Descubre la Guía Definitiva de Conceptos Básicos de Planeación Tributaria para Maximizar tus Ahorrospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En el complejo mundo financiero, la planificación tributaria emerge como una herramienta esencial para gestionar de manera óptima los recursos del contribuyente. La planificación fiscal -también conocida como planeación fiscal- es una estrategia muy relevante para optimizar el cumplimiento de obligaciones tributarias y para reducir la carga fiscal de manera legal. En este artículo, te explicaremos qué es la planeación tributaria, y cómo puedes implementarla de manera efectiva. Todos estos aspectos son los que necesitas saber para asegurar un buen rendimiento económico en tu compañía.

¿Qué es la Planeación Tributaria?

La planeación tributaria es un proceso con el que las empresas estructuran sus operaciones financieras y comerciales. Toda esta organización se hace con el objetivo de optimizar su carga fiscal. Esto incluye el uso de deducciones, exenciones y beneficios fiscales disponibles, para reducir los impuestos a pagar, de manera legal.

La planificación fiscal, también conocida como planeación fiscal, es un proceso donde las empresas elaboran estrategias legales para optimizar la carga fiscal y reducir el pago de impuestos sin incurrir en prácticas ilícitas. Sánchez, A. (1998) menciona que la planeación fiscal, es la optimización de los recursos para el cumplimiento de la menor carga fiscal posible dentro de los márgenes legales, sin llegar a incurrir en ilícitos y buscar las mejores alternativas para el cumplimiento dentro de la norma legal. Por lo que podemos entender basándonos en la definición de estos autores, que la planeación fiscal es el conjunto de estrategias que buscan optimizar la carga fiscal del contribuyente dentro de un marco legal y sin llegar a actos ilegales que afecten a la organización de manera directa. Se puede discernir que la planeación fiscal es una actividad que puede efectuar el sujeto pasivo, con el propósito de mitigar su carga impositiva y por ende disminuir sus costos fiscales, en un escenario de licitud en el cuidado de los ordenamientos legales que le sean aplicables al mismo contribuyente, empero, sin desarrollar actos que pueden ser considerados como defraudación fiscal (Osorio, J., 2016).

Objetivos de la Planeación Tributaria

El objetivo de la planeación fiscal es optimizar la carga tributaria de manera ética y legal, buscando beneficios fiscales como la reducción de impuestos a través de oportunidades legales como las deducciones, los créditos fiscales previstos por la ley y las exenciones. La planificación tributaria tiene como objetivo principal garantizar que tanto individuos como organizaciones cumplan con la presentación y pago de sus impuestos, tasas y contribuciones especiales, reduciendo así los riesgos de sanciones y evitando cargas tributarias innecesarias. Por otra parte, López, E. (2016) señala que “la planeación fiscal tiene como objetivo principal, abatir, atenuar o diferir la carga fiscal de toda operación, siempre dentro del marco jurídico fiscal vigente y contando con el soporte documental que demuestre la licitud de los actos. Como ya se ha mencionado, uno de los principales objetivos que una empresa se plantea es la reducción de costos con el fin de lograr ser más competitivas, tener una mayor entrada al mercado o ser más productivas que la competencia.

Importancia de la Planeación Tributaria para las Empresas

La correcta gestión tributaria es fundamental si buscas el éxito empresarial. Tomar decisiones informadas y estratégicas es vital para el crecimiento. Su importancia radica en la influencia que tiene sobre las empresas, ayudándolas a identificar las problemáticas y aprovechar soluciones fiscales para mejorar la estructura del negocio y reducir el monto total del pago de impuestos, optimiza los recursos financieros y asegura el cumplimiento legal. Colombia lidera el ranking de países con mayor carga tributaria para las empresas, con una tasa del 35 % (Gutiérrez, 2023).

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Sabemos que el sistema tributario en Colombia a veces resulta complejo y variado. Dicho sistema está compuesto por diferentes impuestos que afectan a las empresas. Si quieres evitar sanciones y mantener buena reputación, es vital que tu empresa esté al tanto de sus obligaciones tributarias. La planeación tributaria no debe mirarse simplemente como una forma de reducir la carga impositiva; esta debe ir más allá y alinearse con los propósitos y objetivos de la compañía y sus socios para crecer, reducir costos y lograr mayores utilidades y rendimientos.

