La Revolución de las Trece Colonias (1765-1789) fue un período de agitación política en las Trece Colonias de la Norteamérica británica. Inicialmente fue una protesta por los impuestos parlamentarios, pero luego se convirtió en una rebelión que, en última instancia, condujo al nacimiento de los Estados Unidos. El proceso revolucionario que se gestó en América del Norte (en el litoral del Océano Atlántico) hacia la segunda mitad del siglo XVIII fue encabezado por los habitantes de las 13 colonias inglesas, como respuesta a las medidas políticas y económicas que impuso Jorge III, rey de Inglaterra. El rey Jorge III gobernó durante la época de la Guerra de Independencia estadounidense.
Orígenes y Causas del Conflicto
En febrero de 1763, la Guerra de los Siete Años (o Guerra franco-indígena, como se denominaba al teatro de operaciones norteamericano) llegó a su fin. Como parte del acuerdo de paz, el vencido Reino de Francia cedió su colonia de Nueva Francia (Canadá), así como todo su territorio colonial al este del río Misisipi a su rival victorioso, Gran Bretaña. Si bien esto dejó a Gran Bretaña como la potencia colonial dominante en Norteamérica, esta nueva supremacía llegó al costo de una enorme deuda de guerra. Debido a la Guerra de los Siete Años (1756-1763), donde el Reino Unido y Francia pelearon por expandir sus colonias en América e India, Gran Bretaña se encontraba atravesando por dificultades económicas. Para solucionarlo, el Rey Jorge decidió elevar los impuestos de las 13 colonias de Norteamérica, situación que desencadenó una serie de manifestaciones entre la población.
Antes de esta decisión, el Parlamento había seguido una política no oficial de "negligencia saludable" al tratar con las colonias americanas. Esto significaba que, a pesar de sus gobernadores reales, las colonias quedaban en gran medida a cargo de sus propios asuntos. Las legislaturas coloniales supervisaban la gobernanza y los impuestos. Los colonos americanos se consideraban orgullosamente británicos. Después de la Revolución Gloriosa de 1689 y las reformas constitucionales que la acompañaron, los británicos se veían como el pueblo más libre del mundo; garantizaba el derecho a un gobierno representativo (el Parlamento) así como el derecho a la autoimposición. Los colonos creían que estos "derechos de los ingleses" se extendían a ellos, como correspondía a su sangre inglesa y a su lealtad al rey inglés; de hecho, muchos de estos derechos se reflejaban en las propias cartas de las colonias. Por lo tanto, la idea de que el Parlamento pudiera gravar directamente a las colonias iba en contra de esta noción; dado que ningún americano estaba representado en el Parlamento, el Parlamento no tenía autoridad constitucional para gravarlos (es decir, recoger impuestos sin ofrecer representación parlamentaria). El Parlamento, por supuesto, no estaba de acuerdo, argumentando que los americanos estaban virtualmente representados, como era el caso de los miles de ingleses que no poseían propiedades y no podían votar.
Primeras Medidas Impositivas y la Resistencia Colonial
El primer indicador de que la política de negligencia saludable podría llegar a su fin fue en octubre de 1763, cuando el rey Jorge III de Gran Bretaña (r. 1760-1820) emitió la Proclama Real de 1763. Esta prohibía a los colonos establecerse en las tierras recién adquiridas al oeste de los montes Apalaches, en un esfuerzo por restringir el conflicto innecesario entre los colonos y los pueblos nativos de América del Norte. La Proclama de 1763 impedía el acceso a los territorios ganados con la guerra, a fin de limitar las ambiciones de los colonos, disminuir el enfrentamiento con los indios e implantar una administración más rígida. Asimismo, se prohibió el comercio con las tribus establecidas en las fronteras. Inglaterra no sólo obtuvo una porción de territorio cuyo control deseaba ejercer aún en contra de las ambiciones e intereses de los colonos, también heredó un déficit financiero que quiso sanear mediante la imposición de medidas políticas y económicas que afectaban a aquéllos. Especuladores de tierras, inmigrantes y comerciantes en general se enardecieron ante tales medidas; su natural crecimiento se veía obstaculizado.
