Las empresas están constantemente expuestas a riesgos financieros que surgen en diversas situaciones. Para gestionar dichos contratiempos, las organizaciones implementan diferentes estrategias de gestión de riesgos para eliminar o reducir sus exposiciones. En resumen, la contabilidad de coberturas es una estrategia financiera que busca reducir o eliminar la exposición de una empresa a riesgos financieros no deseados mediante la utilización de instrumentos financieros.
Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) proporcionan un marco sólido para la contabilidad financiera que se utiliza en todo el mundo. La implementación de la contabilidad de coberturas en una empresa es esencial si se desea mitigar los riesgos financieros. Este proceso implica estrategias específicas y el cumplimiento de regulaciones contables rigurosas.
Pasos Clave para la Implementación de la Contabilidad de Coberturas
- Identificación de riesgos financieros: El primer paso es identificar los riesgos financieros a los que se enfrenta la empresa, como fluctuaciones en tasas de interés, tipos de cambio u otros factores.
- Asesoramiento de expertos: Consulta con especialistas en contabilidad de coberturas y gestión de derivados como lo somos en GVS, para establecer los objetivos, las estrategias y los límites de la cobertura financiera.
- Familiarízate con las normas NIIF: Antes de comenzar, es recomendable contar con un buen entendimiento de las NIIF, específicamente la NIIF 9, que se ocupa de la clasificación, valoración y contabilidad de cobertura de instrumentos financieros.
- Designación y documentación: Una vez identificado el riesgo, vincúlalo a un instrumento de cobertura y documenta dicha relación. Designación de la relación de cobertura: La empresa debe identificar el riesgo específico que desea cubrir y vincularlo a un instrumento de cobertura.
- Efectividad de la cobertura: Debes demostrar que la cobertura es efectiva. La contabilidad de cobertura entonces es la designación de uno o más instrumentos de cobertura cuyos cambios en el valor razonable compensan, en todo o en parte, los cambios en el valor razonable o flujos de efectivo de una partida cubierta para lo cual deberá contar con una efectividad de cobertura.
- Seguimiento continuo: El monitoreo constante es clave. Asegúrate de llevar un registro actualizado de los cambios en el valor del instrumento de cobertura y del riesgo cubierto. Realiza ajustes cuando sea necesario para mantener la efectividad.
Además, es crucial:
- Capacitación: Es importante que el personal encargado de la contabilidad de cobertura esté bien capacitado y con la asesoría de expertos en la materia.
- Tecnología: Utiliza software de contabilidad financiera de alta calidad.
- Auditoría: Considera la posibilidad de realizar auditorías independientes de tus prácticas de contabilidad de cobertura.
- Colaboración interdepartamental: Fomenta la comunicación y la colaboración entre los departamentos financieros y de riesgos.
- Registro riguroso: Lleva un registro riguroso de todas las transacciones y decisiones relacionadas con la contabilidad de cobertura.
Ejemplos de Empresas que Utilizan la Contabilidad de Coberturas
Las empresas que han adoptado con éxito la contabilidad de coberturas como una estrategia para gestionar riesgos relacionados con tasas de interés, tipos de cambio y otros factores que podrían afectar su estabilidad financiera no solo han demostrado su compromiso con la gestión financiera sólida, sino que también han encontrado una ventaja competitiva al hacerlo.
- Toyota: Líder en la industria automotriz, utiliza contratos de futuros para protegerse contra las fluctuaciones de divisas.
- Cargill: Líder en la industria alimentaria, utiliza contratos de futuros para fijar los precios de las materias primas esenciales.
- Procter & Gamble: Una empresa multinacional de bienes de consumo, implementa estrategias de cobertura de tasas de interés para mitigar el riesgo de fluctuaciones en los tipos de interés.
- Microsoft: Como empresa global, enfrenta riesgos relacionados con los tipos de cambio.
- Grupo Herdez: Empresa líder en la industria alimentaria, ha utilizado estrategias de cobertura financiera para gestionar y mitigar varios tipos de riesgos en su negocio. Tiene instrumentos financieros derivados como cobertura de su exposición a riesgos de fluctuación en precios de materias primas, tipos de cambio y tasas de interés resultantes de sus actividades de operación, financiamiento e inversión.
Estos ejemplos demuestran la diversidad de industrias y riesgos que pueden ser abordados a través de estrategias de cobertura financiera.
