Cuando hablamos de impactos y daños en el medio marino, a menudo pensamos en plásticos o en la sobrepesca, pero hay una amenaza menos visible que empieza a tomar fuerza desde los últimos años. La minería submarina es la actividad de extraer y excavar depósitos minerales del fondo marino profundo.
¿Qué es la Minería Submarina?
El fondo marino profundo se sitúa a más de 200 metros de profundidad y cubre aproximadamente dos terceras partes del fondo oceánico total. Esta región, una de las más amplias y menos exploradas del planeta, desempeña un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas marinos. Las profundidades marinas comienzan a 200 metros bajo la superficie y albergan una gran cantidad de organismos que resisten en condiciones extremas y ecosistemas únicos que contribuyen a la salud del océano mundial. El océano profundo situado por debajo de los 200 metros es el hábitat más grande para la vida en la Tierra y el de más difícil acceso. El fondo marino, al igual que el medio terrestre, está formado por cordilleras, mesetas, picos volcánicos, cañones y vastas llanuras abisales. La extracción de materiales de fondos marinos profundos puede alterar profundamente estos hábitats.
Orígenes y Establecimiento del Marco Regulatorio Internacional
El interés por la explotación minera del fondo marino surgió en la década de 1960. En 1970, la ONU adoptó una resolución que exigía la creación de un régimen internacional para regular el fondo marino de las zonas situadas fuera de las jurisdicciones nacionales. En ese momento, los científicos entendían poco sobre la biodiversidad de las profundidades oceánicas, pero los Gobiernos de todos modos se anticipaban a los riesgos de la explotación minera en aguas profundas. En 1970, la Asamblea General aprobó, en su resolución 2749 (XXV), la Declaración de Principios que Regulan los Fondos Marinos y Oceánicos y su Subsuelo Fuera de los Límites de la Jurisdicción Nacional, que destinaba el fondo marino exclusivamente a usos pacíficos.
La aprobación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM) en 1982 fue uno de los mayores logros de las Naciones Unidas. A través de la CNUDM, se estableció la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés) para adoptar leyes y regulaciones que protegieran el medio marino de los efectos nocivos de cualquier actividad minera. Tuvieron que transcurrir otros 24 años para que el mecanismo propuesto por la Asamblea General se materializara en la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, organización autónoma dentro del sistema común de las Naciones Unidas que tiene su sede en Kingston (Jamaica). Todos los Estados partes en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM) de 1982 son miembros de la Autoridad, compuesta por un total de 168 miembros, entre ellos la Unión Europea. La Autoridad es una de las tres instituciones internacionales establecidas por la CNUDM; las otras dos son la Comisión de Límites de la Plataforma Continental y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Una de las contribuciones más importantes de la Convención es que situó más del 50% del fondo marino bajo jurisdicción internacional, fuera del alcance de cualquier Estado en particular. La CNUDM también clasificó los minerales de las zonas situadas fuera de las jurisdicciones nacionales como “patrimonio común de la humanidad”, lo que significa que la explotación minera debe realizarse únicamente en beneficio de toda la humanidad, y comprometió a los Estados miembros a la custodia conjunta de esos minerales, lo que también implica que ningún país o interés privado puede poseerlos. Además, los beneficios, incluidas las ganancias derivadas de su extracción, deben repartirse equitativamente entre todas las naciones, especialmente los Estados en desarrollo. Su función principal es regular la exploración y la explotación de los recursos minerales de los fondos marinos que se encuentran en "la Zona", que la Convención define como los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo fuera de los límites de la jurisdicción nacional, es decir, fuera de los límites exteriores de la plataforma continental.
Lea también: IVA 21% Excel
Minerales de Interés y Creciente Demanda
El interés comercial se concentra actualmente en tres tipos de yacimientos de minerales marinos. Los tres materiales principales de interés para la minería submarina son los sulfuros de las fuentes hidrotermales, las costras ricas en cobalto que cubren los montes submarinos y los nódulos polimetálicos. Pero cada vez hay más presión para explotar estos lechos marinos en busca de materias primas, como el cobalto, el níquel y el manganeso. El principal factor impulsor de este nuevo interés es una combinación de los avances tecnológicos en la extracción y tratamiento de los recursos minerales del mar y el aumento de la demanda a largo plazo de minerales, suscitada por la globalización y por la industrialización del mundo en desarrollo. Los yacimientos de minerales terrestres están sometidos a una presión cada vez mayor debido a la necesidad de atender a una población mundial en continuo crecimiento, a una clase media en expansión que está impulsando la urbanización y a la necesidad de contar con infraestructuras renovables y con bajas emisiones de carbono. Los yacimientos de minerales de mayor calidad y fácil extracción están disminuyendo rápidamente.
