La corrupción es un fenómeno presente en todas las sociedades y ha estado presente en las sociedades humanas desde siempre. Este fenómeno genera efectos dañinos de diversa índole, impactando significativamente en la confianza de la sociedad civil frente a lo público. La corrupción es, sin lugar a duda, un problema incrustado en un contexto sociocultural que la condiciona y la define.
¿Qué es la Corrupción?
La corrupción se define como la ausencia de un comportamiento ético, la desviación de las normas y del sistema normativo relevante al que se debe lealtad. Es la transgresión deliberada por el sujeto corrupto de lo que se le exige.
Existen diversas tipologías de corrupción, como la corrupción administrativa, la corrupción política, la corrupción entre privados o la corrupción corporativa, entre otras. No solo se da con mayor fuerza en la estructura del Estado, sino también en el mundo privado. El término “causa penal” se utiliza para designar todo el expediente judicial que contiene las actuaciones relacionadas con la comisión de un delito, buscando determinar la responsabilidad penal.
Impacto y Consecuencias de la Corrupción
La corrupción destruye las instituciones por medio de la descomposición de las mismas. Vulnera el Estado de Derecho, la estabilidad económica y los derechos humanos. Además, se asocia con una mayor desigualdad y pobreza. La corrupción provoca inseguridad social y destruye nuestra dignidad y autonomía personal. Puede llevar a los países más pobres y que en los países ricos no existe la corrupción.
Los países con altos niveles de corrupción suelen tener muy bajo desarrollo humano, es decir, son más pobres. Los más desfavorecidos de los foros de decisión son quienes más sufren los efectos negativos de la corrupción. La corrupción priva a los pobres de los servicios públicos esenciales en la vida.
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La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ha destacado la fuerte correlación entre corrupción y derechos humanos. Los países con los peores antecedentes en la protección de los derechos humanos son también países con un pobre historial de derechos humanos.
Análisis de las Causas de la Corrupción
Para entender la corrupción, es vital desglosar exactamente qué significa cada término, cómo se manifiestan en los entornos y por qué es importante la distinción para resolver los problemas que siguen resueltos. Un factor causal puede definirse como cualquier "contribuyente importante no planificado y no intencionado a un incidente (un acontecimiento negativo o una condición indeseable), que si se hubiera eliminado habría evitado que se produjera el incidente o reducido su gravedad o frecuencia". La parte más importante de la definición de "factor causal" es la palabra "contribuyente". El factor causal no es el único factor que impulsó el acontecimiento; en su lugar, fue una de unas cuantas influencias. Una causa raíz es "una razón fundamental para que se produzca un problema o un acontecimiento". En la resolución de problemas, no todas las cuestiones que contribuyen son la causa raíz. Encontrar un factor causal es sólo el principio. Si se detiene ahí, es probable que vuelva a surgir el mismo problema. Los factores causales le muestran los síntomas; las causas profundas apuntan a la cura.
Son diversos los posibles factores desencadenantes de la corrupción, que suelen actuar en forma interdependiente. Estos factores pueden agruparse en tres categorías principales: institucionales, culturales y estructurales.
Factores Institucionales
Estos factores se refieren a la forma en que las instituciones y el sistema legal se organizan y operan. Una ausencia de un control independiente y transparente del ejercicio del poder es una causa fundamental. La ineficacia de las instituciones públicas y los servicios administrativos, así como la falta de controles eficaces, son elementos clave. La transparencia y la rendición de cuentas son mecanismos de control que permiten detectar y combatir la corrupción, pero no siempre lo hacen con éxito.
- Debilidad Legislativa y Regulatoria: La debilidad legislativa, la desregulación, la excesiva burocracia, la falta de transparencia o la falta de independencia y rendición de cuentas son factores que contribuyen al desarrollo de la corrupción.
- Falta de Controles Eficaces: La ausencia de mecanismos de control adecuados que garanticen el cumplimiento de la ley y la probidad administrativa. Es importante que existan controles, tanto internos como externos.
- Opacidad y Secreto: La existencia de secretismo en la gestión pública impide que la ciudadanía y los órganos de control puedan desarrollar adecuada y eficientemente su función. Por el contrario, un aumento de la transparencia es fundamental.
- Monopolio, Discreción y Rendición de Cuentas: Según Klitgaard (1998), la corrupción (C) es el resultado del monopolio (M) más la discreción (D) menos la rendición de cuentas (A). Esto implica que donde hay concentración de poder en la adopción de decisiones y alta discrecionalidad, sin la debida rendición de cuentas, la corrupción se facilita.
- Impunity: La falta de sanciones proporcionales al bien jurídico afectado y la baja probabilidad de que un acto corrupto sea detectado, sancionado o detenido, fomentan la corrupción. Los controles, sanciones y detenciones en estos casos son menos comunes.
- Concentración de Poder: La concentración de poder en las élites gobernantes puede generar oportunidades para prácticas corruptas. Cuando la lealtad mal entendida hacia la institución o los compañeros prevalece sobre el compromiso con los principios de legalidad y probidad, la corrupción se incuba.
Factores Culturales
Las causas culturales de la corrupción se relacionan con valores, normas sociales y percepciones compartidas que pueden legitimar o normalizar comportamientos corruptos. La corrupción está incrustada en un contexto sociocultural que la condiciona y la define. Es admitida y practicada por un importante número de personas, lo que incide en la sensibilidad y responsabilidad ciudadanas.
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- Normalización de la Corrupción: Existe una categoría denominada “corrupción blanca”, que comprende aquellas acciones fraudulentas o desviaciones de la norma socialmente aceptadas o toleradas, como las "mordidas" para agilizar trámites o el uso de influencias para beneficiar a familiares.
- Individualismo y Egoísmo: Los instintos esenciales individualistas y egoístas pueden conducir a comportamientos primarios o primitivos que favorecen la corrupción.
- Imitación Social: La imitación de la corrupción se produce cuando las personas observan a sus conciudadanos obtener beneficios a través de actos corruptos y desean obtener lo mismo que ellos.
Factores Estructurales
Los factores estructurales se refieren a las condiciones socioeconómicas y políticas subyacentes que crean un ambiente propicio para la corrupción.
- Desigualdad y Pobreza: Existe una fuerte correlación entre corrupción, desigualdad y pobreza. Los contextos de gran desigualdad, donde un porcentaje de la población declara no confiar en los otros, y donde existe inseguridad de estatus y competitividad individualista, son propicios para la corrupción. Las élites, que cobran sobornos, utilizan su conocimiento para asegurarse la impunidad, mientras que los más desfavorecidos no poseen las herramientas necesarias para oponerse o hacer valer sus derechos.
- Debilidad Institucional y Clientelismo: Las instituciones débiles son vulnerables a ser colonizadas por grupos de interés o élites que las ponen al servicio de sus intereses particulares. El clientelismo y la ausencia de imparcialidad en las instituciones públicas socavan la confianza de la ciudadanía.
- Falta de Acceso a la Justicia: La politización del acceso a puestos judiciales y la discrecionalidad en la expulsión del servicio público pueden generar impunidad, lo que a su vez fomenta mayor desigualdad y pobreza.
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