Siguiendo los resultados de búsquedas más repetidas en los buscadores sobre esta orientación, la frase "cómo saber si soy lesbiana" es una de las más recurrentes. ¿Se te pasa por la cabeza esta cuestión y/o tienes dudas sobre tu orientación? Si todo esto te está resonando, estás en el sitio adecuado. El proceso de autoaceptación y la decisión de compartir tu orientación sexual pueden ser desafiantes. Desde Diario Femenino, te vamos a enseñar algunas propuestas, en modo de carta, con las que puedes expresar tu comprensión, tolerancia y amor hacia una persona de tu alrededor que sufra alguna situación negativa en su día a día. Asimismo, si eres lesbiana y no sabes cómo comunicarlo en tu entorno, tranquila, estás en el sitio idóneo para ello. Mr. Sincerarnos con nuestros papás es algo difícil que debemos enfrentar los LGBT+. Esperamos que esta carta te pueda ayudar a salir del clóset. Decir la verdad sobre nuestra orientación sexual a nuestros padres no es algo sencillo.
Reconociendo y Aceptando tu Orientación Sexual
Para abordar estas dudas, hemos contactado con Alberto Tarriño Lozano, psicólogo sanitario con amplia experiencia profesional y muy vinculado al colectivo LGTB+, para que pueda despejarte algunas dudas, en función de su experiencia en consulta: "Antes que nada, me gustaría aclarar que cada persona es diferente y vive su proceso de forma distinta", arranca. "Para dar una respuesta lo más clara posible, diré que puedes (empezar a) saber si eres lesbiana desde el momento en que sientes que no eres hetero, esto es, si sientes que no encajas en el patrón en el que nos han educado, es el momento de explorarte."
"Por ejemplo, puede que hayas crecido sin esos referentes de los que hablábamos, pero quizás has podido sentir algo profundo por alguna amiga (pero como era una amiga, pensaste que era por vuestra amistad) o has sentido una especial devoción por una profesora, por una conocida de tu madre... en definitiva y para ir al grano: mujeres que te han cautivado, que no has podido parar de mirar..., pero que no has asociado con nada afectivo porque nadie te ha explicado que eso es una atracción física o emocional."
Alberto Tarriño añade: "Y en cualquiera de los casos, en lugar de plantear la pregunta como arrancamos este texto, 'puedes facilitarte a ti misma la tarea dándole la vuelta: ¿cómo sé que no soy heterosexual? De esta forma, quizá te permitas identificarte con más orientaciones: bisexual, 'heterocuriosa', demisexual, grisasexual, 'lipstick lesbian'... o, bueno, simplemente tú misma'."
El Impacto de la Heteronormatividad y la Lesbofobia Interiorizada
"Lo que sí está claro es que vivimos en un mundo heteronormativo y heteropatriarcal, y tanto si se ha tenido clara la orientación desde niñas como si no, desmarcarse de ese sistema puede generar contrariedades: la sociedad ha mandado durante siglos mensajes explícitos sobre la única posibilidad de ser heterosexual y dichos mensajes significan, por ende, que 'ser lesbiana no está bien'."
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"¿Te resuenan estos escenarios? Bueno, pues en ese caso, también has de tener en cuenta que hay un factor adicional y que viene por la educación a la que se refería el psicólogo: 'la lesbofobia interiorizada', esto es, sintetizando, el rechazo orgánico que puede generarte proyectarte en una relación con una mujer."
"La lesbofobia no tiene por qué ser un odio activo (o sea, que evites, insultes o ejerzas violencia contra mujeres lesbianas), sino que por ejemplo, sientas miedo del qué dirán o que te resulte imposible imaginarte teniendo una vida con una mujer." "La lesbofobia interiorizada es muy común en nuestra sociedad." Tarriño insiste: "Si nos explicaran que, por ejemplo, esas ganas de estar con tu amiga no es porque sea tu amiga especial, sino porque te gusta, o que no puedes dejar de mirar a una actriz en una película porque te pone, no porque quieras parecerte a ella, todo sería diferente."