Tipos de Yacimientos Minerales Submarinos
| Tipo de Yacimiento | Descripción y Composición | Ubicación y Profundidad Típica |
|---|---|---|
| Nódulos Polimetálicos | Rocas del tamaño de una patata que se forman cuando los metales disueltos en el agua precipitan y se acumulan en capas sobre residuos sólidos marinos. Contienen manganeso, hierro, cobre, níquel, cobalto, plomo, cinc, molibdeno, litio, titanio y niobio. | Llanuras abisales, parcialmente enterrados en sedimentos. La zona de Clarion-Clipperton (Pacífico Oriental) es notable, a 3.500-5.500 metros. |
| Sulfuros Polimetálicos (SMS) | Ricos en cobre, hierro, cinc, plata y oro. Se forman por actividad hidrotermal donde los metales precipitados son expulsados de la corteza terrestre por fuentes termales. | Bordes de placas tectónicas, dorsales centroceánicas, crestas de retroarco y arcos volcánicos activos, normalmente a unos 2.000 metros. |
| Costras Ferromanganesas Ricas en Cobalto | Se forman por la precipitación de minerales presentes en el agua de mar. Contienen hierro, manganeso, níquel, cobalto, cobre y otros elementos metálicos y tierras raras. | Costados y cimas de montes submarinos, a profundidades de entre 400 y 7.000 metros. |
Mecanismos de Exploración y Explotación
De conformidad con la CNUDM, la exploración y la explotación de los minerales de los fondos marinos en la Zona solo pueden llevarse a cabo subscribiendo un contrato con la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos y con sujeción a sus normas, reglamentos y procedimientos. Pueden adjudicarse contratos a empresas mineras tanto públicas como privadas, siempre y cuando estén patrocinadas por un Estado parte de la CNUDM y cumplan determinados requisitos de capacidad tecnológica y financiera. La Autoridad ha elaborado reglamentos, que incluyen disposiciones relativas a la protección ambiental, para regular las actividades de exploración. Hasta la fecha ha aprobado 28 contratos de exploración en los océanos Pacífico, Índico y Atlántico, que abarcan más de 1,3 millones de km2 de fondo oceánico. Entre los Gobiernos nacionales que participan están los de Alemania, China, la Federación de Rusia, Francia, la India, el Japón y la República de Corea y los que pertenecen a la Organización Conjunta Interoceanmetal (un consorcio formado por Bulgaria, Cuba, Eslovaquia, la Federación de Rusia, Polonia y la República Checa).
Ahora, la prioridad principal de la Autoridad es elaborar un régimen jurídico para la explotación de estos recursos, lo que implica tener en cuenta una serie de cuestiones tecnológicas, financieras y ambientales. Se prevé que la minería submarina podría iniciarse comercialmente en torno al año 2026. Según algunas estimaciones, la comercialización de la explotación minera de los fondos marinos podría comenzar en el año 2024. Esa es la fecha en la que está previsto que los contratistas que trabajan en nombre de la isla de Nauru, en el Pacífico, empiecen a recoger nódulos en sus aguas.
Aunque habrá variantes tecnológicas en el equipo de extracción requerido para cada tipo de yacimiento de mineral, el concepto básico y la metodología para la extracción son similares. En todos los casos, un vehículo colector entrará en contacto con el fondo marino y recogerá los depósitos minerales. En el caso de los SMS y de las costras cobálticas, la extracción requerirá cortar o romper los yacimientos de minerales desde el substrato. Los nódulos pueden recogerse directamente en el lecho marino. En todos los casos, los materiales extraídos junto con el agua de mar se llevarán hasta la superficie mediante un sistema de elevación y serán transportados hasta una nave de apoyo.
Impactos Ambientales y Desafíos Regulatorios
Las herramientas de extracción empleadas rascan amplias zonas del fondo, a menudo eliminando materiales que constituyen hábitats vitales. Así pues, los impactos son numerosos y muchos todavía se desconocen. Muchos comportan el aumento en el riesgo de accidentes (como derrames de combustible o pérdida de equipos), así como cambios en los hábitos reproductivos y alimenticios de las especies. Es evidente que la explotación minera afectará al medio marino de algún modo, especialmente en las proximidades inmediatas de las operaciones de extracción. Entre los impactos cabe citar la destrucción de organismos vivos, la desaparición del hábitat del sustrato y la creación de penachos de sedimentos. También pueden provocarse otros daños ambientales a causa del mal funcionamiento del sistema de elevación y transporte, fugas hidráulicas y contaminación acústica y lumínica.
