Estar sano no significa únicamente no padecer ninguna enfermedad, sino que implica disfrutar de un bienestar físico, mental y social. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su constitución aprobada en 1948, define la salud como: “Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.
La salud física se refiere a la condición física general de las personas en un momento dado. Es el bienestar del cuerpo, y el óptimo funcionamiento de éste, siendo la ausencia de enfermedades y el buen funcionamiento fisiológico del organismo. Cada persona es diferente y en función de sus circunstancias personales, como la edad o el estilo de vida, tener buena salud puede implicar aspectos distintos.
Pilares de una salud física óptima
La base de una buena salud parte de unos hábitos nutricionales correctos y nuestro papel es fundamental a la hora de la prevención. Una alimentación saludable es aquella que aporta al organismo los nutrientes esenciales y la energía necesaria para mantener nuestro bienestar físico y prevenir las enfermedades.
- Alimentación equilibrada: Es rica en frutas, verduras, hortalizas, cereales, legumbres y baja en grasas. Para garantizar que tenemos una buena salud se recomienda comer como mínimo 5 porciones diferentes de frutas y verduras al día.
- Actividad física: El ejercicio regular es un componente fundamental para mantenerse saludable y promover el bienestar físico y mental. Su práctica reduce el riesgo de padecer las enfermedades de corazón y las relacionadas con la presión arterial y el colesterol.
- Hidratación: El agua interviene en la gran mayoría de las funciones fisiológicas, desde la absorción de nutrientes hasta la regulación de la temperatura corporal.
- Descanso: Mantener una buena higiene del sueño es fundamental para recargar la energía física y mental que gastamos durante el día.
- Higiene personal: Mantener la limpieza del cuerpo, el cabello y los dientes, previene infecciones y enfermedades.
Factores que debemos evitar
Para gozar de una buena salud no solo hay que empezar a tener hábitos saludables, sino que hay que eliminar ciertos hábitos que pueden tener un impacto negativo sobre la salud física y mental:
- El consumo de sustancias nocivas, como pueden ser el alcohol, el tabaco o las drogas, puede poner en compromiso la salud de una persona.
- El estrés daña la salud física y mental a medio y largo plazo; cuando se mantiene durante un período largo de tiempo se vuelve crónico.
- El sedentarismo y la exposición excesiva a las pantallas.
La importancia de la prevención y revisión
Es muy importante realizar chequeos y revisiones integrales cada cierto tiempo para valorar el estado de salud física, psíquica y social. La frecuencia de las revisiones depende de la edad, del estilo de vida y de los antecedentes familiares.
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A continuación, presentamos algunas medidas clave para evaluar y mejorar el estado de salud:
| Medida | Impacto en la salud |
|---|---|
| Hacer ejercicio regular | Fortalece huesos, corazón y pulmones. |
| No fumar | Previene enfermedades cardíacas y cáncer pulmonar. |
| Controlar la hipertensión | Reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares. |
| Cuidado dental | Mantiene los dientes y encías sanos toda una vida. |
Los buenos hábitos de salud pueden permitirle evitar una enfermedad y mejorar su calidad de vida. Empezar a tener hábitos saludables puede parecer complicado, sin embargo, se puede empezar poco a poco, e incorporar algunas prácticas que, aunque son muy sencillas, tienen un impacto positivo sobre la salud física y mental.
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