La obligación de contribuir se fundamenta en el art. 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual menciona que todos los mexicanos están obligados a contribuir al gasto público, de manera proporcional y equitativa; esto nos da un fundamento que es legalmente aceptable y el cual se debe cumplir, es por ello que dentro de este margen de la Ley se da cabida a la planeación fiscal siendo esta un apoyo para los contribuyentes. Los actores involucrados en el proceso tributario son el sujeto pasivo, que puede ser una persona física o jurídica, y está obligado a cumplir con la obligación tributaria al realizar el hecho generador. Los impuestos son pagos obligatorios que tanto las personas naturales como las jurídicas deben realizar al gobierno para que este pueda proporcionar bienes y servicios al pueblo colombiano. Los impuestos se dividen en dos categorías: directos e indirectos. Los impuestos directos identifican directamente al contribuyente, mientras que los indirectos hacen referencia a la responsabilidad del pago a través de agentes retenedores designados por las entidades encargadas de administrar estos tributos.

Proceso y Fases de la Planeación Tributaria

Quienes se enfrenten al desafío de realizar una planeación tributaria por primera vez podrán abordar el proceso de manera estructurada a través de cuatro fases. Nuestra lista de chequeo te ayudará a organizar y dirigir adecuadamente las 4 fases de la planeación tributaria de una empresa.

1. Análisis de la Situación Fiscal y Conocimiento del Negocio

Realiza un análisis detallado de los estados financieros y flujos de caja de tu empresa. Esto te permitirá identificar áreas donde puedes aplicar deducciones y beneficios fiscales. Conocer esto de la organización es de vital importancia, pues conocer las generalidades de esta dará la pauta en las siguientes fases. La planificación fiscal es un proceso que debe realizarse con cautela ya que las soluciones son personalizadas acorde a la situación actual del contribuyente. Conocer cómo funciona el sistema de tributación del país y sus leyes fiscales, por lo menos de forma general. Así mismo, estudiar los cambios que se presenten en la ley o cuando se hacen reformas tributarias. A inicio de año es el tiempo perfecto para hacer este ejercicio, más si en ese periodo se va a implementar una reforma tributaria. Hacer un diagnóstico de la situación de la empresa: los dueños de la empresa, sus abogados, el equipo financiero y el contador deben participar en este diagnóstico. Revisar cómo impactan las leyes fiscales las finanzas de la empresa. Identificar qué normas se pueden aprovechar a favor y qué eficiencias se pueden lograr.

Factores clave para el conocimiento del negocio

El primer aspecto para considerar es la forma jurídica bajo la cual opera el contribuyente. Cada una de estas estructuras tiene implicaciones diferentes y facilita la creación de otras figuras con amplias posibilidades tributarias, como las sociedades de beneficio e interés colectivo -BIC- y las pertenecientes al régimen de entidades controladas del exterior -ECE-, por mencionar algunas. Retomando lo comentado líneas atrás, la comprensión de la forma jurídica de la organización es importante, ya que esta puede permitir la emergencia de otras figuras empresariales altamente eficientes en términos fiscales, como las Sociedades de Beneficio e Interés Colectivo -BIC-. Según el artículo 2 de la Ley 1901 de 2018, las BIC pueden ser cualquier tipo de sociedad comercial. “La condición BIC les permite a las empresas distinguirse por el cumplimiento de estándares laborales, sociales y ambientales. Además, en materia tributaria, las utilidades repartidas a través de acciones, a los trabajadores de las empresas BIC serán tratadas como ingreso no constitutivo de renta, ni ganancia ocasional en la declaración del impuesto sobre la renta.”

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A través del Decreto 957 de 2019, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo estableció una nueva clasificación respecto al tamaño empresarial, basada en el criterio único de ingresos por actividades ordinarias. Esta clasificación es crucial al momento de proyectar la planeación tributaria organizacional, ya que determina la posibilidad de acceso a diversos beneficios tributarios vigentes. La ubicación de una empresa dentro de estos rangos define su elegibilidad para acceder a beneficios tributarios específicos.

El análisis de la estructura organizacional y operativa de la empresa es otro aspecto clave en la planificación tributaria. Las empresas familiares suelen tener una estructura más conservadora, enfocándose en la preservación del capital y la continuidad generacional. Este enfoque puede limitar la aceptación de riesgos, pero también puede ofrecer estabilidad y un enfoque a largo plazo en la gestión del negocio. Por el contrario, las empresas que operan con capital privado diverso tienden a estar más orientadas a la expansión y el crecimiento rápido; los accionistas pueden estar dispuestos a asumir mayores riesgos a cambio de mayores retornos.