La Proclama Real provocó algunas quejas, solo para fortalecerlas al año siguiente, cuando el Parlamento aprobó la Ley del Azúcar. Esta ley puso en práctica el impuesto existente sobre el comercio de melaza, que los comerciantes coloniales frecuentemente eludían mediante el contrabando. Creación de numerosas leyes impositivas consistió en el establecimiento de restricciones mercantiles y de cargas fiscales. Entre otras, la ley del azúcar (1764) por la cual se les prohibía la compra de azúcar a los franceses del Caribe, al mismo tiempo que establecía impuestos sobre la importación de textiles, café, índigo, vinos y otros productos. La ley monetaria (1764) prohibía a las colonias la emisión de billetes locales, mientras que la ley del timbre o del papel sellado (1765) establecía un impuesto sobre publicaciones, documentos legales, manifiestos, licencias y otros documentos.
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Aunque la Proclama Real y la Ley del Azúcar anunciaban el fin de la negligencia saludable, el primer clavo en el ataúd de las colonias se clavaría en marzo de 1765, cuando el Parlamento aprobó la Ley del Timbre. Este fue el primero de los impuestos directos destinados a ayudar a pagar la deuda de guerra y consistía en un impuesto en forma de sello, que se colocaba en todos los artículos de papel, como documentos legales, periódicos, calendarios y naipes. En Massachusetts, Samuel Adams y James Otis Junior, tomaron la iniciativa en la resistencia al impuesto, argumentando que la Ley del Timbre violaba los "derechos de los colonos como ingleses" y que el pago equivaldría a la esclavitud tributaria. En Virginia, Patrick Henry encabezó la aprobación de las Resoluciones de Virginia a través de la Cámara de los Burgueses, que declaraban efectivamente que nadie tenía derecho a imponer impuestos en Virginia excepto los virginianos. El 14 de agosto, estallaron disturbios en Boston, liderados por un grupo de agitadores políticos llamado los Hijos de la Libertad. Los colonos trataron de que las nuevas medidas no se aplicaran, alegando que el Parlamento inglés carecía de autoridad para legislar sobre ellos, puesto que no tenían representación política en él y contaban con sus propias instituciones representativas. Sucesivamente, solicitaron al Parlamento la derogación de esas medidas, organizaron boicots y embargos comerciales, formaron sociedades secretas, asociaciones locales y comités intercoloniales, entre otras acciones que fueron expresión concreta de los sentimientos de agravio, oposición e inconformidad ante la nueva situación. Uno de los resultados más significativos fue el Congreso de la Ley del Timbre, en el que 9 de las 13 colonias enviaron delegados a la ciudad de Nueva York para coordinar una respuesta; este fue el primer ejemplo de resistencia colonial unida frente a Gran Bretaña. El Parlamento no había esperado una reacción tan furiosa y, en enero de 1766, derogó la Ley del Timbre. Sin embargo, para que no pareciera que estaba cediendo ante los estadounidenses, el Parlamento también aprobó la Ley Declaratoria, que estipulaba que el Parlamento tenía el poder de legislar en nombre de todas las colonias de Gran Bretaña "en todos los casos".
Escalada de Tensiones y Eventos Clave
Usando la Ley Declaratoria como su justificación, el Parlamento aprobó otra serie de impuestos directos -esta vez sobre el vidrio, el plomo, la pintura, el papel y el té- en las Leyes Townshend de 1767-68. Los colonos resistieron una vez más; Las legislaturas coloniales condenaron los impuestos por considerarlos inconstitucionales, mientras que los comerciantes estadounidenses hicieron acuerdos de no consumo para boicotear las importaciones británicas. El 9 de mayo de 1768, los funcionarios de aduanas británicos se apoderaron del Liberty, un balandro perteneciente al popular comerciante bostoniano John Hancock, con el pretexto de que transportaba mercancías de contrabando. Cuando los marineros británicos llegaron para hacerse cargo del balandro, se desató un motín en los muelles del puerto de Boston; la situación se tornó tan violenta que los cinco funcionarios de aduanas británicos se vieron obligados a buscar refugio en el castillo William, en el puerto. Cuando las noticias de los disturbios llegaron a Londres, el Parlamento decidió enviar soldados a Boston para restablecer el orden. Así transcurrió el periodo entre 1763 y 1770, cuando se suscitó el hecho conocido en la historia de Estados Unidos de América como "la masacre de Boston". Un grupo de trabajadores había protestado ante el local aduanal de Boston, resguardado por tropas inglesas, ocasionando una confusión que terminó con la muerte de cinco personas. La importancia del hecho estriba en que despertó sentimientos de unidad entre los colonos, que no veían atendidas sus peticiones al parlamento.
