¡Impactante!: Christine Lagarde Enfrenta Acusación y Condena por Negligencia en el Escándalo Tapiepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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A mediados de diciembre de 2016, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, fue encontrada culpable de “negligencia” por un tribunal francés. Estas acusaciones estaban relacionadas con su etapa como ministra de Finanzas de Francia en 2008.

El Origen de la Acusación: El Caso Tapie

Christine Lagarde, una figura destacada en la política y finanzas globales, enfrentó un juicio por acusaciones de "negligencia de una persona en posición de autoridad pública". Se le acusó de permitir la malversación de fondos públicos, pero no de corrupción, y enfrentaba una sentencia potencial de un año en prisión y una multa de EUR 15.000.

El caso se origina a principios de los 1990. En 1993, el empresario millonario Bernard Tapie, quien era accionista mayoritario de la compañía de productos deportivos Adidas, demandó a Credit Lyonnais, el banco estatal que manejó la venta de la empresa. Tapie alegó que el banco lo había defraudado al infravalorar la compañía. Esta disputa legal se prolongó por años.

Para 2007, la larga disputa fue referida por Lagarde, entonces ministra de Finanzas bajo el gobierno conservador de Nicolas Sarkozy, a un arbitraje obligatorio. El panel de tres miembros falló la indemnización un año después, lo cual causó indignación pública al otorgar a Tapie 403 millones de euros (USD 418 millones) en daños e interés de fondos públicos. Este montante de la ayuda pública a Tapie fue decidido por una comisión de arbitraje que el juez Serge Tournaire calificó en el pasado de "simulacro de arbitraje".

En el marco de la investigación judicial, la fiscalía acusó en 2011 a Lagarde de haber elegido una mediación privada en vez de recurrir a la vía judicial, que habría dotado de mayor neutralidad al proceso. La criticó también por "conocer la parcialidad de dos de los tres árbitros" que intervinieron en la mediación y de incluir la figura del "daño moral", lo que favoreció aún más los intereses de Tapie.

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El caso Tapie es uno de los diversos escándalos de presunta corrupción que persiguieron a Nicolas Sarkozy. En el marco de las investigaciones, los jueces imputaron a cinco personas por presunta estafa de banda organizada. Se trata del propio Bernard Tapie, su abogado Maurice Lantourne, uno de los tres jueces que intervinieron en la comisión de arbitraje, Pierre Estoup, el exdirector de gabinete de Lagarde Stéphane Richard y Jean-François Rocchi, presidente en aquel entonces del consorcio que gestionaba los fondos del Crédit Lyonnais.

Cronología de la Investigación Judicial

La investigación judicial sobre la participación de Christine Lagarde en el llamado Affaire Tapie tuvo varias etapas clave:

  • 4 de agosto de 2011: El Tribunal de Justicia de la República (CJR), encargado de juzgar a los aforados, abre una investigación sobre Christine Lagarde por "abuso de autoridad" en el arbitraje entre el empresario y exministro Bernard Tapie y el entonces banco público Crédit Lyonnais. Un mes antes, Lagarde había sido nombrada nueva directora del FMI.
  • 20 de marzo de 2013: La brigada financiera de la policía francesa registra el domicilio parisino de Christine Lagarde en el marco del caso Tapie.
  • 23 de mayo de 2013: La Corte de Justicia de la República (CJR) interroga a Lagarde. Un día antes, la fiscalía la había acusado de "complicidad en falsedad de documento público y malversación de fondos públicos". Después de un interrogatorio de 24 horas, los jueces que instruyen el caso Tapie declaran a Lagarde "testigo asistido", una figura penal entre la imputación y la simple posición de testigo.
  • 31 de enero de 2014: Los jueces vuelven a interrogar a Lagarde en el máximo secreto.
  • 19 de marzo de 2014: Christine Lagarde se enfrenta en un careo a su ex número dos en el Ministerio de Economía y consejero delegado de Orange, Stéphane Richard, que la policía detuvo el 10 de junio de 2013. La directora del FMI declina cualquier responsabilidad y lo acusa de haber ocultado la información que le hubiera podido hacer cambiar de opinión sobre el arbitraje.
  • 27 de agosto de 2014: La justicia francesa acusa formalmente a Lagarde de "negligencia".