Con este panorama, lo difícil es que no se implante en el imaginario de las mujeres lesbianas (o que dudan sobre si lo son) un miedo. La realidad lésbica se enfrenta diariamente a un sinfín de situaciones que la sitúa en una posición en la que pocos y pocas querrían verse. Del mismo modo que ocurre con otras cuestiones LGBT+, las lesbianas se encuentran atravesadas por la discriminación y la desigualdad provocada por una sociedad en la que todo sujeto que se aleje de la heteronorma se convierte en un objetivo al que atacar. Esta concepción parte de la educación recibida, con tintes religiosos e ideológicos, que cuestiona a las personas con diversidad sexo-genérica.
La Decisión de "Salir del Armario" y sus Desafíos
"Tristemente, los estigmas de la sociedad, por mucho que aceptes tu orientación sexual, no desaparecen, hay que hacer un trabajo individual para aceptar quién eres tú porque, entre otras cosas, implica muchas veces que eres capaz de 'salir del armario' en determinados ambientes, pero no en otros (normalmente en los familiares, laborales...), es decir, donde es mayor la sensación del 'miedo a perder' cosas."
"Según datos del estudio 'La Diversidad LGBTI en el contexto laboral en España', dirigido por Óscar Muñoz (Mpátika), se estima que, si bien alrededor del 60% de las lesbianas han salido del armario en su ámbito personal, solo el 35% se atreve a hacerlo también en el ámbito laboral."
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"En cuanto a las causas, el 55% de las encuestadas afirma que la razón principal es evitar rumores sobre su persona, mientras que al 33,8% le preocupa que cambie su valoración como profesional y el 31,2% alega miedo al rechazo o al aislamiento."
"Uno de los motivos de no contar que eres lesbiana, gay, bisexual… es porque os posicionáis mucho en el lugar de vuestros padres y seres queridos (pensáis más en su bienestar que en el vuestro) o lo hacéis sin tener en cuenta que eso también les afecta a ellos."
"Lo que no te paras a pensar es que esa decisión no es gratuita. Pasa factura. De alguna manera hace que te distancias de ellos. Que dejes de compartir la vida (alegrías y penas), y experiencias."
"Cuando te posicionas más en el otro y dejas de tener presente que necesitas para estar bien, ¿de qué tienes miedo? Aquí los estás protegiendo, pero también te estás protegiendo tú de algo. ¡Ojo con ese motivo! No se sustenta en nada. Es solo una creencia tuya que está impidiendo hacer lo que realmente quieres hacer."
"Y para los que estáis pensando: “es que a mí me dejarían de querer”. Otra vez, ¡ojo! Que tus padres no acepten que seas lesbiana, gay o bisexual no quiere decir que te dejen de querer. Y si ellos deciden alejarse de ti (que no es lo mismo que dejarte de querer): Tienes un gran trabajo que hacer intrapersonal."
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Consejos para Redactar tu Carta de "Salida del Armario"
La carta es una herramienta poderosa para expresar tus sentimientos y tu verdad. "Yo creo que, ante estas situaciones, también se puede encontrar un equilibrio. Recuerda que no es una cuestión de salirte con la tuya o tener la razón. Por ese camino, solo vas a encontrar un choque de trenes. Es una cuestión de respeto mutuo. Y eso sí, la empatía y la comprensión hacía el otro ha de estar presente. En algún momento os tendréis que posicionar en el lugar del otro, y si ellos no lo hacen, ¡no dejes de hacerlo tú! Este comportamiento es todo lo contrario a estar en equilibrio."
"Es tu momento de decirles como te sientes. Hay un refrán que dice “de perdidos al río”, pues aquí lo mismo. Es poner todo a disposición de ellos para que sea más fácil que te entiendan. Una vez dicha tu orientación sexual, cuéntales tu historia. Cuando empezaste a sentirte así. Como lo has vivido estos años. Como te afecta ahora. Porque (para que) no se lo has dicho antes."