Poco después de la Masacre de Boston, llegó a las colonias la noticia de que todas las Leyes Townshend habían sido derogadas, excepto un único impuesto al té. De 1770 a 1773 prevaleció una tensa calma que definitivamente se rompió cuando los colonos arrojaron al mar una carga de té (el incidente llamado la Fiesta del té de Boston, 1773), como un acto más de protesta. Fiesta del té de Boston. Así se conoce a la protesta en la que los habitantes de Boston lanzaron al mar el cargamento de té de tres naves inglesas ancladas en el puerto, como una medida contra las disposiciones de las Townshend Acts, que gravaban las importaciones en las colonias que incluían altos impuestos al té. Motín del Té en Boston (1773). Los colonos lanzaron al mar 46 toneladas de té como acto de protesta contra la Corona Británica. Pero el té de la Compañía de las Indias Orientales seguía sujeto al impuesto. Por tanto, los patriotas vieron la Ley del Té como una forma solapada de obligarlos a pagar el impuesto y, de esa manera, reconocer la supremacía del Parlamento. Para el Parlamento, esto fue la gota que colmó el vaso. A principios de 1774, aprobó las Leyes Coercitivas -conocidas en las colonias como las Leyes Intolerables- destinadas a castigar a Massachusetts por su insolencia. Estas leyes incluían el cierre del puerto de Boston al comercio hasta que la Compañía de las Indias Orientales recibiera el pago por la pérdida de carga, así como la suspensión del gobierno representativo en Massachusetts, y permitían que los soldados británicos se alojaran en edificios estadounidenses desocupados. Los ánimos de los colonos se radicalizaron, por lo que ellos consideraron a las leyes como “intolerables” y se reflejaron en la organización más intensa de la resistencia, así como en la reunión sucesiva de los congresos de Filadelfia, con representación de todas las colonias excepto Georgia.
Hacia la Independencia: Congresos y Primeros Enfrentamientos Armados
En septiembre de 1774, todas las colonias, excepto Georgia, enviaron delegados al Primer Congreso Continental en Filadelfia, Pensilvania. Con la esperanza de que su disputa fuera solo con el Parlamento, el Congreso redactó una "Petición al Rey" en la que enumeraban sus quejas y pedían ayuda a Jorge III. El Congreso también acordó no importar productos británicos y permitió que las milicias de Nueva Inglaterra comenzaran a prepararse para un posible conflicto con los soldados británicos. 1774: Estableció una Declaración de derechos, antecedente de la que más tarde proclama el grupo revolucionario francés en 1789. A partir de ella se solicitó la derogación de las medidas impuestas y se procedió al embargo contra el comercio inglés. Temprano en la mañana del 19 de abril de 1775, un destacamento de soldados británicos se dirigía a apoderarse de uno de esos arsenales en Concord, Massachusetts, cuando se enfrentaron a 77 milicianos patriotas en Lexington Green. Se oyó un disparo (nadie sabe quién lo disparó) que provocó ocho milicianos muertos y diez heridos antes de que los británicos continuaran su camino. En Concord, se encontraron con cientos de milicianos más. El primer enfrentamiento bélico había estallado ya un poco antes en Lexington.
Poco después de las batallas de Lexington y Concord, el Segundo Congreso Continental se reunió en Filadelfia para hacerse cargo de la rebelión. Creó el Ejército Continental y nombró a George Washington como comandante en jefe, todo ello mientras intentaba reducir las tensiones con Gran Bretaña. George Washington fue nombrado Comandante en jefe del ejército continental. 1775: Intentó la reconciliación con la Corona, que al no ceder, motivó a que las colonias declararan la resistencia armada. El 5 de julio de 1775, envió la Petición de la Rama de Olivo en un último intento por lograr la paz. La petición expresaba lealtad al rey Jorge III al tiempo que culpaba de la guerra por completo a la tiranía del Parlamento. Sin embargo, el rey ni siquiera leyó la petición; en su lugar, emitió una proclama en octubre de 1775 declarando a las colonias en abierta rebelión. La constatación de que el rey no se mostraba comprensivo con su difícil situación fue una amarga sorpresa para muchos estadounidenses, que se preguntaron qué hacer a continuación; la respuesta llegó en forma del influyente panfleto de Thomas Paine, Sentido común, en el que instaba a las colonias a declarar la independencia. La idea, impensable sólo un año antes, pronto ganó fuerza en todas las colonias. En el Congreso, John Adams y Richard Henry Lee encabezaron la iniciativa de separarse de Gran Bretaña.
