La gestión de los activos fijos (o Propiedades, Planta y Equipo) es un pilar fundamental en la contabilidad y las finanzas empresariales. Para operar de manera eficiente, las empresas -especialmente las del sector comercial e industrial- requieren de activos fijos como instalaciones, maquinaria, equipo y bienes intangibles. En este artículo te explicamos de forma general qué son los activos de larga duración, cómo se determina su valor, y por qué es clave monitorear su deterioro conforme a la Norma de Información Financiera NIF C-15. La NIF C-15 es una de las NIF que reglamenta el deterioro en el valor de los activos de larga duración mencionado anteriormente. La NIF C-15 tiene como objetivo asegurar que los activos de larga duración, tanto tangibles como intangibles, sean registrados en los estados financieros, reconociendo el deterioro de su valor cuando sea necesario.
¿Qué son los Activos de Larga Duración y el Deterioro?
Los activos de larga duración se clasifican generalmente en:
- Propiedades, Planta y Equipo: son los activos tangibles que una empresa utiliza para producir bienes o servicios. Estos son necesarios para las operaciones de la empresa y no se destinan a la venta.
- Activos Intangibles: están representados por activos inmateriales pero que poseen valor económico. Estos activos se utilizan durante varios años y tienen un impacto importante en la generación de ingresos.
- Inversiones a largo plazo: son inversiones que una empresa efectúa con la intención de mantenerlas a largo plazo generalmente más de un año.
Cuando dicho valor disminuye, pueden presentarse indicios de deterioro que impactan directamente en los estados financieros. El deterioro se presenta cuando el valor neto en libros de un activo de larga duración (en uso o para disposición) supera los beneficios económicos futuros que se esperan obtener de dicho activo. La norma establece la regla para el cálculo y reconocimiento de pérdidas por deterioro.
Evolución y Precisiones del Boletín C-15
El pasado mes de enero de 2017, el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera, A.C. (“CINIF”), llevó a cabo mejoras al Boletín C-15, “Deterioro en el valor de los activos de larga duración y su disposición”. En este sentido, es importante señalar que dichas mejoras son clasificadas por el CINIF en dos secciones: (i) las que generan cambios contables y tienen un efecto en la valuación, presentación y revelación en los estados financieros, y (ii) las que únicamente obedecen a establecer precisiones en el contenido de las mismas con un planteamiento normativo más claro y comprensible, sin generar cambios contables. En razón de lo anterior, el CINIF emitió precisiones al citado Boletín C-15, con relación a la presentación y reconocimiento contable del “abandono de activos”, el cual establecía; que al ocurrir un abandono de activos de larga duración, se tendría que tratar de acuerdo a las disposiciones señaladas en el párrafo 38 del Boletín C-6, Inmuebles, maquinaria y equipo, sin embargo dichas disposiciones dejaron de tener efecto a partir del 1 enero de 2011, debido a la entrada en vigor de la NIF C-6, propiedades, planta y equipo.
Por lo tanto, el derogado Boletín C-6 señalaba que, al abandonarse un activo este se registraría a su valor de realización, y si este era inferior al valor neto en libros, la perdida se tendría que reconocer en resultados del ejercicio. Atendiendo su importancia relativa, el activo fijo se presentaría en un renglón especial. Atendiendo lo señalado anteriormente, se da por hecho que la precisión efectuada en el Boletín C-15, no genera cambios contables que pudieran tener un impacto significativo en los estados financieros. No es necesario presentar por separado los componentes totalmente depreciados que continúen en operación, especialmente cuando no se espera obtener beneficios económicos futuros por su uso o disposición.
Lea también: Riesgo de Auditoría: Un Enfoque Práctico
Proceso de Baja de Activos Fijos: Aspectos Contables y Fiscales
La correcta desincorporación o baja de activos fijos es frecuentemente malentendida, lo que genera riesgos de incumplimiento normativo y fiscal. El reto de la baja reside en la coexistencia de dos marcos normativos obligatorios en México: las Normas de Información Financiera (NIF), que rigen la presentación de información financiera, y la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), que determina la base imponible.
Cálculo Contable de Ganancia o Pérdida por Baja de Activos
Al momento de la baja, la entidad debe calcular la depreciación o amortización acumulada del activo hasta la fecha exacta de su desincorporación, independientemente del método de depreciación utilizado (línea recta, saldos decrecientes, etc.). Un aspecto fundamental, especialmente si el activo no se va a vender, es la evaluación de deterioro. La NIF C-15 (Deterioro en el valor de los activos) exige que, si un activo de larga duración sufre una disminución en su capacidad para generar flujos de efectivo, su Valor Neto en Libros (VNL) debe ajustarse si su importe recuperable es menor.
