price, CEO de la firma norteamericana Gravity Payments, redujo en un 93% su salario para mejorar la calidad de vida de sus colaboradores. Bajarse el sueldo para pagar más a los empleados no es una medida común.
Dan Price estaba de excursión con una amiga cuando tuvo una revelación sobre la desigualdad y decidió hacer un cambio. Tras calcular los números, llegó a la conclusión de que le pagaría a sus trabajadores US$70.000 al año como mínimo. Al mismo tiempo, se dio cuenta de que no solo tendría que recortar su salario, sino también hipotecar sus dos casas y renunciar a sus acciones y ahorros.
Resultados y crecimiento empresarial
Cinco años después, el CEO dice que la apuesta valió la pena. Como resultado de esta estrategia, los ingresos de la compañía se triplicaron y la base de clientes se duplicó a 20,000, ya que el 76% de los trabajadores afianzó su compromiso con la startup. La plantilla de empleados se duplicó y el valor de las transacciones que procesa la firma ha pasado de US$3.800 millones anuales a US$10.200 millones.
Existen métricas adicionales de las que Price está orgulloso tras implementar esta política:
- Desde el anuncio han nacido más de 40 bebés en la compañía.
- Más del 10% del personal de la compañía ha podido comprar su casa propia.
- La cantidad de recursos que los empleados están poniendo voluntariamente en sus propios fondos de pensiones se ha más que duplicado.
- Un 70% de los empleados dice que ha pagado sus deudas.
Perspectiva de expertos sobre la estrategia
Óscar Fonseca, profesor consultor, asegura que la congruencia determina el éxito de la estrategia. Si el director es un activista o destaca como un líder social, la acción puede percibirse como algo bueno y tendrá un efecto eco. En opinión de Jaime Martínez Bowness, director de EGADE Business School, bajarse el sueldo es una buena estrategia si existe una percepción de injusticia por parte de los empleados en la brecha salarial y si se necesita mejorar el clima laboral.
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De acuerdo con Martha Barroso, directora de People and Culture en Manpower Group Latam, los directivos que podrían recurrir a la estrategia que aplicó Price son los fundadores y dueños de su negocio, ya que los corporativos no dependen de una sola persona para la toma de decisiones. No obstante, el salario emocional ha cobrado más relevancia a raíz de la pandemia, y muchas empresas han redoblado esfuerzos en sus programas sociales y de apoyo al colaborador.
A nivel personal, la decisión salarial que tomó Price tuvo un profundo efecto en su vida. Un día, un grupo de empleados se cansó de verlo aparecer en el trabajo en un auto viejo y se juntaron en secreto para comprarle un Tesla. Actualmente, Price sigue recibiendo el salario mínimo de Gravity y afirma que su vida es mucho mejor, pues considera que invertir en los empleados es más rentable.
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