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La Declaración de Independencia
El 4 de julio de 1776, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Declaración de Independencia. Su autor principal, Thomas Jefferson, escribió la Declaración como una explicación formal de por qué el Congreso había votado el 2 de julio para declarar la Independencia respecto a Gran Bretaña, más de un año después del estallido de la Guerra de la Revolución de Estados Unidos, y cómo la declaración anunciaba que las trece Colonias Americanas ya no eran parte del Imperio Británico. Los congresistas, representantes de las trece colonias, proclamaron el Acta de Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. La Declaración de independencia de EE.UU. expresaba las penalidades sufridas por las colonias bajo el gobierno de la Corona británica y las declaraba estados libres e independientes. Tras diversas acciones de rechazo - no del todo atendidas - a las mismas, por el gobierno inglés, los colonos -dirigidos por personajes como Thomas Jefferson, George Washington, Benjamín Franklin, y otros- decidieron declarar su independencia el 4 de julio de 1776 y constituir el primer país libre del continente americano: Estados Unidos de América. Filosóficamente, la declaración hace énfasis en dos temas: derechos individuales y el derecho de revolución. Ello supuso la independencia respecto a la Corona y la culminación de un proceso político que había comenzado como protesta contra las restricciones impuestas por la metrópoli al comercio colonial, las manufacturas y la autonomía política, y que evolucionó hasta convertirse en una lucha revolucionaria que culminó con la creación de un nuevo país. Los padres fundadores promulgaron un documento unificando las 13 colonias en los Estados Unidos de América y separándose de Gran Bretaña.
La Guerra de Independencia y el Apoyo Internacional
La Guerra de la Independencia de los Estados Unidos fue un conflicto que enfrentó a las trece colonias británicas en América del Norte con el Reino de Gran Bretaña. Mientras tanto, la guerra seguía su curso. Al principio, los rebeldes obtuvieron buenos resultados en la batalla de Bunker Hill (17 de junio de 1775) y en la captura de Fort Ticonderoga (10 de mayo de 1775) y ganaron el asedio de Boston (de abril de 1775 a marzo de 1776). Pero estos sentimientos de victoria se vieron contrarrestados por la fallida invasión estadounidense de Quebec en diciembre de 1775 y por la derrota de Washington en la batalla de Long Island el 27 de agosto de 1776, que culminó con la captura británica de la ciudad de Nueva York. Durante el resto del otoño, Washington fue perseguido por el sur de Nueva York y Nueva Jersey, y su ejército se redujo a apenas 3000 hombres debido al desgaste. Pero justo cuando parecía que el Ejército Continental estaba al borde de la derrota, Washington cruzó el río Delaware y obtuvo una serie de victorias rápidas en las batallas de Trenton (26 de diciembre de 1776) y Princeton (3 de enero de 1777). Al año siguiente, los británicos infligieron a Washington dos importantes derrotas en las batallas de Brandywine (11 de septiembre de 1777) y Germantown (4 de octubre) antes de ocupar la capital estadounidense, Filadelfia, obligando al Congreso a buscar refugio en la cercana ciudad de York. Los británicos pronto se dieron cuenta de que su ocupación de Filadelfia tenía un efecto mínimo en la moral de los patriotas, y no pudieron mantener la ciudad, abandonándola en junio de 1778.