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NIIF 9 e Instrumentos Financieros
La IFRS 9 “Instrumentos Financieros”, requiere contabilizar instrumentos financieros derivados a valor razonable con cambios en resultados, incluso si se ha contratado para cubrir riesgos económicos (“hedging”). Para que estas estrategias apliquen la opción de contabilidad de coberturas, la cual requiere que la ganancia o pérdida que genere el instrumento de cobertura cuando sea una cobertura efectiva se reconozca en el otro resultado integral (ORI) y en una cuenta de Patrimonio.
El Impacto de la Globalización y las NIIF
Frente a los procesos de globalización, «las empresas necesitan crecer y encontrar oportunidades de negocio trascendiendo fronteras nacionales». Además, el sistema financiero se ha integrado a tal nivel que cualquier suceso económico, social y político tiene repercusiones en los sectores económicos a nivel mundial.
La Junta de Estándares Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés), ente privado compuesto por profesionales de la industria financiera y contadores, publicó los nuevos estándares de contabilidad y de revelación de información como una alternativa a los problemas y las limitaciones que genera la heterogeneidad de los sistemas existentes alrededor del mundo. Esta norma se elaboró en tres fases: la primera estuvo dirigida a la clasificación y medición; la segunda, a la medición de deterioro; y la tercera, orientada a la contabilidad de coberturas. El objetivo consistía en mejorar la presentación de la información financiera sobre instrumentos financieros, abordando preocupaciones que surgieron durante crisis financieras.
En relación con ello, la nueva normativa establece criterios que se basan en principios y no en reglas, como lo planteaba la NIC 39, que permitía la clasificación de activos financieros de acuerdo con el modelo de negocio y según la naturaleza de los flujos de efectivo del instrumento. Según Martha Arias Bello (2014), en lo que respecta a la clasificación y la medición de los activos financieros, «si un instrumento no tiene flujos contractuales definidos, como por ejemplo capital e intereses, siempre se clasificarán y medirán a valor razonable con cambios en el resultado». Si la entidad espera recoger flujos contractuales del activo financiero al vencimiento, estos deberán ser clasificados al costo amortizado.
En cambio, si el activo financiero se mantiene dentro de un modelo de negocio cuyo objetivo es obtener los flujos de efectivo contractuales y vender simultáneamente los activos financieros, y adicionalmente los términos contractuales del activo financiero dan lugar en fechas determinadas a los flujos de efectivo por concepto de principal e intereses, estos instrumentos se clasificarán y medirán a valor razonable con efectos en el otro resultado integral.
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Por su naturaleza, la NIIF 9 tiene que aplicarse de forma retroactiva, con ciertas excepciones, aunque no se exija reexpresar los períodos comparativos.
Aplicación de la NIIF 9 en las Pymes Industriales
El desconocimiento de las pymes industriales acerca de la contabilización y de la diferenciación de los instrumentos financieros constituye un problema dentro de los alcances contables, por lo cual es importante que dichas empresas conozcan la normativa vigente para su correcta aplicación. Frente a ello, esta investigación abarca el análisis de NIIF 9 - Instrumentos Financieros para la creación de un modelo de aplicación dentro de las empresas industriales. En ese marco, primero, es necesario establecer los principios de información financiera sobre activos financieros y pasivos financieros. En segundo lugar, se debe identificar los lineamientos para crear un modelo de aplicación y facilitar la compresión de la información financiera a los usuarios.
Principios de Información Financiera Bajo la NIIF 9
Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), según el International Accounting Standards Board (IASB), «[…] son un conjunto de normas contables de carácter mundial de alta calidad, comprensibles y de obligatorio cumplimiento, que exijan información transparente y de alta calidad en la información financiera». Su objetivo es ayudar a los participantes en los mercados de capitales de todo el mundo y a otros usuarios a tomar decisiones económicas.
Según el IASB, el objetivo de esta norma es «[…] establecer los principios para la información financiera sobre activos financieros y pasivos financieros, de forma que se presente información útil y relevante para los usuarios de los estados financieros para la evaluación de los importes, calendario e incertidumbre de los flujos de efectivo futuros de la entidad». Esta NIIF tiene un alcance muy similar a la NIC 39, pero, en relación con el deterioro, sí es más amplio a su predecesora e incluye activos, como cuentas por cobrar por arrendamientos y los activos contractuales de NIIF 15.
Además, para muchas empresas, la contabilidad de cobertura podría ser una opción para evitar asimetrías contables. Por ejemplo, empresas que transforman la materia prima pueden cubrir la exposición al riesgo económico de sus contratos de compra-venta de existencias con derivados de materias primas que se midan a valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias.