"A la gran mayoría de los padres los educan con unos parámetros y unas normas. Aunque lo acepten y te digan “ah vale hija, si tú eres feliz”, pero algo interno se acaba de mover. Pueden tener dudas y preguntas y ahí es importante que les digas que quieres de ellos. Que esperas y deseas. Y por último y no menos importante: ¡escucha! Ellos también tendrán algo que decir, tan importante como para ti lo que le acabas de decirles."
"Ahí está el problema, nos posicionamos en el peor de los escenarios y eso nos impide tomar la decisión. Muchas de esas posibles desgracias que pueden pasar, no se sostienen sobre nada."
Considera también el tono: "Yo tengo mucho sentido del humor y ese fue mi recurso para decírselo a mi madre. Para mí, ponerme delante de mi madre seria y dándole más importancia, era como un enfrentamiento conmigo misma. Seguro que tú tienes el tuyo. O a lo mejor puedes ir intercalando frases como “yo estoy bien”, “soy feliz”. Aun así, te invito a que utilices más el sentido del humor, si es posible."
Ejemplos de Cartas para Declarar tu Orientación Sexual
Una carta puede ayudarte a que le demuestres a los/as demás aquello que con la voz no puedes, recuerda que siempre debe ser escrita desde el corazón. Aquí te presentamos algunos ejemplos:
Carta de una Hija a sus Padres Declarando que es Lesbiana
Hoy te escribo estas líneas porque quiero hablarte sobre mí. Sí, quiero hablarte un poco acerca de quién soy yo. Quiero compartir un poco de mi vida contigo. Quizá te parezca un poco extraño. Después de todo, ¿cómo no habrías de conocerme, si has estado a mi lado desde el día que vi por primera vez la luz de este mundo? Pero ¿sabes? Primero, quisiera comentarte algo. Yo creo que la energía más grande que existe en este mundo es el amor. Cuando el amor prevalece en las personas, todo lo demás fluye en armonía. Esa energía, ese poder tan grande, es el que yo siento por ti; es el que, estoy seguro/a, tú también sentiste por mí desde antes que me conocieras, cuando supiste que serías mi padre/madre. Lo sentí cuando secabas mis lágrimas y me consolabas, lo sentí cuando me tomabas de la mano y me protegías, lo he sentido cuando me das un consejo y me alientas a seguir adelante. Y quiero, mamá/papá, sentir ese mismo amor justo ahora. Mamá/Papá: siempre, siempre seré su hija, esa niña que desde pequeña vieron jugar, pero ¿saben algo? He descubierto algo, me di cuenta de que yo no seguiré el camino de otras niñas, y no lo haré porque no es mi camino, no es mi destino. Mi destino, sin embargo, es igual de maravilloso y me encanta vivirlo… Me gustan las mujeres. Y no, por favor no pienses que está mal. No creas que soy una mala persona. Tampoco sientas que fallaste como padre/madre; al contrario, has sido un papá/mamá increíble, por eso es que quise compartir esto contigo. Quiero enamorarme, encontrar a esa persona especial que me hará sentir lo que nadie ha logrado. Quiero ver mi reflejo en sus ojos y sentir esa tranquilidad que solo te brinda alguien que te ama y que tú también amas. Pero sobre todo, quiero que tú formes parte de eso, que me acompañes en mi camino. Quiero seguir sintiendo ese amor que hasta ahora me has dado. Quiero continuar recibiendo laidez de tus abrazos, compartir mis alegrías y también mis tristezas, pero quiero hacerlo siendo yo, sin máscaras. Quiero ser simplemente yo, tu hijo/hija. ¡TE AMO!