El punto de partida es determinar el Valor Neto en Libros (VNL) del activo a la fecha de la baja. Una vez conocido el VNL, si el activo se vende, se compara este valor con el ingreso neto de disposición (el precio de venta menos los gastos directos de venta). Si el ingreso supera el VNL, se registra una ganancia contable. Si un activo está totalmente depreciado (es decir, la depreciación acumulada es igual al Costo de Adquisición), su VNL será cero (o un valor residual nominal, como un peso, en ciertas políticas). Este cálculo contable, basado en la vida útil económica estimada por la entidad, es un reflejo de la realidad financiera y se utiliza para fines de presentación ante usuarios de los estados financieros. La baja por retiro o desecho ocurre cuando el activo se considera obsoleto, inservible o se desmantela, y no tiene valor de recuperación esperado.
Determinación Fiscal de Ingreso Acumulable o Pérdida Deducible
El factor más importante que distingue el cálculo fiscal del contable en México es la actualización. Esto significa que el contribuyente debe ajustar el Monto Original de la Inversión (MOI) original utilizando el Factor de Actualización, el cual se obtiene con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) desde el mes de adquisición hasta el mes de la baja o venta, conforme a las reglas fiscales. El Artículo 37 de la LISR (Título II, Capítulo II, Sección II) establece la regla para el cálculo de la ganancia o pérdida en la enajenación de inversiones. Si el resultado es positivo, se considera un ingreso acumulable para efectos del ISR.
Si el contribuyente recibe una indemnización por siniestro (por ejemplo, a través de un seguro), el monto de la indemnización debe compararse con el saldo pendiente de deducir. Si el monto recuperado excede el saldo pendiente de deducir, el excedente se acumula como ingreso. La correcta aplicación de la actualización del MOI es un mecanismo clave que el Contador Público debe aplicar para no subestimar la base de deducción y, potencialmente, reducir la carga fiscal.
Lea también: Boletín 3140
Definiciones Clave
Valor Neto en Libros (VNL)
Valor Neto en Libros es el saldo de un activo o un pasivo, deducido por la depreciación, amortización, deterioro o alguna otra forma de asignación acumulada, que le corresponda.
Valor Residual
Valor Residual es el monto neto en efectivo o equivalentes, que la entidad podría obtener actualmente por la disposición de un componente, como si este ya hubiera alcanzado la antigüedad y demás condiciones esperadas al término de su vida útil, después de haber deducido los costos derivados de su enajenación o de su intercambio.
Requisitos de Control Interno y Avisos ante el SAT
El mecanismo principal para notificar al SAT sobre la baja de activos que dejaron de ser útiles o que se destruyen es el Aviso Múltiple, un trámite disponible en el portal del SAT. El fundamento legal para estos requisitos se encuentra en el Artículo 27 de la LISR (que exige que las deducciones sean estrictamente indispensables) y sus correlativos en el Reglamento, así como en las Reglas de la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) para 2025. En el contexto de la Contabilidad Electrónica, la baja debe reflejarse en el Catálogo de Cuentas y en las pólizas generadas (Anexo 24 de la RMF). Es imperativo que la póliza contable soporte la cancelación del costo del activo, la depreciación acumulada y el registro del resultado (pérdida o ganancia).
La Tecnología en la Gestión de Activos Fijos
La complejidad de la baja de activos fijos, que requiere conciliar el cálculo contable (NIF basado en vida útil económica) con el cálculo fiscal (LISR basado en porcentajes fijos y actualización por inflación), subraya la necesidad de herramientas tecnológicas robustas. Software contable en la nube como Alegra, ofrecen una una solución eficiente para automatizar la gestión de activos fijos. La automatización del cálculo permite que el sistema registre la amortización y el monitoreo de bienes. El módulo maneja la baja total (cuando la cantidad completa del activo se desincorpora) o la baja parcial (cuando solo una porción de la cantidad registrada es retirada). Optimizando la gestión de activos y eliminando errores manuales con estas herramientas se pueden lograr resultados óptimos.
Lea también: Boletín 3010: Un resumen de los conceptos de auditoría más importantes