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Modelo de Negocio y Gestión de Activos Financieros
Para Matiz y Asociados, el modelo de negocio «[…] es una representación simplificada de la lógica del negocio, es decir, es la descripción de la forma como cada negocio ofrece sus productos o servicios a los clientes, como llega a estos, su relación con ellos y cómo la empresa gana dinero». Por razones coherentes, en una pyme industrial, se establece el modelo de negocio a través de la evaluación realizada por el personal clave de la entidad, es decir, la administración.
Las diversas pymes industriales hacen referencia al modelo de negocio que toma en cuenta la forma de gestionar de los activos financieros para generar flujos de efectivo que serán el resultado del cobro flujos contractuales, la venta de activos financieros o ambos. La entidad debe aplicar el juicio profesional al evaluar el modelo de negocio para gestionar activos financieros, y dicha evaluación no se realiza por un factor individual o actividad.
Reconocimiento y Medición de Activos Financieros
Según Deloitte (2016), los criterios de reconocimiento «[…] son similares a los existentes hasta la fecha en NIC 39. Es decir, una entidad reconoce un activo o pasivo financiero cuando se convierte en parte de las cláusulas contractuales de un instrumento». Sin embargo, los requisitos para baja en cuentas de la NIC 39 se han trasladado sin alteraciones prácticamente a la NIIF 9, incluido el árbol de decisión sobre las bajas de activos.
Tomando en cuenta lo antes mencionado, para Angélica Ferrer de la Hoz (2013), en la práctica, «las reglas para dar de baja a un pasivo financiero se mantienen al igual que los criterios contables relacionados con el intercambio de deuda entre un mismo prestamista y prestatario, aplicando el análisis correspondiente denominado ‘test del 10’ de NIC 39».
En cuanto a la medición inicial del instrumento de deuda corriente, este proceso se realizará sobre la base del precio de la transacción, incluidos los costos de transacción. En las transacciones de financiación, se utilizará al valor presente. En el primer caso, su medición posterior se realizará de acuerdo con el importe no descontado del efectivo, mientras que, en el segundo, al valor presente.
Clasificación de Activos Financieros Bajo la NIIF 9
La NIIF dentro de sus parámetros emitidos por el IASB (2014) requiere que los activos financieros se clasifiquen en el momento de su registro inicial en tres categorías: a su coste amortizado, a valor razonable con cambios en otro resultado integral, o a valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias.
El propósito es mantener el activo para cobrar tanto sus flujos de efectivo contractuales como venderlo, utilizando la categoría de valoración del valor razonable con cambios en otro resultado integral y su reclasificación posterior a pérdidas y ganancias. Si los flujos de efectivo contractuales del activo no son solamente pagos de principal e intereses, se utilizará la categoría de valoración del valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias.
Nuevo Proceso de Deterioro Basado en la Pérdida Esperada
La NIIF 9 lleva consigo un nuevo proceso de deterioro basado en la pérdida esperada, lo que se diferencia de la NIC 39, que refiere a la pérdida incurrida.
Modelo de Coberturas y Gestión del Riesgo
El nuevo modelo de coberturas sustituye al complejo y estricto enfoque actual de NIC 39 al basarse en un principio conceptual fundamental para tratar de alinear las reglas contables con las actividades de gestión del riesgo de la entidad. Ello es de carácter voluntario, lo que se constituye como una excepción más a los requisitos contables normales.
Analogías para Comprender la Cobertura de Riesgos Financieros
El tema de la cobertura de los riesgos financieros es bastante complejo, por lo que es útil tomar algunas analogías para explicar los conceptos de manera más sencilla. En primer lugar, cabe aclarar que la cobertura de riesgos financieros (también conocida como «cobertura económica» o «cobertura financiera») no es lo mismo que contabilidad de cobertura: para que exista contabilidad de cobertura, primero tiene que haber cobertura económica. Asimismo, la cobertura económica debe cumplir ciertas reglas para que sea aplicable a la contabilidad de cobertura, es decir, no todas las coberturas económicas son aplicables a la contabilidad de cobertura.
El objetivo de la cobertura económica es neutralizar o amenguar un riesgo financiero al que se enfrenta una entidad. Se puede partir del caso de una entidad que tiene un pasivo en dólares y su moneda funcional es el nuevo sol. Si el tipo de cambio se eleva en el tiempo, esto originará una pérdida por diferencia de cambio. Entonces, con el fin de neutralizar dicha pérdida, la gerencia de la entidad contratará un derivado como, por ejemplo, un forward de divisas.