Carta Personalizada para Declararte Lesbiana a un Ser Querido
Llevo un tiempo pensando la manera más idónea de decirte un aspecto de mi vida que quiero que conozcas. Desde que era pequeña sabía que algo en mí era diferente. En un principio no sabía qué era lo que me diferenciaba del resto de las personas de mi clase o de mi familia. Me he criado en un mundo en el que los papeles del género están muy definidos y por ello se esperaba una serie de cosas de mí que no sabía muy bien cómo gestionar o afrontar. Siempre nos preguntábamos entre las chicas cuál era el chico que más nos gustaba y yo nunca sabía qué responder, ¿te acuerdas de aquella vez en la que…? Siempre me he forzado a encajar en aquello que se suponía que debía ser por el mero hecho de ser, por mi corporalidad y mi pertenencia a un género. Con el paso del tiempo, he eliminado aquellas ataduras y he decidido dejar de fingir ser quien no soy, por ello quiero que sepas que soy lesbiana. Puede que te haya impactado o no, pero lo que realmente me importa es que sepas quien soy de verdad y cómo me siento al respecto. Deseo que hablemos esto en persona y poder ser libre contigo de decirte lo que quieras sin miedo a miradas extrañas o gestos incómodos.
Ejemplos de Cartas de Apoyo a una Persona Lesbiana
Atención a todas estas cartas para una amiga o familiar lesbiana, con textos para mostrar todo tu apoyo.
Carta de una Madre a su Hija Lesbiana
Querida hija.
Hace semanas que dejamos de hablar y no sé realmente cómo debería de iniciar esta carta. Sé que tengo que explicarte por qué éste ha sido el silencio más largo que hemos tenido desde que te mudaste de país, y no porque no haya querido saber cómo te está yendo por allá, si estás comiendo a tus horas o si las clases te están interesante. Estaba y sigo estando llena de preguntas; así que fui a buscar respuestas en donde más pensé que podrían darme cobijo. Degraciadamente, las personas en quienes confié y creí que estarían de mi lado en las buenas y en las malas, sólo me dieron la espalda juzgándome de ser una mala madre: culparon a mi divorcio y a mi educación liberal, a algún defecto hereditario que te transmití desde el útero y a mi poco o excesivo afecto hacia ti. Mientras que algunas de mis amigas me dejaron de hablar, otras insistieron en que permaneciera en silencio guardándote el secreto y los doctores te redujeron a un término técnico para “curarte” de esa desviación. Entonces lloré por ti, porque me di cuenta de lo mucho que sufrirás cuando expreses libremente tu amor: habrá gente que no lo entenderá y te hará sentir chiquita, culpable, defectuosa. Como si tu amor no fuese suficientemente bueno como para ser tan puro como yo sé que lo es.
¿Cómo podía hablar contigo así?
Me acerqué entonces al cura de la parroquia cerca de casa y a una psicóloga que me recomendó. Ambos me dejaron claro que el amor sólo sirve para curar y alegrar la vida a cualquier hombre o mujer que lo da y recibe, y que si este amor, cuya dinámica no entiendo, te hace feliz, pues es el adecuado. Fue especialmente la psicóloga quien, durante las primeras sesiones, me despejó dudas acerca de los orígenes de la homosexualidad: al principio del ser humano, no se consideraba una desviación sino una muestra de amor puro como cualquier otra; me introdujo también al movimiento LGBTTTIQA+, explicándome la importante lucha que hacen día a día en contra de la discriminación, bullying y acoso; me ayudó a encontrar artículos científicos que detallaran las características neurológicas de la homosexualidad; me permitió confrontar las rancias creencias de que la única pareja posible era la de un hombre y una mujer bajo el lazo de un matrimonio (aún si la relación se vive bajo el abuso y el terror); me dio voz a ese débil susurro de que toda persona, sin importar su orientación, identidad o creencias, merece el amor más cariñoso que se puede brindar.
Es verdad, aún me falta para “deconstruirme” (como me lo dice mi psicóloga); no obstante, sé que voy en el camino correcto si siento que mi amor hacia ti me acerca aún estando tan lejos una de la otra. Desearía que otras madres, otros padres y otras familias, tuviesen la valentía de ver el amor como una cura expandible y adaptable, y no como un molde en donde todos deben adaptarse a su forma. ¿Por qué cuesta trabajo ver que otra persona es feliz con sus propios recursos, diferentes a los nuestros? ¿Acaso no logran ver que si obligamos a adaptarse, sólo marchitaremos su alma como si fuese una flor sin agua?