El Veredicto y sus Repercusiones

La Corte de Justicia de la República (CJR) condenó el 19 de diciembre de 2016 a Christine Lagarde por negligencia en el desvío de fondos públicos. Pero el tribunal dictaminó que no sería penalizada ni la condena aparecería en sus antecedentes penales. La directora del FMI no estaba presente en la corte en París para escuchar el veredicto, ya que partió para Washington, donde trabaja.

El viernes anterior al veredicto, Lagarde le dijo al tribunal que siempre actuó de buena fe. Su abogado indicó que su equipo intentaría apelar el veredicto, aunque Lagarde, hablando en conferencia de prensa en Washington DC el día del veredicto, dijo “no estoy satisfecha con él, pero llega un punto en el que una simplemente debe parar, pasar la página y continuar”, añadiendo que no apelaría la decisión.

Luego del veredicto, la Junta Ejecutiva del FMI se reunió para analizar el caso y decidió refrendar a Lagarde en su cargo. "La Junta Ejecutiva reafirma su absoluta confianza en la habilidad de la directora para continuar desarrollando eficazmente sus funciones", dijo el organismo en un comunicado. En un artículo del New York Times (NYT), se describió la visión de la junta como un deseo de mantener la continuidad en el Fondo durante un período de cambios políticos en Europa y Estados Unidos, y explicó que había consenso en que las “transgresiones de Lagarde ocurrieron cuando ella no estaba en el Fondo - en contraste con las de su predecesor, Dominique Strauss-Kahn”, quien renunció en junio de 2011 luego de acusaciones de agresión sexual e intento de violación.

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La falta de castigo produjo una ola de críticas de políticos y sociedad civil. Una petición del sitio web change.org, firmada por más de 250.000 personas, afirmó que parecía haber un sistema de justicia separado para los poderosos, quienes son eximidos de la justicia ordinaria y las sanciones. La petición exigía que se aplicara la ley a Lagarde de la misma manera que se la aplica a los ciudadanos corrientes, y que debía responder por sus actos ante un tribunal correccional ordinario y enfrentar las consecuencias.

Bhumika Muchhala, de la ONG Red del Tercer Mundo, comentó: “dado el pandemonio político actual, la junta del FMI no quiere agitar las aguas. Y, más importante, Lagarde es leal a la agenda de austeridad del Banco Central Europeo, lo que le da la confianza de las élites políticas y financieras europeas y, en términos político, eso es mucho más preciado para el Fondo que enmendar faltas pasadas, sin importar cuán corruptas o escandalosas sean”.

Trayectoria de Christine Lagarde: Del Ministerio a la Dirección del FMI

Nacida en París en 1956, Christine Lagarde cursó sus estudios secundarios en Le Havre y estudió en la Escuela Holton Arms de Bethesda (Maryland, EE. UU.). Tras ingresar en el Colegio de Abogados de París, se incorporó como asociada al estudio jurídico internacional Baker & McKenzie, especializándose en Derecho Laboral, Competencia y Fusiones y Adquisiciones. En octubre de 1999, Lagarde, a los 43, culminó su brillante recorrido en el mundo del derecho con el acceso a la presidencia de Baker & McKenzie, aumentando significativamente su volumen de facturación bajo su liderazgo.

Su carrera política comenzó a finales de mayo de 2005, cuando fue nombrada ministra delegada de Comercio Exterior por el nuevo primer ministro Dominique de Villepin. Nada más estrenarse en la política republicana, Lagarde, seguidora confesa de las ideas de Adam Smith, hizo efusión de mentalidad liberal al criticar la rigidez del mercado laboral francés.