Lea también: Guía IVA reducido
Actualmente, la ISA está elaborando el ‘Código de la Minería‘, un conjunto de normas que establecerán la regulación para la exploración y explotación del fondo marino de cara a 2025. Como organismo regulador, la principal preocupación de la Autoridad es encontrar la forma de equilibrar los beneficios sociales de la explotación minera de los fondos marinos, por una parte, con la necesidad de proteger el medio marino, por otra. Sin embargo, la tecnología para extraer minerales a estas profundidades a escala comercial no se ha probado en su mayor parte y plantea un riesgo significativo de daños graves para la vida marina de crecimiento lento y larga vida en las profundidades oceánicas.
Hoy, 30 años después de la entrada en vigor de la CNUDM, los científicos advierten que aún no se dispone de suficientes conocimientos básicos sobre los ecosistemas de aguas profundas, que serían necesarios para medir las repercusiones de la explotación minera del fondo marino. Si bien los científicos están haciendo nuevos descubrimientos a un ritmo acelerado, todavía no existen suficientes conocimientos científicos sobre el impacto en el ambiente marino para tomar decisiones informadas sobre la explotación minera de los fondos marinos internacionales y, a la vez, garantizar el resguardo de estos ecosistemas. Además, existe evidencia científica que demuestra que la minería en aguas profundas amenaza con causar daños sustanciales y potencialmente irreversibles a los ecosistemas marinos.
Desde 2019, la ISA ha acordado reunirse varias veces al año en su sede de Kingston (Jamaica) para que los Gobiernos negocien las normas y regulaciones de la explotación minera del fondo marino. Sin embargo, debido a las complejidades técnicas y a las distintas prioridades de los Estados negociadores, aún quedan por resolver numerosas cuestiones críticas, como los umbrales de daños medioambientales que se prohibirían, los mecanismos de monitoreo y cumplimiento, y el reparto equitativo de los beneficios entre las naciones. También sigue habiendo dudas sobre cómo abordar el patrimonio cultural subacuático, incluidas las preocupaciones por los artefactos y restos humanos, así como las conexiones culturales de larga data de diversos pueblos y comunidades indígenas con el océano y el fondo marino. Al mismo tiempo, con un proyecto de regulaciones que aún no resuelve decenas de cuestiones, la ISA todavía tiene mucho trabajo por delante antes de que se completen las normas que rijan la minería de aguas profundas.
Llamada a una Moratoria y Alternativas
Dados estos considerables desafíos, los Estados deberían acordar una moratoria o una pausa preventiva sobre la minería del fondo marino. De este modo, la ISA podría disponer de tiempo suficiente para recopilar datos científicos que le permitan comprender adecuadamente los riesgos a largo plazo y los impactos asociados, incluidos los efectos en los servicios ecosistémicos vitales, como el buen funcionamiento de las pesquerías y la regulación climática, y para fundamentar cualquier futura toma de decisiones. La ISA también necesita tiempo para desarrollar -en respuesta a estas pruebas- regulaciones precautorias, sólidas y aplicables, y crear sistemas de supervisión y gobernanza que garanticen la protección eficaz de los ecosistemas de aguas profundas si finalmente comienza la minería comercial. Este enfoque cumple el principio fundamental de la CNUDM, ratificado por 170 países, según el cual “los fondos marinos y todo lo que albergan son patrimonio común de la humanidad y deben protegerse en beneficio de las generaciones futuras”.
Inversores, bancos y aseguradoras han planteado importantes cuestiones sobre la necesidad de estos minerales y sobre si los beneficios financieros de extraerlos del fondo marino son económicamente atractivos en primer lugar. Las investigaciones indican que la ISA tendría dificultades para generar beneficios económicamente significativos o repartirlos de manera equitativa entre las naciones. Aunque, actualmente, se utilizan en las baterías de los vehículos eléctricos, las pantallas táctiles de los teléfonos móviles y algunos mecanismos de energías renovables, como los paneles solares y los aerogeneradores, existen nuevas innovaciones y tecnologías que dependen menos de estos minerales.
Lea también: ¿Cómo localizar tus XML del SAT?
El reciclaje permitiría extraer metales valiosos de las baterías agotadas de los vehículos eléctricos y reutilizarlos durante el proceso de producción de otras nuevas. Otros investigadores están estudiando tecnologías de baterías alternativas, que evitan por completo la necesidad de metales como el cobalto, el manganeso, el níquel y el cobre. Otro descubrimiento potencialmente revolucionario proviene de Australia, donde los investigadores han recuperado depósitos ricos en cobalto de los residuos de las minas de cobre de las zonas despobladas del interior del país. Las pruebas muestran que los residuos contienen más de 200 veces la cantidad de cobalto que se encuentra normalmente en la corteza del planeta. Si se lograra implementar tecnologías similares a una escala mayor, se reforzaría el argumento de que debe dejarse que los lechos marinos prosigan su curso natural en lugar de acabar con toda su actividad biológica.
