La historia de la educación técnica en México guarda un capítulo fundamental en la fundación de la academia que llevó el nombre de Olimpia Segura y Gama de Lefranc. En 1928, esta visionaria emprendió una labor que daría un sentido diferente a la vida de muchas jóvenes de entonces, fundando una institución dentro de una vecindad en la colonia Santa María La Ribera, en los años posteriores a la Revolución Mexicana.
El propósito inicial era ofrecer una alternativa real de superación a las mujeres jóvenes que, en aquel contexto, no tenían más oportunidad que ser empleadas domésticas, monjas o enfermeras. La fundadora, quien apoyaba al feminismo, pretendía que las mujeres se superaran y tuvieran la oportunidad de generar mayores ingresos para ellas mismas, llegando a consolidar una red de cinco planteles.
La evolución hacia la modernidad educativa
Durante 72 años, la famosa Academia Comercial Lefranc formó a centenares de secretarias ejecutivas bilingües, capacitadas para tomar dictados con taquigrafía, redactar con una mecanografía impecable y, sobre todo, guardar secretos. Sin embargo, el panorama educativo y laboral cambió drásticamente con la llegada de la tecnología.
A medida que el mercado laboral se transformaba, la vocación de la escuela tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos. La otrora cuna de secretarias, donde incluso se impartían clases de trato social, se convirtió primero en bachillerato tecnológico y, posteriormente, la institución pasó a formar licenciados, hombres y mujeres, en áreas como Informática, Mercadotecnia y Turismo.
Hoy, el legado continúa bajo la dirección del Instituto de Estudios Superiores Fundación Lefranc, manteniendo el compromiso con la excelencia académica que ha caracterizado a la familia Lefranc a lo largo de las décadas.
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Formación integral: El caso de la Escuela Comercial Bancaria de León
En el ámbito de la educación básica y técnica, la excelencia sigue siendo un pilar fundamental. El nivel secundaria es considerado la etapa más importante en la formación de los jóvenes, ya que es donde se desarrollan habilidades, destrezas y valores. Instituciones con respaldo académico de más de 56 años, como la Escuela Comercial Bancaria de León, ofrecen una formación que destaca por su enfoque práctico y profesional.
Ventajas de la formación técnica y académica
- Certificación técnica: Todos los alumnos reciben un diploma como Auxiliar Contable.
- Infraestructura de primer nivel: Contamos con más de 60 aulas equipadas con material audiovisual que facilita el desarrollo de las clases.
- Espacios recreativos: Disponemos de tres áreas de canchas multifuncionales para el desarrollo deportivo.
- Recursos académicos: Biblioteca ampliamente equipada y laboratorios especializados para el aprendizaje práctico.
El aprendizaje de los alumnos no se limita a lo que se adquiere dentro de las aulas; por ello, es vital contar con espacios amplios, adecuados y equipados donde puedan desarrollar actividades recreativas, culturales, deportivas y de aprendizaje continuo.
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