Por su parte, la estructura operativa de la empresa es esencial para el análisis tributario, ya que permite visualizar el estado de la utilización de los recursos, lo cual puede traducirse en deducciones fiscales y la optimización de costos. En el análisis de la estructura operativa, también es crucial tener claridad sobre las zonas en las cuales se desarrolla la operación de la entidad. Esta localización no solo impacta en la carga impositiva local, representada en impuestos como el predial y el ICA, sino que también puede dar lugar a beneficios tributarios de carácter nacional, como los que brindan las ubicaciones en las zonas más afectadas por el conflicto armado -Zomac-, zonas francas, zonas de frontera y zonas económicas y sociales especiales -Zese-.

Zona Especial Beneficios Tributarios Clave
Zomac (Zonas más afectadas por el conflicto) Exenciones del impuesto sobre la renta.
Zonas francas Reducción de impuestos aduaneros, IVA y un impuesto de renta reducido.
Zonas de frontera (Ley 191 de 1995) Tratamientos fiscales especiales para fomentar el desarrollo económico y social.
Zese (Zonas económicas y sociales especiales) Tarifa general de renta del 0 % por los primeros 5 años y del 50 % de la tarifa general de renta durante los 5 años siguientes.

En esta etapa del proceso de planeación tributaria también resulta importante examinar y analizar detalladamente la estructura del capital organizacional. Este análisis debe abarcar un conocimiento exhaustivo de la composición del capital patrimonial, es decir, identificar quiénes son los socios y el origen de sus capitales (nacionales o extranjeros). Finalmente, los planes de inversión o propuestas de expansión y crecimiento de la organización delinean el rumbo y las metas estratégicas.

2. Diagnóstico y Auditoría de las Obligaciones Fiscales

En la segunda fase, se debe diagnosticar el estado actual de las obligaciones fiscales de la compañía. Una vez superada la fase de conocimiento del negocio, es crucial auditar el estado actual de las obligaciones fiscales del contribuyente. Es esencial verificar si se ha cumplido debidamente con todas estas obligaciones, ya que cualquier incumplimiento podría resultar en sanciones. En el ámbito fiscal, los contribuyentes deben cumplir con una serie de obligaciones tanto formales como sustanciales. Según el artículo 1 del ET, la obligación tributaria sustancial se refiere al hecho generador del impuesto y al consecuente pago de este.

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La revisión de declaraciones y pagos implica verificar que el contribuyente haya presentado y pagado debidamente todas las declaraciones tributarias correspondientes en los últimos cinco (5) años. Entre las sanciones que puede enfrentar un contribuyente por el incumplimiento de sus obligaciones fiscales hay cinco que son especialmente frecuentes: la sanción por extemporaneidad, la sanción por no declarar, la sanción por corrección, la sanción por corrección aritmética y la sanción por inexactitud.

En esta fase de diagnóstico y auditoría propuesta, un dato relevante será la firmeza de las declaraciones presentadas; para esto, es crucial identificar cuáles ya están en firme y cuáles están próximas a adquirir dicha condición. Sin embargo, existen algunas situaciones por las cuales este plazo puede variar, dependiendo del tipo de declaración y las particularidades de esta. Adicionalmente, de conformidad con el artículo 147 del ET, la Dian dispone de 12 años para auditar una declaración de renta del régimen ordinario si sobre ella se liquida alguna pérdida fiscal compensable en ejercicios siguientes. Por lo tanto, para las declaraciones que se presenten durante la vigencia 2020 y en períodos siguientes la firmeza operará así: en el caso de la declaración del impuesto sobre la renta de los contribuyentes sometidos al régimen de precios de transferencia, el período de firmeza corresponderá a cinco años, de la misma forma que ocurre con las declaraciones en las que se determinen o compensen pérdidas.

3. Establecimiento e Implementación de Estrategias Tributarias

El establecimiento de estrategias tributarias implica definir aquellas que mejor se adapten a tu negocio. Considera el uso de bonificaciones no salariales y deducciones fiscales para optimizar tus recursos. Diseñar el plan de acción alineado con los objetivos de la compañía. El plan de transición e implementación de las estrategias proyectadas en la planeación tributaria será un proceso autónomo y particular para cada empresa y asesor. La definición de los objetivos del plan es recomendable, trazando metas claras, medibles y alcanzables en plazos prudentes.

