Las empresas necesitan conocer el coste del capital que le supone la utilización de los recursos financieros que emplean. El coste del capital se define como la tasa de retorno o tipo de rendimiento interno mínimo que todo proyecto de inversión debe proporcionar. Este puede ser explícito (recursos ajenos) o implícito (recursos propios). El resultado de esta fórmula permite conocer la rentabilidad mínima que se debe conseguir con un proyecto de inversión de la empresa, para satisfacer las necesidades de sus accionistas.
El capital contable como base de la valoración
El capital contable es el valor residual de los activos de una empresa tras deducir sus pasivos. En el mundo financiero, el capital contable ha sido considerado como el corazón de la salud patrimonial de una empresa. La fórmula tradicional para saber cómo calcular el capital contable es bastante directa: Capital contable = Activos totales - Pasivos totales.
Si se desea desglosar este valor, la fórmula se expande de la siguiente manera:
Capital contable = Capital social + Utilidades retenidas + Reservas + Resultado del ejercicio + Revaluaciones y otros ajustes
Métodos para determinar el costo y valor de las acciones
El precio de las acciones ordinarias puede calcularse mediante diversos modelos y métodos. Una técnica principal para calcular el valor intrínseco es el modelo de flujo de caja descontado (DCF). Como método de valoración probado a lo largo del tiempo, el DCF afirma esencialmente que el valor de una acción es igual al valor actual de todos los flujos de caja futuros que es probable que genere.
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Otro de los métodos más utilizados por los analistas financieros para determinar qué nivel mínimo de rentabilidad es exigible a una inversión es el CAPM (Capital Asset Pricing Model). Asimismo, entre los métodos más utilizados para valorar acciones está el Modelo de Descuento de Dividendos (DDM), también conocido como Modelo de Crecimiento Gordon.
Fórmula del Modelo de Crecimiento de Gordon (DDM)
Este modelo se basa en el valor actual de los dividendos futuros que se espera que una empresa pague a sus accionistas:
P = D / (r - g)
- P: Precio de la acción.
- D: Dividendo esperado.
- r: Tasa de rentabilidad exigida.
- g: Tasa de crecimiento de los dividendos.
Variables que afectan el costo del capital y las acciones
Para predecir y comprender cómo fluctúan los precios de las acciones ordinarias, debes comprender la ciencia que hay detrás de las mismas. La situación de la empresa afecta a la rentabilidad que exigen los socios de las acciones de la empresa y, por tanto, a su coste del capital. En el proceso de cálculo, varias variables desempeñan papeles cruciales:
- Beneficios empresariales: A medida que aumentan los beneficios por acción (BPA), también lo hace el valor de mercado de las acciones.
- Relación Precio/Beneficios (R/P): Una relación P/E elevada sugiere que los inversores están dispuestos a pagar un precio más alto porque creen que la empresa tiene grandes perspectivas de beneficios futuros.
- Macroeconomía: Indicadores como el PIB, los tipos de interés, la inflación y las tasas de desempleo influyen significativamente en los futuros flujos de caja y en los niveles de riesgo de una empresa.
Es fundamental recordar que estos resultados son muy sensibles a los parámetros de entrada. Por lo tanto, aunque las fórmulas ofrecen un medio sencillo de calcular los precios y costes, siempre deben utilizarse junto con un análisis cuidadoso y otras herramientas de valoración disponibles para un análisis de inversión más completo.
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