Después de ocupar brevemente el cargo de ministra de Agricultura y Pesca en mayo de 2007, en junio de 2007 se convirtió en la primera mujer en ser ministra de Economía y Finanzas de un país del Grupo de los Siete (G-7). Como miembro del Grupo de los Veinte (G-20), Christine Lagarde participó en la gestión de la crisis financiera, contribuyendo a promover políticas internacionales relacionadas con la supervisión y la regulación financiera y reforzar la gobernanza económica mundial. En este período de gran exposición mediática nacional e internacional, Lagarde fue coejecutora del paquete de reformas estructurales de signo liberal concebido por Sarkozy y Fillon.

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Al declararse la economía en recesión en el tercer trimestre de 2008, el trío formado por Sarkozy, Fillon y Lagarde decidió imprimir un drástico giro a la austeridad, sustanciada en la reducción del funcionariado, un repertorio de recortes sociales, subidas de impuestos y el retraso de la edad mínima de jubilación de los 60 a los 62 años. Estas medidas de ajuste, contrastadas con una inyección de capital por el Estado de 10.500 millones de euros a los seis principales bancos privados para asegurar su liquidez, enfureció a los sindicatos.

Lagarde reemplazó a Dominique Strauss-Kahn en el FMI en 2011, quien había renunciado después de ser arrestado en Nueva York por acusaciones de abuso sexual que después fueron retiradas. Como directora gerente del FMI, la primera tras una decena de titulares varones, Lagarde, con silla reservada en las cumbres del G7 y el G20, fue una de las mujeres más poderosas del planeta, la jefa de la institución de Bretton Woods encargada de fomentar la cooperación monetaria internacional, procurar la estabilidad cambiaria en los mercados y ayudar a corregir los desequilibrios de las balanzas de pagos de sus estados accionistas.

Lagarde, nadadora experta, surcó las aguas turbulentas de la crisis global, iniciada en 2008 por culpa, según ella, de un "exceso de testosterona", y que en 2011 tenía en el huracán de las deudas soberanas de la Eurozona su principal foco desestabilizador. Junto con Mario Draghi en el BCE y el presidente de la Comisión Europea, compuso el trío de mandamases de la famosa Troika de acreedores. Solo en Europa, el FMI puso sobre la mesa más de 100.000 millones de euros para los rescates multilaterales de Grecia, Irlanda y Portugal. La voz de Lagarde estuvo entre las más apremiantes y admonitorias, tono que quedó especialmente patente en 2015 durante las tormentosas negociaciones con el Gobierno izquierdista de Atenas sobre el tercer rescate financiero de Grecia.

Pero también, y en esto se distinguió de Draghi, la Comisión Barroso y el Eurogrupo, Lagarde reconoció autocríticamente el pésimo cálculo de los dos primeros rescates griegos, que infravaloraron el coste devastador de la contracción económica forzada por la austeridad, y cuestionó sin pelos en la lengua varias de las estrategias y medidas adoptadas por gobiernos e instituciones para enfrentar el desbarajuste que amenazaba la integridad de la Eurozona. Así, abogó antes que la mayoría por que se reestructurara con quita la insostenible deuda helena y reclamó que el fondo permanente de estabilización, el MEDE, recapitalizara directamente los bancos débiles sin pasar por los gobiernos.

En sus últimos dos años al frente del FMI, la funcionaria orquestó los socorros financieros a Argentina (crédito de 57.000 millones de dólares, el más voluminoso en la historia del organismo) y Ecuador, expresó su inquietud por las pobres tasas de crecimiento, alertó sobre los riesgos de la colosal burbuja de deuda mundial y arremetió contra el proteccionismo y las guerras comerciales de la primera Administración Trump. Christine Lagarde dimitió de su cargo como directora del FMI el 16 de julio y se separó efectivamente el 12 de septiembre para asumir la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) el 1 de noviembre de 2019, sucediendo a Mario Draghi.

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