Una factura es un documento comercial en el que consta cuánto dinero una persona o empresa debe a otra por los productos o servicios que han recibido. En la actualidad, gestionar su facturación online de forma eficiente y con facilidad permite enviar una e-factura con el enlace de pago directamente desde su cuenta. Sin embargo, en el ámbito fiscal, existen tres tipos de facturas: las correctas, las que tienen errores subsanables y las falsas.
¿Qué entendemos por facturas falsas?
Las facturas falsas son comprobantes fiscales que se emiten sin que haya ocurrido una transacción real de bienes o servicios. Una factura falsa es toda aquella factura que cuenta con información errónea de forma deliberada, utilizada con fines fraudulentos tanto por parte del emisor como por parte del receptor. Para que quede claro desde el primer momento: una factura falsa supone un delito para quien la emite, como también para quien la recibe y se aprovecha de ello.
¿Cómo identificar y detectar una factura falsa?
Desafortunadamente, no existe una fórmula mágica para comprobar si una factura es falsa, pero se pueden realizar una serie de comprobaciones en busca del fallo que delate la falsedad:
- Ausencia de datos: Comprueba que esté toda la información fundamental; si falta alguno, podría haber intentos de falsear facturas.
- Importes exagerados: Inflar los precios es algo muy habitual en facturas falsas.
- Conceptos vagos: Los conceptos deben ser específicos; si no lo son, hay riesgo de fraude.
- Servicio no prestado: Cuando el servicio que figura en la factura no se ha prestado, es uno de los mecanismos de falseo más comunes.
- Ausencia de documentos: Si no hay albaranes, documentos de entrega o contratos, es peligroso.
- Concordancia de actividades: Una compañía que se dedica a servicios de limpieza no debería facturar por venta de equipo de cómputo.
Sanciones y consecuencias legales
El uso o la expedición de facturas falsas conlleva sanciones muy graves. El artículo 201 de la Ley General Tributaria indica que incumplir el proceso de facturación es una infracción grave. Aquellos que aprovechan estas facturas para maquillar gastos o deducirse impuestos son sancionados con multas que oscilan entre el 125% y el 150% del importe de la factura. En México, por ejemplo, el daño al fisco federal mediante el uso de facturas falsas u operación de empresas fantasmas es considerado una amenaza a la seguridad nacional.
Tabla de sanciones principales por emisión de facturas falsas
| Tipo de infracción | Consecuencia |
|---|---|
| Incumplimiento de normativa de facturación | Multa del 1% del importe de operaciones facturadas indebidamente |
| No expedir factura o no tener justificativos | Multa del 2% del importe o 300 euros por operación |
| Falseo de datos en la factura | Multa del 75% del importe |
| Uso de facturas falsas para deducir gastos | Multa de entre el 125% y el 150% del importe |
El papel de la tecnología y la administración
Hacienda y las autoridades fiscales, como el SAT, cuentan con tecnología desarrollada para estudiar caso por caso y detectar fraudes. Desde 2020, se emplea inteligencia artificial que estudia y recopila datos para detectar patrones en los casos de facturas falsas. Prevenir es el primer paso y, para ello, debes corroborar siempre que tus facturas recibidas son legales. Actualmente, con el CFDI y todas sus medidas de seguridad, es más difícil la falsificación, pero recuerda que toda factura debe estar vinculada con una operación concreta.
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