El Área 51 es una zona que lleva décadas siendo motivo de misterio y leyenda. En el año 1974, desde un satélite en órbita, unos astronautas fotografiaron el desierto de Nevada, en Estados Unidos. En una de las fotos, allí donde según los mapas solo había kilómetros y kilómetros de terreno despoblado, apareció algo que nadie esperaba: ¡un enorme complejo de edificios en mitad de la nada! Los astronautas no tenían ni idea de qué podría ser aquello, pero se dieron cuenta enseguida de que algo andaba mal: antes de que las fotografías llegaran a ninguna parte, la CIA, la agencia central de inteligencia norteamericana, las confiscó.
A pesar de todo, que fuera secreto no significa que fuera completamente desconocido. En realidad, mucho antes de que los sorprendidos astronautas recibieran la visita de los «hombres de negro» (al parecer, los «hombres de negro» son una división secreta de la CIA que se encarga de los fenómenos paranormales), ya corrían rumores sobre un lugar en Nevada, a unos ciento cincuenta kilómetros de la ciudad de Las Vegas. Cualquiera que se acercara por allí primero vería unos postes de color rojo. Luego, encima de los postes, señales de peligro, carteles de «prohibido hacer fotografías» y «prohibido pasar», y, finalmente, avisos de la presencia de guardias armados con permiso para disparar a los intrusos. Como era de imaginar, la gente comenzó a preguntarse qué podía esconderse detrás de todo aquello. Se decía que el desierto, los carteles y los guardias podían estar protegiendo una base militar. La rumorología de la zona se refería a esa base con el nombre de Área 51. Y, en efecto, esa base aparecía desde hacía tiempo en documentos secretos de la CIA.
El Área 51 fue construida en 1954 y se encuentra a unos 200 kilómetros al noreste de Las Vegas, en pleno desierto de Nevada, y es un destacamento remoto de la Base Edwards de la Fuerza Aérea norteamericana.
Extraterrestres y el Incidente de Roswell
Muy cerca del Área 51 hay una pequeña carretera que cruza el desierto, la ruta 375. Resulta que la ruta 375 de Nevada es uno de los lugares con más avistamientos de ovni del mundo. Desde hace más de cincuenta años, muchos viajeros dicen haber visto todo tipo de cosas extrañas: luces, ruidos atronadores y objetos de formas imposibles cruzando el cielo. Tantos han sido los testigos que al final, en 1997, la carretera se rebautizó como Extraterrestrial Highway, es decir, autopista extraterrestre. Otros dicen que tener una base militar misteriosa al lado de una zona en la que se suelen avistar ovnis con frecuencia es, por decirlo suavemente, demasiada casualidad.
«OVNI» son las siglas de «objeto volador no identificado». Un objeto volador no identificado es prácticamente cualquier cosa desconocida que surque el cielo. Sin embargo, se usa especialmente para las naves extraterrestres. Una de las historias de alienígenas más famosas ocurrió también en Estados Unidos, en un lugar llamado Roswell, Nuevo México. El 7 de julio de 1947 los habitantes del pueblo oyeron una explosión terrible y vieron como un objeto extraño se estrellaba en un rancho a las afueras de la localidad. Los comandantes de una base militar cercana fueron los primeros en llegar a la zona y dijeron que el aparato estrellado en Roswell era un platillo volante. Pero debieron de darse cuenta de que habían hablado demasiado: al día siguiente rectificaron y dijeron que en realidad se trataba de un globo meteorológico.
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Lo más sospechoso fue que, según se dice, esa nave que se estrelló en el desierto de Nuevo México fue recogida por el ejército de Estados Unidos y trasladada a la base secreta del Área 51 para estudiarla. Por mucho que el ejército se diese prisa en desmentir la teoría de los ovnis de Roswell, con los años el misterio alrededor del suceso no ha hecho más que aumentar. Han aparecido nuevas versiones de la historia y toda clase de teorías. Incluso testigos, personas que afirman haber visto lo que sucedió aquella noche.