Te escribo esta carta, querida hija, sólo para decirte que te deseo toda la felicidad del mundo con esta mujer maravillosa que logró darte el amor más puro que pudiste encontrar. Vénganme a visitar, que esta seguirá siendo su casa sin importar lo que digan los demás.
Tu madre.
Carta de una Amiga a su Amiga Lesbiana
El otro día hiciste una gran muestra de confianza al decirme que eres lesbiana. En su momento no supe reaccionar o decir las palabras indicadas que te demostraran mi total apoyo y respeto. Desde que nos conocemos siempre he visto en ti una compañera de viaje, una gran amiga y una persona excepcional que no quiero perder jamás. Esta idea no ha estado generada por tus gustos gastronómicos, musicales ni estilísticos, ¿por qué tu orientación sexual iba afectar en mi concepción de ti? Eres mi amiga por tus valores, por tu forma de ser y de hacerme sentir especial en cada aventura que vivimos, en cada rato que pasamos y en cada vez que nos hemos apoyado. Quiero que sepas que me da igual quién te guste y su género, lo que realmente me importa es que seas feliz. Ten seguro que siempre estaré ahí como tú has estado para mí, apoyándote, entendiéndote, sacándote una sonrisa y luchando contra el mundo entero si hace falta.
Carta de Apoyo Familiar a una Persona Lesbiana
En nuestra familia siempre nos hemos caracterizado por ser personas sinceras y decirnos todo aquello que sentimos y mostrarnos tal y como somos. En aquella (situación en la que lo dijo) percibí en ti cierto nerviosismo acompañado de temor. No sabía que te pasaba, ya que no es habitual en ti tener esa actitud y mostrarte de esa manera. Cuando por fin tomaste la fuerza suficiente nos anunciaste aquello que llevabas tiempo queriendo decirnos. Recuerdo una reacción unánime de apoyo y comprensión. Esa mirada no fue causada por tu anuncio, sino por lo que percibí en ti antes de hacerlo. Esa angustia me ha hecho plantearme muchas cosas, como la situación que genera tener que comunicar a tu entorno que eres lesbiana y predecir las reacciones que puedan surgir. Quiero que sepas que tienes mi total apoyo, mi comprensión, respeto y, sobre todo, el mismo amor que te he estado dando durante estos años.
Carta de Empatía y Apoyo General
Desde hace algún tiempo, he notado en ti un cambio de actitud, te noto más callada, cabizbaja y algo ausente en cada encuentro que tenemos. En un primer momento pensé que se trataba de un día malo, pero al ver que se convertía en habitual me surgieron dudas del origen de esta nueva forma de ser. Voy a evitar entrar en este tema que tanto daño te provoca, pero quiero que sepas que en mí siempre tendrás una mano a la que agarrarte cada vez que caigas, un hombro en el que llorar siempre que lo necesites, unos oídos para escucharte y una boca para aconsejarte de la mejor manera que pueda. Juntas/os lucharemos contra aquello que te hace daño y no permitiré que nada ni nadie te haga sentir mal.
Dónde Encontrar Apoyo Adicional
Si necesitas más ayuda o información, existen organizaciones dedicadas a ofrecer apoyo al colectivo LGTB+. En el COGAM, el colectivo de Madrid que lleva más de 30 años trabajando por la igualdad de las personas LGTB+, aún a día de hoy tienen activo un servicio información LGTB+, donde profesionales te pueden ayudar con esta cuestión. "Te entendemos, te escuchamos y te ayudamos a encontrar información sobre cualquier cuestión LGTB+, como orientación sexual, identidad de género, ayuda psicológica, salud, VIH, ITS, familia, matrimonio, homofobia, asilo, asociaciones o voluntariado. Es un servicio totalmente confidencial y gratuito", cuentan.