En el primer caso, se deben tener procedimientos definidos y en los que la información contable esté encaminada a informar con base tributaria y esta a su vez permanezca actualizada y pueda satisfacer el cumplimiento de las obligaciones tributarias logrando los objetivos de control y organización. Por otro lado, se debe considerar las opciones de alternativas de financiamiento, ya sean estos los préstamos crediticios o aportación de capitales hechos por los socios de la empresa, puesto que cualquiera que sea la opción tendrán efectos similares, pero procedimientos muy distintos que deben ser tomados en cuenta. De la misma manera, se debe elegir una estructura societaria adecuada de acuerdo con los costos de producción, los objetivos comerciales, así como el modelo de financiación. No obstante, antes de elaborar una planeación fiscal para posteriormente aplicarla como una estrategia, primero se debe conocer los beneficios, requerimientos y características peculiares para evitar errores y así generar un ahorro fundamental en la empresa para obtener mayor utilidad cumpliendo con las disposiciones fiscales. En la planeación fiscal se requiere de la aplicación de las normas contables y fiscales de manera adecuada ya que la correcta aplicación llevará un resultado positivo dentro de la organización. Asimismo, con esta planificación las empresas pueden reducir enormemente su carga tributaria aprovechando las distintas opciones que contempla el ordenamiento jurídico del país.

Estrategias específicas y beneficios fiscales

Hay alternativas que te eliminan ciertos impuestos, y son totalmente legales. El impuesto de renta bajo el régimen ordinario o tradicional ofrece una variedad de beneficios tributarios, como rentas exentas, descuentos, deducciones e ingresos no constitutivos de renta. Las bonificaciones no salariales son deducibles fiscalmente. Implementar un plan de planeación fiscal que aproveche estos beneficios permite a las empresas gestionar mejor sus recursos, y reducir costos operativos.

Soluciones Pluxee para la optimización fiscal

Del mismo modo, conocerás cómo las soluciones de Pluxee, como Pluxee Premium, Pluxee Canasta y Pluxee Dotación, pueden ser tus aliadas en este proceso. Por ejemplo, los pagos realizados a través de beneficios como Pluxee Premium, Pluxee Canasta y Pluxee Dotación no constituyen salario.

  • Pluxee Premium: Es la tarjeta de regalo que permite a las empresas otorgar bonificaciones no salariales para reconocer logros, cumplir metas, o celebrar fechas especiales.
  • Pluxee Canasta: Es la tarjeta de alimentación que facilita la entrega de beneficios de canasta familiar con ventajas fiscales, ya que no se considera salario.
  • Pluxee Dotación: Si tu empresa necesita proporcionar ropa o artículos de trabajo, Pluxee Dotación se convierte en una opción eficiente para cumplir con la normativa y al mismo tiempo, ofrece un beneficio deducible fiscalmente.

Imagina que tu empresa decide implementar una estrategia de planeación tributaria, que a su vez sirva para motivar al equipo. Cada empleado recibe una tarjeta que pueden usar en más de 59,000 comercios a nivel nacional. Un empleado decide usar su tarjeta para comprar un nuevo gadget tecnológico, mientras que otro opta por una cena en un restaurante. Al final del año, observarás un aumento significativo en la productividad, y una reducción en la rotación de personal. Por otro lado, utilizando Pluxee Canasta, puedes otorgar beneficios similares, pero enfocados en la canasta familiar a tus empleados. Al incorporar las soluciones acordes en tu plan de beneficios, puedes reducir tu carga fiscal de manera significativa, mientras ofreces a tus empleados incentivos valiosos y flexibles. No olvides que, si maximizas tus recursos y reduces costos, puedes crear un ambiente de trabajo más positivo y productivo. En Pluxee te acompañamos en la implementación de esquemas que fortalecen tu estructura fiscal de forma sólida y eficiente. También, te apoyamos para que cumplas con tus obligaciones tributarias, sin comprometer la salud financiera de tu empresa. Nuestro objetivo es ayudarte a mantener el cumplimiento legal y, al mismo tiempo, proteger tu rentabilidad.