Testimonios y Revelaciones sobre el Área 51
El primero fue un ingeniero llamado Bob Lazar, que en 1989 aseguró que había trabajado en una empresa que operaba en el Área 51 y que allí los científicos se dedicaban a desmontar naves alienígenas para averiguar cómo funcionaban. Lazar aseguró haber trabajado en 1989 en el Sector Cuatro del Área 51, y que allí se hacía ingeniería inversa con platillos volantes, pero su famoso informe está lleno de errores e incluso su currículum está lleno de falsedades. Lazar, en efecto, aseguraba tener títulos del Instituto Tecnológico de California (CIT) y del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), pero su nombre ni siquiera aparece en las listas de alumnos de las dos instituciones.
La Declaración de Boyd Bushman
Mucho más tarde, en 2014, surgió otro hombre que también decía haber trabajado en la base durante treinta años. Se llamaba Boyd Bushman y antes de morir grabó un vídeo en el que explicaba que no solo se ocultaban platillos volantes en la base, ¡sino también alienígenas! Boyd Bushman, por su parte, falleció el 7 de agosto de 2014 y dejó una «confesión» en forma de vídeo entrevista para que se difundiera después de su muerte. En ella asegura que en el Área 51, donde trabajó durante 30 años, se guardan varios platillos volantes, y que hasta 18 alienígenas «de dos razas diferentes» colaboran desde hace años con los norteamericanos, cambiando tecnología por ADN.
Durante su carrera, el científico había ganado muchas patentes, además de trabajar para contratistas de defensa estadounidenses, como Hughes Aircraft, General Dynamics y Texas Instruments. Según Boyd Bushman, algunos OVNIs estarían presentes dentro del Área 51, y algunos de ellos, extraterrestres de aproximadamente 1,5 metros de altura con manos palmeadas, incluso trabajan dentro del área en contacto directo con los seres humanos. Afirmaba que estos estaban vivos, eran de dos especies distintas, que medían poco más de un metro de altura, podían llegar a vivir doscientos años y que ayudaban a los científicos norteamericanos a hacer experimentos. En el vídeo además, Bushman explicaba cómo los ovnis tendrían una tecnología muy avanzada, que les permitiría viajar en el espacio a una velocidad superior a la de la luz, y como también pueden comunicarse a través de la telepatía.
Además, Bushman mostraba muchas fotos de extraterrestres, siendo su declaración más impactante de todas el haber admitido que en el Área 51 y en otros sitios, se están estudiando dos grupos de extraterrestres. A partir de las declaraciones del científico antes de morir, sabríamos que los extraterrestres tienen dedos largos, pies palmeados y provienen de un planeta conocido como Quintumnia.
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Los Dos Grupos de Extraterrestres según Bushman
«Hay dos grupos de extraterrestres» admitía Bushman en el vídeo «Están divididos en dos grupos, como si fuera un rancho. Un grupo son pastores, y los otros son ladrones de ganado. Los pastores son mucho más amigables y tienen una mejor relación con nosotros «. Por si fuera poco, mientras hablaba, Bushman enseñaba fotografías de extraterrestres a la cámara. Eran exactamente como aparecen en las películas, de un color verdigrís, bajitos, cabezones y calvos, con los ojos enormes y negros. ¡Impresionante!
| Grupo de Extraterrestres | Características Físicas y Origen | Colaboración / Rol |
|---|---|---|
| Primer Grupo (Pastores) | Aproximadamente 1,5 metros de altura. Dedos largos, pies palmeados. Color verdigrís, bajitos, cabezones, calvos, ojos enormes y negros. Provienen de Quintumnia. Pueden vivir hasta doscientos años. | Más amigables, tienen una mejor relación con los humanos. Ayudan a los científicos norteamericanos a hacer experimentos. |
| Segundo Grupo (Ladrones de Ganado) | Mismos rasgos físicos generales: Aproximadamente 1,5 metros de altura. Dedos largos, pies palmeados. Color verdigrís, bajitos, cabezones, calvos, ojos enormes y negros. Provienen de Quintumnia. Pueden vivir hasta doscientos años. | Considerados «ladrones de ganado». Su relación con los humanos es menos amigable. |
Desmentidos y Contradicciones
El problema de su testimonio es que muy poco después se descubrió que esos mismos extraterrestres se podían encontrar en cualquier supermercado de Estados Unidos, hechos de plástico. El vídeo fue todo un impacto cuando se dio a conocer, y aunque los fans de lo sobrenatural y aficionados a la ufología tomaron sus palabras como ciertas, poco después, las declaraciones de Bushman fueron desmentidas por varios expertos, asegurando que las fotos que el científico muestra, en las que se ve a un supuesto alienígena de 230 años, eran un fraude. Nadie del Área 51, evidentemente, o alguien del gobierno de Estados Unidos ha confirmado o desmentido lo dicho por Bushman antes de morir.