Beneficios de la Cobertura de Riesgos
Los argumentos a favor de la cobertura son tan evidentes que difícilmente necesitan mencionarse. Casi todas las empresas están en el negocio de la manufactura, las ventas al detalle o al mayoreo, así como la provisión de servicios. No tienen habilidades o destrezas específicas para predecir variables como tasa de interés, tipo de cambio y precios de commodities. Tiene sentido para las empresas cubrir riesgos relacionados con estas variables a medida que surgen. Entonces, las empresas pueden enfocarse en sus actividades principales, para las cuales probablemente si posean habilidades y destrezas específicas. Por medio de la cobertura se evitan sorpresas desagradables, como incrementos rápidos del precio de un commodity.
Evolución Histórica de los Derivados y la Contabilidad de Cobertura
Para comprender más a fondo los derivados y la contabilidad de cobertura, se tiene que ver cómo se han sido abordados estos temas con el paso del tiempo. Los primeros derivados aparecen entre los años 1630 y 1637 en Holanda. Su activo subyacente consistió en tulipanes, con contratos de futuros y opciones con vencimientos anuales. A inicios del siglo XVIII en Japón, se establece el primer mercado organizado de futuros, cuyo activo subyacente era arroz.
En 1859 en Illinois, se crea el Chicago Board of Trade (CBOT), que hoy se conoce como Chicago Mercantile Exchange (CME) Group. Esta entidad es la que ha propiciado importantes avances en operaciones de futuros en la actualidad. En 1865, CBOT formaliza contratos de futuros de grano, que son acuerdos estandarizados y son los primeros con estas características en el mundo. En 1972 CME, establece los primeros contratos de futuros financieros, con divisas extranjeras como activo subyacente.
Si bien existen derivados desde 1630, el desarrollo de la contabilidad de los instrumentos financieros y la contabilidad de cobertura surgen de manera más reciente. Como se observa en la tabla 1, el primer estándar que trata el tema de coberturas de divisas es el FAS 52 en el año 1981. En 1998, a partir del FAS 133 y la NIC 39, se tratan por completo los derivados financieros que antes no se reconocían y los de la contabilidad de cobertura.
Mantenimiento de Capital Financiero vs. Mantenimiento de Capital Físico
A partir del concepto de mantenimiento de capital, existen dos propuestas teóricas: 1) mantenimiento de capital financiero y 2) mantenimiento de capital físico. La gran mayoría de las empresas siguen la teoría de mantenimiento de capital financiero para determinar sus resultados.
Hasta el 31 de diciembre del 2008, existía una contradicción entre esta teoría y lo que establecían varias NIIF, incluida la NIC 39, ya que diversos estándares para situaciones especiales establecían que determinadas ganancias o pérdidas se debían imputar directamente a cuentas patrimoniales. A partir del 1 de enero del 2009, entra en vigencia una nueva versión de la NIC 1, que incorpora un nuevo concepto denominado «Otros Resultados Integrales» (ORI): las partidas especiales, que antes se reconocían en cuentas patrimoniales, ahora se reconocen en el concepto ORI. Así, los diversos estándares que establecían otros parámetros se alinean a la teoría de mantenimiento de capital de los diversos estándares.
Objetivo de la Contabilidad de Cobertura
El objetivo de la contabilidad de cobertura es «asegurar que las ganancias y los gastos relacionados con las relaciones de cobertura se contabilicen simultáneamente. Estas reglas deben evitar un aumento económicamente no justificable en la volatilidad de las ganancias a través de la relación de cobertura». Al evitar o disminuir la volatilidad de los resultados, la contabilidad de cobertura corrige lo que la NIC 39 y/o la NIIF 9 denominan «asimetrías contables», que corresponden a la medición de los activos o pasivos, o del reconocimiento de las ganancias y pérdidas de los mismos sobre bases diferentes.
Partidas Cubiertas en la Contabilidad de Coberturas
Las partidas cubiertas pueden ser el elemento que se pretende cubrir de un riesgo específico: un activo, un pasivo, un compromiso en firme, una transacción prevista altamente probable o una inversión neta en un negocio en el extranjero, entre otros. Una partida cubierta también puede constituirse por un grupo de activos, pasivos, compromisos en firmes, transacciones previstas altamente probables o inversiones netas en negocios extranjeros con similares características de riesgos.
En la NIC 39 y la NIIF 9, se señala que un compromiso en firme es un acuerdo obligatorio para intercambiar una determinada cantidad de recursos a un precio determinado en una fecha o fechas futuras especificadas. Por otro lado, la «transacción prevista» se define en la NIC 39 y en la NIIF 9 como una operación futura anticipada, pero no comprometida.
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