Mientras tanto, los patriotas obtuvieron victorias sorprendentes en las batallas de Saratoga (19 de septiembre y 7 de octubre de 1777). Batalla de Saratoga (1776). Británicos son derrotados por los patriotas en Nueva York. Lo que obligó a la rendición de todo un ejército británico que avanzó hacia el sur desde Canadá. La campaña de Saratoga finalmente persuadió a Francia a entrar en la guerra como aliado de Estados Unidos. Ansiosa por vengarse de su pérdida en la Guerra de los Siete Años, Francia proporcionó a los patriotas dinero, armas, tropas y barcos; la entrada de Francia, y más tarde de España y la República Holandesa, transformó la rebelión en un conflicto global. Francia manifestó su apoyo a la nueva nación y declaró la guerra a Inglaterra. En 1778, el Ejército Continental salió de sus cuarteles de invierno en Valley Forge como una fuerza de combate más disciplinada y eficiente. Luchó contra el ejército británico hasta detenerlo en la batalla de Monmouth (28 de junio de 1778), poco después de que los británicos se vieran obligados a abandonar Filadelfia. El foco de la guerra se trasladó entonces al sur de Estados Unidos, donde los británicos obtuvieron algunas victorias importantes en el asedio de Charleston (del 29 de marzo al 12 de mayo de 1780) y la batalla de Camden (16 de agosto de 1780). Sin embargo, gracias a la resistencia de las fuerzas de la milicia patriota y al liderazgo del general Nathanael Greene, los patriotas gradualmente arrebataron a los británicos el control del sur. Finalmente, el 19 de octubre de 1781, el general británico Lord Charles Cornwallis se rindió a Washington, después de que las fuerzas franco-estadounidenses lo pusieran bajo asedio en Yorktown. El enfrentamiento armado concluyó con la derrota del ejército británico en 1778, lo que obligó a Inglaterra a reconocer formalmente la independencia de Estados Unidos de América en el Tratado de París, firmado en septiembre de 1783.
Eventos Clave en el Camino a la Independencia de las 13 Colonias
| Año | Evento | Descripción |
|---|---|---|
| 1763 | Proclama Real de 1763 | Impedía el acceso a los territorios ganados con la guerra, a fin de limitar las ambiciones de los colonos y disminuir el enfrentamiento con los indios. |
| 1764 | Ley del Azúcar | Establecía impuestos sobre la importación de textiles, café, índigo, vinos y otros productos, prohibiendo la compra de azúcar a los franceses. |
| 1764 | Ley Monetaria | Prohibía a las colonias la emisión de billetes locales. |
| 1765 | Ley del Timbre | Establecía un impuesto sobre publicaciones, documentos legales, manifiestos, licencias y otros documentos. |
| 1767-68 | Leyes Townshend | Impuestos directos sobre el vidrio, el plomo, la pintura, el papel y el té. |
| 1770 | Masacre de Boston | Confusión que terminó con la muerte de cinco personas tras una protesta ante el local aduanal, despertando sentimientos de unidad. |
| 1773 | Fiesta del Té de Boston | Protesta en la que los habitantes de Boston lanzaron al mar el cargamento de té de tres naves inglesas. |
| 1774 | Leyes Coercitivas (Intolerables) | Destinadas a castigar a Massachusetts por su insolencia, incluyendo el cierre del puerto de Boston. |
| 1774 | Primer Congreso Continental | Delegados de las colonias enviaron una "Petición al Rey" enumerando sus quejas. |
| 1775 | Batallas de Lexington y Concord | Primeros enfrentamientos armados entre milicianos patriotas y soldados británicos. |
| 1775 | Segundo Congreso Continental | Creó el Ejército Continental y nombró a George Washington como comandante en jefe. |
| 1776 | Declaración de Independencia | Los congresistas proclamaron el Acta de Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América el 4 de julio. |
| 1777 | Batalla de Saratoga | Victoria sorprendente de los patriotas que obligó a la rendición de un ejército británico y persuadió a Francia a unirse a la guerra. |
| 1781 | Asedio de Yorktown | El general británico Lord Charles Cornwallis se rindió a Washington, marcando un punto decisivo en la guerra. |
| 1783 | Tratado de París | Inglaterra reconoció formalmente la independencia de Estados Unidos de América. |
Consolidación de la Nueva Nación
Escrita en el verano de 1787 en Filadelfia, la Constitución de Estados Unidos de América es la ley fundamental del sistema federal estadounidense y es el documento histórico del mundo occidental. La Carta de Derechos de la Constitución de EE.UU. protege la libertad de expresión, la libertad religiosa, el derecho de tener y portar armas, el derecho de reunirse y la libertad de petición. También prohíbe la búsqueda e incautación irrazonable, el castigo cruel e inusual y la autoincriminación obligada. Entre las protecciones legales que brinda, la Declaración de Derechos le prohíbe al Congreso pasar ninguna ley respecto al establecimiento de religión y le prohíbe al gobierno federal privar a cualquier persona de la vida, libertad o propiedad sin el debido proceso legal.
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