No importa cuántas veces se demuestre, ni cuantas pruebas se aporten, ni cuántos engaños se descubran. Por ejemplo, si es cierto que llevamos décadas aprendiendo tecnología alienígena, ¿dónde están esos adelantos increíbles? A pesar de ello, de vez en cuando sale a la luz algún «trabajador» del Área 51 que dice poseer todas las pruebas de la presencia y colaboración entre los militares norteamericanos y una civilización extraterrestre.
La Verdad Detrás del Secreto
Mientras tanto, durante todos esos años, el gobierno de Estados Unidos no había dado su versión de los hechos. Ni sobre los extraterrestres ni sobre nada relacionado con el Área 51. Se habían limitado a dejar que la rumorología hiciera su trabajo y a hacer pasar por loco a cualquiera que afirmara algo contrario a su versión. No se les había ocurrido que algo acabaría por cambiar las cosas: internet. En el año 2000 aparecieron en la red unas fotografías aéreas del desierto de Nevada. Allí, bien claramente, aparecía la base: los hangares y los almacenes, las pistas de aterrizaje… ¡Incluso canchas de baloncesto! El ejército de Estados Unidos, visto que su base ya no era tan secreta, por fin reconocieron que sí, que detrás de los postes, las vallas y los guardias armados estaba la base militar del Área 51, aunque oficialmente se llamaba Groom Lake.
Los investigadores, los curiosos y los interesados de todo el mundo tuvieron que esperar todavía algunos años más para saberlo. En 2013, un informe desclasificado (es decir, un documento secreto que deja de serlo. En Estados Unidos cuando un documento tiene veinticinco años de antigüedad el gobierno decide si es seguro para el país hacerlo público) por fin revelaba que el secreto no era extraterrestre, sino muy, muy terrícola: en el Área 51 se hacían experimentos, sí, pero militares. ¡Era el lugar donde el ejército de Estados Unidos diseñaba y probaba aviones espía! La «confesión» del Administrador de la NASA, Charles Bolden, tampoco es nueva. Ya en 2013, la CIA también admitió la existencia de un centro de investigación en Nevada. Y también dijo que ese centro no tiene absolutamente nada que ver con supuestos «colaboradores» extraterrestres. La CIA también dijo entonces que la base se había utilizado para el desarrollo de varios aviones secretos, y reveló que fue precisamente durante el programa de desarrollo del SR-71 cuando se «disparó» el número de avistamientos OVNI en la zona. Lo más probable es que allí, y con el mayor secreto posible, los norteamericanos hayan estado, y estén aún, diseñando nuevos tipos de aviones de combate y drones espía.
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¿Recordáis las misteriosas luces y objetos extraños que se veían desde la «autopista extraterrestre»? Eso lo explicaba todo. Los aviones espía suelen tener formas extrañas para confundir a los radares y vuelan mucho más rápido y de forma mucho más espectacular que los aviones de pasajeros. ¿Y por qué el gobierno y el ejército de Estados Unidos dejaron que todo el mundo pensara que en el Área 51 había extraterrestres, naves espaciales y conspiraciones? Pues porque les interesaba. Porque mientras la gente hablaba de alienígenas y experimentos nadie pensaba en los aviones espía, y la base, a pesar de los rumores, seguía siendo secreta.
Así pues, ¿los extraterrestres existen o no? Eso sigue siendo un misterio, pero lo que parece seguro es que no se encuentran en medio del desierto de Nevada. De todos modos, eso no debería desanimar a los que creen en los ovnis. En otro informe, este del año 1997, que trata sobre la relación de la CIA con los ovnis, se puede leer: «Los vuelos del U-2 y del Oxcart (son dos modelos de avión espía) fueron responsables de más de la mitad de todos los avistamientos de ovnis de finales de los años cincuenta y de los años sesenta».
El Área 51 vuelve a estar de moda. Las declaraciones del Administrador de la NASA, Charles Bolden, reconociendo la existencia de esta base militar, han vuelto a disparar, en efecto, los rumores, las leyendas y las teorías de la conspiración. Por supuesto, Bolden aseguró que no hay platillos volantes ni extraterrestres en esa base.
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