Otras estrategias de planeación fiscal

  • Compra de empresas con pérdidas: Las pérdidas funcionan como deducciones de las utilidades. Lo que se puede hacer es comprar compañías con pérdidas, que se fusionan con tu empresa o grupo, para restar las pérdidas a los ingresos.
  • Aplicar el “back to back”: Una compañía le vende sus activos fijos (maquinaria, autos, equipo, mobiliario, etc.) a una empresa hermana, por lo que genera una pérdida que es deducible.
  • Configuración de un grupo empresarial: Abrir una empresa para formar un grupo o reestructurar la organización corporativa para proteger el patrimonio empresarial, por ejemplo: en una de las empresas del grupo se podría colocar la operación; en otra, a los empleados; en otra, los inmuebles y un holding podría tener las asociaciones de todos los negocios y controlar el grupo.
  • Uso de empresas con atributos fiscales: Los empresarios con grandes capitales suelen utilizar este tipo de estrategias fiscales para poder obtener utilidades de sus empresas sin tener que pagar el 10% de Impuesto Sobre la Renta (ISR) que se le aplica a los dividendos. En materia fiscal existe una Cuenta de Capital de Aportación (CUCA), que opera los saldos de aportaciones realizadas a la empresa por sus socios o accionistas.
  • Deducción de intangibles: Los activos intangibles de toda empresa, como lo son las marcas, patentes y secretos industriales, se pueden deducir. Puedes valuar esos activos a través de un peritaje, porque la autoridad toma como monto original de la inversión el valor de avalúo.
  • Deducciones inmediatas: Si el negocio posee la capacidad económica para comprar activos, los podrías deducir en porcentajes cercanos al 100% de forma inmediata: equipo de cómputo, activos intangibles y maquinaria.
  • Compra de inventario: Si tributas con base en flujo de efectivo, puedes anticipar compras y bajar la base gravable. Pero sólo en lo inmediato, porque el siguiente año tendrías el ingreso, pero ya no la deducción.

4. Monitoreo y Ajuste

El monitoreo y ajuste es fundamental, ya que es necesario monitorear constantemente tus estrategias de planeación tributaria. La evaluación y ajuste son cruciales, pues las metas, el contexto organizacional y económico nacional pueden cambiar.

La Importancia de la Asesoría Experta en Planeación Tributaria

Es importante que la planeación tributaria sea proyectada y sólida de tal manera que se debe mostrar el momento indicado para que la organización ponga en marcha la operación especial, y de esa manera presentar alternativas que midan los impuestos por los cuales la organización está pagando lo que es necesario únicamente. La planeación fiscal se ha convertido en una etapa de la planeación del proceso administrativo, pues esta debe ser aplicada estratégicamente en cada una de las áreas de las organizaciones sin importar cuál sea, recursos humanos, ventas o inventarios, sin dejar a un lado el área de finanzas pues esta demanda una mayor atención para que su planeación sea eficaz, a raíz de que las demás áreas dependerán directamente del funcionamiento de esta.

Es por ello, que una empresa al realizar sus estrategias de cualquier índole dentro de su planeación tome en cuenta que el área fiscal es imprescindible, puesto que de allí depende pagar menos o más impuestos o bien hacer pagos innecesarios ya que pueden existir facilidades o estímulos fiscales que pueden ser aprovechados. Desafortunadamente uno de los principales problemas a los que se enfrentan los empresarios mexicanos es el ejecutar operaciones sin dirección, es decir que improvisan sin antes haber consultado a expertos en materia del área fiscal que los pueden asesorar para obtener ventajas, siempre y cuando sin salirse del marco de la normatividad.

En la actualidad podemos encontrar empresas con características similares que incluso se dedican a la misma actividad, pero lo que puede hacer la diferencia entre ellas son los impuestos que pagarán, pues todo depende de la planificación en materia tributaria que se ha hecho dentro de cada una de ellas. Siempre se pueden revisar los impuestos que se están pagando para ver si hay alguna manera de ser más eficientes. También es conveniente hacerlo cuando ocurren cambios significativos en la ley o se presenta una reforma tributaria o laboral.

Diseñar la estrategia requiere de un experto en el tema. No basta con el contador de la empresa, se necesita un abogado tributarista que conozca muy bien la ley, que esté actualizado en cuanto a las tendencias en materia de planeación financiera y que también tenga conocimientos en temas corporativos. Este asesor trabajará en equipo con el contador de la compañía, quien conoce la información financiera y la situación contable y aporta mucho contexto. Es por ello, que las planificaciones fiscales deben ser llevadas a cabo por contadores públicos expertos con un grado de preparación académica y con un juicio competente en materia fiscal y jurídica. Asegúrate de contar con un experto que defina las estrategias acordes a la ley tributaria que no impliquen riesgos de evasión fiscal, hacerlo sin asesoría podría conducirte a estrategias ilícitas que son castigadas con sanciones severas.

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